Dominion Of Elements - Capítulo 40
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Capítulo 40: Episodio 38. Ryner Astrus
De regresó al presente…
La noche seguía avanzando con total serenidad, nadie la detenía, ni la apuraba. Ellos dos seguían sentados al lado del río. David estaba completamente tranquilo, pero Daymond, había quedado en shock ante aquella historia. En todos sus años de estudio jamás había escuchado aquellas cosas, incluída la Gran Ruptura, paso de una forma muy diferente a los relatos de los libros de historia sobre Elandar.
––El Lord es tu hijo. ––murmura Daymond perplejo, sus ojos estaban abiertos de par en par, se pasa una mano sobre la cabeza. ––Entonces, ¿él es o no inmortal?
––No es inmortal. ––explica él con calma, lanzando una piedra al río. ––Sus años de vida me pertenecen…se le entregaron los que le pertenecían a él, que eran cincuenta años, y ha partir de ese momento sus años pasaron hacer míos. Solo yo decido cuando serán sus últimos días aquí en la Tierra.
––¿Los demás arcaneos lo saben? ––preguntó analizando con más calma la situación. ––O piensan que el Lord es inmortal con poder absoluto como esta escrito en la historia.
––Ellos creen que porque él es mi hijo me atreví a darle dos deseos, y que solamente pedí su alma a cambio de eso. ––explica. ––Les dije algo de manipulación del sistema y cosas como esas, que realmente no tengo su alma.
––¿Cuántos deseos se pueden pedir?
––No hay límites al respecto…claro, si tienes algo que ofrecer a cambio, no solo tiene que ser el alma, puede ser otra cosa que quiera el Arcaneo.
––Pero, ¿Por qué cambiaste tu apellido? ––pregunta más interesado en el tema.
––Sencillo, no quería que las personas que quedaron nos relacionaran. ––comenta mirando la pasividad del río. ––Por lo regular nunca salía de Valyria, y cuando lo hacía era para ir a las ferias, ahí nadie se percataba o se interesaba en las demás personas. Por esa razón se me hizo más fácil parentar ser otra persona después de la Gran Ruptura.
––¿Por qué estás en Norvhal? ––sigue con su repertorio de preguntas. ––¿Por qué no volviste a Valyria?
––No podía volver a Valyria…él ni siguiera sabía en ese momento que yo había regresado a la Tierra, solo volví para descubrir el actuar de Brax y que estaba planeando hacer. Cada vez que lo enfrentaba simpre me evadía el tema. Él permaneció en Ressan, y por eso decidí quedarme en Norvhal…ambas están bastante cerca y podría tenerlo mejor vigilado.
––¿Y las copas? ¿Aún siguen en Elandar?
––Sí. ––afirma él. ––Las diez copas siguen aquí, todo el caos no nos dio tiempo a llevárnosla…por el momento yo poseo tres de ellas, la de Norvhal, Jayloz y Gunogar…y antes de que lo preguntes no sé donde están las demás, las he estado buscando por todos estos años, tengo que regresarlas a Tierra Sagrada.
––¿Solo ustedes pueden activar sus poderes? ––su voz se vuelve más calculadora. ––¿Alguien más puede activarlo? Un humano, por ejemplo.
––Bueno niño te explicaré. ––su voz vuelve a tomar su típico tono. ––Existe algo llamado el Gran Ritual, necesitas las doce copas…bueno en este caso solo las diez, ya que Piscis y Geminis aún mantienen sus brillos apagados. ––toma una rama y comienza hacer dibujos en la tierra para dar una mejor explicación. ––Una vez tienes las diez copas incrustadas en una mesa de obsidiana, necesitarás a tres cuádruples supremos naturales, tomar sus núcleos elementales y dividirlos por completo, poniendo un elemento correspondiente sobre cada copa. ––hace una breve pausa mirándolo directo a los ojos, tomando un tono más serio en la voz. ––Es un ritual de sacrificio, la energía elemental que consume el ritual es demasiado poderosa, consumiendo la vida de esas personas.
––¿Por qué solo tres cuádruples? ––pregunta manteniendo la calma, aunque estaba tratando de comprender mejor la situación.
––Así están escrita las reglas, pero por lo regular serían cuatro, por si uno se muere en el proceso, tienes al otro como su reemplazo.
––¿Reglas? Acaso ¿ustedes las escribieron cuando vinieron a nuestro mundo?
––No niño, nosotros no hicimos las reglas. ––explica él poniéndose de pie. ––Esas reglas ya estaban ahí mucho antes de que Capricornio me dejará en Tierra Sagrada, hasta donde tengo entendido fueron los primeros arcaneos que hicieron esas reglas.
––¿Y si él esta planeando utilizar esas copas? ––pregunta mientras se levanta acercándose un poco más a él. ––¿Qué poder realmente te puede dar esa copa si no están los diez arcaneos?
––No traerías a la anciana Destino, si eso es lo que piensas. Más bien, sería un pequeño destello de ella, lo que desees no será exactamente igual a lo que ella te daría, pero el precio sería mayor. ––suspira mirando el cielo. ––Sé que ese mocoso esta planeando usar esas copas, pero aún no sé para que las quiere, sin embargo, tiene en la mira a la niña Virell, parace ser que ella esta en sus planes.
––¡Demonios! ––murmura frustrado, con los puños apretandos mirando hacía abajo. ––¿Por qué esa niña esta en la mira de psicópatas dementes?
––Así es el destino, viejo. ––comienza a caminar hacía donde estaban antes en primer lugar. ––Bien, te conté todo lo que sé hasta ahora. ––se encoge de hombros. ––No entiendo de que te servirá toda esta información, ¿acaso me ayudarás a detenerlo?
Daymond camina a su lado, mirando al inmenso cielo, su voz sale serena: ––Creo que si…pero primero, tengo que saber que hacer con respecto a Kael.
––Cierto, tienes que resolver ese problema familiar. ––lo mira de reojo. ––¿Me contarás acerca de esa pequeña disputa familiar? Yo te acabo de contar toda mi vida.
––Vi como mataban a mi hermano y su mujer delante de mis ojos y no hice nada para impedirlo. ––la culpa lo estaba matando por dentro al recordar aquella escena. ––Tampoco hice nada para ayudar a esos dos niños cuando más me necesitaban, solo me quedé ahí observando aquella puerta de ese escondite, y aún así no hice nada. Tampoco hice nada cuando ese niño era cruelmente maltratado ni cuando se llevaron a su hemana. Soy una maldita escoria…no sé como darle la cara a ese chico, es idéntico a mi hermano… ––se mira las manos. ––Es como si estuviera enfrentando a Jazziel…
––No soy quien para juzgar…habla con la almohada lo que resta de la noche. ––le da varias palmadas en la espalda.
Él solo asiente, y ambos llegan al lugar del campamento donde los chicos ya estaban descansando. Daymond se acerca a donde estaba dormido Kael, su ceño estaba fruncido mientras se removia lentamente, como si estuviera librando una lucha interna. Daymond suspira y se aleja hasta llegar a un árbol, apoya su espalda en el tronco mientras se va dejando caer hasta sentarse en el suelo, su mirada se pierde en el firmamento, dejando que sus pensamientos vaguen con las estrellas.
David observa detenidamente a un dormido Brax, tratando de entender sus verdaderas razones.
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Esa misma noche…
El cuartel general de Dominion estaba envuelto en un silencio sepulcral, la oscuridad asolaba todo el lugar como si la misma noche hubiera querido descansar ahí.
En la parte más profunda de la mazmorra a más de cincuenta metros de profundidad, en un lugar completamente cubierto por más de tres metros de grosor del más poderoso hierro, donde la entrada era restringida, solo los altos mandos y aquellas personas con su debida autorización podían entrar. El Lord contemplaba con suma atención la copa de obsidiana en capsulada en la caja de cristal reforzado. La copa seguía desprendiendo un intenso humo color carmesí.
––Esta es la copa de la tía Sakura. ––murmura con las manos detrás de la espalda mientras se va acercando poco a poco. ––Todo su poder esta siendo contenido en esta caja. ––pone una mano en el cristal. ––Sentí su inmenso poder cuando fui de visita por primera vez a esa isla…el dolor de cabeza fue de inmediato, no lo pude soportar…me acuerdo que papá me saco rápido de ese lugar…duré aproximadamente una semana con fiebre intensa…
Frunce el ceño ligeramente, su voz sale con una seriedad absoluta: ––¿Cómo es que Layne sabe acerca de estas copas? Sé que ella y Arka se cuentan todo…pero lo único que le dije a Arka es que era una copa, no le di más detalles al respecto. ––se pone una mano en el mentón. ––No existe ninguna información acerca de ellas en ninguna parte de Elandar…me encargue de cambiar por completo toda la historia, incluso no existe ningún detalle importante concerniente a los arcaneos…quizás en Kiria puede haber algo…pero ellos solo saben lo básico del lenguaje Arcaneo, solo yo tengo mayor conocimiento de esa lengua.
Mira por un momento más la copa, luego gira sobre sus talones marchándose con lentitud pausada hacía la salida.
––Supongo que en la mañana sabre más al detalle. ––susurra. ––Que interesante, es todo esto…me pregunto qué pensará hacer Layne con esta copa…
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Ressan, Urtrox…
La mañana amaneció bastante movida en todo Ressan. En el cuartel de los Abysswalkers, Ronter caminaba con total seguridad sobre todo su dominio, buscando instintivamente con la mirada a alguien, los demás miembros lo saludaban con gran respeto, él solo asentia sin perder el rumbo. De pronto, una chica de compostura delgada, de cabello y ojos negros, se acerca a él con total naturalidad.
––¿Me mando a llamar, jefe? ––dice ella con respeto.
––Si Vianne, necesito que hagas algo para el señor Brax. ––comenta él con calma. ––Quiero que vayas con algunos de tus chicos de mayor confianza a Norvhal. ¿Te acuerdas de la copa que recuperaste de Darlia?
––Sí jefe, es imposible olvidarse de una copa como esa.
––Excelente, tienes que averiguar cuantas hay en Norvhal. ––explica él. ––Solo vas ha ir a investigar, esa copa quizás no sea como la de Darlia, puede poseer un sistema de seguridad poderoso. El señor Brax se hará cargo del resto una vez que ustedes la localicen.
––De acuerdo jefe, iré con diez de mis mejores chicos. ––la voz de ella era bastante calmada. ––¿Cuándo quiere que partamos?
––Hoy mismo. ––ordena él. ––Tómense el tiempo necesario, averiguen tanto como puedan, confio en ti, Vianne. Eres mi tercera al mando.
––Si jefe, no se preocupe…no lo defraudaré. ––hace una leve reverencia antes de marcharse. ––Reuniré a mis chicos, y una vez que tengamos todo preparado, nos marcharemos a Norvhal.
Él asiente, mientras ella se pierde por los amplios pasillos, de pronto en ese mismo momento Fischer se para frente a él con el ceño levemente fruncido.
––Yo también quiero ir con ellos, Ronter. ––dice Fischer poniendo una mano en su pecho. ––Quiero practicar más el Devufz, si voy con ellos puedo enfrentarme a varias pandillas del lugar, incluso puedo mejorar más la Sinfonía Carmesí.
––No puedes ir, Fischer. ––dice él con firmeza. ––El señor Brax te necesita aquí…en cualquier momento te puede llegar a necesitar…además, él mismo quiere comprobar que tan bien vas con el Devufz. No te puedes ir a ningún lado.
––Pero, Ronter… ––intenta persuadirlo…
––El cachorrito se esta revelando contra su amo…que peculiar… ––la voz seductora de Persia lo interrumpe. Ella se va acercando a ellos con una calma alarmante. ––¿Sabes que no tienes libre albedrío? ¿cierto? No puedes tomar ninguna decisión por cuenta propia…estas bajo las ordendes del señor Brax…
––¿Y tú que? ––escupe Fischer furioso. ––Sales cada vez que te da la gana, no le rindes cuanta a nadie… ¿acaso tu alma no le pertenece a nuestro señor?
Persia ríe divertida con un toque siniestro, se acerca a él provocativamente, con dos dedos sostiene su mentón, y dice: ––Tienes toda la razón, cachorrito…mi alma no le pertenece a nadie…a diferencia de ustedes aún no he pedido mi deseo. ––suelta su mentón con gracia. ––Lamentablemente el deseo que quería no se podía cumplir…los arcaneos tienen reglas acerca de estas cosas…
––Entonces, ¿Por qué estas aquí? Eres libre de irte cuando quieras. ––dice Fischer, sus puños estaban apretados y su mandibula tensa.
––Sencillo, me gusta el caos. ––dice ella calmada mientras se hecha para atrás el cabello con la más pura elegancia. ––Y él me prometió que pronto tendría mi venganza, además me dio a mis dementes psicópatas de circo que prácticamente nunca mueren…son el infierno en la tierra…están divertido verlos en acción.
––Persia, ¿Dónde estabas? ––la voz de Ronter estaba cargada de rabia, su ceño fruncido. ––Te he buscado por días, tenemos muchas cosas que hacer… ¿Dónde rayos estabas metida?
––Querido, no soy perro para que me pisen la cola. ––la voz de ella baja una octava amenazante, pero sin perder su toque coqueto. ––Tampoco tengo correa en el cuello, como tú y este cachorrito…soy libre de hacer lo que me plazca…no tengo porque rendirte cuenta. ––pone un dedo en el pecho de él. ––Donde yo estaba o lo que hacia no es de tu incumbencia.
Él aprieta los puños con fuerza, y dice conteniendo la ira: ––Persia, no seas insolente…el señor Brax necesita que estes en Edria en dos días con tu grupo de dementes…él se dirige hasta allá, tratará de localizar la copa, y quiere que armes un escandaló de los tuyos mientras se la llevan…además tendremos una reunión en Kiria dentro de cuatro días.
––¿Y eso que tiene que ver conmigo? ––dice ella con el codo apoyado en el brazo casi con desdén. ––Solo los lideres de las pandillas principales son los que asisten a esa reunión.
––Los ancianos quieren que llevemos con nosotros a nuestros segundos al mando. ––explica él tratando de relajarse para no matar en ese momento a esa mujer por su descaro.
––Tendrás que llevarte a Vianne…si voy a Edria no podré estar a tiempo en Kiria. ––un birllo astuto cruza por sus ojos. ––Al menos que me prestes tu querido barco, solo así podré estar a tiempo en ambos lugares.
Él suspira irritado, mientras se pasa la mano por el rostro: ––Haz lo que quieras Persia…solo procura estar en Edria esperando la señal del señor Brax.
Ella sonrie con falsa inocencia, su voz vuelve a tomar su tono seductor: ––Entonces, en esa reunión también estará el cachorrito de Joshk, ¿cierto? Después del Lord ese niño es el que queda al mando de Dominion. ––su voz descendió varias octavas hacia un tono inquisitivo. ––¿Pensarás hacer algo en contra de ese niño? Después de todo, el señor Brax dijo que él no estaba en sus planes.
––Ya tengo todo planeado. ––una sonrisa maliciosa cubre su rostro con una sombra siniestra. ––Será mejor que vayas preparando tus condolencias para Joshk.
––Eso siempre te lo digo yo, pero tú siempre me ignoras, con respecto a la cachorrita de Arka. ––ella arquea una ceja con aire juguetón, pero con un toque cargado de intención en cada palabra. ––No puedo creer que después de tantos años aún puedas sentir algo por esa mujer…y más sabiendo que se metió con tu enemigo jurado…Lester Gudirmer…
––Aún no sabemos si ese idiota es el padre de Layne. ––gruñe él con los puños apretados.
––Por Dios, querido…eso hasta el más imbécil se daría cuenta. ––su tono se vuelve burlesco. ––Arka dijo que fue en Kiria solicitando unos Monikys que concibió ha su cachorrita…la mocosa es cuádruple…por ende su padre tenía que ser dual supremo de aire y agua…y todo ha punta a Lester, que en ese tiempo era el encargado de las solicitudes…además supe por ahí que él siempre se va con ellas dos de vacaciones…como familia, mamá, papá e hija…no hay que ser tan inteligentes para unir los puntos.
––¿Quién te dijo eso? ––pregunta con leve asombro.
––Jum, tengo mis contactos. ––dice ella casi con indiferencia. ––Además, tu mismo me dijiste una vez que ellos tres estaban juntos en la Feria de las Aguas y se veían como una familia, además de que la mocosa estaba muy feliz, y Arka no podía dejar de sonreir.
––Eso es mentira…no pudo ser con ese idiota… ––masculla levemente irritado. ––Ese día iba a comparar la energía elemental de Layne con ese imbécil, pero no pude lograr nada, se me había olvidado que a esa edad es cuando esta más inestable. Pensé en hacerlo cuando ella tuviera cinco años, pero antes de que esa fecha llegará, fue mi supuesto levantamiento contra Dominion.
––Eres un caso perdido. ––suspira resignada. ––No soportas a Lester porque ella lo prefería más a él que a ti, y siempre se coqueteaban delante de tus ojos…pero eso nunca te impidió seguir como un perrito faldero detrás de ella…eres tan patético…no entiendo que fue lo que vi en ti para que me gustarás tanto en esa época.
Él masculla algo inaudible, mientras ella solo ríe con aires de grandeza. Fischer por su parte escuchaba todo muy atento al chisme, sin decir ni una sola palabra.
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Valyria, Dominus Lux…
Aunque la mañana diera esa sensación de paz, era todo lo contrario a la tensión que se respiraba en la oficina principal del cuartel general de Dominion. En ella sentado detrás del gran e imponente escritorio de caoba, estaba el Lord con sus manos cruzadas apoyadas en la madera, al frente de él sentadas rectas y elegantes estaban Arka y Layne, ambas mostraban un rostro sereno, un frente unido de madre e hija.
Layne, aunque mostraba por fuera serenidad, su mente se movía constantemente reflexionando e indagando las palabras adecuadas para poder interrogar al Lord con respecto a la copa, sin dar muchos detalles acerca de Brax ni la conspiración por parte de Joshk. Tenía que navegar por esas aguas peligrosas con absoluta calma, porque si no el barco se hundirá con toda su tripulación.
––Muy bien, antes de iniciar hablando de nuestro plan contra Kiria, me gustaría saber algo… ––la voz del Lord era firme pero serena, su mirada se enfoca en Layne. ––¿Cómo te enteraste de la existencia de esa copa?
Ella con calma le entrega un documento, que él toma en sus manos y empieza a revisarlo con suma atención.
––Mi Lord, ese es el informe detallado de Kara durante su misión. ––comienza a explicar ella sin alterar la voz. ––En él encontrará todo acerca del cuádruple que esta en los Shadows Of Death, e incluso del pequeño percance que tuvo Kara en Darlia a manos de los Garras Negras…como usted ya sabe, ellos son una extensión de los Abysswalkers, y Persia estaba al frente de ellos…
Arka, aunque se mantenía serena, apretó con fuerza los puños al escuchar el nombre de esa mujer. Layne la miro de reojo, entendiendo los sentimientos de su madre, pero vuelve a fijar su mirada en el Lord que la miraba curioso y más interesado sobre el tema.
––Usted le dijo a mi madre que lo único que se llevaron los tres cachorritos infiltrados del cuarto secreto fue una copa. ––prosigue ella. ––Y los Garras Negras lo único que se llevaron de Darlia fue una copa de obsidiana del Arcaneo que gobernaba en esa región. Kara me detalló todo lo que pudo, me dijo que tenía un diamente rojo incrustado y todo lo que viertas en ella se convierte en lava. Me dio bastante curiosidad, así que empece a unir los puntos, si había una copa aquí en Valyria y otra en Darlia, a parte de que son reliquias antiguas de los arcaneos, entonces supuse que podrían haber más de dos, y que Ronter las esta buscando…me tomé la libertad de decirles a mis mejores chicos que hicieran una investigación de campo en Edria.
––¿Y por qué en esa región? ––pregunta inclinándose un poco adelante, con los ojos entrecerrados.
––En papel es la región menos peligrosa de todas. ––continua ella. ––Además, de ser unos extremistas religiosos, supose que quizás la tuvieran en un lugar que sea visible para todos ellos…y vaya que tenía razón, estaba detrás del estrado, de ella emanaba una gran energía elemental que nos provoco un intenso dolor de cabeza. ––su voz se vuelve juguetona. ––Me parecio una copa encantadora por eso la decidí traer…y gracias a eso entendí que hay diez copas en total esparcidas por toda Elandar. ––lo mira directo a los ojos. ––Lo que no entiendo mi Lord es por qué no hay nada escrito respecto a las copas, tampoco hay mucha información acerca de los arcaneos…y algo más, cuando la saque de Edria, y me encerré con ella en un cubo de obsidiana desprendió una fuerte energía, trate de sostenerla con un látigo de agua, pero me dio una fuerte descarga eléctrica…apenas estoy viva para contarlo…pero cuando la sostuve con una ráfaga de aire controlado no me paso nada, incluso al poder moverla mientras estábamos en la isla fue a través de una esfera de aire.
Él las mira a ambas con tranquilidad, sabía que sin importar lo que dijera no iba hacer mucha diferencia.
––Después de la Gran Ruptura, cambie por completo la historia. ––explica él, apoyándose más en el espaldar del asiento. ––Cambie muchas cosas respecto a los arcaneos y a las reliquias para evitar investigaciones curiosas de parte de las personas. ––enfoca su mirada en ella. ––Te contaré todo lo necesario que debes de saber acerca de los arcaneos.
Layne asiente, prestando mayor atención a cada palabra. Arka estaba tranquila solo estaba de apoyo moral para su hija, pero aún así sus instintos estaban activados, escuchando con mayor atención aquellas informaciones que podrían ser muy riesgosas para Layne.
––Como bien dices, si son diez copas, y cada una pertenecia a los diez arcaneos que gobernaban en Elandar. ––continua él. ––Los arcaneos nacen a través de las doce constelaciones del zódiaco, y cada una se rige por un elemento dominante. La Arcanea Sakura era de la constelación de Libra, cuyo elemento dominante era el aire.
––Por eso fue que no me hizo nada cuando use el aire con ella. ––murmura Layne pensativa con una mano en el mentón.
––¿Y la copa de Darlia, mi Lord? ––pregunta Arka con calma. ––¿Quién era su Arcaneo si se puede saber?
––Juliux, de la constelación de Leo, su elemento era el fuego. ––dice él.
Una chispa se encendio en Layne, su voz se volvió calculadora: ––¿Y las demás regiones mi Lord? ¿Nos las puede decir? Puede omitir la que desee.
––De acuerdo Layne, te prometí que te contaría todo lo que necesitabas saber––él la mira con curiosidad, una leve sonrisa ladeada se cruza en sus labios. ––En Kiria estaba Exteilar, era de Virgo y su elemento era la tierra; Norvhal pertenecia a Dayrux, era de Tauro, de tierra; Regonex era gobernada por Jylen de Escorpio, su elemento era el agua; Fernyz gobernaba en Jayloz, era de Aries su elemento era fuego; en Koupez, Suylox era su gobernante, Cáncer era su constelación, y el agua su elemento; Gunogar pertenecia a Meryz de Acuario su elemento era aire; y en Ressan gobernaba Brax de Sagitario, su elemento era de fuego. ––hace una breve pausa. ––Omitiré el nombre del Arcaneo de Valyria, no quiero recordar esos momentos, pero te diré que era de Capricornio y su elemento la tierra, él era el Gran Patriarca…dominaba sobre toda Tierra Sagrada.
Layne queda en silencio un momento, tratando de analizar esa información, en su mente las ideas iban y venían a gran velocidad: ––Ahora entiendo mejor porque él esta con Ronter…el Lord me confirmó algunas cosas interesantes, acerca de los elementos dominantes…entonces, Brax es el Arcaneo de la historia que me contó la abuela, que casualidad…me gustaría saber cual de los de tierra es el de Nya…pero, luego habrá tiempo para eso…tengo que sacarla tanta información como pueda al Lord…
––Así que los elementos dominantes de los arcaneos vienen por las constelaciones, ¿eh? ––murmura Arka pensativa, luego lo mira con atención. ––Entonces, las copas responden al elemento dominante de su portador…pero ¿Por qué todo lo que viertes en ella se convierte en lava?
––Si viertes un elemento diferente se convierte en lava. ––explica él.
––¿Cuál es el verdadero poder de esas copas, mi Lord? ––pregunta Arka más interesada. ––¿Te concede algún deseo como los arcaneos?
––Hasta donde sé, las diez copas activadas por ellos invocan a la anciana Destino. ––dice él con calma, pero sus ojos no dejaban de mirarlas tratando de medir sus reaciones. ––Es una deidad suprema que rige sobre el destino del universo mismo. Puedes invocarla, pedir un deseo a cambio de lo que ella te pida…pero el destino será cambiado a su manera.
––¿A su manera? ––dice Arka confundida. ––Pero, ¿Cómo? Si pides el deseo es porque lo quieres a tu manera, ¿no?
––Tienes razón. ––concede él. ––Pero, Destino al igual que los arcaneos solo conceden aquellos deseos que son los más anhelados del alma. Si pides, por ejemplo, que revivan aquella persona que tanto amas, te concede el deseo si fue pedido desde el alma, pero, quizás jamás puedas volver a estar con esa persona si así lo quiere la anciana Destino. Ella hace todo a su manera. Según lo que escuche es una vieja demente que no le tiene miedo al éxito.
––Las deidades son más complicadas de lo que imaginé. ––Layne baja la mirada levemente reflexionando cada palabra, luego lo mira. ––¿Una sola deidad puede activar ese poder?
––No sé, nunca vi necesario preguntar eso. ––dice él encogiéndose de hombros con calma.
Layne y Arka quedan en silencio cada una absorta en sus propios pensamientos, mientras el Lord se queda observándolas.
––¿Qué piensas hacer con esa copa, Layne? ––pregunta el Lord.
––Por el momento, solo quiero evitar que esos cachorritos consigan todas las copas. ––explica ella serena. ––No sabemos que tanto sepan ellos al respecto. Usted dijo que cambio la historia, pero eso no nos asegura que haya quedado algún manuscrito acerca de ellas, y su verdadero usó.
––Eres bastante perspicaz. ––asiente él levemente. ––Quizás en Kiria puede haber un manuscrito, Exteilar era la más inteligente entre los arcaneos, y Kiria siempre fue una región científica, de seguro ahí podrás encontrar algo. ––luego mira con picardía maliciosa a Arka. ––Quizás Lester te pueda ayudar con eso, después de todo son muy unidos, ¿cierto, Arka?
Arka solo sonríe sutilmente tratando de ocultar sus sentimientos, aunque un leve rubor en sus mejillas la delataron, provocando una sonrisa traviesa tanto en Layne como en el Lord.
––Ese chico, se mantuvo un día completo preguntándonos a mi y a Ranuz cómo estaban ustedes dos…si comían bien…si las misiones de Layne ya no son tan temerarias como antes…si Arka se mantiene tranquila en Valyria… ––dice él con aire juguetón. ––¿Sabes, Arka? Ese hombre te ama mucho y quiere bastante a Layne como si fuera su propia hija… ––su voz sale cargada de picardía mientras se inclina un poco más hacia delante. ––¿Por qué no intentan algo entre los dos?
El efecto fue inmediato…una tos repentina comenzó atacar a Arka, su rostro se puso más rojo que un tomate, Layne comenzó a darle varias palmadas en la espalda entre risitas. Ella sabía de los sentimientos de su madre hacía ese hombre, y le divertía bastante la manera en que Arka se empeñaba en negarlo, aunque sabía que era imposible.
––Pero mi Lord… ¿Qué cosas dice? ––dice ella con la voz casi ronca por la tos, mientras se trataba de recomponer.
––Bueno Arka, ese chico te ha amado desde hace años, se notaba a simple vista como le brillaban los ojos cada vez que te veía y todavía le siguen brillando cada vez que te ve…y cuando habla de ti su rostro se ilumina…además, solo sale de su laboratorio cuando se trata de ustedes dos, si eso no es amor, entonces no sé lo que será. ––sigue él sin dejar el tono, bastante animado por el nuevo tema de conversación. ––Y Layne lo quiere mucho, ¿O me equivoco?
––No se equivoca, mi Lord. ––dice Layne con aire juguetón mirando con ternura a su madre. ––Quiero mucho al tío Lester, se comporta como un verdadero padre para mí. Siempre le digo a ella que tiene todo mi apoyo en cualquier decisión que tome. Siempre contará conmigo sin importar lo que pase.
Arka la mira con ternura, sabía que Layne la apoyaría incondicionalmente en todo lo que haga, ella era su faro en medio de la tormenta.
––Aunque mamá… ––su mirada se vuelve filosa con cierta advertencia peligrosa, pero sin perder el tono. ––Sabes que sin importar cuanto llegues amar a un hombre, si él se atreve acerte el más minimo daño posible o te hace llorar, lo haré desaparecer de una manera muy divertida para mí.
Arka ríe encantada ante esa advertencia de amor de su hija, mientras el Lord ríe a carcajadas estruendosas, muy fascinado con la conversación.
––Pobre hombre que se atreva entrar en las vidas de ambas. ––dice el Lord mientras se seca con un dedo las lágrimas de la risa. ––Ustedes dos son muy peligrosas cuando de cuidarse mutuamente se trata. Arka haría descender el infierno a la tierra, mientras Layne destruiría el mundo por completo…
Ambas ríen cómplices ante el comentario.
Él intenta recomponerse un poco, y dice más relajado, pero sin perder el aire: ––Muy bien, ahora vamos a planear nuestra jugarreta a los de Kiria. ––luego mira a Arka. ––No te preocupes, no le haremos daño a nuestro querido Lester.
––Mi Lord, por favor… ––murmura ella bajando la mirada avergonzada con las mejillas teñidas de rojo…
Layne ríe bajito siendo el cómplice perfecto del Lord en molestar a la pobre de Arka con ese tema.
Luego se recompone, carraspeando un poco para aclarar su voz: ––Mi Lord, antes de ese tema me gustaría pedirle algo.
––¿Qué deseas, Layne? ––dice él más calmado.
––La abuela Petra le gustaría poder ver la copa, si usted se lo permite. ––indicó ella. ––Como ya mi madre le habrá comentado, ella me tuvo que tratar después de mi pequeño paso al más allá gracias a esa copa, por eso sabe de su existencia y quisiera verla.
Él entrelaza los dedos apoyando su mentón, y dice: ––De acuerdo Layne, como se trata de Petra lo permitiré. ––su voz se vuelve serena. ––Por petición de Arka, tienes tres días de descanso, pero dentro de cuatro días tú y yo nos iremos a Kiria. ––la mira directo a los ojos. ––En esa reunión quiero que escuches todo con absoluta concentración, quiero activo ese cerebro constantemente.
Ella asiente calmada, con una sonrisa astuta.
––Bien, ahora vamos con nuestro pequeño complot en contra de esos zorros viejos… ––él entrecerró los ojos con una sonrisa sádica.
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Residencial Maracrox…
Dentro de la acogedora casa de Kara, el ambiente era genuinamente agradable y cálido. Pavlin estaba sentada frente al espejo, mientras Kara aplicaba maquillaje en su cuello como una gran experta. Pavlin miraba atenta el trabajo de su hermana. Al terminar se observa el cuello con mayor atención en el espejo.
––Vaya hermana, eres muy buena. ––dice Pavlin tocándose su cuello donde antes se podía ve su tatuaje de los Steel Howl. ––No se ve nada, ni una sola marca.
Kara ríe bajito, y dice: ––Aprendí muy bien de mi tía Camil y de Arka, esas dos son unas expertas en el tema.
––Pero aún no entiendo, ¿Por qué necesito taparme el tatuaje? ––pregunta confundida.
––Bien hermanita, la respuesta es sencilla. ––empieza a decir ella con voz risueña. ––No puedes andar por Valyria con el emblema de otra pandilla, te ejecutarían al instante pensando que piensas hacer algo en nuestra contra. ––mira el techo, pensativa con un dedo en el mentón. ––Aunque ahora que lo pienso…nunca hemos tenido problemas con los Steel Howl, con las demás pandillas de Norvhal sí, pero nunca con ellos…además, David y nuestro Lord se llevan muy bien, como si fueran viejos conocidos. ––luego la mira. ––Pero, aún así no debemos bajar la guardia.
Pavlin le sostiene la mirada, su voz se vuelve seria: ––Hermana, ¿Qué haremos al respecto con lo del Gran Concejal? Tengo bastante información irrefutable…podemos entregarla al Sumo Sacerdote Constantino, y ellos se harán cargo… ––se levanta del asiento con el ceño fruncido. ––Al fin podemos vengarnos después de todos estos años…van a ejecutarlo a él y toda su familia…
Kara suspira, la mira directo a los ojos mientras pone una mano en su mejilla, y con una leve sonrisa dice: ––Pavlin, por ahora olvidémonos de ese anciano, ¿si? …solo quiero pasar un buen momento con mi hermanita…
––Pero, hermana. ––la interrumpe con leve enojo. ––Escuche que tú arrasaste por completo con una aldea de Edria, incluso, limpiaste toda la región solo para buscarme…sé que quieres vengarte de todos ellos, vamos hacerlo…y también con el doctor Laucher…
––Vamos a pensarlo con más calma, tenemos que idear un buen plan…le pediré a Layne que nos ayude, ella es muy buena para este tipo de cosas…pero por ahora, permíteme pasar tiempo contigo sin ningún tipo de preocupaciones.
Pavlin baja la mirada un poco desanimada.
––¿Sabes? Hoy pienso agregarte a mi registro familiar. ––dice Kara animada, tratando de sacarla de sus pensamientos.
––¿Tu registro? ––pregunta ella levantando la mirada llena de confusión. ––Pero hermana, yo no vivo en Valyria…
––Te recuerdo querida hermanita, que me dijiste que te diera un mes para prepararte mentalmente acerca de tu nueva vida aquí en Valyria. ––ella levanta un dedo sin perder su sonrisa. ––Así que desde ahora tengo que agregarte a mi registro, para cuando estes en la frontera solo tienes que decir tu nombre y aparecerás registrada como mi hermana, y te dejarán pasar sin hacerte más preguntas, incluso te traerán escoltada directo a casa.
––Pero, hermana…
Kara la interrumpe tomándola de la mano, mientras se dirige a la salida de la habitación.
––Vamos, hoy será un gran día…solo tú y yo… ––dice ella muy divertida, pero luego recuerda algo. ––Cierto, aún no les he dicho que ya regresé a casa…estaba tan concentrada en ti, que se me olvido decirle a la tía Camil que había llegado. ––la mira mientras bajaban las escaleras. ––Primero iremos a la casa Astrus…te presentaré con la familia que me acogió. ––luego mira su Moniky. ––Tengo que ponerle mis credenciales y contraseñas… ––una risita se escapa de sus labios. ––Volví a la vida con este bebé.
Pavlin mira el Moniky de su hermana con atención en cada detalle, y dice confundida: ––Oye hermana ¿Por qué tiene el nombre de Layne?
Kara abriendo la puerta para salir, dice: ––Porque ella me los consigue con su madre, así Arka no me quita la mitad o todo mi sueldo, ya perdí la cuenta de cuantos de estos realmente he dañado…los Monikys de Layne son personalizados, porque según Arka son para ella.
Pavlin ríe bajito: ––Hermana, nunca cambias…sigues igual de despistada que cuando eramos niñas.
Kara ríe a carcajadas seguida de Pavlin mientras ambas salen de la casa.
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Kaer´Marun, bosque entre Daxon y la frontera de Edria…
El grupo caminaba con parsimonia bajo el sol de la mañana, se estaban adentrando de a poco al bosque, que a simple vista mostraba un aire siniestro con una vibra que recorría todo el cuerpo como advirtiendo un peligro inminente. Cada crujido de las hojas secas debajo de los pies, era un grito de cuidado. Pero aún así, ellos seguían caminando, David y Daymond estaban al frente del grupo, detrás de ellos iban Lyra y Brax, mientras Kael y Ryner cerraban la marcha.
Lyra caminaba con la mirada perdida, su mente estaba ausente en ese momento, Brax la miraba de reojo con leve preocupación, el poco tiempo que la conocía nunca la había visto tan apagada y desanimada. Él suspira enfocando su vista al cielo controlando sus propios pensamientos.
Kael mantenía las manos dentro de los bolsillos, cabizbajo, prácticamente estaba arrastrando los pies, sus ojos de vez en cuando se enfocaban en la espalda de Daymond, sus pensamientos iban y venían como una gran tormenta desenfrenada…había tantas preguntas de las cuales temía la respuesta…reflexionando la manera más adecuada de poder hablar con aquel hombre sin querer partirle la cara.
Pero entonces, un suspiro largo cargado de tristeza lo sacó de golpe de su propio mundo, miro de reojo a un muy deprimido Ryner con la cabeza abajo, y las manos dentro de los bolsillos, mientras iba golpeando una piedrecita, como si fuera una pelota, sus ojos no tenían ese intenso brillo juguetón que tanto lo caracterizaba.
Kael lo miraba con una ceja arqueada, su boca estaba levemente torcida, reflejando algo de desconcierto.
––Hey amigo, ¿Qué te ocurre? ––pregunta Kael dándole un leve golpe con el puño en el hombro. ––Has estado actuando raro desde que David te dijo que verias a tu hermano. Pensé que te caía bien…te la has pasado hablando maravillas y de lo grandioso que es tu hermano, ¿acaso no estas feliz de volverlo a ver?
Ryner suspira, pero sin levantar del todo la mirada, dice: ––¿Sabes? Soy un maldito imbécil…cuando escuche tu historia y todo lo que has vivido, y lo desesperado que estas para encontrar a tu hermana, me hizo recordar a Kara…ustedes dos tienen cierto parecido…perdieron a sus padres cuando eran solo unos niños…les arrebataron a sus hermanas de sus manos…y las han estado buscando todo este tiempo…y yo… ––se mira una mano. ––Ustedes están buscando a su familia, mientras yo abondoné a la mia. ––una sonrisa amarga se posa en sus labios. ––Es cierto lo que dice David, soy un niño mimado…hice una rabieta y me fui de mi casa hace tres años, dejando atrás a mis dos hermanos y aquella mujer que me cuidó como si fuera su propio hijo…yo tengo un lugar al cual regresar con personas que me aman. ––levanta su vista al cielo. ––Pero, mírame aquí, escapando de todo eso, cuando hay personas que les gustaría ver, aunque sea una sola vez más a sus familiares…y yo abandoné a los mios. Soy un completo malagradecido.
Kael también enfoca su mirada al cielo, cruza sus manos detrás de su cabeza, y dice: ––No soy quien para juzgar…aunque si yo fuera tú, creéme amigo, ahora mismo estuviera en mi casa disfrutando de mi familia…y no aquí perdiendo tiempo. ––lo mira de reojo. ––¿Sabes? Cada minuto de esta vida es valioso…y cada minuto que pasamos con nuestros seres queridos es único e irremplazable…no sabemos cuando será nuestro último suspiro…a veces pensamos que nuestra familia siempre va a estar ahí…pero no es así, en algún momento te la arrebatan delante de tus ojos… ––su vista se enfoca en la espalda de Daymond. ––El tiempo que perdiste alejado de ellos no puede volver…como ellos tampoco volverán…
Sus ojos amenazan con lágrimas que nunca salieron…aunque una rebelde si logra escaparse, se la limpia de inmediato, luego lanza un muy profundo suspiro cargado de tristeza.
Ryner suspira, bajando la cabeza: ––Tienes razón…vi morir a mi madre delante de mis ojos. ––lo mira de reojo. ––¿Te puedo contar la historia de mi vida?
Kael ríe en seco, y dice: ––Claro, por como vamos caminando duraremos un buen rato antes de adentrarnos más al bosque…soy todo oído…
–––Bien amigo, es una historia corta. ––dice él con una leve sonrisa. ––Fue hace diez años…
Flashback hace diez años atrás…
Narrado en primera persona por Ryner…
Soy originario de la aldea Valker de la región de Norvhal, hasta donde recuerdo era un lugar tranquilo, la pandilla del lugar eran unos idiotas, pero no se metían con nadie. Yo vivía junto con mi madre en una pequeña casa, solo había una habitación que compartía con ella, pero para mí, era lo más grandioso de mi vida. Mi madre era una mujer muy hermosa, su cabello caía como una cascada dorada de lo largo que era, sus ojos carmesís siempre tenían un gran brillo cálido cada vez que me miraban, ella era una elemental de fuego nivel supremo.
Había escuchado que ella era alguien muy fuerte y hábil, pero después que nací su cuerpo se vio afectado por una rara enfermedad que comía sus células, debilitando su cuerpo y afectando su núcleo elemental, ya no podía utilizar su elemento, porque este la consumía por dentro, su cuerpo se iba deteriorando de a poco.
Mi madre no salía de casa, no tenía fuerza suficiente en las piernas para poder levantarse. Siempre trataba de estar con ella, pero me decía que fuera a jugar con los demás chicos. Mi mamá era mi mayor felicidad, cada vez que regresaba de jugar siempre me recibia con una gran sonrisa. Pero los días que más esperaba con gran anhelo, era cuando venía mi papá.
Él venía a visitarnos dos veces a la semana. Me emocionaba cada vez que lo veía, era mi mayor orgullo, siempre hablaba de lo grandioso que era mi papá con mis amigos, les decía que mi padre era un alto mando de Dominion. Él me ayudaba a dominar mejor mi elemento, jugábamos mucho. Duraba un día completo con nosotros y luego se iba por las noches. Mi madre siempre me decía que por su trabajo no podía estar mucho tiempo con nosotros, y yo siempre le creía. Él le pagaba a una vecina para que siempre nos preparará la comida, mientras yo me encargaba de mantener siempre limpia la casa.
Un día jugando fútbol con mis amigos, ví como un chico de unos diez años con un uniforme extraño de un color azul oscuro con detalles dorados, no dejaba de mirarme, se notaba muy molesto, sus ojos grises parecían cuchillas a punto de dispararme, el viento movía su cabello blanco platinado como si cada punta estuviera lista para impactarse en cada parte vital de mi cuerpo, no podía evitar de mirarlo, no por esa intensidad asesina hacía mi, si no más bien por el gran parecido que tenía ese chico con mi padre.
Tenía el balón en mis pies, lo pateé tan fuerte que fue directamente a la cabeza de ese chico.
––¡CUIDADO! ––le grité.
Pero…me dejo sorprendido… dió un brinco parándolo con su pecho con una calma alarmante…luego lo bajó…dominándolo con sus rodillas…nos quedamos sorprendidos ante aquel chico, era sorprendente la manera en que dominaba el balón, luego lo sostuvó con firmeza debajo de su pie. Me acerqué de inmediato a él, mis amigos aún estaban paralizados, completamente sorprendidos.
––¡Hey, amigo! ¡Eres increíble! ––le dije con una emoción que rozaba la admiración una vez que estaba cerca de él. ––Ven a jugar con nosotros.
Él me miró de arriba a bajo, analizándome detenidamente, su expresión de odio cambió a una de curiosidad, su ceja estaba arqueada, tenía los brazos cruzados…se mantuvo en silencio un buen rato…yo no entendía nada de lo que pasaba, pero al estar así de cerca, pude verlo mejor, y sí tenía un gran parecido a mi padre.
––¿Cuál es tu nombre? ¿Cuántos años tienes? ¿Cuál es tu elemento, niño? ––me preguntó sin más.
––¿Eh? ––lo miré confundido, no entendí a que venían esas preguntas, pero las respondí. ––Soy Ryner Astrus, tengo cinco años y soy un elemental de fuego, ¿Por qué? ¿Quién eres tú?
––¿Tu padre es Joshk Astrus? ––me pregunta frustrado, ví como apretaba los puños con ira, pero no me asustaba, no sé porque, pero me sentía bastante seguro, como si realmente no me quisiera hacer daño, era una sensación bastante extraña, hasta divertida.
––Sí, ese es su nombre. ––afirmé, me emocionaba bastante cuando lo mencionaban. ––¿Conoces a mi papá?
––¡Maldición, papá! ¿Qué hiciste? ¿Cómo te atreviste hacerle esto a mi mamá? ––bajó la mirada murmurando para si mismo, aunque lo pude escuchar, pero aún así no entendí, luego me mira. ––Según mi maestro, para saber si una persona es parte de tu familia solo tienes que comparar tu energía elemental con la suya, es más fácil en recién nacidos, porque su energía es estable, pero durante los cuatro años es más que imposible, debido que ha esa edad es cuando manifestamos nuestros elementos, nuestra energía se vuelve inestable acomodándose a esa nueva etapa. ––se acerca a mi poniendo una mano sobre mi hombro, yo no comprendía absolutamente nada de lo que me estaba diciendo. ––Tú tienes cinco, entonces puedo comparar nuestras energías.
Cerró sus ojos…yo solo pude observar, estaba bastante confundido, pero aún así me sentía muy seguro y confiado con ese chico. Luego abre los ojos, levemente molesto, chasquea la boca…me miró, hizó un movimiento con el pie subiendo el balón, lo tomó con una mano y me lo entregó…lo miré confundido.
––¿Quién eres tú? ––volví a preguntar.
Él suspira, pasándose una mano sobre el cabello, por primera vez desde que me vió, sentí que él tenía algo de nervios, y me dijó: ––Bueno…no sé si deba decírtelo… ––vuelve a suspirar, se pone recto, su voz se volvió más firme y segura. ––Sé que él no lo hará, así que te lo diré…mi nombre es Ranuz Astrus, y Joshk es mi padre.
Abrí mis ojos como platos, estaba completamente sorprendido, apenas si podía gesticular alguna palabra: ––Entonces…me estas diciendo…que tú eres…mi…hermano… ––lo último lo dije casi en un suspiro…
––Tú energía elemental tiene gran similitud a la mía. ––su voz suena un poco más calmada. ––Eso nos convierte en hermanos.
––Vaya… ––me pase una mano por el cabello mientras con la otra sostenía el balón. ––Tengo un hermano…
––De hecho, dos. ––dice él con una leve sonrisa. ––Tengo una hermanita de ocho meses, su nombre es Millier.
Sentí como su expresión cambió por completo, de quererme matar a mirarme de otra forma…como si me estuviera reconociendo…yo aún no me podía creer lo que estaba escuchando…tenía hermanos…
––Yo me tengo que ir. ––su voz era más relajada como si se hubiera quitado una enorme carga de encima.
––¿Qué? ¿Ya te vas? ––pregunte sentía una gran tristeza…enterarme de que tengo un hermano y que se tenga que ir, había tantas cosas que quería preguntarle, incluso quería jugar con él.
Me miró con leve asombro, se pone las manos dentro de los bolsillos de su pantalón: ––Solo vine para confirmar mis sospechas sobre ti, he seguido a mi padre por meses…y siempre lo veo en tu casa y jugando contigo…si te soy sincero ahora mismo no sé que pensar…estos son temas de adultos, es un asunto entre mis padres…tú no tienes la culpa de nada. ––se encoge de hombros, hablaba como un adulto para ser solo un niño. ––Lo pensaré bien, y quizás vuelva ha venir para verte…no te puedo confirmar nada…
Ese simple “quizás” lo valió todo para mi, me emocioné bastante, sonreí, sentía como mi boca dolía, pero no me importo, sentí como mis mejillas ardían, estaba casi saltando, y dije: ––No importa si no puedes venir, me alegro mucho poder conocerte…pensaba que solo tenía a mis padres, pero saber que tengo dos hermanos, es la mejor noticia del mundo…tú pareces que eres alguien impresionante…tengo un hermano mayor fabuloso…
Él abrió los ojos sorprendido…luego una risita comenzó a escaparse de sus labios…para convertirse en una carcajada, se sostenía el estomágo…pero, yo solo podía sentir en ese momento una gran admiración sobre ese chico, quien era mi hermano mayor.
Se recompusó un poco, luego se acercó un poco más a mí, colocó su mano sobre mi cabeza, su voz salió cálida: ––De acuerdo, te prometo que volveré pronto…primero tengo que asimilar bien todo esto…pero regresaré…Ryner.
Yo estaba demasiado feliz, que solo pude sonreír. Él se queda un momento más mirándome, luego se marcha mientras se despide con una mano.
––¡Hasta luego, hermano! ––le grité eufórico mientras me despedía de él agitando la mano. Él se fue riéndose, lo vi alejarse hasta que su figura se perdió por las calles.
La sonrisa no quería escaparse de mi rostro, mis amigos se acercaron a mi algo confundidos.
––¡Hey, Ryner! ¿Quién era ese chico? ––me preguntó uno de ellos.
––¿Por qué no lo invitaste a jugar? ––me pregunta el otro.
––Ese chico se ve que es alguien fabuloso. ––dijo el otro.
Yo inflé el pecho, mi voz salió cargada de orgullo: ––Es mi hermano mayor.
Ellos tres me miraron atónitos, pero yo mantenía puesta mi mirada por donde había desaparecido mi hermano.
No pude seguir jugando, estaba muy emocionado y corrí con todas mis fuerzas a mi casa. Mi felicidad me estaba impidiendo respirar bien. Llegué jadeando, fui rápido a donde mi mamá, ella estaba acostada en la cama, me recibió como siempre, con esa sonrisa que yo tanto amaba. Me subí a la cama depositando un beso en su mejilla.
––¡Mamá! ¡Adivina que me paso! ––la felicidad brotaba en cada una de mis palabras.
Ella rió bajito, una risa musical: ––Dime mi amor, ¿Qué ocurrió?
––Conocí a mi hermano mayor. ––dije sin rodeos. ––Me dijo que es hijo de papá y que también tengo una hermanita. ¿No es increíble?
Ella abrió los ojos y la boca, estaba atónita, yo no entendía su expresión y simplemente seguía sonriendo.
––¿Conociste a Ranuz? ––lo dijo casi en un susurro. ––Pero, ¿Cómo paso?
––¿Tú también lo conoces, mamá? ––mi sonrisa crecia más. ––Fue casi ahora mismo, estaba jugando con mis amigos, y él apareció, me pregunto quien era, luego puso su mano sobre mi hombro, luego hablo algo de la energía elemental, que no entendí nada, pero me dijo que eramos hermanos, ¿Puedes creerlo? ––luego la duda invadió mi mente. ––Por cierto, mamá, ¿Por qué no lo sabía hasta ahora? ¿él es tu hijo?
Ella baja la mirada, podía sentir que estaba avergonzada, como si no quisiera contármelo. Yo solo la miraba no entendía bien lo que pasaba, mi hermano me dijo que eran temas de adultos, pero aún así yo quería saber.
––Verás, cariño. ––empieza a decir ella, su voz era tan suave que sentía como me arrullaba con ella. ––Ranuz es el hijo mayor de tu padre con otra mujer, su nombre es Camil, ella es su esposa. ––acaricia mi mejilla. ––No es un tema adecuado para que un niño lo entienda…cuando seas más mayor te contaré toda la verdad.
––De acuerdo, mamá. ––dije con una sonrisa, no importaba lo que fuera. Nada me iba a quitar la felicidad de aquel momento.
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Pasaron varios días después de eso. Yo estaba con mi papá practicando mi dominio con mi elemento, apenas podía hacer esferas de un metro, mi ráfaga era débil. Él era muy paciente conmigo.
––No lo fuerces. ––me dijo calmado. ––Si intentas forzarlo afectará tu conexión con tu núcleo elemental…relájate, siente el fuego como una conexión más con tu cuerpo.
Asentí, pero mi mente estaba en otra parte, lo miré y dije: ––Papá, ¿Por qué Ranuz no vino contigo?
Él se quedó petrificado, vi como su cuello palpitaba, apretó sus puños con fuerza, bajó la mirada como si algo estuviera pasando por su mente, se mantuvo en silencio un largo rato que lo sentí eterno. Luego levanto la mirada, sus ojos se enfocaron en los mios.
––Ranuz esta muy ocupado. ––comenzó a explicar. ––Él es el Primer Comandante del Ejército Negro, siempre esta en misiones, no podrá venir a verte.
––¡¿Qué?! ––abrí los ojos alarmado, sentí una gran tristeza apoderarse de mi cuerpo. ––Pero, ¿Por qué, papá? Él me dijo que si iba a venir.
––Suficiente, Ryner. ––me habló con firmeza. ––Mejor ponte a practicar, si quieres llegar hacer un gran elemental. Me dijiste que querias formar parte de Dominion, solo lo hacen aquellos que sean lo suficientemente buenos. Eres solamente nivel básico. ––su mirada se volvió severa. ––Ranuz a tu edad siendo cuádruple era nivel medio. Vamos, aún te falta mucho, tu madre te consiente demasiado.
Solo pude asentir con la mirada abajo, mi padre era muy estricto cuando de entrenar se trataba, él era cuádruple avanzado, pero quería que yo fuera supremo. Volví ha enfocarme en el entranamiento, aunque mi mente no estaba presente.
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Pasaron varias semanas después, yo estaba jugando con mis amigos con nuestros elementos, no eramos buenos, pero era muy divertido, nos lanzábamos esferas de agua, tierra, fuego y aire. Las risas de nosotros se escuchaban por todos lados.
Entonces, una voz aguda y clara se alzó por encima de aquellas risas: ––¡Ryner!
Volteé rápidamente la mirada, aunque solo la había escuchado una vez reconocí esa voz de inmediato, y ahí estaba él, con ese mismo uniforme, y una gran sonrisa.
––¡Hermano! ––grité eufórico corriendo a donde él.
Al llegar a su lado puso su mano sobre mi cabeza, yo estaba muy emocionado de volver a verlo.
––Has crecido mucho. ––dijo con una sonrisa, muy alegre. ––¿Cómo has estado?
––Estoy muy bien, hermano. ––me estaba gustando bastante esa palabra. ––Papá me dijo que ya no vendrías, que estás muy ocupado.
––Con que eso te dijo nuestro padre. ––su voz se volvió un poco seria, pero luego niega lentamente con la cabeza, su tono fue más suave. ––No te preocupes Ryner, vendré siempre que pueda…tenía una misión cerca, así que decidí venir a verte…veo que estás entrenando con tu elemento, debes de ser nivel básico, ¿cierto?
––Sí. ––afirme con orgullo. ––¿Y tú? Papá me dijo que eres cuádruple, y que también eras el Primer Comandante del Ejército Negro.
––Sí, es cierto. ––dijo él con una sonrisa orgullosa. ––Soy un cuádruple supremo, entrené duro, día y noche hasta lograrlo.
––¡Mi hermano mayor es el mejor! ––lo dije lleno de emoción, en ese momento mi admiración por él estaba en aumento, él era mi modelo ha seguir. ––¿Quieres jugar con nosotros hermano? Así demostraré ha mis amigos lo fantástico que eres.
Él rie muy divertido, y dice: ––Claro, después de todo solo vine a jugar contigo como te lo prometí.
Sin pensarlo dos veces lo tomé de la mano y lo jalé con fuerza a donde estaban mis amigos. Ese fue el mejor día de mi vida. Jugamos toda la tarde. Él contenía su fuerza para no lastimarnos, era estupendo. No podía parar de sonreir, me mantuve a su lado toda la tarde, jamás me separé de él. Al mismo tiempo él me iba enseñando a como manejar mejor mi elemento, su elemento dominante era el fuego. No sabía lo genial que era tener un hermano mayor. Después se fue, pero me prometió que vendría más seguido a visitarme.
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Y así fue durante todo el año, mi hermano siempre venía evitando los días en los que mi papá venía a vernos. Era estupendo. Yo iba mejorando de a poco.
Yo ya tenía seis años, aunque seguía siendo nivel básico, aún así me sentía alguien invencible, tenía a dos altos mandos de Dominion como mis maestros, entre mis amigos, yo era el que dominaba mejor su elemento…en nuestros juegos yo siempre era el ganador, incluso me enfrente a niños dos años mayores que yo, y les ganaba con mucho esfuerzo, pero ganaba.
Un día mis amigos y yo fuimos al parque de juegos, sin embargo, ahí estaban los niños más grandes ocupando todo el espacio, eran alrededor de seis de diez años.
––Vaya…los mocosos quieren jugar. ––dijo uno de ellos con sarcasmo.
––Niños…estos son nuestros dominios. ––dijo uno controlando una esfera de agua como si fuera una pelota. ––Nosotros seremos la próxima pandilla principal de este lugar una vez que esos vejetes dejen de vivir.
––Así es mocosos. ––dijo otro de manera desafiante. ––Tienen que comenzar a respetarnos desde ahora, si no quieren morir a tan corta edad.
Los demás comenzaron a mirarnos de manera amenazante. Mis amigos se hecharon atrás con miedo, pero yo me mantuve firme. Me imaginaba qué haría mi hermano en esa situación, de seguro unos mocosos como esos no les daría miedo. Imaginé por un momento que yo era él. Me paré frente a ellos, mis manos temblaban, pero me mantuve firme, listo para atacarlos en cualquiern momento.
––Nosotros sí vamos a jugar aquí, quieran o no. ––dije con firmeza, en mi voz no había ni una sola pizca de miedo, estaba completamente decidido en luchar contra ellos, aunque fuera yo solo.
––Eres muy valiente niñato. ––me dijo uno de ellos con una mirada bastante amenazante, sus ojos me lanzaban dagas afiladas.
Me paré con mayor firmeza delante de él, apreté mis puños y lo reté con la mirada. En ese momento los otros cinco me rodearon, algunos tenían palos, otros ya estaban invocando; dagas, esferas y látigos. Pero, yo no tenía miedo. Mis amigos miraban con terror la escena, estaban paralizados, no se movían ni hablaban. Aún así, quise mantenerme tranquilo, aunque los nervios empezaron a traicionarme. Respiré profundamente, esperando lo peor.
Entonces…
Uno de ellos me atacó golpeándome con un palo en la cabeza, caí en seguida, de pronto los otros comenzaron a golpearme con los palos. Yo trataba de cubrirme como podía la cabeza, me golpeaban con fuerza, mientras me pateaban.
––¡Tú no vales la pena para usar nuestros elementos contigo! ––me gritó uno de ellos mientras me golpeaba fuertemente.
––¡Eres un maldito mocoso mimado! ––me dijo el otro.
––¡¿No que muy fuerte?! –-rugió otro golpeándome con un palo.
No iba a llorar, no me podía permitir flaquear, la rabia estaba invadiendo todo mi cuerpo, quería matarlos en ese momento, pero no podía moverme, el cuerpo me dolía bastante, escuchaba como mis huesos se rompían en cada golpe seco que me propinaban. Mis amigos salieron corriendo por ayuda. Cada golpe era más fuerte que el anterior, ellos se reían a carcajadas estruendosas, las lágrimas estaban saliendo, yo quería evitarlo, pero, ellas salían con fuerza, aunque no me permití llorar para no darle el gusto a esos idiotas.
De pronto…
Una ráfaga tan poderosa de aire los hizo retrocedor a todos ellos varios metros levantando consigo una cortina de polvo. Mantuve los ojos cerrados, el polvo era denso, casi asfixiante. Los abrí lentamente…parpadeé varias veces…luego los abrí por completo, y ahí estaba él, mi hermano mayor erguido como un muro protector, su espalda estaba recta, sus puños estaban apretados con fuerza.
––¿Hermano? ––apenas susurré…
Él me miro de reojo por encima del hombro, sus ojos comenzaron a inspeccionarme, apretó los dientes con fuerza, frunció su ceño, se veía bastante molesto. Luego vuelve a enfocar su vista al frente, el polvo se había disipado. Los seis chicos lo miraron entre impactados y sorprendidos.
––¡Hey! ¿Quién eres tú? ––gruño uno de ellos mientras lo señalaba con el dedo.
––No eres de por aquí. ––espetó otro muy molesto.
––Esperen. ––indicó uno de ellos, lo miro con suma atención. ––Ese es el uniforme del Ejército Negro, es el mismo que usa mi hermano mayor.
––Pero el de tu hermano no tiene esas franjas en el brazo, ¿o si? ––pregunta otro mirando detenidamente el uniforme.
––No puede ser… ––murmura el tercer chico, con los ojos abiertos. ––Mi hermano me dijo que las tres franjas representaban al Primer Comandante… ––señala a mi hermano. ––Entonces, ¿Tu eres Ranuz Astrus?
––Sí. ––afirma con autoridad, su mirada rozaba lo amenazante, luego me señala. ––Y este niño es mi hermano menor. ––su voz baja una octava. ––Golpearon a mi hermano de manera violenta…no me gusta meterme con niños…pero odio con todo mi ser cuando maltratan a mi familia… ––se fue acercando a ellos a paso lentos. ––Les daré una lección para que lo piensen varias veces antes de volverse a meter con él…
El aire en ese momento se volvió tan pesado que era casi imposible poder respirar, la temperatura bajó varios grados, cada paso que daba mi hermano, era como si la misma tierra temblara debajo de sus pies, su expresión se volvió sombría, jamás lo había visto de esa manera. Ellos seis comenzaron a sudar frío, dieron varios pasos atrás, el miedo comenzó a invadirlos. Mi hermano levanto una mano luego la bajo con fuerza, provocando que ellos cayeran de cara al suelo, mantuvo su mano abajo, como si estuviera presionando el aire sobre el cuerpo de ellos. Trataban de moverse, pero no podían.
Los envolvió en una esfera de aire…la levantó…luego la impacto con violencia al suelo…se escucharon algunos huesos romperse…ellos estaban completamente inconscientes, sus ojos estaban en blanco…tenían grandes heridas por algunas partes del cuerpo, tenían espamos…muchas personas se acercaron al lugar para ver que ocurría…él observó los alrededores, con una calma alarmante…como si lo que acaba de hacer no significará nada para él.
––Quien se atreva a ponerle un solo dedo encima ha Ryner se las verá conmigo. ––no necesito levantar la voz, era tan clara y llena de seguridad, con una autoridad que no admitía ni la más mínima réplica, luego los señala a ellos, pero sin apartar su vista de la multitud. ––Les prometó que esto quedará muy pequeño para lo que haré.
Hubo un gran murmuro entre los espectadores, mis amigos me ayudaron a levantarme, me dolía todo el cuerpo, aún así no podía dejar de sentir un gran orgullo ante aquel chico que era mi hermano mayor. Una gran sonrisa se escapo de mi rostro maltratado. Él se acercó apresurado, me miró detenidamente, entonces envolvió sus manos agua y comenzó a pasarla por mi cuerpo.
––No es mucho, solo te estoy dando los primeros auxilios. ––estaba muy preocupado, luego mira a uno de mis amigos. ––¿Hay un médico por aquí?
––Sí. ––afirma uno de ellos. ––Mi mamá es doctora…esta en la casa.
––Vamos para allá. ––anuncia él, luego me mira. ––¿Puedes moverte?
Yo solo pude asentir, estaba completamente asombrado por las capacidades de él…prácticamente estaba venerando a mi hermano. Puso mi brazo por encima de sus hombros…ayudándome a caminar, sus pasos eran lentos para evitar lastimarme, no podía dejar de verlo…era mi mayor orgullo, supe en ese instante que quería ser como él.
Después de unas horas…
Yo estaba vendado, me habían roto un brazo y una pierna, tenía varias costillas rotas, pero ella me las arregló. Llegué a mi casa con ayuda de mi hermano…al llegar a la habitación mi madre se asustó de golpe cuando me vió en ese estado, luego sus ojos se enfocaron en mi hermano, ví como el color se fue de su cuerpo.
––¿Ranuz…? ––murmura ella, luego me mira inspeccionándome con la mirada, pasando sus manos con delicadeza sobre mis manos, me tomó de la mejilla. ––¿Qué te paso?
––Los niños grandes se metieron conmigo, íbamos a usar los juegos, pero ellos se opusieron. ––explique, aunque la sonrisa no abandonaba mi rostro. ––Me enfrenté a ellos, pero me atacaron…justo en ese momento vino mi hermano para ayudarme…tenías que verlo mamá, mi hermano es fantástico.
Ella solo asintió lentamente, con una suave sonrisa…luego enfoca su mirada en él. La miraba con atención silenciosa.
––Muchas gracias, por ayudar a mi hijo. ––murmura ella casi en un suspiro.
––No tiene porque agradecer señora Louise. ––su voz era bastante respetuosa. ––Después de todo Ryner es mi hermano menor…mi deber como el mayor es cuidarlo sin importar el costo.
Ella asiente con una delicada sonrisa.
Él carraspea, algo incómodo, pude notar un leve rubor en sus mejillas: ––Yo tengo que irme. ––luego se acerca un poco más, pone una mano en mi cabeza. ––Nos vemos después, no te metas en más problemas.
––Sí, hermano. ––estaba muy feliz. ––Nos vemos luego.
Él sonríe, hace una leve reverencia a mi mamá, y luego se marcha…yo no podía dejar de ver por donde él se había ido al igual que mi mamá.
Desde ese momento mi hermano venía más seguido, nadie se atrevió a ponerme una mano encima desde ese día, los demás niños grandes incluso la pandilla del lugar me respetaba, por ser el hermano menor de Ranuz Astrus. Me enteré por mi madre, que mi hermano era muy respetado y temido en muchas partes de Elandar. Nadie se atrevia a meterse con él. Era sorprendente. Nunca tuve más problemas desde aquella ocasión.
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Pasó un año después de esa acontencimiento…
Ese año comenzó tranquilo como todos los demás, yo tenía siete años, ya era nivel medio, gracias a mi padre y hermano…pero ese año fue el peor de toda mi vida…perdí lo más valioso para mi…
Un día una pandilla de forasteros nos invadió eran alrededor de treinta personas entre hombres y mujeres, comenzaron atacarnos. La pandilla de la aldea luchaba con todas sus fuerzas, incluso algunas personas tuvieron que luchar para defernder su hogar. Mis amigos también estaban peleando. Yo estaba dentro de mi casa escuchando toda la masacre…quería ir ayudar, pero mi mamá me lo estaba impidiendo.
––Ya te dije que no iras, Ryner. ––su voz estaba cargada de autoridad y miedo. ––Eres solo un niño.
––Mi hermano a mi edad acababa por sí solo con una pandilla. ––dije frustrado. ––Yo también debo de ir a luchar, tengo que protegerte…no puedo permitir que se atrevan a venir aquí.
Sin esperar respuesta me marche corriendo, estaba listo para defender mi hogar y proteger a mi madre. Al salir, la escena me dejo petrificado…era un verdadero caos…había muchos cuerpos destruidos de formas tan terroríficas que jamás pude haber imaginado. Puede identificar uno de los cuerpos, era uno de mis amigos…vomité…todo eso era demasiado perturbador y surrealista…casi me desmayo en ese instante.
De pronto…
Un grupo de ellos se acercan a mi como unos depredadores arrinconando su presa…sudé frío…en ese momento quería que vinieran mi padre o mi hermano…me paralicé por completo. Mis piernas no respondían…entonces, una ráfaga poderosa de lava los calcino por completo en ese mismo instante.
Me alivié, pensé que era mi hermano, pero cuando volteo la mirada hacía atrás…sentí el alma escapándose de mi cuerpo…mi corazón se detuvo de inmediato…mis ojos se abrieron tanto que me dolían…
Ahí estaba ella, de pie, erguida, jadeando…varias llamas cubrían su cuerpo…pero sonreía…una grandiosa sonrisa, como si estuviera disfrutando todo eso.
––Mamá… ––apenas pude gesticular, estaba en completo shock.
Pero, ella se acercó lentamente, ví como su cuerpo estaba gritando de dolor, aún así ella no se detenía. Varios de ellos se lanzaron donde ella, pero no se inmutó, creó cincuenta dagas de lava, impactándola con fuerza a donde ellos apuntando en sus yugulares…ellos murieron. Su cuerpo poco a poco se estaba envolviendo en fuego, pero eso no la detuvó.
Solo quedaban diez de ellos, sin esperar respuesta convirtió el suelo bajó sus pies en lava, ellos comenzaron a gritar de dolor, mientras sus pies se iban quemando. Ella solo sonrie, crea diez esferas de lava, enviándolas directamente a sus cabezas, traspasándola por completo. Sus sesos se esparcieron por todo el lugar.
Pero mis ojos no podían dejar de mirarla, el pánico me consumio por completo…su cuerpo estaba prendido en fuego…mi cuerpo al fin pudo reaccionar…corrí con fuerza…me acerque a su lado, la abrace con fuerza, no me importaba si me quemara…pero, era extraño…su fuego era cálido, no me estaba quemando, como si la estaba quemando a ella…me abrazó con fuerza. Yo lloraba, como nunca había llorado en toda mi corta vida.
––Mi fuego nunca podrá quemar al gran amor de mi vida. ––me susurra con tanto amor que provocó que llorará más fuerte.
––¡Mamá! ¡Por favor! ¡No me dejes! ––le grité entre lágrimas, no quería soltarla…temía que, si al soltarla se desvaneciera entre mis brazos, la abracé con mayor fuerza. ––¡No te vayas! ¡Por favor, mamá! ¡Te amo!
––Mi niño, lamento no poder verte crecer. ––su voz se vuelve más suave. ––Se un buen niño con la esposa de tu padre, no les causes ningún problema. ––su voz se quiebra. ––Te amo, mi bebé.
Me da un beso profundo en la frente, mientras su cuerpo se va consumiendo. Me mira una última vez más, dedicándome esa sonrisa…esa sonrisa tan cálida que solo ella podía dar, esa mirada tan tierna y cargada de amor…mi madre se estaba despidiendo por última vez de mi…el fuego consumió por completo todo su cuerpo…vi sus cenizas caer en mis manos…yo estaba paralizado…mi cuerpo temblaba violentamente…ni un solo sonido salía de mi boca…hasta que el viento, en una mala jugada del destino, se llevó consigo las cenizas de mi madre.
En ese punto caí en cuenta que ya no la tenía, que jamás la volvería a ver…es fue mi momento de quiebre…un dolor tan intenso, tan agudo atravesó por completo mi garganta…
¡MAMÁ! ¡MAMÁ! ¡MAMÁ!
Fue un grito tan desgarrador que sentí toda mi garganta destruirse, sentí como la sangre invadía mi boca, apreté con tanta fuerza mis puños, que mis uñas atravesaron mis palmas provocando que la sangre saliera…el mayor dolor…mi mayor miedo…había pasado con tanta rápidez que no me dio tiempo de reacción…grité con fuerza…grité sin importar nada…agarré con tanta fuerza mi pecho como si quisiera quitármelo.
Algunas personas se me acercaron, mientras otras lloraban a sus muertos.
Ese día lo odie por completo.
No quería moverme de ese lugar, no dejaba que nadie me pusiera la mano…pasé la noche entera en ese mismo sitio, sin moverme ni un centímetro. Había dejado de llorar, ya no tenía más lágrimas, no tenía voz…mi mente dejó de funcionar.
La mañana siguiente, sentí unos pasos lentos pero decididos acercarse a donde mí. Sentí una mano firme y cálida sobre mi hombro. No levanté la mirada, mis ojos seguían fijos en el punto donde había perdido a mi madre.
––Ryner… ––era mi hermano, su voz sonaba algo quebrada.
––Hermano. ––apenas susurré, aún así no levanté la mirada. ––Mi mamá…mi mamá…
Él me abrazó con fuerza, y yo simplemente lloré de nuevo, me aferré a los brazos de mi hermano, lloré con fuerza…las lágrimas volvieron ha salir a mares. Él no dijo nada más se mantuvo ahí, a mi lado. Mientras yo me derrumbaba de nuevo, el recuerdo de mi madre desapareciendo en mis brazos se repetía una y otra vez en mi mente.
Perdí la noción del tiempo de cuanto tiempo nos quedamos en esa misma posición. Otra mano más grande y fuerte me toco el hombro, subí un poco la mirada y ahí estaba mi padre, su rostro no expresaba ninguna emoción, estaban fijos en el lugar donde mi madre murió.
––Papá… ––susurre casi sin voz.
––Vamos a casa Ryner. ––su voz era neutra, casi sin vida.
––No quiero volver ahí… ––baje la mirada, mis ojos volvieron acumular lágrimas.
Mi hermano me sostuvo de los hombros, sus rasgos se suavizaron, y me dijo: ––Vivirás con nosotros en Valyria, Ryner…vas a ir a nuestra casa. No te podemos dejar solo aquí, y mi mamá esta de acuerdo en que vivas con nosotros.
Bajé la mirada, enfocando los ojos en aquel lugar que tenía una enorme mancha negra por el fuego que consumió a mi madre, no dije nada, pero mi cuerpo lo decía, no quería irme de ese lugar, sentía que estaba abandonando a mi madre. Mi cuerpo se paralizó, no tenía la más mínima intención de moverse. Mi hermano comenzó a sacudirme lentamente por los hombros para que reaccionara, pero me mantuve rígido.
Entonces, mi padre me sostuvo como un saco de papas…cuando al fin pude reaccionar, vi como me alejaban de ese lugar, comencé a forcejear contra mi padre, dando patadas al aire, tratando de liberarme de su agarré, pero él no se inmutaba, permanecía tranquilo, caminando con seguridad, mi hermano caminaba a su lado, sin decir nada.
––¡SUELTAMÉ! ––grité con fuerza, estaba llorando, no quería irme por nada en el mundo de ese lugar. ––¡HERMANO! ¡DILE QUE ME SUELTE!
Mi hermano no decía nada, tenía sus puños apretados, aún así permaneció firme al lado de mi padre. Yo seguía gritando con mayor fuerza, pero eso no detenía el andar de esos dos.
Entramos a uno de esos Caimun que solo había visto en revistas, intenté escaparme, pero mi padre me sostuvo con fuerza. Continue forcejeando, gritando, pataleando…hasta que…mi padre me propinó una fuerte bofetada en la mejilla, enmudecí de inmediato, me paralicé justo en ese mismo momento, mi hermano se tenso, fulminando con la mirada a mi padre, pero él se mantuvo tranquilo.
––No deshonres la memoria de tu madre, Ryner. ––su voz era severa. ––Ella no te educó de esta manera, contrólate. ––frunció el ceño. ––A partir de ahora vivirás en un mundo que devora por completo a los débiles de mente…tienes que aprender a comportarte. Irás a la Academia de Dominion, ahí aprenderás a dominar mejor tu elemento como tu hermano, luego formarás parte de Dominion como nosotros.
No dije nada, puse mi mano sobre la mejilla lastimada, y solo asentí con la mirada abajo. Mis padres nunca me habían pegado, recibía muchos golpes de los chicos de mi aldea, pero nunca de mis padres, fue algo nuevo para mí. Ví levemente como mi hermano desvió la mirada a la ventana, se notaba lo furioso que estaba en ese momento.
––Ranuz. ––la voz de mi padre se volvió autoritaria. ––Tendrás que cuidar de Ryner, así mismo como lo haces con Kara y Millier.
––Sí, padre. ––es lo único que dijo, sin siguiera mirarlo.
En ese momento entendí que iba a conocer realmente al verdadero Joshk Astrus.
Durante todo el transcurso los tres nos mantuvimos en silencio. Nunca me fije en el camino, mi mente estaba ausente en ese momento, tampoco me percaté del tiempo que había pasado, ni siguiera me di cuenta cuando llegamos.
––Ryner… ––escuche la voz de mi hermano demasido lejos.
Parpadeé varias veces, al abrir bien los ojos él estaba al frente de mi ya afuera del Caimun, extiende una mano, la tomé por inercia, luego me ayuda a bajarme. Mis ojos se abrieron de repente, una enorme casa se reflejaba delante de mi, jamás había visto algo igual, era sorprendente.
––Esta es nuestra casa. ––anuncia mi hermano.
Yo solo pude asentir, vi a mi padre abriendo la puerta de ese lugar, mientras mi hermano me guiaba hasta él. Cuando al fin entramos, quedé completamente sorprendido, era más grandioso por dentro, miré todo con atención, pense en ese momento que estaba realmente en el cielo. Entonces, una mujer muy hermosa se acerco a nosotros, era alta, su cabello era largo y al igual que sus ojos tenían el mismo color que los de mi hermano. Pude sentir una gran cálidez en ella, su sonrisa era serena pero muy bonita. Se acerco a mi despacio, como si no quisiera perturbarme o incomodarme, se puso de cuclillas.
––Hola, Ryner. ––su voz era suave, casi igual que la de mi mamá, sentí una leve punzada de dolor. ––Mi nombre es Camil, me alegra por fin poder conocerte.
Yo aún sostenía la mano de mi hermano, y lo apreté con fuerza, solo pude asentir en ese momento al mismo tiempo que tragaba saliva con dificultad. Ella sonríe suavemente.
––¿Ya esta aquí? ––escuche detrás de ella una voz femenina pero más infantil y cargada de energía, unos pasos apresurados sonaron por todo el lugar.
En ese momento dos figuras aparecieron al lado de ella. Era una chica de unos diez años, su cabello castaño llegaba hasta su cintura, sus ojos lilas me miraban entre curiosa y divertida, tenía un aire muy juguetón, era muy linda. Tomada de su mano había una niña pequeña, de algunos dos años, su cabello era corto, pero tanto el como sus ojos eran igual a los de esa señora, era como verla a ella, pero en una versión infantil, me miraba atentamente con cierta timidez.
––Tu debes de ser Ryner. ––la chica se acerca a mi bastante entusiasmada, invadiendo por completo mi espacio personal, pero parece que a ella eso no le importaba. ––Mi nombre es Kara Marckri, soy tu prima.
Yo solo pude asentir, apreté con mayor fuerza aun la mano de mi hermano, sentí un poco de miedo, estaba temblando.
––Y ella es Millier, tu hermanita. ––dice Kara con una enorme sonrisa presentando a la más pequeña, que solo asiente levemente mientras seguía mirándome algo confundida.
Yo hice lo mismo, todo era demasiado nuevo para mi, de pronto tenía una nueva familia, estaba nervioso, tenía miedo. Camil parece ser que lo notó, sonrió dulcemente, tratando de transmitirme tranquilidad.
––Vamos a dejarlo descansar. ––dice ella mientras se va levantando con lentitud, luego mira a mi herrmano. ––Cariño, llévalo a su habitación, ya esta preparada, estará al lado de la tuya.
––Sí, madre. ––la expresión de mi hermano se suavizó por completó, sentí su cuerpo antes tenso, ahora más relajado y tranquilo, como si su madre le transmitiera eso.
––Niñas vamos a terminar de preparar la cena. ––su mirada se enfoca en ambas niñas, que le sonrían como si ella fuera lo más valioso en ese momento.
Entonces en ese momento entendí lo que me dijo mi madre “Se un buen niño con la esposa de tu padre”, ha simple vista se veía una amable persona, pero en ese corto tiempo y la manera de ellos tres comportarse con ella supe que era una verdadera madre.
––Supongo que mañana lo pondrás en nuestro registro, ¿cierto, querido? ––ella mira a mi padre que en ese momento permanecía callado.
––Sí. ––afirma él, su expresión dura, cambio a una más serena, con una leve sonrisa.
Ella asiente, luego toma las manos de ambas niñas y se dirigen a otro lugar muy emocionadas, solo pude ver sus espaldas mientras desaparecían por ese amplio pasillo.
––Vamos, Ryner. ––mi hermano me miro, su rostro mostraba una leve sonrisa. ––Te llevaré a tu nueva habitación.
Yo solo pude asentir, mientras él me guiaba por las escaleras, miré de reojo a mi padre que me siguió con la mirada.
––Hermano… ––susurré apenas si se me podía escuchar la voz. ––¿Cómo se enteraron de la muerte de mi madre?
––Ella llamó a nuestro padre. ––explica él mientras caminábamos por los pasillos del segundo piso. ––Le pidió que te cuidará, entonces papá supo que algo andaba mal. Se pusó nervioso… ––baja un poco la voz algo incómodo, mientras se rasca la nuca. ––Le habló a mi madre acerca de ti, pero ella ya lo sabía todo, y simplemente le dijo que te trajera a casa.
Yo asentí con la mirada abajo, pensé que no iba a llorar más, pero las lágrimas comenzaron acumularse de nuevo en mis ojos, comencé a sollozar, mi cuerpo estaba temblando, mi hermano me miró, su rostro reflejaba tristeza. Llegamos a una puerta cerrada, él la abre…levante un poco la mirada, dentro de aquella habitación, había una cama enorme, cubierta con mantas de color azul, había un escritorio, y las paredes estaban pintandas de un azul claro, aún se podía oler lo reciente de la pintura.
––A partir de ahora esta será tu habitación. ––anuncia mi hermano. ––La que esta al lado es la mía, puedes ir si necesitas algo, mi puerta siempre estará abierta para ti.
No dije nada, mi mente aún estaba en ese lugar donde murió mi mamá, las lágrimas que estaba evitando que salieran, comenzaron a caer como una cascada, me tapé los ojos…él me puso una mano en el hombro.
––Hermano…yo…yo…yo no pude enterrar a mi madre. ––empecé a llorar el nudo en mi garganta era insoportable. ––El viento…se llevó sus cenizas… ––me miré las manos, las mismas que habían abrazado por última vez a mi mamá, y con las que sostuve sus cenizas por un corto tiempo.
Él me miró, sonrió con amargura, su voz estaba casi al borde del quiebre: ––Tranquilo, yo me haré cargo…confía en mi, Ryner…a partir de ahora yo te cuidaré, te lo prometo.
Aún así volví a llorar con fuerza, el recuerdo de la última sonrisa de mi mamá me golpeo con fuerza, mi hermano me abrazó.
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Al día siguiente muy temprano en la mañana mi papá me llevó con él a un gran edificio completamente de blanco con grandes ventanales, una chica muy amable nos atendió, yo no entendía nada de lo que estaba pasando, ni nada de eso de expandir el registro familiar, mi padre solo respondía las preguntas que ella hacía.
––Listo, señor Astrus. ––anuncia la chica. ––Su registro esta actualizado, puede comprobarlo.
Mi padre asiente, ví como apretaba un botón verde en su Moniky, me acerqué más para poder ver. Él me miró, y puso su Moniky en una posición en la que yo también podría obervar, entonces una gran información se desplazo:
Joshk Astrus.
Edad: 30 años.
Lugar de nacimiento: Dominus Lux, Valyria.
Elemental: Cuádruple Avanzado.
Ocupación: Encargado de Seguridad de Valyria.
Afiliación: Dominion, Mano izquierda del Lord.
Familia.
Esposa: Camil Astrus.
Edad: 28 años.
Lugar de Nacimiento: Dominus Lux, Valyria.
Elemental: Cuádruple Intermedio.
Ocupación: Ama de Casa.
Hijo: Ranuz Astrus.
Edad: 12 años.
Lugar de Nacimiento: Dominus Lux, Valyria.
Elemental: Cuádruple Supremo.
Ocupación: Primer Comandante del Ejército Negro.
Afiliación: Dominion.
Hijo: Ryner Astrus.
Edad: 7 años.
Lugar de Nacimiento: Dominus Lux, Valyria.
Elemental: Fuego nivel medio.
Ocupación: Estudiante (Academia Dominion)
Hija: Millier Astrus.
Edad: 2 años.
Lugar de Nacimiento: Dominus Lux, Valyria.
Elemental: Dual (Agua y Fuego).
Sobrina: Kara Marckri.
Edad: 10 años.
Lugar de Nacimiento: Aldea Winex, Edria.
Elemental: Cuádruple Intermedio.
Ocupación: Estudiante (Academia Dominion)
Quede muy sorprendido ante tanta información, mi padre solo asintió a la chica, después nos despedimos, mientras salíamos de ese lugar. Comenzamos a caminar, yo no podía de dejar de mirar todo a mi alrededor, era tan magnifico y sorprendente, era un mundo completamente nuevo para mi, pero aún así, no podía dejar de sentir el intenso dolor de la perdida.
––¿A dónde vamos, papá? ––pregunté, pero mis ojos se movían sin ganas por todo el lugar.
––Vamos al lugar cuartel general de Dominion. ––anuncia él. ––Conoceras a la persona más importante de toda Elandar, el Lord Venaris.
Yo solo pude asentir mirando todo, pensando que quizás a mi mamá le hubiera gustado estar aquí. Después de un largo tiempo, llegamos a un imponente lugar, jamás había visto algo tan grande y asombroso. Mi padre entró con calma sosteniendo con firmeza mi mano, al entrar observé muchas personas que vestían el mismo uniforme que mi hermano, pero sin las franjas en el brazo. Saludaban con gran respeto a mi papá, pero él solo asentia con educación. Yo estaba muy sorprendido, mi padre era muy respetado.
Entonces, mis ojos se enfocaron en una mujer que venía caminando hacía nosotros, era muy hermosa, su cabello era corto perfectamente arreglado de un rubio platinado, sus ojos azules me miraban con cierta curiosidad, tenía un aire juguetón, ha ella también la saludaban con respeto.
––Vaya, Joshk, con que este es Ryner, ¿cierto? ––dice ella ya cerca de nosotros, mirándome con atención.
––Sí, es él. ––afirma mi padre con tranquilidad, luego me la presenta. ––Ella es Arka Virell, la mano derecha del Lord, y administradora de los recursos de Valyria.
––¡Buenos días, señora! ––salude con respeto, acordándome de las posturas que hace mi hermano al momento de saludar a alguien mayor.
––Que niño más educado, te pareces mucho a tu hermano. ––su tono era sereno, con cierta chispa de diversión.
––¿A dónde vas Arka? ––pregunta mi padre. ––Te veo algo apurada.
Ella suspira agotada: ––Voy a Kiria ha solicitar los nuevos inventos, acabo de terminar junto con el Lord el presupuesto, me pidió que los solicitara de inmediato, ya quiere tenerlos antes que las otras pandillas.
––Regresarías dentro de dos días. ––indicó mi padre. ––¿Con quien dejarás a Layne?
––¿Dejarla? ––se burla ella, arqueando una ceja, mientras se cruza de brazos. ––Jamás he dejado sola a mi hija cuando voy a Kiria. En las misiones sí, porque son peligrosas, y la dejó con Petra o con la niñera.
––Pero, ¿ella no esta ahora mismo en la Academia? ––insinua mi padre.
––Sí, acabo de avisarle a su instructor que iré por ella. ––su voz era más calmada.
Yo no decía nada, estaba atento en esa conversación, la manera de ellos dos de interactuar era tan natural, como si fueran viejos amigos. De pronto, escuche un sonido bastante cálido. Ella miro rápidamente su Moniky, y su expresión cambio por completo, una tierna sonrisa se poso en sus labios, sus ojos se suavizaron, sentí una punzada de dolor de inmediato, era la misma manera en que me miraba mi madre, bajé la mirada sintiendo un ardor en los ojos. Ella tomó la llamada sin dudarlo.
––Mi amor, ¿Qué ocurre? ––su voz era suave y cálida, como un arrullo.
––Mamá, ¿Es cierto que vienes por mí? ––de otro lado escuché una voz muy dulce e infantil de una niña.
––Sí, cariño. ––afirma ella sin perder el tono. ––Iremos a Kiria ha solicitar unos inventos.
––¿En serio? ¿Vamos a ver al tío Lester? ––la voz de la niña estaba llena de emoción.
––Sí…esperáme en el salón, no salgas…iré directamente por ti.
––Sí, mamá. ––dice ella muy obediente, y se cuelga la llamada.
Ella se quedó mirando el Moniky con una radiante sonrisa, me dio algo de celos, yo ya no tenía a mi mamá, y veía como otros niños aún tenían a la suya.
––Con que tío Lester, ¿eh? ––la voz de mi padre era inquisitiva, tenia una ceja arqueda como si estuviera analizando algo. ––¿Sabes, Arka? Desde que trajiste a vivir contigo a Layne, tú y Lester han estado más unidos que nunca, antes solo se coqueteaban, pero ahora parecen un matrimonio… ––su mirada se vuelve picara con leve diversión. ––¿Acaso será que nuestro querido Lester es el padre de Layne?
Ella lo mira atenta, con los ojos entrecerrados había cierta amenaza en ellos, su voz era calma antes de la tormenta: ––Querido Joshk, cuando yo te pregunté acerca de la madre de esta criatura, ¿qué me respondiste?
Mi padre frunce el ceño cruzado de brazos, y murmura: ––Que no era asunto tuyo.
––Ya tienes tu respuesta. ––dice ella con un tono juguetón, luego me mira. ––Ryner, si necesitas algo no dudes en avisarme. ––me guiña un ojo, sentí en ese momento un cierto ardor en mis mejillas, esa mujer era muy hermosa, luego se va alejando de nosotros despidiéndose con una mano. ––Tengan excelente día caballeros, nos veremos luego.
Nos quedamos mirándola mientras se alejaba.
––Gracias al cielo que Ronter nunca se atrevió a intentar algo con ella…porque sino, ahora mismo me estuviera arrepintiendo… ––susurra mi padre, más para él mismo, pero yo lo pude escuchar, aunque no entendia a que se referia, luego me mira. ––Vamos.
Comenzamos a caminar, pero de pronto la figura de mi hermano se acercó a nosotros corriendo, sentí un leve temblor en la mano de mi padre.
––Ranuz, ¿Qué ocurre? ¿Por qué vienes corriendo? ––pregunta mi padre algo asustado.
––Padre, permítame llevarme a Ryner, hay algo que necesito que vea, es urgente, por favor. ––la voz de mi hermano estaba cargada de respeto.
––¿Qué es tan urgente, Ranuz? Ahora mismo lo llevo ha donde el Lord.
––Por favor padre, luego yo mismo lo llevaré ha donde nuestro Lord. ––insiste.
Mi padre lo mira, el rostro de mi hermano mostraba firmeza y determinación.
––De acuerdo. ––suspira resignado.
Mi hermano asiente, y me toma rápidamente de la mano, y salimos corriendo ante la atenta mirada de todos los presentes, incluyendo la de mi padre.
Mi hermano corria muy rápido, yo trataba de seguirle el ritmo, intentaba no tropezarme, mientras corría detrás de él, luego se detuvo en un lugar, estaba lleno de muchas flores de distintas formas y colores.
––Ryner, ¿Cuál era la flor favorita de tu madre? ––me pregunta él algo animado.
––¿Eh? ––estaba confundido ante esa pregunta, pero entonces mis ojos se enfocaron casi sin querer en un gran ramo de lirios blancos que estaban en una esquina, me acerqué, y los toque con cuidado, casi para no hacerle algún daño. ––Estas eran sus preferidas, había muchas de estas en el bosque, yo siempre le llevaba una.
Él asiente con una sonrisa, luego mira a una señora mayor que nos miraba con atención.
––Nos llevaremos ese ramo, por favor. ––dice él educadamente.
La señora asiente, pasándole un raro aparato a mi hermano. Él simplemente roza su Moniky sobre el. Luego ella le entrega el ramo, mi hermano lo toma haciendo una leve reverencia, en ese momento vuelve a tomarme de la mano, y salimos corriendo.
––¿A dónde vamos, hermano? ––pregunte muy confundido.
––Ya lo verás. ––solo me dice, manteniendo su vista al frente.
Después de un muy largo rato, llegamos a un lugar repleto de lápidas, dejamos de correr, sentí un poco de miedo, me agarré con mayor fuerza a su mano.
––¿Por qué estamos en un cementerio? ––estaba nervioso y asustado.
Él se mantuvo callado, caminando calmado, respetando el lugar, yo miraba todo con atención. Entonces, frente a una lápida, vi a Camil, otra persona estaba con ella mientras daba indicaciones. Ella también sostenía sobre sus manos un ramo de flores. Sus ojos se enfocaron en los míos, y me sonrió con cálidez. Nos acercamos hasta ella, hasta quedar frente a esa lápida, entonces…la ví, mis ojos se nublaron al leer el nombre que estaba escrito en ella…
“Louisa Klarce”
Rocé con mis dedos aquel nombre, mi voz apenas si se podía escuchar: ––Ese…ese es el nombre de mi madre…
––Ranuz me pidió que hiciera esto. ––su voz era suave, puso el ramo de flores sobre aquella tumba y se puso de rodillas. ––Aunque no este su cuerpo, por lo menos tienes un lugar donde poder visitarla. ––me mira, extendiendo su mano a donde mí.
Yo estaba sorprendido, las lágrimas comenzaron a salir, tomé su mano y me puse a su lado, mi hermano me entrego el ramo de lirios blancos, lo sostuve entre mis brazos, y solo pude llorar…no sabía como aún podía tener algo de lágrimas en mis ojos, ella me abrazo con fuerza en silencio, yo me aferré con fuerza a su abrazo. Mi hermano se mantuvo en silencio detrás de nosotros.
––Llora todo lo que necesites, pequeño. ––me susurra ella con cariño, mientras acariciaba mi cabeza con movimientos casi hipnóticos. Lloré más fuerte, sintiéndome en los brazos de mi madre.
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