Dominio: Antimateria - Capítulo 27
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Capítulo 27: Capítulo 27-Una noche que cambia cosas
La noche continuaba entre risas.
Un ambiente cálido envolvía la casa Yoshino.
Las conversaciones fluían con naturalidad, los pequeños roces, las miradas… todo parecía encajar en un momento casi perfecto.
Una hora después…
La puerta de la casa se abrió.
El aire fresco de la noche recibió a los presentes.
Los hermanos Yashiro estaban frente a Aiko.
Ambos hicieron una leve reverencia.
—Gracias, señora Yoshino…
Dijo Celestine con una sonrisa suave.
—Le agradezco por este maravilloso momento.
Aebal continuó, con su tono calmado de siempre:
—Verdaderamente estamos agradecidos por su calidez.
Aiko, un poco nerviosa pero con una sonrisa sincera, respondió con otra leve reverencia.
—No es nada… siempre serán bienvenidos aquí.
—Yo también ya tengo que irme.
Intervino Aeryn, acercándose a Aiko.
Le dio un beso en la mejilla.
—Gracias por la cena, Aiko-san.
—Espero verte pronto, querida.
Respondió Aiko con una sonrisa cálida.
Celestine observó la escena…
Y sin dudarlo, dio un paso al frente.
—Muchas gracias por todo.
Se inclinó levemente… y también le dio un beso en la mejilla.
Aiko quedó un segundo en blanco.
Aebal suspiró, llevándose una mano a la frente.
—Disculpe… yo no soy tan… “Celestine” para despedirme así.
Celestine giró la mirada lentamente hacia él.
No sabía si sentirse halagada…
O profundamente ofendida.
Aiko soltó una pequeña risa.
—No te preocupes, de verdad… siempre serán bienvenidos.
Aeryn se acercó a Celestine.
Le extendió la mano.
—Nos veremos pronto.
Celestine sonrió.
Tomó su mano con elegancia.
—Espero verte brillar en el torneo.
Ambas se miraron.
Sonrieron.
Y entonces…
—Vaya… ya se van.
Kazel apareció en la entrada.
—Fue una noche muy agradable… gracias por quedarse.
Se rascó la mejilla, algo avergonzado.
—Espero que la hayan pasado bien.
Silencio.
Aeryn y Celestine…
Pensaron exactamente lo mismo.
Celestine dio un paso al frente.
—Gracias a ti… y a tu madre.
Se acercó.
Más.
Mucho más de lo habitual.
Kazel lo notó.
Su cuerpo se tensó levemente.
—Fue una noche… maravillosa.
Susurró ella.
Y sin previo aviso…
Depositó un beso suave en su mejilla.
El mundo de Kazel…
Se detuvo.
—¿Eh…?
Su rostro se encendió al instante.
—Y-yo… e-esto… b-bu—
No pudo terminar.
Aeryn sonreía.
Pero por dentro…
🔥 ardía.
—Y-yo también estoy agradecida…
Dio un paso.
Luego otro.
—Así que…
Apartó ligeramente a Celestine.
Tomó a Kazel del cuello de la camiseta—
Y lo jaló hacia ella.
—Nos vemos… en el torneo.
Y le dio un beso.
Más cerca.
Peligrosamente cerca de los labios.
Kazel quedó completamente congelado.
Aeryn se separó de golpe.
Su rostro estaba completamente rojo.
—¡N-nos vemos!
Y salió volando.
Silencio.
Desde la ventana…
Kael y Kyami observaban la escena.
—…
—…
—Esto se puso bueno…
Murmuró Kael.
Kyami asintió lentamente.
—Demasiado bueno…
Ambos… seguían tomados de la mano.
Aebal lo notó.
Alzó una ceja.
Pero no dijo nada.
Solo levantó la mano en señal de despedida.
—Nos vemos.
Celestine lo siguió.
Antes de irse…
Miró a Kazel una última vez.
Sonrió.
Y ambos desaparecieron en el cielo nocturno.
Silencio.
Kazel seguía en la puerta.
Procesando.
O intentando hacerlo.
—…
—¿Qué… acaba de pasar…?
Kael y Kyami se acercaron.
—Bueno…
Dijo Kael.
—Eso definitivamente no fue una cena normal.
Aiko salió detrás de ellos.
Los miró.
Sonrió.
—Se ven muy lindos… tomados de la mano.
Ambos se congelaron un segundo.
Pero esta vez…
No se soltaron.
Solo se sonrojaron.
Y sonrieron.
—Han cambiado mucho…
Continuó Aiko.
—Pasar de no soportarse… a esto…
Su mirada se suavizó.
—Me hace feliz verlos así.
—Gracias, señora Yoshino.
Respondieron casi al mismo tiempo.
Luego miraron a Kazel.
—Nos vemos en el torneo.
Dijo Kyami.
—Quizás como rivales…
—Pero siempre del mismo lado.
Añadió Kael.
Kazel intentó responder.
—S-sí… yo… n-nos—
No pudo.
Aiko lo tomó de los hombros.
—Ya, ya… suficiente por hoy.
Se despidieron.
La puerta se cerró.
Minutos después…
Kazel estaba en su habitación.
Se dejó caer en la cama.
Miró el techo.
Silencio.
Lentamente…
Llevó su mano a su mejilla.
Primero un lado.
Luego el otro.
Su rostro volvió a calentarse.
—Quiero… concentrarme en el torneo…
Cerró los ojos.
—Pero…
Un suspiro.
—¿Qué rayos acaba de pasar…?
Dos momentos.
Dos sensaciones.
Dos calideces distintas.
Y ambas…
Seguían ahí.
La luz del amanecer se filtraba suavemente por la ventana.
Kazel abrió los ojos.
Se quedó en silencio… mirando el techo.
Lentamente, giró la cabeza.
Ahí estaba.
Su mascarilla.
La observó por unos segundos.
Dos meses.
Solo habían pasado dos meses.
Pero para él…
Había sido toda una vida.
Personas.
Combates.
Dolor.
Crecimiento.
Celestine.
Aeryn.
Sus amigos.
Apretó levemente los puños.
—Hoy…
Murmuró.
—Empieza mi camino.
Se incorporó lentamente.
—Mi camino… hacia ser un paladín.
Sus ojos reflejaban algo distinto.
—Quiero que… cuando alguien escuche mi nombre…
Pausa.
—Sienta lo mismo que yo siento cuando escucho el de ellos.
Se puso de pie.
—Admiración.
Se alistó.
Y salió de su habitación.
Aiko lo esperaba en la sala.
Lo miró.
En silencio.
—Vaya…
Sonrió.
—¿Ya estás listo?
Kazel asintió.
—Lo estoy, mamá.
Pausa.
—Un poco nervioso…
Sonrió levemente.
—Pero totalmente decidido.
Aiko caminó hacia él.
—Ese es mi hijo.
Lo miró directo a los ojos.
—Yo estaré alentándote desde aquí.
Levantó la mano…
Y la apoyó sobre su pecho.
—Y si en algún momento sientes que te quedas sin fuerzas…
Sus ojos se suavizaron.
—Recuerda por qué aprietas los puños.
—El camino que has recorrido…
—Los esfuerzos que has hecho…
Deslizó su mano lentamente.
—Deja que todo eso libere…
Señaló su corazón.
—La fortaleza que tienes aquí.
Sonrió.
—Tu pasión…
—Tu determinación…
—Te llevarán más allá de tus límites.
Acarició su mejilla.
—Tú puedes.
Kazel sonrió.
Nunca antes esas palabras habían pesado tanto.
—Te prometo…
—Que daré todo de mí.
La miró con firmeza.
—Apóyame… ¿sí?
Aiko asintió.
—Siempre.
Silencio.
Kazel tomó su mascarilla.
Se la colocó.
Y en el siguiente instante—
💥 BOOM
Salió disparado.
El viento se abrió ante él.
No era el único.
Cientos de estudiantes y espectadores se dirigían al mismo lugar.
Hoy…
no era un día normal.
Era el inicio.
🏟️ Academia — Entrada principal
Kael y Kyami estaban esperando.
—Así que habrá pruebas preliminares…
Dijo Kael.
—Nadie vio eso venir.
Kyami asintió.
—Esto se va a poner interesante.
—Hola…
Aeryn llegó.
Un poco nerviosa.
Pero firme.
—¿Kazel aún no llega?
Ambos negaron.
Y entonces—
🌪️ Una corriente de aire sacudió el lugar.
Kazel aterrizó.
—Vaya…
Dijo Kael.
—Ya estabas tardando.
Kyami sonrió.
—Esa mascarilla se te ve bien hoy.
Aeryn lo miró.
Y por un instante…
Recordó.
El beso.
Su rostro se calentó levemente.
—H-hola…
Kazel los miró a todos.
Sonrió.
—Ya estamos todos.
Kael dio media vuelta.
—Entonces vamos.
Miró a Kazel.
—¿Estás listo?
Kazel respiró hondo.
—Más que nunca.
🏟️ Interior de la academia
El lugar era… gigantesco.
Gradas inmensas.
Una arena colosal.
Un verdadero coliseo.
Kazel y su grupo avanzaron hasta una zona designada.
Un espacio amplio…
Donde ya esperaban otros participantes.
Sectores 3.
Sectores 4.
Todos con una presión distinta.
Antes de que alguien hablara—
🎤 El micrófono se encendió.
—¡¡SEAN TODOS BIENVENIDOS!!
La voz retumbó por toda la academia.
—PARTICIPANTES…
—ANTES DE ANUNCIAR LAS REGLAS…
Pausa.
—ES UN HONOR PRESENTAR…
El ambiente cambió.
—A LOS JUECES DE ESTE TORNEO…
El aire se volvió pesado.
—¡¡LOS PALADINES!!
💥 Una presión abrumadora descendió.
El suelo vibró.
El aire se distorsionó.
—KLYTON TSUO
—NATSUKI DANKAI
—LAUMA SHITORI
—KYON HIRO
—Y EL CAPITÁN… YANAGI TENDO
Cinco figuras.
De pie.
Imponentes.
Solo su presencia…
Era suficiente para hacer temblar a muchos.
Kazel sintió su cuerpo tensarse.
—…
—Este…
Murmuró.
—Es el nivel…
Sus ojos brillaron.
—Al que quiero llegar.
Determinación pura.
El micrófono volvió a sonar.
—¡EN 10 MINUTOS INICIAREMOS CON LAS REGLAS Y PRUEBAS!
Silencio.
Kael soltó una risa.
—Vaya… ese tipo ama su trabajo.
El grupo rió.
Por un instante…
Todo parecía normal.
Hasta que—
…algo cambió.
El aire.
La energía.
Una pequeña descarga eléctrica recorrió el lugar.
Kazel lo sintió primero.
Luego los demás.
Silencio.
Una presencia.
Firme.
Pesada.
—Vaya…
Una voz.
—Nos volvemos a encontrar…
Kazel levantó la mirada.
—Kazel Yoshino.
⚡ Era él.
Teken Taketsu.
Sus ojos…
No mostraban arrogancia.
Solo una cosa.
Determinación.
—Creo…
Dio un paso al frente.
—Que tenemos una cuenta pendiente.
Silencio.
Kazel lo miró.
Y lo entendió.
Este no era el mismo de antes.
Había cambiado.
Mucho.
—…
Una leve sonrisa apareció en el rostro de Kazel.
—Sí…
—Yo también lo creo.
El ambiente…
Se tensó.
El torneo aún no empezaba.
Pero algo ya había iniciado.