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Dominion Of Elements - Capítulo 43

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Capítulo 43: Episodio 40. Mi Verdadera Razón

Kaer´Marun, Daxon…

La calma del mediodía era un aire frío por todo el lugar, el cielo en vez de estar azul con el sol en su máximo esplendor, estaba de un gris profundo anunciando fuertes lluvias, pero esa tranquilidad no llegaba del todo dentro del cuartel general de los Shadows Of Death, para ser más precisos en la oficina de Keynath. Él estaba de pie con los brazos cruzados mirando por el gran ventanal todo su dominio, mientras las gotas comenzaron a caer poco a poco, sus ojos negros estaban calmados…o eso era lo que quería aparentar. Su mente era un verdadero torbellino de planes y estrategias, buscando la mejor forma de poder matar a Layne sin usar todas sus fuerzas…pero todo era inútil. Suspira pesadamente.

Detrás de él sentada con suma serenidad estaba Siel. Observándo con atención cada gesto y suspiro. Ella estaba igual que él, tratando de analizar la mejor forma de acabar con Layne sin que la vida de Sophie se viera afectada.

––Esa mujer… ––suspira Keynath con cansancio. ––Mira que llamarme para decir aquella barbaridad…eso es realmente un suicidio…y para colmo me dió treinta mil Acrox más…

––Si antes nos resultaba difícil, ahora será más que imposible. ––ella suspira cerrando levemente los ojos pasándose una mano por el rostro. ––Nos pidió que Arka tiene que presenciar con sus propios ojos la muerte de su hija, y también tenemos que informarle el día exacto en que llevaremos acabo esa locura para ella estar presente mientras disfruta todo el espectáculo.

––Esa mujer esta demente. ––él toma asiento detrás de su escritorio. ––Bastantes dolores de cabeza he tenido imaginándome la mejor manera de mantener a Arka distraída…para que ahora ella venga con esta petición. ––se pasa una mano por su calva cabeza con evidente frustración. ––Estos sesenta mil acrox me están saliendo demasiado baratos.

Se produce un largo silencio…ella lo mira, su expresión serena cambia de inmediato a una más fría y seria. Como si algo dentro de ella hubiera hecho “clic” ante un peligro inminente.

––Lo he pensado toda la noche. ––empieza a decir ella, su voz estaba cargada de seguridad y firmeza sin espacio para réplicas de parte de él. ––Sophie no va ha participar en esta demencia. No lo permitiré.

Él abre los ojos con asombro, algo impactado, le sostiene la mirada…no podía creerse lo que estaba escuchando.

––¿Qué? ¿Estás hablando en serio? ––él frunce ligeramente el ceño, mientras se inclinaba un poco más hacía delante apoyando ambos codos sobre la superficie de la madera. ––Pero si hace unos días brincabas de la alegría de que al fin Sophie y Layne se enfrentarían…incluso dijiste que esta era una gran oportunidad para que Sophie sea reconocida por toda Elandar… ¿Qué ocurrio?

Ella se acómoda mejor en la silla, sin perder su expresión, manteniendo sus ojos fijos en los suyos, no había temor ni duda, solo una fuerte convicción.

––Estoy viviendo lo de aquel refrán: no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar. ––explica, su tono era sereno, pero sin perder la firmeza, mientras se cruza de piernas con elegancia manteniéndose erguida. ––Me era fácil para mí decir y querer que mi Sophie se enfrentará a esa chica…y te puedo asegurar que estaba más que encantada cuando esa mujer nos solicitó este trabajo, pero ayer pude escuchar tu conversación con David. ––suspira a la vez que su expresión va cambiando poco a poco tornándose en tristeza, baja levemente la mirada. ––Él tiene razón…Sophie puede ser fuerte e inteligente, incluso su técnica es asombrosa y eficiente, pero…en una lucha contra Layne, ella perdería…con un solo chasquido esa chica puede matar a mi hija…en combate y habilidad esa chica esta por encima de ella…no quiero y no puedo permitirme perder a Sophie.

Él la mira atentamente analizando cada palabra con precisión, se esperaba eso, que cuando ella descubriera por si misma la dimensión de aquel trabajo iba a desistir por completo de que Sophie participe. Para él era raro verla así de esa manera, tan vulnerable y temerosa…por lo regular Siel nunca se abria de esa manera, siempre trataba de ocultar sus sentimientos para poder proteger a Sophie aparentando ser fuerte…pero cuando se trataba de ella también mostraba cierta debilidad. El silencio se prolongo por más tiempo, pero no era incómodo entre los dos. Cada uno estaba absorto en sus propios pensamientos.

Él suspira resignado masajeándose la nuca con una sonrisa ladeada con la cabeza ligeramente abajo, ella levanta la mirada algo confundida ante esa expresión de él, esperaba algo más, como verlo irritado o enojado, pero no así, tan calmado, como si ya se esperaba aquella respuesta.

––Sabía que dirías eso. ––indica él, su expresión se volvió más serena, había empatía en su voz. ––Para serte honesto yo tampoco quería involucrar a Sophie…su técnica es genial para ser usada como apoyo, sin embargo, Virell con un chasquido podría matarla…supongo que ahora será más fácil para los dos rompernos la cabeza sabiendo que Sophie no estará en esos planes.

Ella suspira aliviada, colocando una mano en su pecho, sintiendo como le quitaban una gran carga de encima: ––Muchas gracias por entenderlo, Keynath…sabía que podía contar contigo…Sophie era nuestro as bajo la manga, ahora tenemos que idear un magnifico plan…aunque no era como si hubiéramos llegado tan lejos planeando algo.

––Tienes razón. ––concede él. ––Todo lo que hemos planeado hasta ahora solo nos lleva a un punto de la masacre total de los nuestros. ––apoya el rostro en una mano. ––Ella nos dió algunos consejos. ––hace ademanes con su otra mano. ––Por ejemplo, arrinconarla, una emboscada, acorralarla, provocar que su energía elemental baje llevando su núcleo al borde del colapso… ––suspira exhausto. ––Según ella, eso casi le funcionó cuando lucho contra Layne cuando apenas era una niña, pero Arka llegó justo a tiempo antes de que ella pudiera matarla. ––ahora apoya su rostro en ambas manos su voz tornando un matiz de aburrimiento. ––Y ese es mi punto, Arka es un verdadero peligro cuando se lo propone…hacer que ella contemple la ejecución de su hija sin que pueda hacer nada eso es imposible…ni con las esposas de Kiria podría lograr algo como eso. ––la mira a ella con cierta picardía. ––Las madres son unos verdaderos monstruos salidos de lo más profundo del inframundo cuando se meten con sus hijos…he sido testigo de eso, tanto con mi madre como contigo.

Ella rie encantada, tapándose la boca con gracia: ––¿Qué te puedo decir? Nuestros son nuestros mundos, nuestra razón de existir…daríamos nuestras propias vidas por ellos. ––su voz una nota. ––Incluso haríamos descender la tierra al infierno…

––Esa es la razón principal que tenemos que evitar con Arka. ––él estaba un poco más divertido, aunque su vida estaba corriendo un gran peligro con esa locura. ––Esa mujer nos matara a todos, tal como me lo advirtió David… ––lanza un fuerte suspiro. ––Ella es el mayor obstáculo para poder acercarse a Layne…tampoco sabría como sacar a esa chica de Valyria, prácticamente solo sale para las misiones y ferias.

––Y si mandamos un informe falso sobre un supuesto levantamiento en contra de Dominion, por ejemplo, de la Isla Maldita…la podrían mandar a ella. ––propone con tranquilidad.

––No, eso no funcionaría. ––niega levemente con la cabeza, entrelaza sus manos apoyándolas en la madera. ––Persia nos dijo que Ronter ya hizo algo como eso…la misma técnica no funcionara de nuevo y menos tratándose de ese zorro astuto. ––se inclina un poco en el espaldar. ––Además, no la mandarían sola a esa misión en la Isla Maldita, quizás vaya también Ranuz e incluso el Ejército Negro…son fuertes, pero no estúpidos y saben que esa isla es demasiado peligrosa, ni siguiera nosotros tomamos trabajos que los implique a ellos.

––Entonces será más difícil de lo que creí. ––prosigue ella, su codo estaba en el reposabrazos mientras su rostro se apoyaba en esa mano. ––Esa niña nunca anda sola, siempre esta con esos dos, y no es nada sencillo meterse con ellos.

––El punto es, ¿Cómo sacarla de Valyria sin esos monstruos? ––pregunta él con los ojos entrecerrados, luego una idea viene de repente, una sonrisa siniestra se pinta en sus labios. ––¿Y si usamos a Ginthar?

––¿Ginthar? ––ella estaba bastante confundida. ––¿Para que lo usaríamos a él?

––Bueno, en teoría es fácil lo que se me acaba de ocurrir. ––explica él con calma sin perder la sonrisa, hace un ademán con la mano. ––Podemos tomar prestado a su tan querido maestro y divertirnos en clase un poco con él…le madaremos una linda carta al respecto y si lo quiere tanto vendrá por él…y lo hará sola, después de todo él es un traidor, al Lord no le importa nada de lo que le pueda pasar…haremos una emboscada y la atraparemos, reuniré a nuestros mejores hombres para que la ataquen de manera simultánea…como hacen los niños de Gyltron… ––una sombra oscura cruza por su rostro. ––Esa niña no tendrá escapatoria, y lo mejor es que Arka vendrá con ella. ––luego enfoca sus ojos en Siel. ––Nosotros dos nos haremos cargo de Arka.

––Es buena idea. ––asiente ella con una sonrisa astuta. ––Pero, se te olvida querido, que ese hombre es un ex General, el más temido y respetado de todos…no será nada fácil…sabes bien que más sabe el diablo por viejo que por diablo…nos hará prácticamente la vida imposible, además que él es un cuádruple avanzando…los tres primeros Generales pasaron por sus manos, incluso la misma Arka, y alguien tan fuerte como Daymond fue su discípulo…no estamos hablando de cualquier simple hombre, Keynath.

––Tienes razón. ––afirma él con aire juguetón, como si aquello le resultará muy divertido. ––Pero, es la mejor idea que se me puede ocurrir por el momento para sacarla de Valyria…la vamos a perfeccionar durante estos días, después de nuestra reunión con los ancianos la pondremos en marcha… ––se encoge de hombros. ––Bueno, hasta que la almohada me de una mejor idea…pero por el momento nos quedamos con esa.

––De acuerdo, como usted diga capitán. ––su tono era sereno, pero luego algo dentro de ella se movió con algo de tristeza, baja la mirada levemente, su voz sale casi en un susurro. ––Aunque si te soy sincera, no me gustaría presenciar algo como eso.

––¿A que te refieres? ––pregunta confundido.

––No me gustaría escuchar los gritos de desesperación de una madre viendo morir a su hijo delante de sus ojos sin poder hacer nada al respecto. ––continua ella con leve temblor en los labios. ––Yo también soy madre Keynath, una vez me imaginé eso con Sophie, y creéme que fue el peor momento de mi vida…sé que he matado muchas personas entre ellas hijos…pero nunca lo hago delante de sus madres…no quisiera presenciar algo como eso.

Él la observa por un momento comprendiendo como se sentía, suspira: ––De acuerdo Siel, no tienes que participar en esto si no quieres, pero si me gustaría que ayudaras con Ginthar.

––Sí, esta bien, te ayudaré con él. ––afirma ella con una leve sonrisa de agradecimiento. ––Gracias por entenderme, Keynath.

––No tienes que agradecer. ––mueve una mano restándole importancia. ––Mi madre fue muy clara cuando me pidió que te cuidara e hiciera caso a cualquier cosa que pidieras…realmente te quería mucho, Siel.

Ella baja la mirada con una tierna sonrisa recordando aquellos momentos: ––Yo también la quería mucho, fue mi segunda madre.

Él sonrie levemente recordando a su madre, luego toma un pequeño cuadro que estaba sobre el escritorio, en el se apreciaba una foto, donde él estaba más joven y a su lado una mujer un poco mayor, se notaba el pasar de los años en su angelical rostro. Él suspira con cierta melancolía. Ella se mantiene en silencio respetando aquel momento.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Tierra de nadie…

Dentro de aquel edificio…

Los cuatro chicos ya habían sido atendidos, estaban como nuevos, aunque se podían notar algunas cicatrices en sus brazos. Kael permanecía cabizbajo sentado con las piernas cruzadas en el suelo, mirándose las manos, como si con ese simple gesto pudiera ordenar mejor sus pensamientos y controlar sus sentimientos…un suspiro tan pesado, que se sintió tan palpable se escapa de su boca, Lyra estaba sentada a su lado apoyando con firmeza una mano sobre su hombro, no se había apartada ni un solo momento, y por dentro Kael agradecía ese gesto, ella se estaba convirtiendo en su ancla a la realidad.

Ryner se mantuvo de pie con los brazos cruzados al otro lado de Kael, como un guardían custodiando un tesoro, sus ojos se movían entre Kael y Daymond, quería evitar a toda costa que él se acercará a Kael. No quería verlo de nuevo destrozado, aunque aún la tristeza no quería irse de su cuerpo. Pero había una escena que lo tenía más intrigado, sus ojos la mayor parte del tiempo estaban fijos en una columna donde David y Pandora estaba muy entretenidos hablando como si fueran amantes viéndose a escondidas. Esa escena lo estaba descoloncado por completo.

Brax estaba igual que Ryner, sus ojos no podían apartarse de aquella escena, sus ojos estaban abiertos como platos al igual que su boca, el sarcástico David estaba coqueteando con una mujer, pero siempre poniendo un poco de distancia entre los dos, como una advertencia para él mismo de que no podía cruzar la línea, y que aquel simple juego de adultos no podía pasarse de la raya.

Daymond permanecía sereno, sus ojos enfocados en un punto fijo, pero su mirada estaba perdida, su mente era un mar rabioso en medio de una endemoniada tormenta, pensamientos iban y venían, y todos eran acerca de Kael, incluso su mente tan traicionera se atrevió a presentarle una imagen del rostro de su hermano cargado de una completa decepción.

Brax se acerca a donde estaba un deprimido Kael, poniéndose de cuclillas frente de él, con una leve sonrisa.

––Capitán, ¿Por qué no salimos un momento? ––insinua él, su voz era calmada tratando de reconfortarlo, pero esas palabras estaban cargadas con otras intenciones que pasaron completamente impercitibles para los demás. ––Te vendría bien un poco de aire fresco para organizar mejor tus pensamientos. ––pone una mano firme sobre su cabeza, como si fuera un padre tratando de consolar a su pequeño niño. ––Vamos, y quizás podremos encontrar algo de fruta en este escalofriante bosque.

Kael asiente débilmente, mientras intenta incorporarse con la ayuda de Brax que lo sostiene con firmeza del brazo, pero sin lastimarlo. Lyra lo mira con preocupación.

––¿Estás seguro de esto, Brax? ––pregunta con leve temor en la voz. ––Afuera es peligroso, ¿Y si se topan de nuevo con esos tipos? O ¿incluso con otros peores?

––Tranquila, estaremos bien. ––la intenta calmar con una suave sonrisa. ––No iremos tan lejo, solo es para que él pueda respirar un poco alejado de… ––mira sutilmente donde estaba Daymond, luego la mira a ella. ––Sabes que él necesita un momento a solas…

Ella guarda silencio un momento, mientras mira a un desanimado Kael con la mirada abajo. Él no decía nada, estaba en completo silencio, con las manos dentro de los bolsillos.

––De acuerdo. ––concede ella con pesar. ––Pero ten cuidado, por favor.

Él asiente, poniendo una mano sobre el hombro de Kael, dirigiéndolo a la salida.

––¡Espera! ––lo detiene Ryner. ––Yo iré con ustedes.

––No, quédate aquí cuidando a Lyra. ––la voz de Brax era seguridad absoluta sin admitir alguna réplica. ––Estaremos bien, solo saldremos por un momento.

Lyra y Ryner lo miran alejarse con Kael, al igual que Daymond. David hablando con Pandora no perdía ningún detalle de lo que sucedía, sus ojos se enfocaron en Brax con recelo, aunque por dentro sabía que Kael necesitaba salir un poco y relajarse para seguir con el viaje.

Afuera del edificio…

Kael caminaba arrastrando los pies con la cabeza abajo, mientras golpeaba una piedra, Brax caminaba relajado a su lado mirándolo de reojo, luego alza su vista aquel cielo cubierto de árboles, algunas gotas caían de aquellas hojas.

––Vaya parece que esta lloviendo. ––murmura él mirando los troncos de los árboles que parecían cascada de agua. ––Estos árboles forman un techo, pero las hojas están filtrando el agua a través de los troncos. ––luego lo mira de reojo con una sonrisa ladeada. ––¿Qué te parece este lugar, capitán? ¿no es increíble?

Kael solo asiente levemente sin animos. Brax suspira pesadamente, colocando sus manos entrelazadas detrás de la cabeza, mirando hacia delante en completo silencio. Se dirigen a una parte del bosque, no lo suficientemente lejos del edificio, pero si lo suficiente alejado para mantener una conversación privada.

Brax se detiene frente a un tronco que servía como asiento.

––Siéntate aquí, capitán. ––indica él mirándolo. ––Yo iré a ver si consigo alguna fruta. ––baja un poco la voz algo reflexivo. ––A veces la soledad es nuestra mejor amiga para conectarnos con nosotros mismos, y pensar mejor, con más calma…sin que nadie nos moleste. ––pone una mano sobre su hombro. ––Quédate aquí, si pasa algo me gritas y vendré ayudarte, ¿de acuerdo?

Kael asiente levemente mientras se sienta en el tronco, manteniendo su misma expresión.

Brax lo mira una vez más, y luego se va alejando caminando pausadamente. Mira con atención todo a su alrededor, lanza un largo suspiro.

––Ese niño esta completamente destrozado. ––murmura para si mismo con algo de tristeza, ya muy apartado de Kael. ––Realmente no me gusta verlo así…Kael es uno de los pocos humanos que me agrada. ––toma una rama de un árbol, y la mueve con destreza entre sus dedos. ––Al principio esto solo iba hacer algo para matar el tiempo…para divertirme…pero, al pasar más tiempo con ellos… ––una sonrisa ladeada se pinta en su rostro, mientras mantenía sus pasos. ––Me doy cuenta que no todos los humanos son malos… ––suspira con un aire divertido. ––Aunque no por eso detendré mis planes…pero ellos dos no formaran parte de ellos. ––ríe divertido negando lentamente. ––Debo de estar loco…

Hace una breve pausa, mirando los árboles con suma atención.

––En este lugar no hay ninguna fruta. ––su voz sale indiferente, luego una chispa divertida se posa en sus ojos, mientras toca un tronco. ––Encontrar una fruta en este lugar será igual de complicado que buscar las copas. ––ríe en seco. ––Más de cien años aquí en la tierra y apenas tengo cinco copas…quien hubiera imaginado que mis idiotas hermanos las escondieran demasiado bien…la de Regonex y Koupez no fueron para nada sencillas. ––sigue caminando. ––Esos lugares estaban demasido devastados…fue una odisea…estaban en lo más profundo de esos lugares…y la de Valyria ha sido hasta ahora la más complicada de conseguir.

Mira el cielo techado de árboles, mientras algunas gotas caen en su rostro.

––Supongo que fue todo gracias a Joshki. ––su voz era burlesca, su temple estaba pacifico. ––Ese pequeño travieso me dijo que él único que podría saber acerca de la copa era Ronter…era el niño más fiel y leal a Veni…a tal punto que fue el único en mostrarle el cuarto secreto de los tesoros de David…sabía que Ronter no me iba a dar ninguna información al respecto. ––se encoge de hombros. ––Así que decidí esa pequeña mentira blanca de su supuesto levantamiento…la suerte estuvo de mi lado cuando ese niño decidió casarse con esa mujer…fue todo muy sencillo…su odio hacía Veni fue demasiado grande…tanto así, que me dio toda la información que necesitaba.

Ríe a grandes carcajadas deteniéndose, se pone de cuclillas y pone la palma de su mano derecha sobre la tierra con total tranquilidad.

––Y el pobre maestro…ay… ––suspira con aire juguetón. ––Ese pobre hombre por poco consigue hacer suyo todo Ressan, pero era obvio que yo no lo iba a permitir…tuve que informarle a Joshki, para que se hiciera cargo…pobre maestro…pero lamentablemente se metió con la región equivocada…si no, su plan si hubiera funcionado…pero en fin…no puedo matar humanos…pero si puedo mandar a matarlos…por eso necesito mi banda de locos…y hablando de locos…me pregunto cómo estará mi niño…

Saca su Moniky de su bolsillo, mientras aprieta un botón, la línea contesta después de un pitido.

––Señor mio, ¿necesita algo? ––se puede escuchar la voz respetuosa de Joshk.

––Joshki, cuanto tiempo hombre, ¿Cómo has estado? ––pregunta él con burla, mientras tienta mejor la tierra, luego susurra para si mismo. ––Esta es buena tierra.

––Señor mio, he estado bien. ––informa. ––Gracias a usted mi rostro quedo como nuevo, no tuve ningún inconveniente con Camil…ahora mismo estoy en el cuartel.

––Excelente, Joshki. ––la tierra debajo de su palma comienza a tornar una luz dorada, mientras sus ojos y cabello van tornando poco a poco un profundo color carmesí. ––Quiero saber, ¿Cómo vas con eso de las copas? Te deje a cargo de las de Edria y Kiria… ¿sabes? En menos de tres días estaré en Edria…le dije a Ronter que le informará a Persia para que se mantuviera cerca con sus loquitos… ¿Tienes buenas noticias para mí?

––De hecho, señor… ––su voz se escucha algo nerviosa. ––Mis chicos aún no han podido encontrar nada…pensé que estaría en Winex con el Gran Concejal, pero según ellos él no la tiene bajo su custodia…y no han podido ir a la Isla Sakura, se le ha imposibilitado ir a ese lugar…usted sabe que ellos no aceptan visitantes, ni siguiera barcos…ni nada por el estilo…ese lugar esta completamente alejado del mundo.

––¿Y Kiria? ––suspira agotado, va subiendo lentamente la mano y con ella va creciendo un árbol.

––Tengo un científico muy amigo mío ahí. ––explica un poco más calmado. ––Me dijo que la copa esta bajo la custodia permanente de los Siete Grandes Concejales, solo ellos tienen acceso a ese lugar, que incluso esta completamente lejos del alcance de los demás, solo ellos siete saben donde esta, nadie esta autorizado en entrar ahí.

––Vaya, Exteilar les enseñó muy bien a esos niños. ––él se levanta mientras el árbol iba creciendo cada vez más. ––Sabía que iba hacer más complicado de lo que imaginé…bien, me enfocaré en encontrar la de Edria a través de la energía elemental. ––hace una breve pausa casi solemne, algo le inquietaba el corazón…pero no lo quiso demostrar. ––Hay algo más que me gustaría pedirte, Joshki…aprovechando que tus niños están en Edria.

––Dígame señor mio, ¿Qué necesita?

Él piensa por un largo momento, un recuerdo viene a su mente de una manera tan vivida, que cierra sus ojos.

––Necesito información acerca de alguien… ––traga saliva, abre los ojos levemente su voz sale suave, casi en un susurro. ––Kianny Laucher…

––¿Laucher? ––pregunta muy confundido. ––¿Acaso es familia de ese doctor?

––Sí. ––afirma sin perder el tono, mientras miraba el árbol crecer. ––Es su abuela…quiero saber si aún sigue con vida…

––Sí, señor…les diré a mis chicos…si es familia de ese doctor de seguro estará en Winex, ¿cierto?

––Sí, eso espero. ––se recompone un poco, fingiendo una voz burlona. ––Necesito esa información antes de dos días.

––Sí, señor.

––Por cierto, ¿Cómo va todo en Valyria? ––pregunta con calma, el árbol ya había crecido, se podía ver algunas flores.

––Todo esta bien por ahora. ––hace una breve pausa, un poco nervioso. ––Pero, hay algo que me tiene preocupado.

––¿Qué es?

––Cuando regresé al trabajo me topé con Layne. ––comienza a explicar, se podía escuchar un poco de duda en su voz. ––Nos saludamos como siempre, pero pude ver una chispa cargada de curiosidad en sus ojos…me sentí extraño, conozco esa mirada señor, es cuando algo le da bastante curiosidad y quiere investigar…no hice nada que levante alguna sospecha, pero siento como si ella supiera algo.

––No seas paranoíco, Joshki. ––se burla, aunque él ya lo sabía todo, pero le era bastante divertido aquella reacción en Joshk. ––De seguro ella no sabe nada…quizás le dio curiosidad como un hombre tan saludable como tú pudiera enfermar de esa manera…nunca te has enfermado, ¿cierto?

––Bueno quizás tenga razón, señor. ––suspira él tratando de encontrar algún alivio en esas palabras. ––Les diré a mis chicos que empiecen a investigar acerca de esa persona.

––Esperaré noticias tuyas, Joshki…no me decepciones. ––cuelga la llamada.

Suspira profundamente cerrando los ojos, con la cabeza arriba. El árbol comenzó a dar sus frutos poco a poco. Él abre los ojos mirando su creación.

––Kianny… ––ese susurro salió de lo más profundo de su alma con una dulzura inesperada, sus ojos brillaron con intensidad, mientras una hermosa sonrisa cubría sus labios. ––La primera vez que vi a Lyra quedé impactado…mi corazón sabía que no eras tú…pero mi mente quiso obligarlo a que lo creyera solo por un momento…aunque sea solo un segundo, pero ese tipo es tan terco que nada pudo hacerlo cambiar de opinión…ella es tan idéntica a ti en lo físico, pero tan diferentes en su escencia…han pasado ciento dos años de aquella vez en que te conocí…aún sigue tan vivida como si la estuviera viviendo una vez más…

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––Flashback hace 102 años atrás…

Narrado en primera persona por Brax…

En ese entonces aquel rumor acerca del levantamiento de los humanos en contra de nosotros iba aumentando, ya yo no creía que era un simple rumor, si no una cruel realidad de lo que realmente eran los humanos…los odie por completo desde ese momento, incluso miraba con recelo a los habitantes de Ressan…ya no podía confiar ni creer en nadie. No podía hacer nada para evitarlo…nuestras leyes nos impedían luchar contra los humanos, además ninguno de mis idiotas hermanos hacía algo al respecto, ni siguiera David.

El único que realmente estaba preocupado era Veni…vaya, realmente quería a ese niño, me gustaba su espíritu de lucha, era tan obstinado, había creado un gran ejército para cuidar de toda Valyria. Yo en cambio me aleje de Urtrox, no resistía estar en ese lugar, fingían que me respetaban cuando realmente estaban actuando en mi contra. Me fui hasta la aldea Durter la más lejana de la región…casi nunca iba a ese lugar, solo iba hablar con el jefe para ver como iba todo, y luego me iba sin más…por lo regular yo siempre estaba explorando todo Elandar…era maravilloso todas las cosas nuevas que podía descubrir y ver…nunca estaba en mi región…yo era un espíritu aventurero. Esa aldea era una de las tantas en que se podía contemplar el mar desde un risco. Me detuve para relajarme y organizar mis pensamientos, el mar estaba calmado mientras el sol se estaba ocultando, el atardecer se apreciaba mejor desde ese punto.

No sabía porque, pero, aquel cielo anaranjado me transmitía una paz inigualable, me encantaba la cálidez del sol en ese punto, se sentía tan bien y reconfortante, como si todos mis pensamientos se desvanecieran en ese instante. Estaba tan absorto en mis pensamientos que jamás me percate si hubiera otra persona a parte de mí en ese lugar, hasta que una suave voz inrrumpió con calma.

––Es hermoso, ¿no cree? ––fue un susurro tan angelical que me hizo estremecer por dentro.

Giré de inmediato la cabeza al lado de donde salió aquella voz, la ví…era una chica, el viento movía de una manera tan solemne su cabello azul celeste como si estuviera acariciando cada hebra con un cuidado especial, tenía aproximadamente 16 años…dirigió su mirada hacía mi, y en un solo instante quedé cautivado…sus ojos eran la expresión perfecta de aquel atardecer, ese naranja tan cálido me robo por un instante la mirada…su sonrisa era hermosa y a la vez tan suave…su rostro era tan delicado, ni la porcelana más fina podría hacerle competencia, y más con aquella luz que acariciaba sus mejillas, dándole un dorado tan celestial…en todos mis años en el mundo humano había escuchado tantas veces que el amor a primera vista no existía…entonces, ¿Qué estaba sintiendo yo en ese momento?

Ella me miró con cierto interés, yo solo no podía…no podía apartar mi vista de ella, estaba completamente hipnotizado por aquella belleza…en todos mis años solo había visto a una mujer tan hermosa, y fue ella, mi primer amor en el mundo humano…aquella mujer que tuve que echar a un lado porque mis leyes no me permitían estar con ella, pero eso no me impidió el poder estar ahí en cada etapa y momento de su vida…estuve cuando se casó…presencié su primer parto, y los que siguieron…vi crecer a sus hijos y sus nietos…estuve a su lado como un amigo aunque mis sentimientos por ella nunca cambiaron…realmente la ame, la ame demasiado…estuve en sus últimos días. Le dije que podía desear lo que quisiera, hasta el mundo y yo se lo daría, pero ella solo me sonrió…aquella sonrisa que yo tanto ame…y sus últimas palabras se grabaron a fuego en mi alma:

––Mi mayor deseo fue cumplido hace mucho tiempo…el que permanecieras a mi lado, aunque no pudiéramos estar juntos como realmente queríamos…

Desde ese día juré por Sagitario que jamás me enamoraría…no quería sufrir, no pude ser yo aquel hombre que estaba con ella en el altar, o el padre de sus hijos, y abuelo de sus nietos. No quería volver a pasar por aquel dolor, además el seguir estando vivo, viendo morir a las personas a mi alrededor era un completo martirio…y más si se trataba de alguien amado. Todos esos recuerdos vinieron de golpe en ese preciso instante. Aparte mi mirada de aquellos ojos que me miraban con una cálidez que me abrazaba el alma. Tuve que reprimir aquellos sentimientos, no me podía permitirme otro dolor como ese…y tampoco entendía muy bien aquellos sentimientos…no se podía amar a alguien con tan solo mirarlo. Pero esa chica, me tenía realmente cautivado.

––Disculpe, pero es usted el Arcaneo Brax, ¿cierto? ––su voz era un bálsamo para mi alma, pero aún así resiste mirarla.

––Sí. ––solo pude afirmar manteniendo mi vista en el mar, tratando de entender el por qué actuaba así con ella.

––Que increíble, al fin puedo conocerlo, señor. ––su voz estaba cargada de emoción, una gran sonrisa radiante iluminó su rostro, la miré de reojo, y fue un grave error para mí…quedé embelesado, prácticamente hechizado. ––Siempre he querido conocerlo, las pocas veces que lo he visto, usted se marcha muy rápido…siempre he querido poder hablar con usted…usted parace alguien muy amable…

Yo quedé sin habla en ese momento, no sabía que rayos ocurría conmigo, era solo una chica, por qué me comportaba de esta manera…era un simple humano, esos seres que tanto desprecio, ella podía ser uno de esos que están en nuestra contra…pero algo dentro de mí me gritaba que era alguien muy diferente…no un humano cualquiera…era algo más especial…pero aún así me resiste por completo, apreté con fuerzas mis puños para entrar en la realidad conmigo mismo, no podía enamorarme y no me iba a enamorar. Pero ella estaba ahí, mirándome con una dulzura sin igual…de algo estaba seguro en ese momento, ella era una ladrona, porque me robo mis ojos…no podía dejar de verla ni por un segundo.

––¿Quién eres? ––alcance a preguntar casi en un susurro.

––Mi nombre es Kianny Paikor. ––responde ella con una serenidad encantadora. ––Vivo cerca de aquí. ––posa su mirada en el horizonte. ––Siempre vengo aquí, me encanta el azul del mar cuando esta oscureciendo.

––¿El azul del mar? ––yo estaba confundido. ––¿No se pone azul oscuro?

––Sí. ––fue casi un susurro salido de su alma. ––Me produce calma y seguridad…y más cuando la luna se posa encima de él…es tan hermoso poder contemplarlo, me induce una gran tranquilidad…

Cierra sus ojos por un momento, y hasta así era hermosa…me atreví a sentir su energía elemental…otro gran error…me sumergio por completo en una paz que jamás había sentido en todos mis años de vida…fue algo que jamás había experimentado…ni siguiera mis hermanos tenían ese núcleo tan cálido y bondadoso…

––¿Sabe, señor? ––abre levemente los ojos con una suave sonrisa, me sostiene la mirada. ––Su energía elemental es la más pura y cálida que he conocido…sabía que era alguien muy amable… ––baja levemente la mirada, sus mejillas se tiñeron con un hermoso rosado, pensé en ese momento que fue debido al sol. ––¿Le puedo pedir algo?

––¿Un deseo? ––pregunté, noté como mis labios se iban estirando en una sonrisa.

––No. ––negó de inmediato sentí un poco de humor en su voz, vaya en poco tiempo ya me tenía loco. ––Es que me gustaría que se quedará un momento más, por favor…

La miré un poco sorprendido ante esa petición, sentí como mis mejillas comenzaron arder levemente…realmente ella no necesitaba pedirme eso, porque lo iba hacer de todo modo, pero la manera en que ella me lo pidió hizo que reforzara más mi decisión de quedarme…en ese momento supe que comencé a jugar con fuego…pero no me importo en lo absoluto…estaba dispuesto en quemarmé en él…hasta arder en el infierno en ese mismo momento, solo por ella…vaya lo que hace una simple mirada…

––¿Por qué? ––pregunté un poco divertido, realmente quería saber.

––Es que… ––estaba algo tímida, bajo un poco la mirada, hasta de esa manera era hermosa, comenzó a jugar con sus dedos algo nerviosa…sin pedirlo ni buscarlo, ella ya me tenía. ––Me gustaría conocerlo mejor…desde pequeña siempre lo he mirado cada vez que usted venía, señor. ––me miró directo a los ojos. ––Intentaba acercarme a usted, pero me daba vergüenza, además, usted siempre se iba muy rápido…nunca me daba tiempo poder acercarme a usted.

––Me dices mucho “usted”. ––reí por lo bajo, era muy tierna. ––Me puedes decir Brax. ––sentí como mi voz se fue haciendo más suave. ––No tienes que pedirme que me quedé…lo iba hacer, quiero alejarme por un momento de Urtrox.

Sus ojos se iluminaron, provocando que su rostro sea más radiante…entonces me dí cuenta, que había caído en la trampa del amor. Los arcaneos somos muy complicados, nuestras leyes nos prohíben estar con un humano…pero, la cruel ironía es que nos enamoramos por la bondad y la pureza de sus almas, y con esto de los núcleos elementales es más fácil para nosotros poder sentir eso.

––Muchas gracias, Brax. ––su voz fue tan dulce y suave…la manera en que mi nombre salió de su voz…woah…me dejo completamente encandilado.

––¿Y qué quieres saber acerca de mí? Responderé a todas tus preguntas. ––hacía mucho tiempo que no me sentía así de feliz y libre en hablar con alguien.

Su sonrisa se ensanchó mucho más, estaba muy emocionada…comenzó hacerme muchas preguntas básica acerca de mí, yo trataba de responderlas toda con sinceridad. No hubo pregunta que yo rechazara responder. Nos la pasamos hablando lo que restaba de la tarde hasta la noche. Era demasiado agradable estar con ella.

Y así pasaron los días…luego los meses…siempre estábamos juntos, prácticamente ella no se quería apartar de mi lado, y yo estaba muy agradecido por ello.

Un día estábamos caminando por el bosque, yo usé mucha energía elemental para que las flores se vieran más hermosas solo para ella. Los árboles incluso estaban de un verde brillante, casi vivo, tan fascinante.

––Me encanta este color. ––ella acarició con delicadeza una hoja de un árbol.

––¿Qué? Pero, dijiste que el azul oscuro era tu preferido. ––mi voz salió con cierta burla divertida, me gustaba estar así con ella, aunque siempre trazaba una línea entre los dos, yo trataba de caminar a casi un metro, para no rozar esos límites.

––Sí, pero este también lo es. ––su voz era cantarina con cierta delicadeza. ––Supongo que es por mi elemento dominante.

––¿Crees que es por la tierra? ––ese era su elemento dominante, era excelente, lo dominaba de una forma tan armoniosa, que parecía una extensión de su cuerpo, le gustaba hacer espadas, las hacía de formas y tamaños asombrosos, era muy creativa a la hora de hacerles diseños, decía que hacer espadas era un verdadero arte, y la manera de usarlas también…ella era asombrosa.

––Amo la naturaleza, y el verde siempre me recuerda a ella. ––prosiguió mientras retomamos nuevamente el paso, sus ojos no dejaban de ver todo a su alrededor con una gran sonrisa, mientras yo no podía dejar de verla a ella. ––Además, me encanta el brillo de ese color cuando el sol toca las hojas, es hermoso… ¿no lo crees?

Guarde silencio un momento, nuestras miradas se sostuvieron, sentí una sonrisa pintarse en mis labios, y susurre: ––Sí, tienes razón, es hermoso… ––pero no me refería a eso…

Seguimos caminando, ella me pidió que le hablará más acerca de los arcaneos y lo que hacemos, incluso quería saber acerca de nuestras reglas, que sí y que no podíamos hacer. Quería evitar contar algunas cosas, pero la manera tan curiosa y genuina de ella mirarme y atender a cada una de mis palabras, me provocaba que yo le contara absolutamente todo, sin restricciones, ni mentiras, no dejé nada a medias…le dije todo lo que quería saber.

Nos detuvimos frente a un lago completamente cristalino, se podían ver las rocas de diferentes tamaños y formas. Ella tenía la mirada perdida en un punto de ese lugar, pude observar como su rostro se había apagado cuando le comenté acerca de esa regla.

––Entonces, no pueden estar con humano porque este moriría en sus brazos. ––fue casi un susurro que a penas si pude escuchar, pude sentir su voz cargada de tristeza, sus ojos estaban apagados, como si le hubiera dicho algo tan cruel y a la vez tan doloroso. ––Eso no es justo…nadie debería gobernar en los sentimientos ajenos.

––Esta bien, nosotros estamos acostumbrados a esas reglas. ––intente restarle importancia, no me gustaba verla así de triste, forcé una sonrisa, yo odiaba cada una de nuestras reglas, pero traté como pude de que no lo notara. ––Por eso no nos enamoramos…

––¡Pero tú te enamoraste! ––me interrumpió de golpe, estaba muy alterada y enojada, solo la había visto así una vez cuando estaban cometiendo una injustacia al frente de ella y yo tuve que intervenir. ––Te enamoraste de aquella mujer, y no pudiste estar con ella…solo te mantuviste a su lado mirando como otro hombre ocupaba el lugar que te pertencía.

––Realmente no me pertenecía… ––fue casi un murmuro, aún no podía evitar no sentir dolor por eso, mis ojos se enfocaron en la pasividad de aquel lago. ––Estaban destinados a estar juntos…ella realmente fue muy feliz a su lado, y yo sinceramente estaba muy agradecido por ello. No quería que ella esperará por algo que nunca iba a suceder entre los dos. ––me encogí de hombros, tratando de decirme a mí mismo que todo estaba bien. ––No debo ni puedo enamorarme…y tampoco puedo permitir que alguien se enamore de mí.

––Eso es lo más estúpido que he escuchado. ––ella realmente estaba muy indignada, estaba muy furiosa, pero aún así puede notar como su cuerpo temblaba un poco, y sus ojos se estaban humedeciendo. ––Nadie puede evitar enamorarse, y tampoco puedes mandar en el corazón de otra persona para evitar que se enamore de ti. ––sus ojos eran dagas furiosas, sentí que en cualquier momento podría asesinarme…hasta enojada era linda. ––Y si alguien ya esta enamorada de ti, entonces ¿Qué harás? ¿La apartaras de tu vida? ¿Te mantendrás a su lado como un simple amigo?

Sostuve su mirada por un largo momento, esas mismas preguntas me las he hecho desde el momento en que la conocí, y todas me llevaban a una misma respuesta.

––Me borraría de su vida, será como si nunca me hubiera conocido. ––me dolio, pero tuve que responderle con indiferencia, para que ella entendiera la magnitud de lo que yo estaba dispuesto hacer por esa persona. ––Sí alguien me dice que esta enomarada de mí, haría eso sin dudar, y sin que me tiemble el pulso…de esa manera no me dolería tanto, prefiero sentir su indiferencia, que sentir su amor y no poder corresponderlo, aunque quisiera.

––Y sí esa persona nunca te habla de sus sentimientos hacía a ti, ¿permanecerías a su lado? ––aparto su mirada hacía el lago, pude escuchar una fuerte tristeza proveniente de su alma.

––Me mantendría a su lado, hasta que ella me lo permitierá. ––solo pude responder eso.

Ella se mantuvo en silencio, sus ojos se perdieron en aquel lago, yo solo pude observarla. En ese momento me odie a mi mismo, apreté con fuerza mis puños, no tuve que haberme quedado en este lugar…no tuve que haber hablado con ella…no tuve que seguir a su lado después de conocer mis sentimientos hacía ella…me sentí un verdadero monstruo…fui un maldito egoista en ese momento…desee con toda mi alma volver a Tierra Sagrada, y borrar sus recuerdos hacía mí…ya no quería estar en este mundo…en ese momento tomé la decisión de borrarme de sus recuerdos, e irme a explorar de nuevo, por un muy largo tiempo. Ella no necesitó decírmelo, pero comprendí que tenía sentimientos hacía mí.

Nos mantuvimos en un profundo silencio, pero, yo ya tenía la decisión tomada, al día siguiente lo haría, pero solo por hoy quería permanecer a su lado, aunque sea un momento más.

––¿Puedo pedir mi deseo? ––me dijo sin más, no había ningún titubeo en su voz, me miró directo a los ojos.

Me sorprendí, pero al mismo tiempo tuve un profundo miedo de que me pidera lo que temía, tal parece que ella lo notó, su expresión se suavizó un poco.

––No te pediré que estemos juntos. ––comienza a decir con una tierna sonrisa, aunque se notaba una cierta tristeza en ella, sus ojos destellaban con esa cálidez que tanto me cautivaba. ––Te seré honesta, realmente anhelo con todo mi ser el poder estar contigo, he tenido sentimientos hacía ti desde hace un tiempo… ––baja un poco la voz, como si un nudo en su garganta se estuviera formando, me dolia a mares verla así, tan vulnerable. ––Pero, no quiero que sufras por mi cuando me pierdas en tus brazos…así que pediré otro deseo…

Ella suspira profundamente, yo en ese momento no sabía que pensar, estaba sorprendido…aunque supiera de sus sentimientos, era muy distinto escucharlo de su voz, prácticamente me quedé un poco paralizado ante aquella confesión…en ese momento supe que tenía que borrar sus recuerdos…

––Arcaneo Brax Payler… ––empieza a decir ella con una seguridad en su voz que me estremecio el alma. ––Anhelo con toda mi alma que jamás sean borrados mis recuerdos hacía usted.

Me quedé petrificado, lo que intentaba borrar era lo que ella quería salvar, yo no quería concederlo, pero no podía evitarlo, lo pidió con su alma y nuestros núcleos elementales ya estaban sobre nuestras palmas…no quería tomar su alma…no la de ella…cerré los ojos, mis pensamientos junto con mis sentimientos eran un martirio en ese momento…inhale profundamente contando hasta veinte, luego exhale despacio, tratando de calmarme. Sostuve su mirada por un tiempo que pareció ser eterno.

––Te concedo tu deseo Kianny Paikor… ––extendí mi mano derecha al mismo tiempo que ella hacía lo mismo, ambos estrechamos nuestras manos…sentí una gran delicadeza en ella, eran tan suaves, tenía miedo de lastimarla, así que no puse casi nada de fuerza. ––Ha cambio de este deseo, tu vida solitaria me pertenece…solo yo decidiré cuando volverás a estar sola.

––¿Por qué eso y no mi alma? ––su sonrisa era tan cálida que me desarmo por completo a tal punto que suavicé mi expresión.

––Porque quiero que tengas una vida llena de dicha rodeada de personas. ––sentí como mi voz casi se quiebra, intente forzar una sonrisa, con esto ella podría hacer su vida con alguien más, no quería lastimarla con palabras crueles como lo hice con mi primer amor a tal punto que me odió, pero luego cuando comprendió el porque lo hice, ya era tarde, se había casado cuando lo descubrió, lloró amargamente por un largo tiempo, y yo sufrí por eso…no quería que ella pasará por lo mismo.

––Acepto tu condición, Arcaneo Brax. ––sentí su cuerpo temblar levemente, una lágrima se escapo de sus ojos, como si con esto estuviéramos rompiendo un lazo o un hilo que nunca tuvo que existir entre nosotros dos.

Entonces, su cuerpo comenzó a emanar un humo verde intenso por su elemento dominante, y del mío un profundo rojo carmesí…

Después, todo el humo se disipó por completo. Ella se mira como si estuviera buscando algo diferente en su cuerpo, no pude evitar reir bajó por eso, era tan inocente, cada segundo con ella valía todo mi tiempo…por ella haría lo que fuera.

––¿Y cómo sé que si se cumplió? ––me pregunta de una manera tan tierna, su rostro estaba lleno de confusión.

––Cada vez que me recuerdes sin importar los años que tengas o el tiempo que estemos separados, todo tu recuerdo hacía mí serán muy vividos…como si lo estuvieras viviendo otra vez. ––expliqué con calma, pero entonces un pensamiento me vino de golpe, le sostuve la mirada y mi voz salió casi suplicante. ––¿Tú me podrías conceder un deseo a mí?

––Si esta a mi alcance lo haré…y si no, buscaré una escalera para alcanzarlo. ––sus ojos eran tan cálidos como aquel atardecer que estaba ocurriendo al frente nuestro.

––Recuérdame siempre con esa sonrisa que tanto me gusta. ––aún mantenía su mano estrechada con la mia, no quería soltarla. ––No me recuerdes con tristeza, porque trato de evitar que estes triste…no hagas que me arrepienta de concederte este deseo.

––Esta muy difícil, ¿No quieres otro? ––su voz casi se quiebra, pero mantuvo su sonrisa.

––No. ––negué suavemente. ––Este es el deseo que anhela mi alma.

––De acuerdo, trataré de concederlo.

Le sonreí suavemente, ella se ruborizó, aparto un poco la mirada algo avergonzada.

––¿Cuál será la razón por la que siempre siento mis mejillas arder cada vez que sonríes? ––fue un susurro casi pude escucharlo, mientras una tierna sonrisa adorna su hermoso rostro iluminado por aquel atardecer.

––La misma razón por la que esos ojos tan cálidos me cautivaron la primera vez que los vi. ––no sabía que mi voz podría hacer así de suave, cargada de algo más profundo que atesoré en mi alma.

Ella me miró por un momento sorprendida, sus ojos estaban abiertos…pero, luego suavizó su expresión, y me miró de aquella manera que tanto amo. Nos sostuvimos la mirada por un largo tiempo, nos estábamos diciendo tantas cosas sin necesidad de palabras…perdí por completo la noción del tiempo, porque en ese momento dejó de existir para mí…no sé por qué el atardecer estaba mucho más hermoso ese día.

Así fueron pasando los meses, con ellos ese año había dado su fin para entrar al siguiente…ya no me importaba aquel rumor, tampoco salí de aquel lugar, toda mi atención estaba puesta solo en Durter…para ser más precisos en ella…

Conocí a sus padres, eran buenas personas, realmente todos aquí eran increíbles…poco a poco mi fe en los humanos se iba arreglando, todo gracias a ella…aunque nos manteníamos juntos, siempre trataba de mantener aquella línea entre ambos, era difícil, y muy complicado para ambos…pero aún así, nunca me aparte de su lado, cada día que pasaba mis sentimientos hacía ella iban en aumento, por más que intentaba deternerlos, en cambio, ellos se gobernaban y hacían lo que querían. Aún así me mantuve firme, sentía como ella también intentaba reprimir sus sentimientos.

Un día, ella estaba tratando de crear un hacha de doble filo, yo solo estaba observando con calma, mis ojos no se despegaban de sus manos, era bastante interesante ver a una chica tan delicada hacer ese tipo de cosas. De pronto…sus manos comenzaron a sostener con firmeza aquella arma, era asombrosa e increíble, me acerqué más ella…estaba rebozante de alegría, mientras el arma iba tomando mayor forma.

––¡Mira esto! ––gritó con gran jubilo al sostenerla en el aire, yo no pude evitar reir, era tan divertido estar con ella. ––¡Al fin lo pude conseguir! ¡Es el mejor trabajo de mi vida! ––ví como una lágrima de felicidad se escapó de sus ojos, aunque era muy dramática algo exagerada. ––¡Es tan hermosa! ¡Es mi primer amor! ¡Es mi bebé! Se llamará Helga. ––comenzó a llorar de felicidad, abrazándola con fuerza.

––¿Helga? ––pregunte un tanto divertido, me cruces de brazos, tenía que admitir que le había quedado bastante bien.

––Es un hacha fuerte y poderosa, el nombre le queda de maravilla, ¿no crees? ––la extendió hacía mí con una expresión cargada de orgullo.

La sostuve en mis manos, y la contemplé mejor…era sumamente increíble, su diseño era fabuloso, quedé asombrado, hasta yo quería una en ese momento…pero lo que más me gustaba, era ver su rostro tan radiante…en ese instante deseé con toda mi alma poder congelar el tiempo. No me importaba nada más, ni siguiera sabía acerca de mis hermanos, ni lo que estaba pasando en las demás regiones, ni mucho menos en los otros lugares de Ressan, toda mi concentración y atención estaban puestas solo para ella…

Todo ese año pasó completamente pacifico…tan pacifico…como una gran calma antes de una muy fuerte tormenta…y todo explotó al año siguiente…

Aquel maldito rumor se hizó realidad, los humanos se volvieron locos, comenzaron atacarse entre sí, a mí no me podían matar, pero sentí un profundo odio hacía ellos…yo estaba tratando de organizar a las personas de Durter…ellos fueron muy fieles a mí…tratábamos de intentar que no se perdieran demasidas vidas, yo no podía actuar directamente y no podía hacer mucho, pero me mantuve al frente de la casa de ella, no iba a permitir que nadie viniera a matarla, ni siguiera a su familia…aunque si eso significaba que tendría que matar algún humano…no me importaba morir si era para protegerla…todo eso era un verdadero caos sin precedentes.

Estaba listo, tenía una espada de tierra en una mano y un hacha de doble filo en otra…nadie iba a cruzar esa casa…hasta que de pronto…una fuerte luz se posa sobre mí levantándome…no estaba entendiendo que estaba pasando en ese momento, hasta que vi a Dayrux a varios metros donde mí siendo levantando por otra luz, luego observé alrededor, y habían varias luces en las demás regiones, eran diez en total…

––¡¿Hermano?! ¿Qué está ocurriendo? ––le grite a Dayrux, casi estaba entrando en pánico, la estaba dejando sola.

––Es el arrebato de Tierra Sagrada. ––me explica él muy calmado. ––Parece que Veni pidió su deseo a David…regresamos a casa hermanito.

Yo no podía regresar, no ahora cuando ella más me necesitaba, miré de nuevo abajo…y esos malditos se atrevieron entrar a su casa, su padre salió para defender a su familia…sentí como perdí el color de mi rostro, lo atravesaron por el cuello con una daga de hielo…su madre salió nerviosa…y todo mi mundo se vino abajo cuando ella salió para defender a su madre, creó dos espadas de tierra cubiertas en fuego en ambas manos y empezó a luchar con todas sus fuerzas…yo estaba nervioso, furioso, sentí como una enorme cólera se esparcía por todo mi cuerpo…estábamos huyendo con el rabo entre las patas, como unos malditos gallinas…fuimos los causantes de todo ese desastre, y simplemente volvíamos a Tierra Sagrada.

Sentí mucha furia en ese momento…apreté con fuerzas mis puños, sentí mis uñas clavarse a mis palmas, no lo dude ni un solo momento, miré donde Dayrux, relajé mis manos…y comencé a usar mi técnica en él, extendí mi mano derecha y comencé apretar mis puños, exprimiendo la sangre de su corazón…él se contrajó por completo apretando con fuerza su pecho si con eso pudiera detenerme…me miró directo a los ojos, yo no tenía en ese momento ninguna expresión, más los suyos estaban cargados de duda, miedo, decepción y sobretodo confusión….uní ambas manos y comencé apretarlas para destruirlo por completo…ya cuando estaba a punto de lograrlo, vi un poderoso rayo verde salir de su cuerpo, cayendo en picada en la tierra, pero no me importó y lo destruí por completo.

De pronto, la luz que me cubría se apago de inmediato, supe que mi alma se volvió impura para Tierra Sagrada, pero eso me dio igual…mientras caía en picada lancé una poderosa ráfaga de aire combinada con fuego para hacer retroceder a esos imbéciles que se atrevieron a luchar con ella. Caí de pie frente de ella, la miré por encima del hombro, tenía varias heridas, luego miré a su madre que estaba detrás de ella temblando violentamente, luego observé toda la escena, era una masacre, sin dudar tomé a su madre entre mis brazos.

––Vamonos de aquí. ––mi voz salió tan firme como autoritaria, ella me miró, quería recriminarme algo acerca de ayudar a los demás, pude entender todo eso con solo mirarla, pero aún así no di mi brazo atorcer. ––Vamonos, Kianny…

Ella se resistía, no quería dejarlos solo…yo tampoco, pero ahora mismo ella era lo más importante para mí en ese preciso momento. Con un solo brazo mantuve con firmeza a su madre, mientras con el otro…con una agilidad de que ni yo mismo me conocía, la sostuve sobre mi hombro como un saco de papas…aferré mi agarré en ambas, y corrí…corrí con todas mis fuerzas…trate de evitar por completo aquellas escenas de batalla…miré de reojo y ví como ellos ya no luchaban con sus elementos…entendí que David quitó los núcleos elementales del mundo…aunque yo seguía aquí…al ser rechazado por Tierra Sagrada los núcleos de Ressan también se iban a ir, con o sin mí.

––¿Por qué no te detienes ayudar? ––ella estaba furiosa, mientras me daba con sus puños en la espalda. ––Se supone que eres una deidad, tu deber es proteger a los humanos…

––Mi único deber es protegerlas a ambas. ––afirme con fuerza, no me gustaba ser duro con ella, pero la situación lo ameritaba para hacerla entrar en razón. ––Mis hermanos ya se fueron a Tierra Sagrada…solo quedó yo.

Ella seguía forcejeando, en cambio yo me mantenía firme, su madre seguía en mis brazos en estado de shock…seguí corriendo como si la vida se me fuera en ello, perdí por completo la noción del tiempo, pero en ningún momento detuve mis pasos ni el ritmo, mientras el atardecer se iba reflejando frente a nosotros…ese atardecer, ya no iba hacer lo mismo…sentí mis ojos arder, y como la rabia se estaba apoderando de mí…esos malditos humanos, destruyeron toda la paz que durante todos estos años nosotros nos encargamos de forjar con nuestras propias manos, y simplemente esa escoria lo destruye en segundos, además que tuve que matar a mi propio hermano…sabía que no estaba muerto, fusionó su alma con la tierra, pero aún así su cuerpo estaba destruido…sentí como las emociones me invadían por dentro, cada una más fuerte que la anterior.

Después de un largo recorrido, quizás duré días, no lo sé, pero jamás me detuve, hasta que llegamos al bosque dentro de Edria, las bajé a ambas con lentitud, su madre seguía casi sin expresión alguna, había perdido a su esposo delante de sus ojos, y su hija casi muere defendiéndola. Pero cuando mis ojos se fijaron en ella, sentí una profunda tristeza, sus ojos estaban hinchados por el llanto, su rostro estaba rojo por la rabia, la entendí, en ese momento yo estaba, así como ella. Observe todo con detenimiento, pise con firmeza el suelo tratando de sentir alguna energía elemental por el lugar, pero no había nada, y mucho menos en ellas dos.

––Me comentaste todo esto, pero aún así… ––su voz se perdió en un susurro que apenas si pude escuchar, tenía la mirada abajo, estaba muy frustrada. ––Esas malditas leyes de los arcaneos no les permite hacer nada. ––me miró llena de furia. ––¿De que les sirve ser deidades si no pueden hacer nada para ayudar cuando realmente se les necesita? ––se acerca a mí y comienza a darme con los puños en mi pecho, me mantuve tranquilo, ella tenía que desquitarse con alguien. ––¡¿Por qué no hiciste nada?! ¡Todos ellos murieron! ¡Mi papá también murió! ¡El mundo esta podrido! ¡¿Por qué?! ––llora con fuerza.

Mi alma estaba destrozada al verla de esa manera, la abracé con fuerza, aunque ella se resistía golpeándome con mayor fuerza, pero aún así mantuve mi agarré firme y protector, si con ese simple gesto pudiera calmar su alma, y liberarla de ese dolor…después ella se rompió por completo…lloró con mayor fuerza, y se sujeto a mí como si fuera su ancla en esa pesadilla. Yo me mantuvé en silencio, pude escuchar a su madre llorar por lo bajó…esta escena me estaba matando, en un movimiento, me acerqué aún abrazándola a donde estaba su madre, y las abracé a ambas con fuerza, las dos lloraron a mares, y yo me mantuve en silencio, solo por ellas.

Después de un largo tiempo…aunque para ser sincero no supe cuanto tiempo nos quedamos así, solo estaba esperando que ellas se compusieran un poco. Habían dejado de llorar, estaban un poco más calmadas, las mire a ambas, fui soltando levemente el agarre, me separé de ellas, ambas se sentaron en un tronco, ella rodeó con un brazo a su madre, yo las observe un largo tiempo.

––Está hasta ahora es la región más segura. ––anuncí con calma, aunque un nudo en mi garganta se estaba formando ante la decisión que ya había tomado. ––Se quedarán aquí, todo esta muy revuelto ahora mismo, no salgan a otro lugar y tampoco regresen a Ressan.

––¿Por qué hablas como si te estuvieras despidiendo? ––ella levanta su mirada, estaba completamente confundida.

––Tengo que regresar a Tierra Sagrada. ––mentí, pero no le podía decir a ella lo que tuve que hacer para salvarla, la destrozaría por completo. ––Ya los arcaneos no pertenecemos a este mundo, ni siguiera los núcleos elementales, como ya te había explicado.

––¿Te vas? ––se levantó acercándose a donde mí, su voz salió en un hilo, tan vulnerable. ––¿Nos vas a dejar solas?

Apreté con fuerzas mis dientes, yo no quería, realmente no quería dejarlas solas, pero tampoco me podía quedar a su lado. Sí alguien me llegará a reconocer les causaría muchos problemas.

––Estarán bien. ––intente forzar una sonrisa que ni yo mismo me creía. ––Tengo que irme, no quiero tener problemas con mis hermanos, David se pondrá muy furioso si no regreso. ––traté de bromear para disipar un poco la tensión en el ambiente. ––No salgas de Edria, por favor, cuida de tu madre.

Ella tenía los ojos húmedos, estaba a punto de llorar, di un paso atrás…no quería que me abrazará, si lo hacía me quedaría con ella, pero merecía ser feliz, y sabía que aquí lo iba hacer. Después de todo, Edria era la región más devota de todas, agredecí internamente por eso a Sakura.

La miré una vez más, ella intento acercarse a mí, pero yo di otro paso atrás, me dolia profundamente, esos gestos de indiferencia que tenía con ella.

––Se feliz, Kianny…te prometo que siempre te cuidaré… ––mi voz se quebró por completo, en un acto deliberado y cargado de egoísmo, le di un beso profundo en la frente, era la primera vez que lo hacía.

Ella quedó estática, no se lo esperaba, y yo menos, no pensaba actuar de esa manera, pero el momento me lo exigió, y yo solo obedecí mis sentimientos. Me separé, la miré una última vez más…y me fui corriendo, corrí con todas mis fuerzas, nunca miré atrás, no quería flaquear en ese momento, y tampoco podía dejar que ella me siguiera…duré un muy largo tiempo corriendo, como si con ese simple acto todos mis pensamientos y emociones desaparecerían.

Entonces, llegué a Durter…la aldea estaba completamente destrozada, no había ni una sola vida en ese lugar, comencé a caminar hasta llegar a la casa donde ella vivía. El cuerpo de su padre seguía ahí, se estaba descomponiendo, pero eso no me importó, lo tomé entre mis brazos y me dirige con él hasta el risco. Al llegar, el atardecer estaba comenzando, suspire profundamente.

––Puedes descansar en paz. ––comencé hablar con él como si me pudiera escuchar. ––Tu esposa e hija están en un lugar seguro…no te preocupes, y descansa en el regazo del Alto Mando. Si me permites, te enterraré aquí, en el lugar que tu hija tanto aprecia.

Abrí un orificio en la tierra de tres metros de profundidad, con algunos movimientos creé una caja de obsidiana de su tamaño, lo coloqué con sumo cuidado, y luego lo introduje con ayuda de una esfera de aire en el orificio, mientras lo iba bajando lentamente, luego lo cerré, y me quedé observando aquel lugar. Enfoque mi vista al mar, no podía mirar el cielo, porque me iba recordar de ella, lance un largo suspiro pasándome mi mano por el cabello. No podía seguir luciendo como el Arcaneo Brax ya que me iba a quedar en el mundo humano.

En ese momento, mi cabello comenzó a cambiar en un azul oscuro, mientras mis ojos iban tomando un verde como las hojas nuevas de los árboles. Miré todo ese lugar, lo iba hacer mio…nadie iba a poder poner un solo pie en esta aldea…la iba a convertir un lugar salido de lo más profundo del infierno, y mientras las aguas se calmen, me quedaré en su casa.

Comencé a caminar con tranquilidad, tenía tantos planes que hacer, mi odio a los humanos era muy fuerte al igual que el odio a mis hermanos, ambos mundos iban hacer mios, esas malditas reglas las iba a cambiar y destruir por completo…por estas malditas reglas y estos malditos humanos no pude permanecer al lado del amor de vida…ella también odiaba todo esto…y por ella…solo por ella…yo lo destruiré.

Aunque realmente lo que más deseo con toda mi alma es poder vivir a su lado…solo una vida…Sagitario, permítame solo una vida…con ella.

Fin del flashback

Fin de la narración en primera persona de Brax

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––Que buenos recuerdos. ––susurra él con un suspiro cargado de nostalgia.

El árbol frente a él ya tenía frutos, eran manzanas, bastantes rojas y brillantes, su cabello y sus ojos vuelven a la normalidad, mientras va tomando entre sus manos varias manzanas. El tiempo pareció detenerse por ese momento, pero el dolor de aquellos recuerdos lo golpearon más de lo que se atrevería admitir. Llenó por completo sus brazos con la fruta, y volvió a dirigir sus pasos de manera silenciosa a donde estaba Kael.

Al llegar, quedó perplejo ante lo que veían sus ojos, Kael permanecía sentado, pero esta vez era diferente, ya no estaba deprimido, o triste, ahora mismo se podía sentir un gran espíritu inquebrantable, sus ojos ardían con fuego, mientras su ceño estaba fruncido, pero aún así se podía apreciar una gran determinación en su rostro, el cual estaba rojo lleno de moretones de un morado tan intenso, como si un golem de tierra lo hubiera golpeado sin descanso, apretaba con tanta fuerza su puño que se podía apreciar a simple vista sus nudillos cubiertos de un rojo muy intenso, como si con ese gesto hubiera cerrado por completo sus pensamientos y con ellos sus sentimientos. Una sonrisa ladeada se detiene en el rostro de Brax mientras se va acercando a él.

––Capitán, veo que estas mejor, ¿cierto? ––intenta bromear Brax, aunque sus ojos brillaban con cierto orgullo.

Kael se levanta con firmeza, volteándose a donde él, una sonrisa arrogante se muestra en sus labios…ese momento a solas provocó que él volviera hacer el mismo de siempre, aunque con una chispa diferente.

––Lamento haberlos hecho preocuparse de esta manera, mano derecha. ––su voz estaba cargada de confianza, su postura mostraba una gran seguridad. ––No volveré a caer de esta manera, no sé que me deparará el futuro, así que aprenderé a vivir un día a la vez…no me importa si ese hombre es mi tío, tampoco me importa las cosas que hizo y no hizo…me mantendré calmado, y seguiré caminando hasta alcanzar mis propósitos.

Brax le lanza una manzana, que él atrapa en el aire.

––Así se habla, capitán. ––se acerca a él bastante emocionado y ambos chocan los puños. ––Eso quiere decir que ya te recuperamos, ¿cierto?

Kael asiente mordiendo la manzana, abre los ojos asombrado: ––Vaya…es la manzana más dulce que he probado. ––lo mira. ––¿Este lugar de muerte tiene algo como esto?

––Sip. ––afirma muy animado al verlo así tan vivo, luego señala atrás sin apartar su vista de él. ––Aquí atrás hay un árbol, esta muy atrás.

––Este lugar no es tan malo después de todo. ––lanza la manzana al aire mientras le roba otra a Brax, con una sonrisa divertida. ––Hay muchas bellezas, y estas increíbles manzanas.

––¿Eh? ––él estaba muy confundido. ––¿Cómo? ¿De verdad te diste cuenta de esas mujeres?

––Claro que si, amigo. ––su voz sale con picardía, pone una mano detrás de su cabeza con la manzana, mientras con la otra mano termina de comerse la otra. ––Pero, como comprenderás, mi estado de animo no estaba disponible para poder contemplar aquellas diosas como es debido. ––se encoge de hombros con aire juguetón. ––Además, tampoco es que pueda hacer algo con esa diosa Pandora…sentí como ese viejo y ella tenían algo muy peculiar…yo respeto esas cosas, y a él le estoy teniendo un poco más de respeto…no sé si hay algo entre ellos, pero no intentaré enamorarla ni cortejarla como me gustaría.

Brax se puso serio de manera cómica, y comenzó a pincharlo con un dedo en la cabeza, mirándolo directamente como si fuera un raro espécimen de la naturaleza.

––Hey… ¿estás seguro que eso que tienes ahí dentro es el cerebro de Kael?

Kael rie divertido deteniéndolo: ––Tranquilo, viejo…soy yo. ––suspira tranquilamente mientras se come la otra manzana. ––Solo que entendí que hay cosas que usaba como un muro protector contra el mundo, y las mujeres eran una de ellas…no me malinterpretes, me encantan las mujeres, pero esta vez quiero actuar de una manera diferente. ––mira la manzana. ––Tengo que madurar, si quiero lograr aquello que me he propuesto en alcanzar, aunque muera en el intento.

––Vaya…nunca imaginé escucharte hablar así. ––abre los ojos con un genuino asombro, casimente estaba en shock. ––Lyra no se creerá nada de esto.

Kael sonríe levemente, se limpia las manos con parsimonia, y enfoca sus ojos directamente con los de Brax, había una calma aplastante en aquel chico…ese momento a solas sirvió para organizar y entender todos sus pensamientos. Se acerca un poco donde él hasta quedar a centímetros de distancia. Brax lo mira con cierta curiosidad.

––Aprovechando que estamos solos, me gustaría saber algo que me ha estado inquietando. ––La voz de Kael era muy calculadora rozando lo frío, pero evitando sonar amenazante. ––¿Quién eres tú realmente, Brax?

––¿Eh? ––el rostro de Brax se contorsionó confundido, era bastante raro esa actitud en Kael. ––¿A que te refieres, capitán?

Kael entra sus manos en los bolsillos del pantalón, mientras una sonrisa astuta se pinta en sus labios, sostiene su mirada sin miedo alguno: ––¿Sabes? Es curioso como tu energía elemental y la de David se parecen tanto…además, se siente una gran presión en ellas como si la estuvieran conteniendo…y algo más, cuando tuviemos ese pequeño entrenamiento en donde casi nos matas a mi y a Lyra, noté como tus ojos cambiaron a rojo…varias veces lo he notado…pero finjo indiferencia. ––se encoge de hombros. ––Cuando luche con David, sus ojos también cambiaron de color…aunque yo sea estúpido sé que es imposible que un humano, por mucha energía elemental que tenga cambie el color de sus ojos. ––arquea una ceja, entrecerrado los ojos, sin perder la sonrisa. ––¿Me podrías explicar eso, mano derecha?

Brax queda en silencio un momento, estaba bastante sorprendido, su mente comenzó analizar aquella situación…con Layne no se sorprendió, sabía que ella lo descubriría, pero Kael…eso si lo tomó por sorpresa. Lo miró por completo de arriba a bajó, él estaba completamente tranquilo, como si aquello fuera una simple conversación casual de simples amigos.

––¿Qué ganarías con una explicación con respecto a eso? ––la voz de Brax estaba calmada, su rostro reflejo una sútil sonrisa burlona.

––Bueno…comprendería un poco mejor la magnitud en lo que estoy involucrado sin pedirlo. ––dice casi con desdén, sin perder la expresión, parecía bastante divertido. ––Solo quiero saber quienes son realmente las personas que están conmigo…no es que me importe mucho, pero me resulta bastante interesante.

Brax lo observa un momento más, el viaje se había vuelto bastante divertido. Pensaba que Kael era un chico ingenuo y estúpido, pero era bastante astuto e inteligente cuando se lo proponía.

––Bien, eres más interesante de lo que imaginé, capitán. ––había un toque divertido en su voz, mientras un aire juguetón invade el ambiente entre los dos, aunque se podía sentir un poco de tensión. ––Te contaré…David y yo somos arcaneos.

Kael abre los ojos con genuino asombro: ––¿Te refieres aquellas deidades? ¿No se suponen que estaban en su propio mundo?

––Los demás si están en Tierra Sagrada. ––explica él con calma. ––Pero, David, el Arcaneo que esta en el cuerpo de Nya y yo, somos los únicos que nos quedamos en el mundo humano.

––¿Por qué se quedaron?

––Capitán, eso me gustaría que lo descubrieras por tu propia cuenta. ––él estaba muy animado, por primera vez sintió un poco de adrenalina al ser descubierto. ––Quiero saber hasta donde eres capaz de averiguar en nuestro pequeño viaje…solo espero que no sea demasiado tarde…

Kael comienza analizar la situación con mayor tranquilidad, tratando de comprender entre líneas aquella simple amenaza, se coloca una mano en el mentón.

––Bien, lo tendré pendiente…pero ¿Qué hacen ambos conmigo? ––pregunta. ––¿Por qué decidiste unirte a mí? Aquellos abuelos realmente no son tu familia, y toda esa historia que me contaste acerca de que eras un recluta del Ejército Negro era mentira, ¿cierto?

––Sí es cierto, todo eso era mentira. ––afirma con calma, luego se encoge de hombros. ––Me uní a ti porque estaba bastante aburrido, y pues, me pareciste alguien muy interesante.

––¿Y David? ––insiste.

––Bueno…él solo esta por mí. ––informa. ––Me está vigilando para que no cometa alguna travesura. ––lo mira atentamente con una ceja arqueada, aún sostenía las manzanas. ––Estas muy calmado al respecto…pensé que cuando lo descubrierás, ibas a estar furioso, exigiéndome respuestas a la fuerza o intentándome matar o algo por el estilo… ¿Por qué tan tranquilo?

––¿En serio crees que me metería con alguien como tú? ––se cruza de brazos con una sonrisa ladeada, ambos seguien sosteniéndose las miradas, como dos leones midiéndose entre sí, pero sin mostrar algún tipo de amenaza en el otro. ––No soy ingenuo, amigo…aunque sea un loco temerario conozco mis límites…lo entendí bastante bien con David, y ahora sé que no lucho con todas sus fuerzas, ¿cierto?

––Tienes toda la razón…pero ahora que lo sabes ¿Qué harás? ––pregunta con cierto interés. ––¿Les contarás a los demás? ¿Quieres que me aleje? O ¿Darás marcha atrás?

––Sinceramente, no lo sé. ––se cruza de brazos detrás de la cabeza, observando aquel cielo lleno de hojas verdes, algunas gotas de lluvia caen en su rostro. ––Tendré que reflexionar al respecto, pero no se lo diré a los demás…supongo que mi supuesto tío lo sabe, ¿no?

––Sí, Daymond lo descubrió hace unos días.

––Vaya…ahora entiendo mejor lo de aquellas veces cuando no eras tu mismo. ––ríe en seco con un poco de humor.

––¿De que hablas? ––él seguía analizando cada gesto de Kael, indagando más sus verdaderas intenciones.

––Bueno, había días en que de un momento a otro actuabas de formas muy extrañas, indiferente…y solo hablas con monosílabos…era muy extraño, luego volvías a la normalidad. ––lo mira curioso. ––¿De que trataba todo eso?

––Ah, te refieres a esto… ––pisa con fuerza el suelo, provocando una leve grieta…de pronto una luz blanca, se mueve por ella…y al lado derecho de él surge un clon idéntico.

Kael abre los ojos con asombro, estaba petrificado, su voz sale en un susurro: ––¿Cómo…hiciste…eso?

––Fácil. ––comienza a explicar el clon, haciendo ademanes con las manos como si fuera un profesor, se señala a él mismo. ––Este cuerpo realmente es un golem hecho de agua y tierra, así los movimientos que realizo se ven naturalez…en cambio este de aquí… ––señala al Brax de su lado izquierdo, que estaba inexpresivó. ––Es mi verdadero cuerpo, el de carne y hueso…extraigo de mi cuerpo original mi alma y núcleo elemental y la fusiono con este golem…si se ve igual que yo, es gracias a mis poderes como Arcaneo…podemos hacer cosas asombrosas…con este cuerpo puedo estar en cualquier lugar que me plazca.

Pisa nuevamente con fuerza el suelo, recuperando su cuerpo, mientras el cuerpo del golem se deshace como lodo. Kael estaba muy impactado al respecto, todo era muy confuso, aunque trataba de aparentar que entendía todo.

––¿Y a donde ibas en todo ese tiempo?

––Eso querido capitán, te lo dejo como tarea. ––su tono era burlesco, una sonrisa rozando lo arrogante se expande en sus labios. ––Me gustaría ver tu emoción cuando descubras todo acerca de mí.

Kael inhala profundamente contando hasta treinta, Brax lo sigue observando calmado…ese tipo de reacción de Kael lo había dejado ligeramente desarmado. Kael exhala lentamente, controlando nuevamente otro mar de pensamientos, pero estos eran más complicados que sus asuntos familiares.

––Muy bien, mano derecha. ––su voz era calmada, un brillo cargado de picardía cruza sus ojos. ––Averiguaré por mi propia cuenta tus verdaderos motivos…si dices que David esta aquí para vigilarte entonces, tu travesura es bastante peligrosa…diría que ahora mismo tú eres mucho más peligroso que ese Lord y todas las pandillas de Elandar…será bastante divertido descubrir lo que intentas hacer.

––Vaya capitán, me has dejado completamente impresionado. ––su voz se vuelve astuta con una sonrisa cargada de picardía. ––¿Y sí te digo que puedo concederte un deseo a cambio de tu alma? ¿Qué me dirías?

––¿Un deseo? ––pregunta confundido, se mira las manos analizando la situación, su voz casi en un susurro apenas audible. ––Un deseo a cambio de mi alma… ––luego lo mira. ––¿Puede ser cualquier deseo?

––Claro, lo que quieras…menos pedir matar a alguien, cambiar el pasado, revivir a alguien o romper un deseo dado por otro Arcaneo. ––explica con leve diversión. ––Pero, puedo hacer que encuentres a tu hermanita…o mejor, destruir este sistema…incluso, puedo hacerte cuádruple ¿Qué dices?

Kael lo mira por un largo momento que pareció ser eterno…mira el cielo tratando de enfocarse…con solo un deseo podría ver a su hermana o destruir el sistema que tanto odia…solo era entregar su alma…

––¿A que te refieres con entregar mi alma? ––pregunta manteniendo su vista en el cielo.

––Sencillo, me pertenecerás por completo. ––indica con calma. ––No tendrás libre albedrio…no podrás tomar ninguna decisión por tu propia cuenta…yo seré el amo y señor de tu vida, hasta tu muerte me pertenece…en pocas palabras eres mi títere. ––su tono sale cargado de gran intención. ––Tu hermanita o este sistema lo valen, ¿cierto?

Se produce un largo silencio, mientras la temperatura de aquel lugar iba bajando, no por la tensión, más bien por el mismo clima que podía sentir en cada molécula la gravedad de aquella conversación…ellos mostraban tranquilidad, pero la naturaleza no mentía.

––¿Sabes? Durante doce años he sido el títere de este podrido mundo. ––se pone las manos detrás de la cabeza sin dejar de ver el cielo, tal parecía que había una gran tormenta afura de ese lugar, que las gotas eran cada vez más. ––Y por el momento siento una gran libertad de mi titiritero…me siento más seguro en sus manos, de las que puedo salir en cualquier momento solo con morir…que, en las tuyas, que creo que ni muerto estaré libre de ellas, ¿me equivoco?

––No te equivocas. ––suspira encogiéndose de hombros. ––Tienes toda la razón…entonces, eso quiere decir que no vas aceptar esta amigable propuesta de tu mano derecha.

––Nop. ––ríe divertido, sosteniéndole la mirada con resolución en su rostro. ––Te agradezco por esta petición y charla tan inusual, pero tendré que rechazar esa oferta…quiero encontrar a mi hermana y destruir este sistema con mis propias manos…no quiero el método fácil. ––una sonrisa picara se dibuja en sus labios. ––El más difícil siempre es el mejor y el más divertido. ––mueve los hombros tratando de relajarlos mientras se va recomponiendo. ––Esta etapa de mi vida es la más interesante y entretenida…me enfrente a personas increíblemente fuertes, conocí verdaderas diosas, me enfrente a un demonio del mal… ––una pequeña sonrisa suave se escapa de sus labios al recordarse de Layne, luego recupera su temple relajado. ––Conocí a mi tío, me enfrente a una deidad, y acabo de descubrir que mi mano derecha es también una…

––Que vida más interesante, no todo el mundo puede decir lo mismo. ––su voz sale con leve burla, aunque en su mirada se posa un brillo juguetón cargado de curiosidad.

––Exacto. ––concuerda muy divertido, mientras comienza a caminar dirigiéndose aquel edificio, Brax lo sigue, caminando a su lado. ––Y será más interesante cuando descubra tus planes…me mantendré muy pendiente de ti, mano derecha. ––lo mira de reojo, mientras toma otra manzana de los brazos de él. ––Por cierto, hagamos de cuenta frente a los demás que esta conversación nunca sucedió, ¿Qué te parece? Aunque claro, supongo que se lo dirás a David.

––Nop. ––niega levemente con la cabeza sin perder la sonrisa. ––Que lo descubra solo…no me gusta interferir con la educación de las personas…y no te preocupes, me parece bien que ninguno de ellos lo sepa…que lo descubran por su cuenta, así es más divertido, ¿o no?

Él ríe muy animado, lanzando la manzana al aire: ––Tienes razón…nunca imaginé que podría pensar tanto de esta manera…fue nuevo y grandioso…me siento bien conmigo mismo…

––¡Así se habla, capitán!

El ambiente entre los dos, en vez de estar cargado de tensión, había una chispa divertida de complicidad y rivalidad. Kael ahora estaba más interesado en el mundo que lo rodeaba, mientras Brax estaba muy curioso de como iba a terminar todo eso, pero no iba dar marcha atrás, estaba más confiado que nunca en sus planes.

––Me pregunto, como te pondrás cuando descubras toda la verdad acerca de mí. ––piensa Brax para si mismo, mirándolo de reojo. ––Cuando descubras que yo soy el causante de la muerte de la familia del maestro…y que este sistema fue gracias a mí…sobretodo…la muerte de tus padres… ¿Qué harás al respecto, capitán? ––una leve sonrisa sádica se cruza en sus labios, mientras sus ojos toman un brillo peligroso. ––Cien años en la Tierra ocultando quien soy realmente, y dos simples adolescentes se atrevieron a descubrirlo. Que divertido se volvió todo esto.

Kael estaba ajeno a esos pensamientos y seguía comiendo de su manzana con una calma envidiable, como si nada más pudiera alterarlo. Ambos caminaron en silencio, midiéndose con leves miradas, como si con ese simple gesto pudieran descubrir la verdadera intención del otro.

Al entrar al edificio…Lyra es la primera en verlos, y se acerca casi corriendo, pero al ver a Kael se detiene en seco. Él sonríe con esa chispa tan llena de picardía…ella suspira alivida…ellos terminan de acercarse a ella, que le da un leve puñetazo en el pecho con cierta complicidad.

––Volvió nuestro mujeriego y loco capitán, ¿cierto? ––pregunta ella con un tono travieso.

Él hace una leve reverencia cargada de diversión y burla: ––Ya volvió tu humilde servidor. ––se pone erguido, y una suave sonrisa cargada de agradecimiento invade su rostro, su voz se vuelve ligeramente tierna. ––Muchas gracias, Lyra…

Ella se sonroja levemente, le dedica una sonrisa casi maternal, dándole un suave golpe en el hombro: ––Eres mi amigo y capitán, siempre tendrás mi apoyo…mi hombro siempre estará ahí cuando lo necesites.

Ambos se sostienen la mirada con una complicidad fraternal. Brax se queda mirando a Lyra, podía preguntarle directamente a ella acerca de Kianny, pero eso provocaría un sin número de preguntas incómodas que el preferiría evitar. Ryner se acerca a ellos, golpeando de manera juguetona el hombro de Kael.

––Viejo, no nos vuelvas a preocupar de esa manera. ––su tono era divertido, pero con algo de alivio al verlo de nuevo tan vivo y alegre. ––Apenas te conozco y me preocupaste demasiado.

––Lo siento, amigo. ––se excusa Kael entre risas. ––No los volveré a preocupar de esta manera…me siento un hombre nuevo.

Lyra y Ryner se miran de reojo algo confundidos, Kael tenía una vibra diferente, estaba más animado, con un gran brillo cargado de determinación emanando de todo su cuerpo. David se acerca al grupo junto con Pandora, que ahora mismo toda su atención estaba puesta en aquel hombre que intentaba conquistar, el trabajo pasó a un segundo plano. Pero, él mantenía una raya invisible entre ambos.

David rodea con un brazo los hombros de Kael atrayéndolo donde sí, lo mira de reojo con cierta curiosidad, por su parte el chico lo miraba bastante divertido con una sonrisa cargada de picardía. Brax comienza a repartir las manzanas, Ryner y Lyra la miran con asombro, mientras Pandora la mueve entre sus manos con una curiosidad latente. Daymond seguía en su misma posición observando todo el panorama sin querer intervenir.

––Mocoso, percibo algo muy diferente en ti, ¿Qué ocurrió afuera? ¿Por qué tu rostro esta todo golpeado? ––pregunta David inquisitivamente, sus ojos estaban entrecerrados mirando ligeramente a donde Brax que mantenía una sonrisa burlona, mientras comía calmadamente una manzana.

––Es cierto, no me habia percatado ¿Qué te ocurrió en el rostro? ––pregunta Lyra muy preocupada acercándose más a ellos.

Kael se encoge de hombros aparentando algo de indiferencia, a la vez que movía una mano restándolo importancia: ––Me hice entrar en razón a las malas, solo así puede entrar en una paz superficial conmigo mismo…es un frágil cristal…pero, aunque sea por un mínimo momento estaré bien.

––¿Y tenías que destrozarte el rostro de esta manera? ––insiste David, pichando su mejilla con un dedo de manera persistente.

Pandora se acerca contoneando sus caderas de manera provocadora acercándose a ellos, con una sonrisa encantadora. Kael se pone rojo como un tomate apretando con fuerzas sus labios, traga saliva en seco, tratando de contener sus impulsos. Ella levanta su mentón con un dedo acercando su rostro a centímetro del suyo de manera descarada. Un leve temblor recorrío todo su cuerpo como una marea eléctrica, erizando su cabello, se puso completamente rigido, mientras ella lo observaba directamente a los ojos como una loba contemplando a su presa.

––¡Maldición! Esto es más difícil de lo que imaginé. ––piensa para sí mismo. ––Esta mujer es escandalosamente hermosa, ¿Por qué en mi abstinencia de diosas tuvo que aparecer frente a mí semejante mujer? ¡Dios! …vamos Kael, hombre, tu puedes…no te dejes llevar por sus encantos…no caigas…no caigas…no caigas…

––Que niño más hermoso tienes contigo, David. ––su susurro fue un cóctel seductor bastante embriagador, que haría que cualquiera besará el piso por donde ella camina.

Ese fue el caso de Kael: ––Ya caí… ––pensó con un suspiro, mientras la expresión de tonto enamorado reclamaba su cuerpo.

David arqueó su ceja mirándolo como un bicho raro. Kael se recompuso de inmediato, tomando su postura de galantería, ante la mirada de todos, con un gesto elegante, apartó el brazo de David de su hombro, tomando la mano de ella con delicadeza, se inclinó con gesto coqueto mirándola con un interés romántico cargado de picardía. Brax lo mira divertido cruzado de brazos como si estuviera diciendo “No que no”. Kael no le prestó ninguna atención ya que sus ojos estaban puestos en ella.

––Que dicha es la mía de encontrar semejante criatura creada por los mismos dioses en un lugar tan lúgubre como este. ––su tono fue tan descaradamente seductor que provocó que ella alzará una ceja entre divertida y asombrada.

Lyra cruzada de brazos rodo los ojos divertida de volver a verlo de esa manera, aunque nunca lo admitiría abiertamente estaba bastante agradecida de tenerlo de regreso. Ryner ríe bajito con cierta complicidad mirando de reojo a David, pero él estaba bastante tranquilo observando aquella escena.

––Vaya, eres un niño muy encantador…pero, estoy acostumbrada halagos como esos. ––ella estaba bastante encantada sin apartarse del chico, más bien estaba siguiendo aquel juego muy entretenida, pero mira de reojo a David. ––Aunque para ser honesta, me gustaría escucharlos en los labios de cierta persona. ––le guiña un ojo con el más puro descaro, haciendo que este solo rodará los ojos con cansancio.

––Créeme amada mía, que por ti me convertiría en la personificación misma de esa palabra. ––su voz era exageradamente coqueta, no se atrevía a soltar su mano. ––Te diré un halago diferente todos los días que me permitas estar a tu lado.

Ella ríe bajito, tapándose la boca con elegancia: ––Que niño ni más atrevido…y bastante encantador…

Ambos se sostienen la mirada de manera provocativa en diferentes perspectivas, él mirándola con gran interés y ella con burla juguetona. Pero, David vuelve a rodear con su brazo el hombro de Kael atrayéndolo de nuevo a donde sí con leve fuerza, haciendo que ambos rompieran aquel trance seductor.

––Hey, es un niño menor de edad…aún está muy chiquito para esas cosas de adultos. ––insinua David con calma, mirándola.

––Lo sé. ––ríe ella bajito colocándose con gracia un mechón suelto detrás de su oreja, su tono se vuelve seductor sosteniendo su mirada. ––No te preocupes, no le haré nada a este niño…después de todo a mi me gustan mayores como TÚ comprenderás.

Él rueda los ojos, luego se enfoca en su grupo: ––Bien mocosos, ya que nuestro niño depresivo estaba más vivito y enérgico, retomaremos el paso…aún estamos muy lejos de llegar a la frontera, y después de aquella cálida bienvenida vendrán más a querer saludarnos, así que mis niños debemos estar bonitos para poder recibirlos.

––¿Cómo? ¿Ya te vas? ––pregunta ella sin perder su tono hacia él. ––Pensé que querías ver los nuevos inventos de Kiria, ¿sabes? Mi mandamás me mandó toda la información al respecto, parecen que son bastantes interesantes, puedo darte un excelente precio, mejor que esos viejos.

––Nah…a mi solo me interesa las medicinas y los aparatos médicos…ya de lo otro se encarga mi vieja.

––Bueno, mejor aún…así puedo pasar tiempo con mi muy buena amiga Josie. ––apoyo su codo con su mano de manera tan elegante y coqueta que provocó que los ojos de Kael tomarán forma de corazón de manera exagerada.

––Ustedes dos tienen un plan para matarme. ––suspira. ––En fin, primero tengo que saber como los viejos me dejarán esas cosas y luego vendré a negociar contigo, así sabré cual será mi mejor opción.

––Como digas, querido. ––le guiña un ojo, luego gira sobre sus talones caminando hacia su escritorio, mientras se despide levantando la mano. ––Nos vemos luego, querido. ––mira por encima de su hombro, con un susurro seductor. ––La próxima vez tendré esa cita…y quizás algo más…

Rueda los ojos con cierta picardía traviesa algo muy impropio de él. Todos, incluso el mismo Daymond que permanecía en su misma posición lo miraron inquisitivamente llenos de curisosidad, con sonrisas cargadas de burla y diversión.

––Vamonos, mocosos. ––se recompone de inmediato volviendo a sus aguas. ––Vamonos de aquí antes de que me secuestren y no sepan más de mí. ––comienza a caminar a la salida arrastrando a Kael, mientras el grupo lo seguí desde atrás entre risas mal disimuladas.

––No lo dudes querido…yo sí me atrevería a eso y mucho más… ––grita ella divertida antes de que él salga por esa puerta.

Afuera…

––Ay, ¿Por qué las mujeres son tan locas? ––murmura David con cierto aburrimiento, aunque una sonrisa picara no quería escaparse de sus labios.

––Hey viejo, ¿Qué hay entre los dos? ––pregunta Kael con cierto interés, aun siendo sujetado por él.

Ryner se pone al otro lado de David, la mirada cargada de picardía.

––Sí capitán, dinos que se traen entre manos tú y esa diosa de mujer. ––la voz de Ryner estaba cargada de intención.

––Hey mocosos, respeten a sus mayores. ––volvió por completo a la normalidad. ––Entre esa señorita y yo no hay y no habrá nada…solo somos simples buenos amigos…y basta ya del tema…por lo menos las mujeres me persiguen, yo no tengo porque perseguirlas como USTEDES comprenderán.

¡BAN! Justo en el orgullo de ambos, una flecha imaginaria los atravesó en la cabeza. Los dos comenzarón a discutir con él de manera exagerada, mientras él permanecía tranquilo como si estuviera disfrutando de ese caos juvenil. Lyra caminaba detrás de ellos riendo por lo bajó sujetándose el estómago, Brax caminaba a su lado observando con burla a David.

––Vaya…así que el Gran Patriarca también tiene su corazoncito. ––piensa él con leve sadismo.

Daymond cerraba la marcha en completó silencio, manteniendo todos sus sentidos agudos para evitar una embosacada, pero sus ojos siempre se dirigen a la espalda de un muy animado y molesto Kael. Mientras se adentraban más en las profundidas de aquel bosque.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––Valyria, Dominus Lux…

No sabías si era de día o de noche el cielo estaban tan oscuro que parecía haber olvidado el color azul. La lluvia caía sin descanso, golpeando los techos y las ventanas con un sonido constante que llenaba cada rincón, como si el mundo entero estuviera bajo un mismo tambor. El viento soplaba con fuerza, doblando los árboles y arrastrando hojas y papeles por las calles vacías. Charcos profundos se formaban en cada esquina, reflejando los relámpagos que, de vez en cuando, rasgaban el cielo con una luz blanca y repentina, seguidos por truenos que hacían vibrar el pecho.

Dentro del cuartel todo parecía moverse más lento, como si la tormenta hubiera decidido tomar el control del tiempo.

Joshk estaba sentado detrás de su escritorio verificando algunos documentos, mientras las gotas de la lluvia golpeaban con fuerza las ventanas de su oficina. Un leve toc toc en la puerta lo hizo sacar de su concentración.

––Puede pasar. ––dijo sin mucho esfuerzo.

La figura de Juliet hizo acto de presencia, cerró la puerta detrás de sí, mientras se acerca a él con unos documentos en las manos.

––Joshk, estos son los registros de los nuevos reclutas que seleccioné. ––informa ella mientras le extiende los documentos.

––De acuerdo, los revisaré. ––indica él tomándolos con calma, aunque una gran duda persistía en su mente. ––Por cierto, Juliet, ¿Sabes por qué Layne volvió a recurrir a los métodos del maestro para el proceso de selección?

––No lo sé, sabes que no tengo permitido en cuestionar o indagar en las decisiones de mis superiores. ––su voz era respetuosa mientras su postura estaba relajada, tenía las manos cruzadas detrás de la espalda, pero todo estaba perfectamente orquestado por Layne, le habia indicado que decir cuando Joshk comience a preguntar.

Él la mira atentamente tratando de leer entre líneas, buscando alguna grieta que aumentará o disipará sus dudas y preocupaciones. Apoyo ambos codos en la madera entrelazando las manos, inclinándose un poco más hacia delante.

––¿Sabes en que quedó aquella investigación de los tres infiltrados? Tengo entendido por el Lord que la dió por concluida, pero me gustaría saber si tú indagaste más al respecto. ––su voz era tan fría que superaba con creces aquel día lluvioso.

––Seré honesta. ––comienza a decir ella manteniendo la calma en todo momento, sin sentirse intimidada por aquel hombre, se atrevió a sostenerle la mirada sin miedo alguno en ninguna parte de su cuerpo. ––Sí investigué, pero no logré nada…fui incluso al departamento de archivos para buscar sus registros, pero todo estaba bien, no pude ver nada inusual que me dijera algo…fue todo demasiado perfecto…así que preferí desistir.

––¿Por qué no le pediste ayuda a Layne? Ella es buena para estas cosas. ––pregunta manteniendo el tono…cada palabra de ella era demasiado perfecto…demasiado calculado…habia algo en esas palabras que lo estaban intrigando.

––No la iba a molestar con algo como esto que se convirtió en algo personal para mí. ––explica, no habia ningún titubeo ni temblor en su voz ni postura, era la personificación de la calma. ––Además, ellos ya están muertos…así que ya no importa, solo debemos tener más cuidado de ahora en adelante, para evitarnos temas como estos.

Él asiente un poco más calmado, pero sin dejar de observarla, no estaba del todo convencido.

––¿Acaso vas a investigar más? ––pregunta ella.

––No, no es necesario. ––él se relaja un poco más, apoyándose en el espaldar de su asiento. ––El Lord lo dió por terminado, y tal como dijiste ellos están muertos…además, los supuestos documentos que se llevaron no significan ningún peligro para nosotros y los cuatro generales están vivos…estamos bien…hablaré con el Lord para volver a utilizar los métodos del maestro por un tiempo.

Ella asiente calmada: ––Bien, ¿Necesitas algo más?

––No. ––niega sin dejar de mirarla. ––Ya puedes irte, cuando terminé con esto te informaré.

Ella vuelve asentir, hace una leve reverencia y gira sobre sus talones, dirigiéndose a la salida. La puerta se cierra con calma, devolviendo la oficina en un silencio absoluto. Él se queda observando la puerta con los ojos entrecerrados, moviendo los dedos sobre la madera de manera rítmica con una lentitud rozando lo amenazante.

––Algo esconde, lo puedo sentir en el aire. ––susurra para sí mismo. ––Estoy bastante seguro que Layne sabe algo…y Juliet esta trabajando para ella…le pediré al señor Brax que no me permita hacer algo dentro de Dominion que pueda levantar sospecha…si son ciertas mis dudas, todo lo que haga a partir de ahora será visto con ojo de lupa por esa niña incluida la misma Arka…esas dos juntas son un verdadero peligro. ––golpea con un puño la madera. ––¡Demonios! ¿En que maldito lío me metí?

Mientras tanto…

En la parte más profunda de la mazmorra a más de cincuenta metros de profundidad, Layne junto con Arka contemplaban la copa a un metro de distancia. Aún estaba dentro de aquella caja de cristal reforzado, el humo rojo se podía notar a simple vista más denso, pero, nunca tocaba la copa, como si alrededor de ella emanará una energía diferente que impedía que ella fuera tocada, se podía apreciar bastante bien cada detalle de ella.

––Es sorprendente…jamás en mi vida había visto algo igual. ––susurra Arka impresionada.

––La abuela vendrá a verla dentro de una hora, esta en cirugía. ––informa Layne calmada, con los brazos cruzados, pero tenía el ceño ligeramente fruncido, como si algo le estuviera molestando. ––Ella no estaba así cuando la entre por primera vez en la caja, lo único que se podía ver era aquel humo…no se podía ver la copa. ¿Por qué ahora sí? Además, el humo no la cubre, es como si otra energía la estuviera protegiendo.

––Esta reliquia es más interesante de lo que creíamos, cariño. ––Arka pone una mano en el cristal, sus ojos ardían con un brillo intenso de curiosidad y fascinación. ––Incluso resguardada en ese cristal, se puede sentir una inmensa energía elemental. ––luego la mira sin apartar su mano. ––Tuviste una excelente idea de pedirle al Lord que solo nosotros tengamos acceso a este lugar. ––una sonrisa juguetona invade su rostro. ––Por cierto, fue muy divertido lo que le dijiste a Ranuz y Thanus al respecto del contenido de esta caja.

Ella ríe muy divertida, tapándose levemente la boca: ––Fue todo muy fácil, más de lo que creí. ––se acerca más a la copa. ––Tengo una deidad de mi lado…tuve mucha suerte de encontrar a Pavlin en ese lugar, así fue más creible el por qué yo estaba en la Isla Sakura, solo tuve que decir que uno de mis chicos vio a alguien muy parecida a Kara en la isla y yo fui por ella…y lo del contenido de la caja… ––posa una mano en el cristal, sus ojos se vuelven filosos. ––Según ellos esta caja contiene una de esas criaturas del infierno de la Isla Maldita…fue divertido ver sus rostros cuando les dije que fui a esa isla por una mascota para domesticarla a mi manera, supuestamente es para mejor mi nueva técnica.

––Fue muy ingenioso. ––asiente Arka con una sonrisa cargada de orgullo. ––Hasta yo me lo creí, y eso que yo lo sé todo. ––la mira atentamente, sabía que Layne estaba tratamando algo más. ––Sé que quieres ir a donde esa mujer para buscar más información acerca de esta copa, pero no lo permitiré.

––Pero, mamá… ––abre los ojos como platos, sosteniéndole la mirada.

––No Layne, no irás. ––ordeno con una autoridad que erizaba la piel, su postura era firme cargada de seguridad, sin aceptar ni una sola réplica. ––No hasta que este asunto con Persia y Keynath se terminé. Solo saldrás de Valyria para ir a esa reunión, de seguro que ellos pensarán que ira Ranuz y no tú…después de todo ellos no conocen nuestra cadena de mando, y de seguro a Persia ya se le olvidó. Pero, aún así mantendré algunos de mis chicos revisando toda la zona para evitarnos alguna emboscada.

––Mamá, tú no me criaste para que tuviera miedo. ––la voz de ella se vuelve seria, pero no dura, sus ojos brillaban con una gran resolución. ––Me has enseñado todos estos años a no esconderme de nada ni nadie, a no sentir ningún tipo de miedo…tú eres mi maestra, me has enseñado todo lo que sé hasta ahora…no puedo esconderme demostrando a mis enemigos que soy alguien débil…porque no lo soy.

Ambas se sostienen la mirada por un momento. Arka la observa atentamente, Layne tenía razón le había enseñado en ser alguien fuerte sin temor al mundo…suspira lentamente, su expresión se va suavizando mientras coloca una mano sobre la mejilla de ella.

––Lo sé, mi amor. ––su voz era dulce pero cargada de temor. ––Sé que eres alguien fuerte, que no le tiene miedo a nada, pero no es por ti que hago esto…es por mí…yo soy la que tiene miedo…me da miedo lo que te intenten hacer y que yo no pueda hacer nada…eres mi mayor fuerza como mi mayor debilidad.

Layne suspira entendiendo a su madre, sus ojos reflejan un brillo tierno y juguetón, una suave sonrisa adorna su rostro, con ternura posa su mano sobre la mano de Arka que estaba en su mejilla.

––Mamá, he escuchado tantas historias acerca de ti en tus tiempos de juventud. ––su tono estaba cargado de ternura, con una chispa divertida. ––Me contaron que eras sádica, aventurera, temeraria…nada te daba miedo, cuando tenías curiosidad acerca de algo investigabas hasta saciarla sin importar lo peligroso que fuera o dar tu vida a cambio… ¿Dónde quedó aquella Arka Virell?

Ella la mira con amor, su voz se vuelve tan suave como un arrullo y tan cálida con una brisa en primavera: ––Hace diez años, esa Arka esta embarcada en la gran aventura de su vida…y créeme que es la más peligrosa y la más fascinante que ha tenido. ––quiña un ojo con picardía. ––Ha aprendido muchas cosas nuevas, que jamás pensó que iba aprender y a experimentar, aunque alguna ya se la sabe de memoria, aún así su pequeña capitana busca maneras muy ingeniosas y divertidas de hacerlas más interesantes y peligrosas.

Layne ríe bajito con los ojos cerrados, mientras sus mejillas se van tiñendo de un suave rosado. Arka la observa con aquel profundo amor incondicional que solo una madre puede demostrar a ese ser que tanto ama.

––De acuerdo…de acuerdo… ––Layne se va relajando poco a poco, sin perder aquel aire juguetón y tierno. ––Me mantendré tranquila hasta que todo este asunto terminé. ––suspira derrotada, volviendo su atención a la copa. ––Realmente deseo saber más al respecto…el Lord no quiso darnos más información…además, hay cosas que no me dejaron del todo convencida. ––se cruza de brazos, mientras Arka posa una mano sobre su hombro, y la mira atentamente. ––¿Por qué los arcaneos usaron las copas para poder venir al nuestro mundo? No se suponen que son deidades con poderes sobrenaturales… ¿Por qué necesitar de otra deidad para eso? Además, aquello de que con un núcleo completo puedes despertar un quinto elemento y con eso un poder descomunal…

Arka enfoca su mirada en la copa, analizando aquellas palabras mientras unía varios hilos sueltos.

––¿Y sí ese quinto elemento realmente es aquella deidad? ––susurra Arka de manera calculadora.

––¿A que te refieres? ––Layne ladea la cabeza confundida.

––Vamos analizarlo de esta manera. ––indica ella mirándola directamente a los ojos. ––Según lo que nos comentó el Lord de aquella historia que contó el Arcaneo que gobernaba Valyria, cuando los arcaneos invocaron aquella deidad fue como si el Sol hubiera aparecido por su intensa luz. ––levanta un dedo. ––La luz es un elemento, ahí tienes el quinto y el poder descomunal seria la diosa Destino…tiene un poco de lógica, ¿no crees?

Layne la observa por un momento, luego enfoca su mirada en la copa con un dedo en el mentón, tenía los ojos entrecerrados, tratando de comprender aquella observación de su madre.

––Podemos usarlo como una hipótesis, no esta nada mal. ––su expresión se volvió fríamente calculadora, su mente comenzó ha formular una gran magnitud de posibles escenarios, trabajando frenéticamente. ––Pero entonces, eso de que un simple humano con un núcleo completo pueda despertar aquel poder, es mentira…si fuera así, ellos no necesitarían las copas para invocar aquella deidad, uno solo podría, después de todo tienen una descomunal energía elemental, y esta copa es la prueba.

––Eso quiere decir, que hay cosas que ellos no pueden hacer por sí solos. ––insinua procesando todo meticulosamente. ––¿Acaso tendrán reglas y normas que le impidan hacer algunas cosas?

––Entonces, esto será más complicado de lo que creí. ––suspira con cierta frustración. ––Necesito descubrir más al respecto…esa mujer de seguro sabe…

––Quizás no sea necesario hablar con ella, después de todo Lester dijo que se encargaría de buscar algún manuscrito. ––su voz se vuelve más suave tratando de calmar aquel mar de pensamientos e ideas de su hija. ––Sabemos que él haría lo que fuera por ti, incluso si tiene que robarlas de las manos de su padre…sabes que él lo haría.

––Lo sé, mamá. ––se va calmando lentamente, relajando sus hombros. ––Pero aún así, estoy segura que esos manuscritos estarán escritos en lenguaje arcaneo. ––suspira pesadamente. ––Nunca en mi vida me había arrepentido tanto de tomar alguna decisión, hasta ahora…

––¿De qué hablas? ––pregunta confundida con la ceja arqueada.

––En mis tiempos de estudios con el maestro, me estaba enseñando el lenguaje arcaneo. ––comienza a explicar ella, pasándose la mano por la cabeza. ––Lo vi una perdida de tiempo en aquel momento, solo tenía cuatro horas diarias con él y pensé que era mejor que nos enfocaramos solo en estrategia. ––se mira las manos. ––Solo pude aprender lo básico… ¡rayos! Si tan solo hubiera prestado mayor atención…

––Pero, ¿Cómo el maestro sabe ese lenguaje? ––pregunta asombrada.

––Fue en sus años cuando era el Segundo General. ––vuelve a posar su mano en el cristal. ––Vió un manuscrito muy viejo, casi deteriorado por el tiempo, tenía letras y símbolos estraños, se lo pidió prestado al Lord…me dijo que tardó más de diez años en aprenderlo.

––Entonces el maestro si sabrá leerlo. ––susurra observando la copa.

––Sí, pero tú no me dejarás ir ha donde él. ––murmura con una gran tristeza salida del alma, mientras baja levemente la cabeza, su expresión se fue opacando ligeramente. ––Si no me dejas ir a Edria menos me dejarás ir a Kaer´Marun…

Arka la mira atentamente, no quería ponerla en riesgo…quería mantenerla segura en casa, sabía que Keynath podría matarla en cualquier momento, esa era la gran fama que él había forjado todos estos años. Pero, aquella mirada…ese tono…y esa expresión, le dolia demasiado…no le gustaba verla hacía de triste…inhala profundamente contando hasta diez, luego exhala lentamente.

––De acuerdo, cariño. ––concede ella con gran resignación. ––Iremos a donde el maestro una vez tengamos a mano el manuscrito.

––¿En serio, mamá? ––pregunta con gran asombro levantando por completo su vista con los ojos abiertos cargados de incredulidad.

––Sí, iremos de incognitas para que nadie sepa que estamos en aquella región. ––la mira con una chispa picara. ––Si trato de contenerte solo será peor, puedes hacer algo que tiente contra tu vida…además te prometí que yo llevaría todas tus cargas. ––mira la copa. ––Y todo este asunto me ha despertado una gran curiosidad.

Layne la abraza con fuerza…Arka queda paralizada por un segundo por la intensidad de aquel abrazo, luego la rodea con sus brazos, depositando un suave beso en su cabeza.

––Eres la mejor mamá del mundo. ––susurra con ternura.

––Lo sé. ––susurra ella con un toque de humor cargado de amor, apoyando su barbilla en su cabeza.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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