Dominion Of Elements - Capítulo 49
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Capítulo 49: Episodio 44. Sospechas Resueltas
Kaer´Marun, Daxon…
La tormenta seguía su curso de manera devastadora, por todo el lugar no había ni una sola alma afuera…todos estaban refugiados en la comodidad del hogar, pero más de uno se encontraban dentro del cuartel de los Shadows Of Death. Habían más de cincuenta de los miembros de la pandilla sentados en grupo en las diversas mesas del amplio comedor…muchos bebían muy animados, mientras otros comían, se sentía una armonía envidiable de camaradería.
En una mesa, Keynath estaba sentado siendo acompañado por Siel y una muy risueña Sophie que disfrutaba de una copa llena de helado de diferentes sabores. Siel por su parte tenía una copa de vino descansando a su lado, mientras Keynath miraba un punto fijo perdido en sus pensamientos, una jarra llena de cerveza estaba entre sus manos, prácticamente olvidada.
Siel lo miraba atentamente en silencio, escudriñando su expresión para poder entrar en su mente y poder descifrar sus pensamientos.
––¿Sabes, tío? ––Sophie se fijo en él con una amplia sonrisa, ajena a la tensión que se sentía en ese momento en la mesa. ––Siel me dijo que iba a ir con ustedes a Kiria.
Él la miró, su rostro mostrando una gran confusión, luego se enfoco en una muy calmada Siel que daba un sorbo a su vino con una elegancia abrumadora.
––¿Cómo? ¿la llevarás con nosotros? ¿Por qué? ––pregunta, dejando atrás sus pensamientos, tratando de prestar atención en el tema.
––Sí. ––afirma ella dejando nuevamente la copa sobre la mesa, rozo con la yema de un dedo el borde de la copa, mirando a su hija con ternura. ––La llevaré a donde mi madre…hace mucho que no la ve, y me pidió que la llevará…solo puede verla cuando vamos a las ferias. ––colocó un mechón de cabello detrás de la oreja de la niña. ––No pudo ir a la feria de Darlia. Lester es quien siempre la lleva a ellas, pero esta vez no pudo.
––¿Lester? ––él arquea una ceja con una leve sonrisa burlona. ––Pensé que ya no hablabas con él…me dijiste que hace mucho tiempo que no se comunicaban.
––Es cierto, solo sé de él por lo que me dice mi madre. ––indica ella con calma, limpiando con una servilleta la mejilla llena de helado de Sophie. ––Nunca lo veo en las ferias, siempre desaparece, ni siguiera mi madre me dice lo que ocurre…siempre evade el tema, como si no quisiera contarme…pero, en fin, cada quien es libre de hacer lo que quiere…quizás lo pueda ver cuando vayamos a Kiria…lo sacaré de su laboratorio, aunque tenga que arrastrarlo por las orejas.
Él sonríe con burla…ella lo mira tomando una expresión más seria.
––¿Aún no has pensado en otro plan para nuestro trabajo especial? ––pregunta, apoya su codo en la mesa mientras descansaba su barbilla sobre el dorso de su mano, inclinándose ligeramente un poco hacía él.
Él se pasa una mano por la cabeza, su cuerpo estaba tenso…como si una gran carga de yunque estuviera sobre su espalda, suspira cansado: ––No…por el momento solo tengo lo de Ginthar…he dado mucha vuelta en la almohada durante estas noches, y no se me ha ocurrido nada más viable para cometer ese suicidio.
Ella suspira bajando la mirada…cuando de pronto…unos sonidos guturales atraviesan el aire como un potente trueno… ¡AAARRRGGGHHH! …todos dirigen sus miradas en esa dirección atónitos, con los ojos abiertos como platos, dejando todo lo que estaban haciendo en ese mismo instante…sus cuerpos se petrificaron en el momento en que sus ojos vieron lo que estaba ocurriendo…un frío gélido los envolvió por completo al contemplar con horror aquella escena…
Diez miembros de la pandilla estaban de pie apretándose con fuerza el pecho…en sus cuellos se presentó una mancha enorme de un color verde asqueroso con pequeñas manchas de un color rojizo muy profundo, parecía como si le hubieran lanzado una bola de lodo, un fuerte burbujeo asqueroso comenzó a brotar de la mancha, saliendo un humo tóxico de esa parte…ellos se rasgaron con las uñas provocando con esto que gran parte de su piel putrefacta se desprendiera en el acto, mientras un chorro de sangre salía de aquella herida…ellos gritan de un dolor visceral…en ese mismo momento, sus ojos empiezan a salirse… ¡POP! Salieron por completo como si unas palomitas hubieran explotado, solo sostenidos por sus nervios ópticos.
Todos quedaron paralizados…sus cuerpos temblaron, mientras un sudor frío invadía sus rostros…por inercia, Siel tapo los ojos de Sophie. La niña había presenciado muchas masacres, y ella misma había sido la causante de muchas…pero, eso era otro extremo…era otra liga…demasiado bizarro para una niña de su edad.
Unas bolas de pus amarillenta comenzaron a cubrirles todo su cuerpo, mientras las manchas verdes se iban exparciendo lenta y dolorosamente…sus cuerpos se estaban convirtiendo en un lodo viscoso, bastante repugnante…mezclado con sangre y parte de su piel…mientras esto lo iban consumiendo lentamente, los gritos seguían persistiendo de manera más desgarradora, unas manchas enormes de sangre salieron de su boca, y con ello la úvula de sus gargantas.
––¡¿QUÉ DEMONIOS ESTA PASANDO?! ––grita Keynath con los ojos desorbitados ante aquella masacre.
Ninguno podría entender lo que estaba ocurriendo, muchos vomitaron, otros intentaron apartar la vista, pero algunos no podían dejar de ver esa escena…cuando de pronto… ¡AAAARRRGGGHHH! Otros gritos perturbadores retumban por toda la sala, haciendo estremecer de manera violenta a todos los presentes…dirigiendo sus miradas hacía esa otra dirección.
Diez más de ellos comenzaron apretar sus cabezas con sus manos de manera desesperada, como si estuvieran evitando que su cerebro se saliera…paso lo inevitable y lo nunca antes visto…los sesos de sus cerebros empezaron a salir de sus oídos, como una leve cascada de sangre con grumos rosados… ¡PUM! Sus ojos se explotaron de manera estruendosa, perturbando todo el aire…los veinte cuerpos quedaron inertes, teniendo espamos como si la misma huesuda se divirtiera viéndolos sufrir de aquella manera tan escalofriante antes de reclamar por completo sus almas.
Keynath se acercó donde los diez primeros afectados, observó analíticamente sus mesas…en los platos había carnes a mitad de comer…Siel se acercó a las mesas de los últimos diez, miró rápidamente…había diez copas con un coctel de un color neon muy fuerte…Keynath pincho la carne con un cubierto, y un líquido del mismo color salió de ella.
––¿Es veneno? ––susurra Siel con los ojos abiertos de par en par, mientras un leve temblor se apodera de sus labios.
––¿Quién rayos hizo eso? ––la voz de Keynath podría hacer congelar al mismo infierno, una sombra sombría invadió por completo todo su rostro…apretó con tal fuerza el respaldo de la silla, que la quebró en varios pedazos…su cuerpo se tenso…sus venas comenzaron a sobresalir de sus brazos y cuello.
Nadie aparte de ellos se había podido mover de sus lugares…sus ojos estaban en blanco, completamente paralizados. De pronto un halcón de aire atravesó la ventana abierta entrando como si fuera su casa. Keynath y Siel lo observaron, el halcón llevaba entre sus garras una hoja cerrada en varias vueltas. El ave abre las garras haciendo que la hoja cayera sobre la carne de la mesa donde estaba parado Keynath…toma la hoja sin apartar su vista del ave, Siel se acerca a él de inmediato, en la hoja se podría apreciar la siguiente nota:
“¿Te gustaría conocer el verdadero infierno? Ponle un solo dedo encima a Layne Virell y te lo traeré delante de tus ojos.”
Keynath apretó con fuerza la hoja mientras el halcón salió por donde entró. Siel lo vió mientras se alejaba…luego enfocó su mirada en Keynath.
––Ya lo saben. ––anuncia ella con urgencia, con el ceño fruncido. ––Esto fue obra de Arka…ya sabe que vamos tras su hija, ¿Qué vamos hacer ahora, Keynath?
Él se mantiene en silencio un momento analizando la situación con sumo detalle.
––¿Cómo obtuvo este veneno? ––pregunta casi en un susurro. ––Es demasiado potente.
––Solo conozco una persona capaz de hacer algo así. ––ella trata de recomponerse un poco. ––Lester…es un genio para estas cosas…de seguro le pago para que lo hiciera, y uno de sus chicos de alguna forma lo introdujo en nuestra comida.
––¡Demonios! David tenía razón cuando me dijo que esa mujer traería el infierno a este lugar. ––grulle con rabia, luego se enfoca en los demás. ––Boten toda la comida y bebidas…nadie comerá nada en el cuartel hasta que podamos descubrir más acerca de esto. ––luego señala a los muertos. ––Díganle a sus familiares que murieron en manos de una pandilla de forasteros que estaban por nuestros alrededores…y ninguna palabra de esto a nadie, ¿de acuerdo? No quiero que nos vean vulnerables por esto.
Todos apenas si pueden asentir sin despegar sus ojos de aquellos cuerpos.
––¿Qué vamos hacer ahora? ––insiste ella. ––¿Detendremos este trabajo?
––No. ––niega él con una sonrisa salvajemente siniestra, sus ojos eran cuchillas apunto de dispararse en cualquier momento. ––Solo vamos a cambiar nuestros planes…ya no podremos usar a Ginthar para ello…idearé otro. ––levanta el puño con fuerza aún apretando la hoja con rabia. ––Esto me prendio mucho más de lo que pudiera admitir…será increíble tratar de acabar con esta niña…quizás será mi último trabajo en este mundo. ––la mira. ––Pero, esta banda de locos estará en buenas manos. ––se encoge de hombros bastante divertido. ––Bueno…los poco que quedarán para ser más específicos.
Ella niega con burla: ––Nos acaban de amenazar, pero para ti fue como una invitación a la muerte…estás demente. ––luego mira en dirección a Sophie que no podía apartar su vista de los cuerpos con ojos curiosos. ––Nos vamos a casa…este lugar por el momento es muy peligroso para ti.
Sophie asiente acercándose a ella, pero sus ojos no podían dejar de ver los cuerpos, que se estaban consumiendo por un humo tóxico que empezó a envolverlos. Siel toma la mano de Sophie de inmediato y se dirige con ella hacía la salida del comedor. Por su parte Keynath se queda mirando con una sonrisa siniestra los cuerpos de los caídos, en sus ojos una chispa de maldad se cruza en ellos.
Afuera del cuartel…a varios metros de distancia…
Una figura encapuchada estaba de pie con calma bajo la intensa lluvia, los vientos se movían con fuerza…pero se mantenían imperturbable…el halcón de aire se acerca volando posándose en aquel brazo extirado que ya lo estaba esparando.
––Buen trabajo, amigo. ––susurra la figura acariciendo con un dedo la cabeza del ave. ––Bien, ya es hora de irnos.
Da una media vuelta mientras se aleja con calma de aquel lugar…una leve sonrisa sádica se posa en sus labios. Una esfera de aire lo envuelve por completo haciéndolo desaparecer.
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Mar al Noroeste de Edria…
Los fuertes vientos provocaron un fuerte oleaje…las olas se movían con una violencia salvaje, queriendo tragarse cada cosa sobre ella sin ningún tipo de piedad. El mar rugia con una furia inigualable, pero eso parecía que no alteraba a los tripulantes de un barco que navegaba como si estuviera en la calma de un lago.
Persia estaba en la proa observando todo con una calma escalofriante, como si aquel tiempo no fuera nada más que una simple llovizna de otoño, llevaba los brazos cruzados, no le importaba estar bajo aquella lluvia, sus ojos estaban filosos mirando a cierto punto. Alrededor de ella dispersos en los diferentes puntos del barco estaban cincuenta de sus fenómenos de circo, el rostro de cada uno estaba sediento de sangre, disfrutando del clima como si aquel tiempo fuera lo más normal del mundo.
––Ya estamos cerca de Edria, jefa. ––informa uno de ellos cerca de ella. ––¿Quiere que nos acerquemos más al muelle? Hay un punto ciego donde podemos quedarnos sin que se den cuenta.
––No, aún no es momento. ––indica ella con calma. ––Tenemos que esperar la señal de nuestro Señor…vamos anclar en este lugar, estamos bastante cerca, en cuanto recibamos la primera señal nos moveremos de inmediato.
––Como usted ordene, jefa. ––dice él con respeto, gira sobre sus talones marchándose del lugar y dejándola sola.
––Tengo un ligero presentimiento desde esta mañana que me ha estado molestando. ––susurra para sí misma tocándose ligeramente el pecho con una mano, pero mantuvo su expresión.
Pero de pronto…diez dagas afiladas de hielo cruzan a una alta velocidad a ambos lados de su rostro sin darle tiempo de reacción…impactando a diez de los suyos justamente en el estómago…las dagas explotarón dentro de ellos…entonces… ¡AAAAGGGHHHH! Unos fuertes gritos desgarrarón el silencio del barco…
Un fuerte color rojo vino invadió por completo los cuerpos de los pandilleros…varias bolas de pus de un color amarillento verdoso empezaron a surgir de ellos de una manera muy repugnante, tirando a lo macabro…comenzaron a retorcerse violentamente, rasgándose los rostros, provocando que su piel se desprendiera, brotando sangre de aquella carne que parecía molida…sus ojos se tiñeron por completo de un fuerte color carmesí…de sus oídos empezaron a salir los sesos de sus cerebros. Persia junto con los demás quedaron petrificados sin entender lo que estaba sucediendo en ese preciso momento.
––¡¿Qué demonio…?! ––antes de que Persia pudiera terminar la frase, diez dagas más de hielo atravesaron con fuerza en ese lugar, impactando en diez más de ellos.
Las dagas atravesaron sus hombros, explotando también dentro de ellos…pero, el efecto fue distinto…comenzaron hacer arcadas, sus cuerpos se estremecieron de una manera violentamente perturbadora…de sus cuerpos empezaron a formarse bultos viscosos con un líquido verde grisáceo dentro de ellos…de sus bocas salió vómito…pero no uno cualquiera, de el salieron algunos de sus órganos triturados, esparciéndolo por todo el lugar…llenando toda la cubierta de sangre.
Persia quedó completamente paralizada, sus ojos se pusieron blancos ante lo que estaba presenciando, sus dementes estaban igual de impactados que ella…ni ellos mismos habían hecho algo como eso en sus vidas…sin embargo, eso no quedó ahí…sin esperar ningún tipo de reacción de parte de ellos…diez esferas de fuego de cuatro metros chocaron con gran violencia un costado del barco… ¡BOOMM! Una fuerte explosión sacudió todo el mar provocando una fuerte ola que arrasó con los restos de aquel barco, anunciando la ausencia de algún sobreviviente.
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Edria, Winex…
La lluvia seguía cubriendo todo a su paso mientras el grupo seguía caminando, siguiendo a Anaylix que se detuvo al frente de una elegante puerta de caoba con varios diseños de los elementos.
––Esta es mi casa. ––anuncia ella con calma, mientras abria la puerta con tranquilidad.
Lyra se abrazo con fuerza al brazo de su madre y la jalo hacía un lado muy emocionada, Juliet ríe bajito ante el repentino acto.
––¡Vengan ustedes dos! ¡Vamos a mi casa! ––una amplia sonrisa iluminaba el rostro de Lyra, mientras miraba a Brax y Kael. ––Tienen que conocer a mi padre y a mi Abu.
Ambos bajan la mirada un poco avergonzados y timidos. Brax se rasca la nuca manteniendo una mano en el bolsillo, mientras jugaba sin gana con los pies en un mini charco.
––No me parece correcto. ––comienza a decir él, se podía notar un leve temblor en su voz. ––Es un momento familiar que no me gustaría interrumpir. ––levanta la mirada en su rostro se posó una corta sonrisa cargada de un pesar que solo él conocía. ––Ve tú, y disfruta a solas con tu familia…seguro que tienen mucho de que hablar. ––pero sus pesamientos eran otros. ––Aún no me siento listo para verla.
––Es cierto. ––secunda Kael, con las mejillas ligeramente sonrojadas, tenía ambas manos dentro de los bolsillos manteniendo su mirada abajo. ––No queremos incomodarlos.
David suspira dándoles un fuerte empujón por la espalda provocando que ellos dos casi perdieran el equilibrio.
––No sean idiotas, mocosos. ––David se cruza de brazos. ––La señorita quiere que ustedes la acompañen a compartir con su familia, después de todo han estado junto con ella todo este tiempo…no le hagan ese feo a la dama.
––Pero… ––intenta excusarse Kael.
Antes de que pudiera terminar la frase Lyra los agarra de las manos y los jala con fuerza, empezando a correr con ellos detrás de ella, ambos estaban completamente sorprendidos ante esa actitud tan extraña en ella.
––Dejen de ser tan amargados. ––se burla ella muy divertida, luego mira atrás. ––¡Hey, mamá! ¡Siguenos!
Juliet ríe divertida mientras empieza a seguirlos con calma, y susurra para sí misma: ––Mi pequeña esta llena de energía.
El resto del grupo se quedó mirándolos por un momento. Anaylix en el umbral de la puerta crea una esfera de aire de dos metros.
––Entren aquí para que se puedan secar. ––indica ella. ––Prepararé té para calentarnos y poder charlar.
David se acerca a ella, y crea una esfera de fuego de un metro, luego la cubre en un cubo de tierra dejando un pequeño orificio en el…con un leve movimiento de manos, introduce el cubo dentro de la esfera de aire.
––Así podremos secarnos más rápido. ––informa él, sacudiéndose las manos como si tuviera tierra en ella.
Ranuz se acerca mirando detenidamente la esfera, y susurra impresionado: ––Vaya…no sabía que eso se podía. ––luego lo mira a él. ––¿Realmente resulta?
––Por su puesto que sí, mocoso. ––David le da una palmada en la espalda. ––Cada día se aprende algo nuevo…vamos, entra tú primero, para que lo puedas comprobar.
––Me parece señor, que las damas van primero. ––se recompone carraspeando un poco, mirando ligeramente a Anaylix, señala a la puerta con educación. ––Por favor, entra tu primero Anaylix…después de todo es tu casa.
Ella asiente con calma mientras va entrando en la esfera: ––Siempre tan educado Ranuz.
Termina de entrar, entonces, el aire caliente de la esfera la envuelve…secándola de inmediato, sale de la esfera entrando a la casa…David sigue después de ella…luego Ranuz le hace seña a Ryner para que entre primero que él, y esté asiente obediente entrando a la esfera seguido de Ranuz…luego es el turno de Lyhon…y por último es el de Daymond, pero decide entrar de espalda, para cuando el aire levantará la capucha su rostro no pueda ser visto por ella…y se introduce a la casa caminando de espalda, para luego dar el frente.
La casa por dentro era muy amplia y al mismo tiempo acogedora. Ella se va dirigiendo a la cocina acompañada por Lyhon.
––Pueden sentirse en su casa, caballeros. ––la voz de ella era armoniosa con una calma envidiable. ––Acomódense, les traeremos el té con galletas saladas…mi hermano nos acompañara en un momento, esta en casa de mi padre.
Ellos asienten calmados…David se sienta en el sofá como si fuera el dueño del lugar, completamente relajado con las manos cruzadas detrás de la cabeza…Daymond se sienta en silencio en una de las sillas…mientras Ranuz y Ryner se quedan en una esquina de la sala para poder hablar en privado.
––¿Y bien? ––pregunta Ranuz con los brazos cruzados.
Ryner baja la mirada, no podía sostener la de él…coloca sus manos dentro de sus bolsillos…su expresión denotaba una confusión, debido a que sus deseos estaban muy divididos.
––Hermano. ––suspira pesadamente tratando de encontrar fuerzas donde no la había, los sentimientos era algo que él no sabía como controlar, levanta su mirada. ––No puedo mentirte…no a ti…eres la única persona que jamás me atrevería a mentirle…pero…aún no me siento preparado para volver a casa. ––una sonrisa amarga se hace presente en sus labios. ––Sí, pensé en volver en cuanto te viera de nuevo…pero, ahora no me siento aún preparado, extraño mucho a la tía Camil y a Millier. ––sus ojos brillan con resolución. ––Sin embargo, no quiero volver a formar parte de Dominion…y mucho menos, quiero volver a ver ha nuestro padre.
Ranuz lo mira atentamente, suspira largamente mientras se pasa una mano por el cabello.
––Ryner, tienes una familia que te esta esperando. ––la voz de Ranuz era calmada, tratando con eso poder hacerlo entrar en razón. ––Además, puedo pedir tu traslado a mi escuadrón…no te pondré a ir ha ninguna misión, si con eso puedes regresar a casa. ––apoya una mano sobre su hombro. ––Nuestro padre nunca esta en la casa…prácticamente siempre esta en su despacho…nunca sale de ahí. ––intenta convencerlo. ––Y si no quieres vivir debajo de su mismo techo, podemos buscar una casa o un departamento para que puedas vivir…asi como Kara… ¿Qué dices? ––una suave sonrisa se cruza en sus labios. ––Quiero tener de vuelta a mi hermanito.
Ryner lo mira con asombro, su boca se abre levemente…estaba un poco atónito. Baja la mirada contrariado…piensa por un largo momento, que pareció ser una eternidad.
––Un mes. ––indica sin levantar la mirada.
––¿Un mes? ––pregunta Ranuz confundido, arquea una ceja fijando su mirada en él. ––¿A que te refieres?
Levanta la cabeza, con una expresión cargada de determinación, su voz salió con una seguridad que sorprendió al mismo Ranuz.
––En un mes volveré a Valyria…esta vez para quedarme…pero, necesito un mes para hacerme a la idea, y no querer matar a nuestro padre en cuanto lo vea.
Ranuz frunce el ceño sin lograr a comprender aquella propuesta.
––Vamos, hermano. ––Ryner le da un leve codazo en el costado. ––Es un trato justo…en un mes volveré por mis propios pies a casa, no tienes que venir por mí, ¿Qué te parece?
Ranuz lo mira dudando por un momento.
––Es una buena idea. ––se pronuncia David sin levantarse de su lugar, mirando la escena de reojo. ––Además, este niño mimado aún tiene mucho trabajo que hacer…en un mes dejaré que abra sus alas y que regrese a Valyria.
Ranuz suspira resignado: ––Bien, es mejor esto que nada. ––lo observa atentamente. ––De acuerdo Ryner…en un mes te quiero devuelta en casa.
Ryner asiente obediente con una enorme sonrisa. David lo observa…cierra los ojos mientras lanza un suspiro al aire y se cruza las manos detrás de la cabeza con una ligera sonrisa. Daymond observaba en silencio.
Pero algo dentro de Ranuz hizo un ligero clic, se acerca más a Ryner, observando de reojo a David y Daymond.
––Ryner, quiero saber más de ese tal Brax. ––susurra solo para que él pueda escucharlo. ––¿Qué tanto sabes acerca de él?
––¿Eh? ––ladea la cabeza, confundido, pone una mano en la barbilla baja la mirada, pensativo, como si estuviera escavando en sus pensamientos, tratando de recordar lo poco que sabía. ––Bueno, no sé mucho al respecto…aparte de lo que te dije hace un momento de él…solo sé que ayudó a Kael ha enfrentarse a una pandilla de una aldea en Kaer´Marun. ––luego lo mira con los ojos abiertos como si hubiera recordado algo importante. ––Ah, también fueron entrenados por el maestro Ginthar.
––¿Por el maestro? ––pregunta con el ceño fruncido. ––¿Por qué alguien como el maestro los entrenaría?
––Kael esta tratando de encontrar a su hermana y ellos lo están ayudando. ––se encoge de hombros. ––Supongo que el maestro empatizó con él. ––pero en sus pensamientos la respuesta era otra. ––No puedo decirle que realmente son una pandilla que intentan derrocar a Dominion y este sistema…aunque no sean una pandilla oficial, aún así mi hermano no permite que nadie vaya en contra de ellos…y menos ahora que sabe que Lyra es hija de Juliet…pensaría que ella los esta ayudando y la acusarían de traición.
Ranuz asiente pensativo, luego sus ojos se enfocan en David…su ceño se frunce más, sus pensamientos se movieron en su mente de manera desenfrenada:
“Cuando sentí la energía elemental de ese chico también pude sentir la de David, ambas tenían una gran similitud, al mismo tiempo se sentía como si ambos la estuvieran conteniendo…lo poco que pude sentir era demasiado fuerte para un simple nivel medio como según dicen que es ese chico, pero también muy fuerte para un dual supremo…podría decir sin exagerar que están varios niveles por encima de la mía… ¿Quiénes son estos tipos realmente? …tendré que hacer algo que hace mucho tiempo dejé de hacer…seguir a mi padre, pondré a varios de mis mejores chicos para eso.”
Ryner se queda mirándolo en silencio, mientras Ranuz permanecía callado, manteniendo fija su mirada en David, que estaba muy relajado sobre el sofá. Luego como si un pensaminto lo hubiera hecho reaccionar, Ranuz mira a Ryner con una leve sonrisa.
––Por cierto, Ryner, Kara ya encontró a su hermana. ––informa tratando de alejar un poco sus pensamientos.
Ryner abre los ojos con asombro, mientras David solo abre uno observándolo con calma.
––¿En serio, hermano? ––pregunta con una amplia sonrisa. ––Pero, ¿Cómo la encontró?
––Bien, según lo que me pudo decir fue Layne quien la encontró.
––¿Layne? Pero ¿Dónde? ––la alegría y la confusión lo estaban invadiendo.
––Ella estaba en la Isla Maldita buscando una de esas criaturas del infierno para domesticarla…bueno, mejor dicho, para mejorar su nueva técnica. ––se rasca la nuca con una sonrisa un tanto nerviosa al recordarse de aquella caja de cristal, que según él contenia aquella criatura. ––Y pues, uno de sus chicos le informó que había una chica idéntica a Kara en la Isla Sakura, aprovechó el viaje en el barco y fue sin dudarlo.
––¿En la Isla Maldita? Esa niña no le teme al peligro. ––David se estremece de manera exagerada, luego fija sus ojos en Daymond y susurra solo para que él pudiera escucharlo. ––¿Ves mocoso? Tú preocupado por ella, y esa niña es la personificación del peligro.
Daymond baja la mirada observando sus manos, una leve sonrisa cargada de orgullo ilumina su rostro.
––¿Y dónde están ellas dos ahora mismo? ––Ryner estaba prácticamente saltando de la emoción como un pequeño niño que le dicen que el hada de los dientes vendrá en la noche.
––Kara me pidió unas vacaciones, se fueron juntas a la Isla Trópical. ––indica Ranuz casi divertido de verlo de esa manera.
Una amplia sonrisa de alegría brilla en sus labios, feliz de que su prima al fin pudo encontrar a su hermana, Ranuz estaba igual de feliz que él, y de manera juguetona le revuelve el cabello. David por su parte sonrie levemente de que esas dos al fin lograron hacer las pases.
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Una radiante Lyra se detuvo al frente de una casa con Brax y Kael jadeando tratando de recomponerse ante aquella carrera que ella los hizo correr sin detenerse. Juliet más calmada se acercaba a ellos, como si la lluvia no le afectará en lo absoluto.
––Esta es mi casa. ––anuncia ella, luego toca la puerta cargada de emoción.
Juliet ya cerca se coloca a su lado, mientras Kael respetando aquel momento se pone un paso atrás de ellas, pero con una mirada picara observaba discretamente a Juliet. Brax por su parte se puso más atrás del grupo, sus manos temblaban…y no precisamente por el clima, apretó ligeramente su labio inferior, al mismo tiempo que baja la cabeza, cerrando con fuerza sus puños tratando de calmarse o mejor controlar sus pensamientos. Kael lo miró por encima del hombro, ladeo su cabeza con curiosidad ante aquella expresión de él.
En ese momento…la puerta se abre, reflejando la figura de una señora mayor, su cabello blanco corto reflejaba una pureza genuina colmada de una gran amabilidad, sus arrugas contaban un sin números de historias y buenos momentos vividos, sus ojos naranjas mostraban una cálidez tan reconfortante como un hermoso reflejo de un vibrante y sereno atardecer. La mujer queda sorprendida al ver dos figuras muy familiares para ella.
––¡Abu! ––saluda Lyra lanzándose a su cuello abrazándola con fuerza.
––¡Lyra! ¡Mi pequeña! ––la anciana la abraza con mayor fuerza hundiendo su rostro en el cuello de ella, algunas lágrimas comenzaron a salir.
Juliet miraba la escena con lágrimas en los ojos, con una suave sonrisa. Kael observaba en silencio con una expresión suave, muy alegre por la felicidad de su amiga. Pero Brax, sus ojos se enfocaron en la mujer, un nudo fuerte se forma en su garganta, sus ojos se abren con asombro mientras su boca se abrió levemente, se quedó paralizado sin poder moverse o pronunciar palabra.
––¡Mi pequeña! ¿Dónde has estado todo este timpo? ––pregunta ella sin querer acabar aquel abrazo. ––Le pedí a Anaylix que me ayudara a buscarte…hizo todo lo que pudo, pero no pudieron encontrarte…me asusté bastante, pero Lyhon me explicó que fuiste a buscar aquella flor ancestral para tu padre.
Lyra se aparta un poco, sus mejillas estaban mojadas por las lágrimas, pero la sonrisa permanecía: ––Lo siento mucho, Abu…no quería preocuparte, pero mira…regresé a casa, y esta vez no lo hice sola.
Señala con la mirada a donde estaba Juliet…la mujer abre los ojos como platos, y explota en llanto lanzándose a los brazos de ella en un fuerte abrazo que Juliet corresponde con el mismo amor que aquella mujer transmitía.
––¡Juliet! ¡Mi niña! ––sollozaba ella entre lágrimas. ––¡Al fin regresaste!
––Abuela Kianny. ––susurra con la voz ronca por el llanto. ––Lamento mucho haberme ido de esa manera.
Ella se separa un poco, colocando una mano cálida sobre su mejilla: ––Sé que tenías tus razones para dejarnos…y sé que debieron de ser muy importantes para dejar a tu criatura…pero, eso ya no importa…me alegra poder volver a verlas nuevamente…ya no me queda mucho en este mundo…y cada minuto que pueda pasar con mi familia es una bendición para mí.
La mira a ambas…con una mano atrae a Lyra a donde ella, y las abraza al mismo tiempo con una fuerza impropia para alguien de su edad. Kael aparta ligeramente la mirada para darles un poco de privacidad, pero sus ojos sin querer se enfocan en un muy impactado Brax, que permanecía igual…lo miró extrañado, se acerca lentamente a donde él, como si no quisiera perturbarlo.
––¿Qué te pasa? ––susurra solo para que él pudiera escucharlo.
Brax parpadea varias veces, sintió como una lágrima se escapa de sus ojos y la limpia rápidamente con el dorso de la mano.
––Nada…no me pasa nada. ––mintió tratando de forzar una sonrisa burlona.
Pero eso no pudo engañarlo, Kael lo miró de reojo con una ceja arqueada…luego se enfoca en la lluvia, extiende ligeramente su mano formando con la lluvia una esfera de agua sobre su palma.
––Tal parece que conoces a la bisabuela de Lyra, ¿cierto? ––susurra con calma enfocando sus ojos en la esfera con una pasividad impresionante.
Brax no dice nada manteniendo la vista en aquella escena frente a él.
Kael lo mira con una sonrisa picara cargada con cierta intención: ––Ya veo…ella es un viejo amor del pasado, ¿eh, pillín?
Brax lo mira de reojo con el ceño levemente fruncido, en su boca se mudó un iceberg de lo frío que salió su tono: ––Capitán, será mejor que no digas estupideces…además, mi vida no es asunto tuyo.
Kael lo analiza con una sonrisa astuta, lanza la esfera al aire como si fuera una pelota…un brillo cargado de travesura invade su rostro.
––Así que atine, ¿eh? ––se inclina un poco así él de manera provocativa, no tenia ningún tipo de miedo…había una seguridad alarmante emergiendo de él. ––Con que nuestro querido Arcaneo Brax tiene su corazoncito… ¿Acaso será que ella fue tu verdadero motivo para quedarte?
Si las miradas mataran, el alma de Kael ya estuviera bebiendo té con la huesuda. En el cuello de Brax comenzó a marcarse una vena, sus puños se tensaron…sus ojos fueron cambiando a un profundo rojo carmesí, una sombra de muerte cubrió todo su rostro, la propia lluvia decidió detenerse en seco alrededor de él…hasta el mismo viento decidió no acercarse…pero Kael, estaba tan calmado como si esa expresión tan amenazante y asfixiante de Brax no lo perturbara en lo absoluto, más bien lo estaba disfrutando.
––Kael, sé que no te gusta tu vida…puedo mandarte ahora mismo con solo mover un dedo al mismo inframundo. ––su susurro fue tan siniestramente intenso, que el tiempo pareció detenerse en ese mismo instante, un leve temblor sacudió ligeramente el suelo.
Kael le sostiene la mirada de manera provocadora, sin ningún tipo de titubeo…parecían dos leones alfas apunto de atacarse. Mientras las tres mujeres seguían fundidas en aquel abrazo sin percatarse de la guerra de miradas que estaba sucediendo detrás de ellas.
Kael con aire juguetón le da varias palmadas en el hombro.
––Tranquilo, mano derecha. ––bromea él mirándolo con burla. ––No tienes que ponerte así…relájate viejo, somos amigos no enemigos. ––se encoge de hombros. ––Claro, hasta que descubra tu plan…pero mientras tanto, somos como hermanitos separados al nacer. ––señala sus ojos. ––Será mejor que lo vuelvas a poner verde, para no levantar sospechas entre las damas que ya te conocen. ––luego señala con el pulgar a Kianny. ––Aunque claro, quizás la abuela te pueda reconocer…entonces, ¿Qué harás?
Él no responde de inmediato, sus ojos no se apartaban de Kael en ningún momento…trato de controlarse un poco, sus ojos se fueron poniendo verdes, paso una mano por su cabello bastante molesto…respira profundamente aguantando la respiración contando hasta treinta…luego exhala lentamente.
––Yo me encargo de mi vida. ––susurra con calma, su mirada se vuelve filosa, como dos espadas con un filo aterrador. ––De eso no tienes que preocuparte, capitán.
Kael asiente con una sonrisa divertida, agita ligeramente su mano disipando la esfera de agua.
Kianny aún aferrada al abrazo, abre levemente sus ojos…luego parpadea varias veces confundida…los abre de par en par…reconociendo de inmediato a Brax…sus ojos se encuentran…la expresión de él cambia drásticamente, a una más cálida y suave…una hermosa sonrisa invade sus labios…aquella sonrisa que solo tenía especialmente para ella. Kianny abre ligeramente la boca tratando de pronunciar alguna palabra, pero él la detuvo negando suavemente con la cabeza…los ojos de ella se empañaron de lágrimas, su cuerpo temblo ligeramente. Juliet lo sintió al igual que Lyra, y ambas se separaron un poco.
––¿Qué ocurre, abuela? ––pregunta Juliet preocupada.
––Es que estoy muy feliz de tenerlas de nuevo en mis brazos. ––intenta decir ella con una suave sonrisa, mientras un nudo en la garganta empieza a formarse lentamente, luego enfoca su atención en los dos chicos. ––¿Quiénes son ellos?
Lyra muy risueña se aparta suavemente de ella, y se acerca a ellos dos poniéndose en el medio de ambos, se abraza de sus brazos arrastrándolos con ella para estar más cerca.
––Ellos son mis amigos, son Kael, elemental de agua y Brax, elemental de tierra. ––los presenta ella mirándolos en ese mismo orden mientras decía sus nombres. ––Me han protegido y ayudado todo este tiempo.
Ambos hacen una reverencia bastante respetuosa…ella asiente ligeramente con amabilidad, pero sus ojos no se apartaban de Brax…que tampoco podía apartar su vista de ella.
––Pero, ¿Qué hacemos aquí afuera? ––ella trata de hablar animado. ––Vamos adentro…les entregaré una toalla para que se sequen…vengan entren.
Ella entra seguida de Juliet, luego Lyra muy animada, después Kael…y por último Brax que cierra la puerta detrás de sí con suavidad.
––¿Dónde está papá? ––pregunta Lyra con urgencia en la mirada.
Kianny la mira con tristeza, suspira pesadamente, poniendo toda su atención ya en su familia.
––Esta en su laboratorio, aún sigue sin salir de él. ––responde con pesar.
––¿Qué? Aún no sale para nada. ––la expresión de Lyra cambia de inmediato a una llena de preocupación.
––¿Qué esta ocurriendo? ––pregunta Juliet arqueando una ceja confundida, mirándolas a ambas.
––Verás querida. ––empieza a explicar Kianny, toma una mano de ella colocándola dentro de las suyas. ––Desde ese año que no volviste a regresar, Richor no ha querido salir de su laboratorio, ni siguiera a comer, tenía que llevarle la comida…y apenas si salía a ducharse. ––baja la mirada. ––Pero, desde hace un año cuando descubrió esta extraña enfermedad, no ha querido salir en lo absoluto…bueno solo a veces cuando el Gran Concejal viene por él…y apenas si logra comer…pero no hace nada más que no sean esos absurdos experimentos…creo que esa enfermedad le ha afectado bastante el cerebro…prácticamente ya no es él mismo de antes.
El rostro de Lyra se llena de tristeza bajando levemente la mirada, Juliet la mira empatizando con ella, la rodea por los hombros con un brazo, atrayéndola a donde sí, tratando de transmitirle fuerza y seguridad.
––¿Puedo verlo? ––pregunta Juliet mirando a Kianny.
––Por su puesto que sí, mi niña. ––concede ella con una suave sonrisa, acariciando suavemente su mejilla. ––Esta sigue siendo tu casa, y el idiota de mi nieto sigue siendo tu esposo.
Ella sonríe levemente, luego enfoca sus ojos en Lyra, que la mira y asiente…ambas se dirigen escaleras abajo directo al laboratorio que estaba en el sótano. Kianny las ve alejarse al igual que Kael, en cambio Brax no había podido dejar de verla a ella…sus ojos nuevamente volvieron a pertencerle a Kianny como en antaño.
Sin embargo, ella mantuvo su mirada lejos de él.
––Iré a buscar las toallas, por favor siéntanse en su casa. ––su voz era suave, pero una nota de melancólia a floraba en cada palabra, mientras empezaba a subir por las escaleras. ––Preparé la cena en un momento, se quedarán con nosotros a cenar…y no recibo un no como respuesta.
––Sí, señora. ––alcanza a decir Kael antes de que ella se perdiera por el pasillo del segundo piso.
Kael suspira colocando sus manos detrás de su cabeza mientras miraba de reojo a un muy ausente Brax.
Mientras tanto…
Lyra y Juliet ya en el sótano se detuvieron frente a una puerta cerrada. Lyra pone una mano temblorosa sobre el pomo, su respiración estaba agitada como si hubiera corriendo todo un maratón, Juliet la observa con una cálida sonrisa y asiente levemente. Lyra suspira, gira el pomo y empieza abrir lentamente la puerta, como si tuviera miedo con lo que se podría encontrar detrás de ella.
Cuando las puertas se abren dejando ver todo el espacio, ambas abren los ojos como platos, tapándose de inmediato la boca demasiado impactadas ante lo que estaban presenciando.
El laboratorio estaba sumido en un desorden inquietante, como si el tiempo hubiera dejado de avanzar dentro de esas cuatro paredes. Frascos de vidrio llenos de líquidos de colores extraños cubrían cada mesa, algunos burbujeando suavemente, otros olvidados bajo una capa de polvo…el aire era pesado, mezclado con el olor agrio de químicos, metal caliente y algo más…algo humano que llevaba demasiado tiempo encerrado allí. En medio de todo estaba el doctor, encorvado sobre su mesa de trabajo, con el cabello enmarañado cayéndole sobre el rostro y una barba descuidada que parecía haber crecido sin control durante meses. Su bata, manchada de sustancias y arrugada, colgaba de su cuerpo como si también estuviera agotada. Sus ojos, hundidos y rodeados de sombras oscuras, brillaban con una obsesión inquietante mientras anotaba frenéticamente en un cuaderno lleno de fórmulas incomprensibles. El lugar estaba tan cargado de abandono y dedicación enfermiza que parecía que el mundo exterior había dejado de existir para él, como si el laboratorio se hubiera convertido en su único y verdadero universo.
Ambas entran a pasos lentos, temiendo despertar un terrible monstruo, mientras miraban todo a su alrededor con espanto…Juliet no podía creerse lo que estaba viendo, pero la realidad la estaba golpeando en ese momento, su esposo…aquel hombre que dejó en perfectas condiciones, ahora mismo era una persona desconocida para ella.
––¿Papá? ––susurra Lyra con temblor en la voz casi con miedo, a una cierta distancia de él.
––Lyra, te he dicho que no tienes permitido estar aquí. ––reprocha él, su voz era cortante y seca, no levantó la mirada en ningún momento.
––Pero, papá… ––intenta hablar ella mientras se va acercando un poco, tratando de que él entrará en razón. ––Acabo de regresar…ya tengo la flor ancestral… ––pone una mano sobre su hombro…
Él golpea fuertemente su mano con fastidio, bastante irritado, y grita: ––¡Te dije que te fueras…no quiero que dañes mi trabajo!
Lyra queda impactada, las lágrimas al borde de los ojos…pero Juliet…ella irradiaba una furia ancestral ante la manera de él tratar a su hija. Sin decir palabra, pone una mano firme sobre su hombro, y lo voltea en seco…sin esperar respuesta de parte de él, le propina un fuerte puñetazo en el rostro, volteando su cabeza a un lado, provocando que varios dientes salieran de su boca acompañados de un charco de sangre…ella resoplaba con una furia contenida, mientras él tenía los ojos en blanco ante aquel golpe…Lyra se tapo la boca con ambas manos, asustada, aguantando la respiración.
––Nuestra hija ha estado fuera de casa durante tres meses, buscando una flor para ti. ––su voz se volvió siniestramente gélida, su mirada era tan penetrante que podría atravesar un diamante, lo sostuvo con fuerza del cuello de la camisa apretándolo sin piedad, obligándolo a que le sostuviera la mirada. ––Yo la deje bajo tu cuidado, pensando que estaría mejor contigo…en todos mis años sirviendo a Dominion, el dejarla contigo fue el mayor pecado que he cometido en mi vida.
Él la mira sin ningún tipo de emoción en el rostro: ––¿De qué hablas? Ella nunca ha salido de la casa al igual que tú…siempre han estado aquí.
Ella parpadea varias veces confundida, impactada ante la expresión distante de aquel hombre, susurra: ––Kianny tiene razón, esa enfermedad te esta afectando bastante.
Lo suelta bruscamente, él sin inmutarse vuelve su atención a su cuaderno, como si ella nunca lo hubiera golpeado. Lyra no podía pronunciar palabra, estaba paralizada ante aquella situación. Juliet la miró, y suspiró pesadamente, se acercó más a ella sosteniéndola con delicadeza del brazo.
––Vamonos. ––susurra, tratando de controlar sus impulsos de matar aquel hombre con sus propias manos, imaginándose lo sola y maltratada que estaba su hija bajo su cuidado.
Lyra asiente débilmente cabizbaja, el dolor de la impotencia de ver de esa forma a su padre la estaba destrozando por dentro…ambas empezaron a caminar en dirección a la salida del laboratorio, dejándolo nuevamente solo en la penumbra y frialdad de aquel lugar.
Arriba en la cocina, Kael tenía la toalla alrededor del cuello mientras ayudaba picando algunos vegetales para la cena, Brax estaba limpiando unas verduras permaneciendo a cierta distancia de Kianny, a la vez que ella cortaba un filete de carne con una destreza profesional. Estaban sumidos en un profundo silencio, pero no era incómodo…Kael de vez en cuando intercambia su vista entre ambos, mientras ellos dos estaban sumergidos en sus propios pensamientos, pero el sonido fue opacado por unos pasos silenciosos, acompañados de un fuerte suspiro.
Kianny giró levemente y sus ojos se enfocaron en una decaída Lyra acompañada de Juliet, en los rostros de ambas se reflejaba un cierto pesar difícil de describir. Ambas terminan de acercarse, Lyra se sienta en la silla de la pequeña mesa sin animos, Juliet se queda de pie a su lado, colocando una mano sobre su hombro, Kianny detiene lo que estaba haciendo, y se acerca a ellas, entendiendo lo que ocurrió.
––No pude entregarle la flor. ––susurra Lyra apenas sin voz, manteniendo su mirada abajo.
––No te preocupes, cariño. ––la voz de Juliet era suave tratando de confortarla, mientras acariciaba su cabello rítmicamente. ––Yo me haré cargo de eso…se la entregaré a Petra, de seguro que ella sabrá que hacer.
––Se la entregaremos mañana. ––anuncia Kianny acariciando una mano de Lyra. ––Me avisó hace una hora que vendría mañana a visitarme…no te preocupes mi cielo, vamos ayudar a tu padre para que vuelva hacer el mismo de antes.
––Hablaré con Ranuz para pedirle que me permita quedarme este fin de semana con ustedes. ––indica Juliet con calma, dedicándole una suave sonrisa.
Lyra solo puede asentir lentamente sin abandonar su expresión, mientras Kael la observaba en silencio, sus ojos estaban apagados al mirar la tristeza en su amiga…pero Brax, solo podía ver a Kianny, no habían cruzado palabra en ese momento, toda la atención de ella estaba exclusivamente para su familia, aunque esto no le impedía verlo de vez en cuando…ella sabía que no era el momento correcto para tener una conversación con él…ahora mismo Lyra la necesitaba, y ella iba a estar ahí en todo momento, y eso él lo respetaba…e internamente estaba agradecido por eso, aún no estaba listo para hablar con ella.
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Valyria, Bosque Virell…
La tormenta rugia con fuerza en aquel bosque, como si quisiera desgarrar los árboles desde raíz…pero, dentro de la casa habitaba una absoluta calma, como si aquella tormenta fuera una simple llovizna. Una Nya muy risueña estaba subida en un banquito de madera agitando con una cuchara de madera una mezcla de chocolate, mientras Layne estaba calmada cortando unas fresas, Arka estaba en el medio de ambas preparando la mezcla del pastel.
En ese momento el Moniky de Arka suena alterando aquel silencio pacifico del ambiente. Ella lo mira de reojo reconociendo la llamada, y con parsimonia aprieta el botón.
––Espero que sean buenas noticias, Pandora. ––dice Arka con una calma escalofriante, sin detenerse con la mezcla.
––Son más que buenas, jefa, son excelentes. –-anuncia ella con picardía maliciosa. ––Hicimos todo tal cual nos lo pidió…ese veneno nos dejó a todos completamente impresionados, jamás había visto algo como eso. ––ríe bastante divertida. ––Valió la pena haberla convencido para que me dejará a mí hacer este trabajo…el aire tenía razón cuando me dijo que iba ser algo asombroso…acabamos con veinte de ellos.
––¿Y Persia? ––pregunta con una sonrisa siniestra, bastante satisfecha al escuchar eso.
––Supongo que viva. ––su tono paso de lo divertido al aburrimiento acompañado de un leve suspiro. ––Ay jefa, tenía que haberme dejado acabar con esa mujer…la tenía ahí, prácticamente diciéndome que también queria de ese veneno…tenía uno apartado para ella con tanto cariño…pero bueno, destruimos el barco como nos lo pidió…ahora mismo vamos de regreso a Tierra de Nadie. ––su voz se llenó de una emoción peligrosa. ––¿Quiere que hagamos lo mismo con nuestro querido Keynath? Aún nos queda unos cuantos venenos.
––No, por el momento no. ––responde ella calmada, pero la sonrisa no quería borrarse de su rostro, un brillo sádico cruza por sus ojos. ––Tengo algo más divertido para él…quiero que lo mantengan vigilado, al indicio de algún movimiento me informas de inmediato.
––Como usted ordene, mi jefa. ––la voz de Pandora era una perfecta combinación del respeto mezclado con un toque de sadismo divertido, como si se estuviera imaginando esa escena…y luego se cuelga la llamada.
Arka enfoca su mirada en una muy juguetona Layne que había permanecido callada escuchando toda la conversación, su mirada estaba afilada como una depredadora observando a su presa, y sus labios dibujaron una sonrisa cargada de astucia, mientras seguía cortando las fresas.
––Cariño, tenía la oportunidad perfecta de acabar con esa mujer. ––suspira Arka resignada. ––Pero, como te lo prometí, no lo hice…solo espero no arrepentirme después de esto.
––Tranquila, mamá. ––Layne mantenía su vista en las fresas como si estuviera analizando una jugada de ajedrez con ellas. ––Persia me brindo una oportunidad perfecta en descubrir quien es el eslabón más débil de nuestro querido amigo. ––levanta con elegancia una fresa como si estuviera contemplando una obra de arte. ––Todos piensan que en ajedrez la pieza más fuerte es la reina, claro está, si la sabes usar…entonces te gana la partida, pero si no, fácilmente la pierdes por su culpa. ––enfoca sus ojos en ella sin perder la expresión. ––Persia es la reina en su tablero, a diferencia de los demás, ella se mueve a su propia voluntad donde quiera y cuando lo desea…esto me indica que ella no ha hecho ningún pacto con él que haya involucrado su alma…mejor dicho, no ha pedido su deseo…ella tiene su libre albedrio…por ende, es capaz de ir en contra de la voluntad de su señor, sin recibir castigo alguno.
––Y como ya sabemos, ella es una pieza fundamental para él. ––una sonrisa arrogante se posa en los labios de Arka, mientras le sostiene la mirada. ––Ella fue la que buscó la copa en Darlia, y como sospechamos también fue la causante de infiltrar a esos tres cachorritos hace cinco años, cuando supuestamente vino atacar Lounex…y por lo visto también iba a buscar la copa de Edria.
––Exacto. ––afirma ella con calma. ––Aunque para serte honesta, no sé si esto nos servirá para algo, pero me gustaría saber cual será la reacción de él cuando descubra que su mejor pieza esta en jaque…quizás tenga su reemplazo, pero será divertido usar a Persia a mi favor. ––luego la mira con picardía. ––Por cierto, ¿Cómo se te ocurrió lo del veneno?
––Hable con Lester. ––se encoge de hombros como si aquello fuera lo más casual del mundo. ––Él me dijo que tenía un veneno potente que me podría ayudar mejor, y pues accedí…me hubiera gustado ver eso…Pandora se escuchaba muy divertida e impresionada…aunque es normal, ese hombre es un experto en esa rama…todo lo que inventa lo hace muy bien.
––Tú y el tío Lester son bastante peligrosos. ––ella ríe bajito.
Arka le da un suave golpecito juguetón en la frente, luego enfoca sus ojos en una silenciosa Nya, pero lo que ve la divierte…Nya se estaba comiendo encantada la mezcla de chocolate, como si fuera solo para ella.
––¿Nya? ––Arka arquea una ceja divertida. ––¿Por qué te estas comiendo la mezcla de la cobertura del pastel?
––Solo quería probar que estuviera buena, tía. ––dice ella con una inocencia que desarmaba a cualquiera, con una sonrisa radiante llena de chocolate.
Una risa cristalina se escucha en donde estaba Layne, mientras Arka niega divertida disfrutando ese momento paz después de tantas conspiraciones. Las tres siguieron muy divertidas y más animadas en la ejecución del pastel.
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Edria, Winex…
La mañana se despertaba dando una sensación de paz momentánea, el cielo decidió levantarse de un azul claro, dejando por un momento atrás el gris que lo había estado invadiendo esos días, el sol más imponente que nunca debido a esos días de descanso se despertó con mayor emoción iluminando todo a su paso. Dentro de unos establos, David se desperezaba, intentando incorporarse de una cama de heno que lo había acompañado en sueños toda la noche. A unos metros de él, Ryner y Daymond también despertaban gracias a los rayos del sol que los estaban enfocando directo en los rostros.
––¡Aahhh! ––bosteza Ryner estrujándose los ojos. ––¿Ya ameneció?
––No, el sol decidió venirte a dar los besos de buenas noches. ––David le lanza un puñado de heno en la cara. ––Vamos arriba, el día se ve prometedor… ¿llamaste a tu hermanito haber si regreso sanito a casa?
––Capitán lo hice a noche al frente de ti, ¿acaso se te olvidó? ––Ryner se levanta estirándose los brazos. ––Llegó bien…es estupendo tener unos días relajados…la señora Anaylix es una buena persona, nos dio permiso de ir con ella a Kiria. ––lo mira con picardía. ––Sí que tienes muy buenas conexiones, capitán…la abuela Josie se puso bastante feliz al no tener que venir por nosotros.
––Soy una celebridad. ––termina por levantarse peinándose el cabello con las manos. ––¿Ves mocoso? Si te portas bien las cosas siempre saldrán a tu favor…bien, vamos haber que podemos comprar de desayuno en el mercado…no me gustaría abusar más de la confianza de Anaylix, nos dio de cenar y nos esta permitiendo quedarnos en este lugar.
Ryner y Daymond asienten, mientras este último se coloca la capucha. Los tres salen con calma de aquel lugar dirigiendo sus pasos al movido mercado.
……………………
Dentro del bosque, Kael estaba de pie dentro del lago con sus ojos cerrados, conectando con el ambiente, su torso estaba desnudo, mientras la suave brisa de la mañana movía suavemente su cabellera. Brax por su parte estaba sentado apoyado en un tronco a varios metros alejado de él, su mirada estaba perdida entre el cielo azul y las hojas de los árboles, el silencio solo estaba siendo roto por los cantos de los pajaros, y el sonido leve de una lejana cascada.
––¿Desde que hora estás aquí? ––pregunta Brax sin interés manteniendo la misma posición, como si con eso pudiera escaparse de sus pensamientos.
––No lo sé. ––responde Kael calmado sin abrir sus ojos. ––Quizás antes de que saliera el sol…pero tú, ¿Qué haces aquí?
––Supongo que ahora mismo no puedo estar en el mismo lugar que ella. ––su voz denotaba una tristeza imposible de ignorar. ––Además, no quiero incomodarla con mi presencia.
––Por eso se evadieron toda la noche. ––Kael abre los ojos lentamente mientras levantaba un muro de agua de tres metros. ––Jamás pensé verte así…las deidades son extrañas, cambian muy rápido de humor. ––aprieta sus puños fragmentando el muro en más de cien pedazos, y los lanza con fuerza al mismo tiempo que creaba otro muro rápidamente varios metros delante, provocando que sus fragmentos chocaran con el, sin perder tiempo convierte aquella explosión de agua en un látigo de agua. ––¿Por qué simplemente no hablas con ella?
––Vaya, si que has mejorado bastante. ––él intenta evadir el tema cambiando la conversación. ––Sí sigues así, podrás alcanzar el nivel intermedio, ¿Por qué no le pides ayuda a Daymond para que te entrene mejor?
––Nah, prefiero avanzar por mi mismo. ––él mueve el látigo al mismo tiempo que creaba varias dagas. ––Así me siento mejor conmigo mismo, me relaja bastante. ––luego una pregunta lo invadió de repente. ––Por cierto, como Arcaneo supongo que eres un cuádruple…y tu nivel esta más allá que el de un supremo, pero ¿Cuál es tu elemento dominante? ¿es la tierra?
––Nop. ––niega él con burla mientras va creando una esfera de fuego, y se la lanza directo a la cara con fuerza, pero Kael la detiene rápido cubriendo su mano con agua deteniéndola en el acto, provocando un leve humo en el impacto. ––Como verás, es el fuego, y antes de que me preguntes, no puedo usarlo…me vuelve más loco de lo que ya soy…solo lo hago cuando estoy solo y necesito conectar con mi núcleo.
––¿Eh? ¿conectar con tu núcleo? ––ladea la cabeza, confundido. ––Pero, ¿no puedes hacerlo con los demás elementos?
––Vaya, hace un largo tiempo atrás tuve esta misma charla con alguien importante para mí. ––suspira divertido. ––Bien, te explicaré…nuestro elemento dominante es el que nos conecta directamente con nuestro núcleo elemental, gracias a eso nuestra energía elemental fluye más rápido en nosotros como nuestra segunda extensión de la sangre…esto nos permite tener mayor control sobre nuestros elementos. ––lo señala. ––Por ejemplo, cuando estas en el agua te sientes más conectado con él…como si fueras uno con el agua…sientes esa calma y seguridad que solo la naturaleza te puede dar.
––¿Y cómo lo haces con el fuego? ––pregunta más interesado.
––Sencillo, nos prendemos el cuerpo por completo en nuestro propio fuego…por si te lo preguntas, no, no nos quema. ––continua su explicación, muy calmado. ––Por dentro sientes una llama cálida acogedora que inunda todo tu ser. ––se encoge de hombros. ––Con la tierra ya lo has visto cuando estábamos con el maestro, sientes que te fundes en ella…para mí no era tan poderosa la conexión por no ser mi elemento dominante…y pues el aire, es el más sencillo…solo tienes que sentir el aire a tu alrededor y puedes sentir como si te estuvieras elevando por los cielos.
Kael se pone una mano en la barbilla pensativo, analizando aquella mini lección: ––Pero, la mocosa arrogante me dijo una vez que ella no domina uno por encima del otro…los domina a los cuatro a su máximo nivel, ¿eso se puede? ¿tú lo haces?
––Todo se puede cuando te lo propones. ––crea una bola de tierra y la lanza como si fuera una pelota. ––A veces todo se debe al tipo de entrenamiento que tuviste…y por lo que sabemos su madre es dual de tierra y fuego…quizás por eso sea tan buena con los cuatro al mismo tiempo, obligó a su núcleo a ir más allá de sus límites…eso es peligroso, pero muy funcional cuando se dan los resultados deseados.
Kael asintió aún tratando de comprender aquellas palabras, por su parte Brax volvió a poner sus ojos en el cielo, de pronto otra presencia se acerca a ellos pausadamente. Kael dirige su mirada en esa dirección con curiosidad.
––¿Puedo compartir el lago contigo? ––pregunta aquella figura.
––¿Y tú eres? ––pregunta Kael con recelo, mirándolo fijamente. ––Te pareces un poco a esa diosa divina de Anaylix.
––Sí, somos hermanos. ––sonríe divertido con un toque de humor, mientras se acerca más entrando al lago, extiende su mano derecha en señal de saludo. ––Mi nombre es Zakaryx Gharnez, dual de tierra y agua.
––Mi nombre es Kael, elemental de agua. ––estrecha su mano con la de él, luego con la otra señala al tronco. ––Ese de ahí es Brax, elemental de tierra…venimos con David el capitán de los Steel Howl.
––Sí, ya conozco esa historia…David me lo comentó. ––asiente él, con una sonrisa amable. ––Por lo que siento en el agua, eres nivel medio.
––¡Woah! ¿Cómo lo supiste? ––exclama asombrado, sus ojos se formaron literalmente en estrellas, como un niño viendo fuegos artificiales por primera vez.
––Soy nivel supremo. ––responde, bastante curioso por aquel chico. ––Tengo una gran conexión con el agua. ––se pone de cuclillas entrando su mano en el lago. ––Es mi elemento dominante…puedes hacer y descubrir muchas cosas impresionantes con ella. ––se incorporá levemente, una sonrisa desafiante cruza sus labios. ––¿Por qué no tenemos un duelo amistoso? Así te puedo indicar los puntos a mejorar para que puedas subir de nivel.
––¿En serio? ––Kael casi brincaba de la emoción. ––Suena increíble viejo…por favor, no te contegas, dale con todo.
Zakaryx ríe divertido ante la inocencia de aquel chico, mientras Brax miraba de reojo la escena con cierta sonrisa cargada de burla, sus pensamientos comienzan a moverse de manera calculadora, como si estuviera moviendo piezas de ajedrez en su mente:
“Vaya…tengo cerca de mí a este pequeño…solo me falta descubrir donde esta la copa…se me esta dificultad bastante sentir su energía…todo este asunto de Kianny no me permite concentrarme…por eso vine hasta aquí para tener una mayor conexión con mi núcleo…solo estaremos aquí hasta mañana…tengo que aprovechar para descubrir donde esta y avisarle a Persia para que arme todo un espectáculo de los suyos.”
Una sonrisa maliciosa se posa en sus labios, cierra los ojos tratando de enfocarse…pero sus pensamientos lo invadían con un rostro…el de ella…suspira pesadamente dejándose llevar por ellos.
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En la casa de Lyra el ambiente era otro, más cargado de una cierta tensión que no estaba dispuesta en abandonar la casa desde la noche anterior. Juliet estaba en la cocina ayudando a Kianny a lavar los trastes del desayuno. Lyra estaba acostada boca arriba en el sofá cubriendo sus ojos con su brazo, estaba desanimada…aún persistía con fuerza aquel momento con su padre, una punzada aguada apuñaló su pecho…la tristeza estaba grabada en cada parte de su cuerpo. De pronto un toc toc en la puerta la saca de sus pensamientos.
––¿Puedes ir a ver quien es, mi niña? ––pide Kianny desde la cocina.
Lyra se levanta de mala gana, arrastrando los pies hasta la puerta…al abrirla, la brisa de la mañana la golpea en la cara y con ello una visita esperada, pero al mismo inesperada.
––¡Buenos días, querida! ¿Se encuentra tu abuela? ––una muy amable y risueña Petra estaba frente a ella, con una serenidad envidiable.
––¡Señora Petra! ¡Buenos días! ––devuelve el saludo con una forzada amabilidad. ––Sí, mi Abu la esta esperando…
Pero luego, sus ojos se abren como platos al chocarlos con unos que la miraban con absoluta indiferencia.
––¿Layne? ––susurra bastante confundida y a la vez impactada.
Layne tenía una ceja arqueada mirándola de arriba a bajo. Ella junto con una muy calmada Gina, flanqueaban a Petra…las tres estaban vestidas bastante casual como si fueran a vacacionar en una isla trópical, pero tal parece que la elegancia también iba con ellas.
––Con que vives aquí cachorrita. ––su voz era serena, con un toque calculador.
Lyra se mantuvo en silencio un momento, su cuerpo se tenso de inmediato, sintiendo un sudor frío recorrerle la espalda, sus pensamientos se movieron frenéticamente ante una desgarradora idea:
“¿Y si ese tal Ranuz vendió a mamá con Dominion? ¿Y si se atrevió a inisuar algo de una traición? Entonces, la mandaron a ella para ejecutarnos así mismo como con la familia de Kael…no, no, no…calmaté Lyra…Petra junto con su hija vinieron con ella…quizás no sea eso…vamos Lyra, no pienses en lo peor.”
––¿Qué haces aquí, Layne? ––sin perder tiempo se pone a la defensiva, parándose erguida dispuesta atacar en cualquier momento, aunque eso le costará la vida.
––Bueno, te diría que no es asunto tuyo…pero como veo que es tu casa entonces tendré que decirte. ––comienza hablar ella con una tranquilidad que contrarrestaba con la tensión de Lyra. ––Solo vine acompañar a mi abuela a visitar a su amiga.
––¿Abuela? ––pregunta confundida mirando a Petra de forma extraña.
––Sí, está hermosura es una de mis nietas. ––afirma Petra con un aire de orgullo.
Lyra la observa con recelo cuando de pronto una voz la saca de sus pensamientos.
––Cariño, ¿Qué ocurre? ––la voz de Juliet suena detrás de ella como si estuviera acercándose poco a poco a la escena.
––No me trates como si nos conociéramos, ¿de acuerdo? ––susurra Lyra apresuradamente con cierta urgencia en la voz.
––La pregunta es, ¿Por qué lo haría? ––su expresión era de burla con indiferencia. ––No tengo ningún interés en insinuar que barrí el suelo con ustedes más de una vez.
Lyra entorna los ojos de manera amenazante, mientras Juliet hace acto de presencia, sus ojos se enfocan rápidamente en la figura de Layne.
––¿Jefa? ––pregunta extrañada. ––¿Qué hace aquí?
––Esa misma pregunta debería hacértela a ti. ––se cruza de brazos, sus ojos iban de ella a Lyra. ––¿Es tu hija?
Juliet suspira, pone una mano sobre el hombro de Lyra con una suave sonrisa sobre sus labios.
––Sí, es mi hija…su nombre es Lyra. ––la presenta, luego la mira a ella. ––Supongo que no es necesario que te diga quien es ella, ¿cierto?
Lyra asiente mirando con recelo a una Layne calculadora.
––Voy a entrar. ––indica Petra cruzando el umbral. ––Estos viejos huesos ya no son como antes.
Gina mira a Juliet, y ambas asienten en señal de saludo.
––Por favor, pasen también. ––Juliet hace una leve señal para que entren.
Layne asiente calmada…Juliet entra dejando espacio para que pasen…en el momento en que Layne cruza al lado de Lyra, esta la sostiene del brazo con firmeza, provocando que ella la mirará con curiosidad.
––No te atrevas hacer una de las tuyas. ––susurra Lyra amenazante, en un tono que solo sea audible para ambas. ––Por hoy haré la vista gorda de que no te conozco, pero esto no significa que vamos a dejar de insistir con Nya…la buscaré, y la regresaré de nuevo con el maestro…quieras o no.
Juliet ya había entrando a la casa antes de que siguiera pudiera escuchar alguna palabra de aquella conversación…pero Gina, que estaba detrás de Layne escuchó perfectamente esa amenaza, y da un paso al frente, pero Layne la detiene con un solo gesto con la mano.
––Cachorrita, que infantil eres si con tan poca cosa te molestas. ––Layne le sostiene la mirada con una calma perturbadora, una sonrisa arrogante se muda en sus labios.
––¿Estas diciendo que lo de Nya es poca cosa? ––pregunta irritada. ––¿Así te refieres a ella? ¿ella solo es una cosa para ti?
––No me malentiendas, solo digo que este asunto de Nya esta más que cerrado…esta sepultado a diez metros bajo tierra. ––su mirada se vuelve filosa, como la de un gato jugando con un ratón. ––Y tú querida madre es el ejemplo perfecto de eso.
––¿Me estás amenazando con mi madre? ––una rabia latente invade los ojos de Lyra, apretando más su agarre en el brazo de Layne.
––Yo no doy amenazas cachorrita…yo doy advertencias. ––ella se suelta de su agarre con una agilidad alarmante. ––No lo digo por mí, no me importa en lo absoluto que vayan por ella después de todo no saldrán con vida de ahí…lo digo por Juliet, si descubren que su hija fue en contra de un alto mando de Dominion y que ella tuvo algo que ver para dejarla entrar, entonces será acusada de traición…incluso ir en contra de un superior por beneficio propio es considerado alta traición en Dominion…me sabe mal, Juliet es uno de mis mejores elementos y no me gustaría que algo le pasará por los caprichos infantiles de su hija.
––¿Infantil dices? Pero tu eres más joven que yo. ––Lyra trata de no dejarse intimidar por ella, manteniéndose firme…aunque le dolía escuchar aquella verdad.
––Y eso me da más razones. ––una sonrisa bastante arrogante se cruza en su rostro. ––Ahora si me disculpas, hay una muy interesante clase de historias que me esta esperando.
Mira por encima del hombro a Gina, y está asiente entrando juntas a la casa, mientras Lyra se queda observándola con recelo, trato de relajarse antes de cerrar la puerta. En la sala, Petra ya estaba sentada en el sofá al lado de Kianny. Juliet estaba sentada en una silla.
––¿Por qué se demoraron tanto? ––pregunta Petra con una ceja arqueada.
––¿Esa es tu nieta, Petra? ––pregunta Kianny mirando con amabilidad a Layne que se acercaba a ellas.
––Sí, esa es mi pequeña. ––responde ella. ––Siempre le cuento tu historia, pero ella tiene mucha curiosidad de saber por qué me fascina tanto, le dije que lo entendería si la escuchará de parte de la persona que lo vivió.
Layne se pone de cuclillas al frente de ella, con una amplia sonrisa que escondia realmente sus verdaderas intenciones.
––¡Buenos días, señora Kianny! –––saluda con una educación elegante que provocó una ceja arqueada de parte de Lyra. ––Mi abuela siempre me cuenta la misma historia de una manera tan apasionada, que me dio curiosidad de conocer a su protagonista.
––Que niña más educada. ––dice Kianny bastante impresionada y conmovida de que a alguien más le guste su historia. ––Por su puesto que te la contaré con sumo detalle, pero antes. ––mira a Petra. ––Me gustaría que nos ayudaran con algo. ––luego mira a Lyra. ––Pasamé la flor mi amor.
Lyra asiente obediente, busca la flor que estaba en una mesa cercana, y se acerca a ellas con calma, aunque miraba de reojo a Layne con cierta incomodidad. Kianny la toma en su mano ante las miradas curiosas de Layne, Petra y hasta la misma Gina que estaba más interesada.
––¿Esa es la flor ancestral que te enseñé en aquella ocasión, Lyra? ––pregunta Petra bastante impresionada mirando asombrada la flor casi con devoción.
Lyra asiente levemente con una amplia sonrisa.
––¿Puedes ayudarnos con eso? ––prosigue Kianny entregándole la flor a Petra. ––Mi nieto a empeorado bastante, y no creo que sea capaz de poder hacer una cura para su enfermedad.
––De acuerdo, yo me encargo de eso, no te preocupes. ––indica Petra contemplando la flor, luego mira a Layne, se la entrega, ella la mira confundida con una ceja arqueada. ––Dale esto a tu padre, también te daré una hoja detallada con los síntomas de esa enfermedad después de todo yo fui quien le dio una segunda opinión…es bastante extraña, pero tendré tiempo de sobra para escribir al detalle antes de que vayas a Kiria.
––Sabes que tú también puedes pedírselo, ¿cierto? ––dice Layne mirando la flor casi con desdén, la hubiera impresionado si no supiera de la existencia de la copa…pero ahora mismo todo lo que no tenga que ver con la copa era insignificante para ella.
––Sí, lo sé…pero es más fácil que su princesa se lo pida. ––le guiña con ojo con picardía. ––Ese hombre haría cualquier cosa por ti, y pondrá más dedicación en eso si tú se lo pides.
––De acuerdo. ––dice obediente, poniendo el frasco de la flor al lado de ella.
––Entonces, si son ciertos los rumores. ––piensa Juliet con picardía mirando de reojo a Layne. ––Lester es el padre de Layne…siempre se descubre algo nuevo.
––Muchas gracias a ambas. ––agradece Kianny. ––Ahora sí, te contaré mi historia querida, presta mucha atención.
Layne asiente con cierta chispa traviesa en los ojos, Lyra se sienta en el reposabrazo del sofá, observándola con atención, analizando al detalle cada gesto o movimiento de ella.
Los pensamientos traicioneros invaden su mente:
“¡Rayos! ¿Por qué justamente tuvimos que pedirle ese favor a ella? ¿Por qué tuvo que ser la nieta de Petra? ¿Por qué su papá? ¡Demonios! Me frustra bastante esto, pero si es por ayudar a mi papá tendré que tragarme mi orgullo…pero no entiendo, ¿Por qué quiere escuchar esa historia? Fue algo que paso hace más de cien años…aunque es sorprendete y bastante apasionada la manera en que mi Abu la cuenta…hasta a mí me fascina esta historia…le pedía que me la contará todas las noches…pero es una historia muy romántica, y Layne no parace ser el tipo de chica que le interese esos temas… ¿y si hay algo más oculto en esa historia que ella quiera saber? Según el maestro ella no hace nada por impulso, siempre tiene una intención para todo…será mejor que escuché atentamente sin enfocarme en las partes románticas.”
Kianny comenzó a contar su historia, pero como siempre lo había hecho desde la primera vez que la contó, omitió el nombre de Brax…nunca lo mencionaba, no porque no quisiera, más bien porque le costaba a mares pronunciar su nombre sin sentir la inmesa tristeza de no poder tenerlo a su lado, solo se referia a él como lo que realemente era: el Arcaneo…simplemente.
Layne comenzó a escuchar muy atenta cada palabra sin omitir ningún detalle, mientras tanto Gina se sentó en la otra silla al lado de Juliet…ella la miró con suma curiosidad, aún no sabía por qué Layne estaba en su casa, y más escuchando aquella historia.
––¿Puedo saber que hace Layne aquí? ––pregunta en un tono solo audible para ambas, mientras mantenía su mirada al frente. ––Y no me digas que es por la historia…es romántica, y tú y yo sabemos que esos temas no son del interés de ella.
––Puede que tengas razón, yo también he escuchado muchas veces esta historia de parte de mi madre. ––explica ella con el mismo tono. ––Pero, ella cree que puede encontrar algo más acerca de la copa y del Arcaneo que esta detrás de ellas.
Juliet abre los ojos levemente y la mira: ––Acaso ella piensa que ese Arcaneo es el de esa historia…me estás diciendo que el Arcaneo del cual estaba enamorada mi abuela, es del que estamos intentando conocer su plan, ¿es eso?
Ella asiente con calma, ladea la cabeza en su dirección: ––Averiguó algunas cosas con el Lord y empezó a unir puntos como siempre, además mi madre le dio una pista y con eso todo fue bastante claro para ella.
––Vaya, una historia de amor que realmente es un libro de respuestas ocultas. ––su mirada se volvió fríamente calculadora, cruzó las piernas con gracia, la mira de reojo. ––Entonces, ¿están aquí como miembros de Dominion? O ¿Cómo simples amigas?
Gina la mira con picardía divertida: ––¿Estás preocupada por lo de tu hija? Mi madre y yo nunca dijimos nada acerca de tu familia en cuanto lo descubrimos…y te aseguro que a Layne esas cosas no le importan; primero, porque no es de su incumbencia, y segundo, porque te respeta mucho, aunque no lo creas…así que puedes estar tranquila, tu hija estará segura de parte de nuestra boca. No diremos nada.
Juliet suspira aliviada, con una sonrisa cálida: ––Ya sabía eso, puedo confiar en ustedes ciegamente…pero, ¿Por qué te siento tan tensa? Como si en cualquier momento pudieras atacar sin pestañear.
––No sé de que hablas. ––su voz era juguetona, con una leve sonrisa burlona sentándose más relajada. ––Por hoy, solo soy una simple mujer que esta acompañando a su madre en una visita a su amiga mientras, cuida que su curiosa sobrina no cometa ninguna de sus travesuras. ––luego se enfoca en una Layne que tenía dibujada en su rostro una sonrisa cargada de astucia. ––Vaya, tal parece que algo llamó su atención.
Juliet también observa y ambas sonrie con cierta complicidad conociendo a la perfección aquella expresión en Layne, sabían que un plan ya se estaba cociendo en su mente. Se mantuvieron en silencio tratando de prestar mayor atención en la historia, para captar las cosas que quizás para Layne pasen desapercibidas.
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Kaer´Marun, Montaña Hollow…
El sol de la mañana iluminaba con fuerza la montaña, dando esa sensación de calma que solo la misma naturaleza podría transmitir, pero el sendero tenía otras cosas que decir…el suelo sentía la pesadez y la urgencia de unos pasos apurados, que se desplazaban a grandes zancadas por el lugar. Ranuz tenía el ceño fruncido, su cuerpo estaba tenso…sus pensamientos un mar revuelto de confusiones masivas…pero, sabía que solo había alguien que podría rescatarlo de aquella tormenta interna que quería arrasar con todo a su paso.
––Estoy seguro que el maestro me puede ayudar. ––murmura para sí mismo. ––No me siento cómodo dejando a Valyria sola…los fines de semanas tenemos libertad para ir a donde nos plazca, según el Lord, es una manera correcta para mantener la mente despejada y regresar al trabajo más renovados…pero no me gusta bajar la guardia, el enemigo no conoce descanso, pero el Lord insiste asegurando que él mismo se puede encargar de todo por si algo ocurre…él es inmortal aparte de que también posee un poder absoluto…aunque jamás he sabido cual es…supongo que nadie lo sabe…él es muy reservado para muchas cosas.
Sus pasos lo llevaron al frente del umbral del jardín principal de la casa de Ginthar…cinco dagas de tierra cubiertas en fuego le dieron una cordial bienvenida…él las esquiva rápidamente con una ráfaga controlada de aire…una sonrisa divertida cruza su rostro, al enfocar su mirada en el hombre que estaba de pie frente a él regando tranquilamente sus plantas.
––Ranuz, muchacho, ¿Cuánto tiempo sin verte? ––Ginthar lo saluda con una amplia sonrisa, mientras dejada de regar las plantas.
––Maestro, lamento no haber venido este tiempo. ––se acerca a él estrechándolo en un fuerte abrazo.
Ginthar corresponde su abrazo: ––Tranquilo hijo, tú siempre vienes a visitarme…estoy seguro que algo paso en esa pandilla de dementes que necesitaba de tu atención absoluta.
Ranuz ríe divertido mientras se apartaba levemente del abrazo.
––Bueno, de hecho, fui yo quien le dio muchos dolores de cabeza a Layne. ––su expresión estaba cargada de afecto ante aquel hombre a quien consideraba como un padre. ––Pero, todo salió bien…no paso nada que podría salirse de las manos de ella.
Ginthar sonríen en señal de aprobación mientras le da varias palmadas en la espalda…ambos comienzan a caminar directo al engawa…Ginthar coloca una mano sobre su hombro.
––Dime hijo, ¿Qué te atormenta? ––pregunta con calma.
Ranuz abre los ojos con asombro ante lo directo y atinado de aquella pregunta…baja levemente el rostro, bajando por un momento la guardia.
––Maestro, tengo muchas preguntas que hacerle. ––empieza a decir él buscando firmeza y seguridad en sus propias palabras, ambos se sientan al borde el engawa donde una bandeja de té recién hecho los estaba esperando. ––¿Es cierto que usted entrenó a un tal chico llamado Brax?
Ginthar arqueo una ceja mientras le servía una taza de té: ––¿A qué se debe esa pregunta? ¿Acaso lo conociste?
Ranuz toma la taza entre sus manos, y lo mira: ––Estaba con Ryner y un grupo en Tierra de Nadie, los llevé hasta Edria…pero al escuchar su voz, lo reconocí de inmediato…verá, mi padre cada cierto tiempo recibe una llamada en particular, siempre se aleja lo suficiente o se encierra en su despacho para que nadie lo escuche hablar…pero una vez pude escucharlo…y créame maestro, que fue la primera vez que sentí temor en la voz de mi padre.
Ginthar lo escuchaba en silencio, analizando con detenimiento cada una de sus palabras para poder ser de ayuda en lo que necesitaba saber.
––Él se estaba excusando por algo. ––prosigue. ––Solo pude escuchar un señor mío más de una vez…ni siguiera con el Lord tiene tanto respeto y temor…y ese chico Brax tiene esa misma voz que escuche en aquella ocasión…además, eso no es todo. ––su tono se volvió serio mientras lo miraba fijamente. ––Sentí su energía elemental, la estaba reteniendo, pero aún así fácilmente rivalizaba con la mía…me atrevo a decir que es superior a ella… ¿usted sabía eso?
Ginthar suspira levemente, entendiendo que algo grande estaba pasando.
––No, no lo sabía. ––responde mirando al frente, tratando de organizar sus ideas. ––Pero, alguien más me había dado ese mismo punto que tú…cuando lo conocí vino con otro chico llamado Kael, ambos me pidieron que los entrenará…se veían chicos muy ingenuos que no sabían nada de este mundo. ––se encoge de hombros levemente. ––Así que no ví necesario sentir sus energías, y me lo demostraron cuando usaban sus técnicas débilmente. ––frunce el ceño recordando algo que le había dicho Dyamond y él le estaba confirmando, lo mira fijamente. ––Espera un momento, me dijiste que su energía elemental era superior a la tuya, ¿cierto?
––Sí, maestro. ––afirma él. ––Pero eso no es todo, David el líder de los Steel Howl también estaba con ellos…usted sabe que cuando hay dos energías similares, aunque trates de sentir una también puedes sentir la otra…y la de David era muy similar a la de ese chico…y también la estaba reteniendo.
Ginthar entrecierra los ojos, su expresión se volvió fríamente calculadora en cuestión de segundos, el té había quedado en segundo plano en ese instante.
––¿David seguía teniendo la misma apariencia como la primera vez en que lo conociste? ––pregunta analizando todo de manera rápida.
––Bueno sí, es extraño. ––él se pone una mano en el mentón pensativo. ––Seguía exactamente igual como la primera vez en que lo conocí cuando apenas yo tenía diez años. ¿Por qué lo pregunta, maestro?
––Te daré esa respuesta en cuanto lo confirmé por mi mismo. ––su tono se volvió calculador mientras una sonrisa astuta comienza a formarse en sus labios. ––Iré a Norvhal hacerle una visita. ––luego lo mira curioso. ––Por cierto, ¿Dónde dices que te topaste con ellos?
Ranuz dudó por un momento en responderle…también tenía unas preguntas al respecto, pero temía por la respuesta.
––Estaban en Tierra de Nadie. ––le sostuvó la mirada buscando las palabras adecuadas. ––Maestro, yo estaba ahí en una misión para recabar información acerca de los Revolt Core.
Él abre los ojos con asombro al volver a escuchar aquella pandilla: ––¿Cómo? ¿Por qué?
––Ellos volvieron, maestro. ––informa con firmeza, su ceño estaba ligeramente fruncido. ––Tomaron todas las pandillas del lugar…incluso, lo volvieron suyo…Gretchen Nermez sigue siendo su líder…maestro, esa mujer se atrevió a decir blasfemias en contra suya…dijo que usted era un ingenuo por dejarse manipular por ella. ––pone una mano en su pecho y la otra la coloca en la madera, inclinándose un poco adelante. ––Maestro, yo sabía que usted no podría ser capaz de traicionar de esa manera a Dominion…usted es muy inteligente para dejarse atrapar de esa manera… ¿Por qué se dejó manipular por esa mujer?
Ginthar no responde de inmediato, mientras su mente recababa en lo más profundo de sus pensamientos…su expresión denota una tristeza amarga, sus ojos se apagaron en ese mismo instante, aparta su mirada de él enfocándose en su taza que descansaba entre sus manos.
––Es una rara historia. ––empieza a relatar. ––Fue hace seis años, después de completar una misión fui a un bar de Norvhal…estaba solo, sumido en mis pensamientos cuando de pronto un hombre encapuchado se sentó a mi lado, no preste mucha atención en su presencia, pensé que era un simple vagabundo, hasta que comenzó hablar de una manera tan elocuente y segura que quedé realmente impresionado. Estaba hablando acerca de las pandillas, y de cómo las pandillas menores eran el verdadero cáncer del sistema…insinuó que si las pandillas principales comenzaran a tener mayor control sobre toda la región se podrían acabar tantas masacres absurdas…pero sobre todo, habló de Dominion, y de cómo el Lord con todo su poder y sus fuerzas podría tener las regiones que quisiera…que en un descuido de su parte las pandillas menores podrían empezar una masacre en Valyria, acabando con todo a su paso, de cómo las mujeres y niñas iban hacer abusadas de todas las formas posibles. ––aprieta la taza con fuerza. ––Me asuste de inmediato al imaginarme esa escena con mi propia familia…y lo peor de todo es que yo sabía que él tenía razón al respecto.
Hace una breve pausa, tratando de coger fuerzas al recordar aquel momento. Ranuz se mantenía en silencio, escuchando con atención aquel relato de su maestro.
––Muchas veces le había pedido al Lord en tomar todas las regiones, para que pudiera gobernar toda Elandar. ––prosigue. ––Pero, siempre me decía la razón principal del sistema. ––suspira. ––El encapuchado siguió hablando sin detenerse, tenía prácticamente a muchos de nosotros hipnotizados ante sus palabras y su manera de expresarse. Prácticamente ideó todo un plan en ese momento, dijo que había una pandilla de revolucionarios en contra del sistema, y que si varios grupos se unen a ellos pueden comenzar en acabar con las pandillas menores de una región hasta llegar a las más fuertes y con ello a la pandilla principal, y que así se podría hacer de región en región…por último sería Valyria y que las cosas estarían más complicadas. ––lo mira con una sonrisa cargada de amargura y pesadez. ––Te podrá sorprender, pero me parecio una gran idea…solo que no iba a ir en contra de Dominion, solo era necesario mantener las cinco regiones custodiadas por una sola pandilla, tenía pensado en hacer un gobierno gubernamental, como siempre han querido los Siete Grandes Concejales de Kiria…el Lord se quedaría con su sistema perfecto y nosotros el nuestro. Entonces ese día lo decidí. ––mira al cielo contemplando las nubes pasar. ––Fui ha ver a Gretchen, pedí su ayuda y le comenté el plan…ella estaba bastante interesada, le dije que comenzaríamos en Kaer´Marun, en ese momento era la más fácil en teoría, Keynath apenas había asumido el mando en los Shadows Of Death, y me parecio buena idea empezar por ahí…pero ella me dijo que no, que empezaríamos por Ressan…lo vi un completo suicidio…era la región más fuerte después de Valyria…yo no quería, pero ella se negaba a formar una alianza si no captaba su petición.
Ranuz mira sus manos, comprendiendo mejor lo que verdaderamente ocurrió detrás de aquella conspiración.
––Entonces, todo comenzó en un simple bar por un vagabundo. ––susurra, su ceño estaba levemente fruncido, su rostro estaba contraído en una perfecta confusión, lo mira. ––¿Llegó a conocer aquel vagabundo?
––No. ––niega lentamente con la cabeza, sin despegar su vista del cielo. ––Jamás supe quien era, ese fue el único día en que lo vi…pero en ningún momento se dejó ver el rostro. ––enfoca su mirada en él, había una sombra de tristeza grabada en su rostro. ––¿Sabes? Desde ese momento en que mi familia fue asesinada, y me lanzaron fuera de Valyria, he intentado varias veces quitarme la vida…pero la huesuda se ha empecinado en no tomar mi alma. ––suspira bajando la cabeza. ––Supongo, que después de tantas muertes sobre mi espalda, ya he perdido todo el derecho sobre mi vida…
Ranuz coloca una mano firme sobre su hombro, tratando de transmitirle fuerzas.
––Maestro, a mi tampoco me gusta este sistema. ––confiesa con un nudo formándose en la garganta. ––Solo me uní a Dominion para enorgullecer a mi padre…me animo bastante a que me enfocará solamente en entrenar, me decía porque él y mi madre eran cuádruples, yo podría ser de nivel supremo…quería que yo me convirtiera en el orgullo del Lord. ––baja la mirada, la tristeza se reflejaba en su rostro. ––Nunca conocí lo que es tener una verdadera infancia, solo entrenaba todos los días, hasta que conocí a Ryner, entonces solo ahí me permitía ser un niño, aunque sea solo por un breve momento. ––una sonrisa amarga se adueña de sus labios. ––A veces, buscaba un leve respiro y me ponía a jugar con un viejo balón de futbol…no sabía lo divertido que era, eran los momentos en los que me relajaba un poco, soltando la carga de ser el hijo perfecto, el soldado perfecto, el General perfecto…el líder perfecto.
Ginthar mantuvo toda su atención exclusivamente en aquel muchacho. Él conocía todo eso, y la manera en que Ranuz hablaba, le dolía en lo más pronfundo de su ser.
––Y tuve que asumir mayor responsabilidad cuando Kara y Ryner empezaron a vivir con nosotros. ––prosigue sin que la expresión lo abandonará. ––No quería que pasarán por lo mismo que yo…quería que tuvieran la infancia que yo nunca tuve…por eso me esforzaba mucho más para que mi padre no les exigiera a ellos la perfección. ––suspira agotado. ––Estoy cansado maestro…a veces me gustaría escapar de todo e irme lejos a cualquier lugar…pero, luego pienso en mi familia…no puedo abandonarlos, mi padre siempre esta ausente, yo no puedo hacer lo mismo…y menos permitir que se me acuse de traición por eso. ––baja la cabeza colocando ambas manos sobre ella. ––Ni siguiera sé de donde saco fuerzas para levantarme cada día, y no mandarlo todo al carajo.
Ginthar suspira profundamente, aquel hombre…el escudo del Lord, se estaba desmoronando en pedazos…aquella fachada segura e imponente solo escondía a un pequeño niño que nunca supo lo que era tener una verdadera infancia y tomar responsabilidades que no le correspondía, tuvo que crecer de manera apresurada para proteger a su familia y enorgullecer a su padre. Lo rodea con su brazo por los hombros.
––Hijo, eres un increíble muchacho. ––su voz era suave, como la de un padre consolando a su hijo después de perder un partido por su culpa. ––Tú mismo te acabas de responder el cómo tienes fuerzas para levantarte por las mañanas. ––lo apunta con un dedo sobre el pecho. ––Tu familia es el motor por el cual sigues con vida, el amor que tienes por ellos y el que ellos te tienen a ti es muy fuerte…irías ha muerte a una guerra solo por ellos, al igual que ellos lo harían por ti…y no solo tu familia…también están tus amigos y las personas que te admiran…eres muy querido y respetado. ––una sonrisa cálida brilla en sus labios. ––No tuviste infancia, es cierto…pero, que eso no te impida no tener juventud…aún estas en tus veintes, tienes mucho que ver, cosas que probar, lugares por explorar…aún estás en la flor de la juventud…no te detengas por lo que no tuviste, enfócate en lo que puedes tener.
Los labios de Ranuz poco a poco se van curvando en una leve sonrisa, sus ojos van tomando un ligero brillo, como si con ese simple confesionario una enorme carga le fuera quitada de encima…ni siguiera él mismo sabía que necesitaba ese momento, pero estaba muy agredecido internamente de poder contar siempre con aquel hombre que se comportaba como él deseaba que fuera su padre.
––Vamos hablar de otra cosa. ––lo animó Ginthar dándoles varias palmadas en el hombro. ––Cuéntamelo todo, ¿Cómo va todo con ese zorro astuto?
Ranuz ríe divertido, aliviado de cambiar el tema, mientras se seca varias lágrimas que habían salido, y no precisamente por la risa. Empieza hablar más animado, mientras Ginthar lo escuchaba con una sonrisa cargada de orgullo.
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Edria, Winex…
Dentro de la casa de Lyra, el ambiente estaba tranquilo, como si el mismo también decidiera escuchar aquella historia. El rostro de Kianny brillaba con una luz propia, reflejando la emoción que siente al volver a recordar aquellos recuerdos tan valiosos y amados para ella. Lyra estaba impresionada, como si la estuviera escuchando por primera vez, y sin darse cuenta se había sentado al lado de Layne…el silencio era absoluto y respetuoso solo roto por la cálida voz de Kianny.
––Entonces, una luz se lo estaba llevando, pero luego él fue ayudarla. ––susurra Layne pensativa cuando la historia había terminado, luego enfoca su mirada en ella. ––Un Arcaneo no puede enamorarse ni matar humanos, porque si no su constelación se apaga, ¿esas son las reglas que él le dijo?
Kianny asiente calmada: ––Si, es correcto.
––Y ellos no puden concederte los deseos como matar a alguien, o volver al pasado…o revivir a alguien. ––murmura uniendo puntos, pero luego pregunta. ––¿Él volvió a Tierra Sagrada?
––Sí, eso fue lo que me dijo una vez que nos dejó aquí a mí y a mi madre. ––responde ella calmada. ––Me dijo que tenía que regresar, que no se podía quedar.
Layne asiente, controlando una sonrisa astuta que se quería escapar de sus labios: ––Pero entonces, ¿Qué pasa cuando das tu alma a cambio de un deseo?
––Tu vida entera pasa a pertenecerle al Arcaneo. ––explica ella. ––No tienes libre albedrio, todo lo que hagas es porque él te lo pide…pasas hacer su responsabilidad, todo lo que hagas, o mejor dicho todo lo que te pida hacer sea malo o bueno, él tiene que rendirle cuentas al Alto Mando, quien es la deidad suprema.
––Abuela Kianny, ¿Qué me puede decir del Arcaneo que gobernaba en Valyria?
La pregunta la tomó a todas por sorpresa, por lo repentino y directa que fue, pero menos a Petra y Gina que conocían perfectamente a Layne y sabían que ella no fue a escuchar simplemente esa historia, quería respuestas y las tendría.
Kianny miró al techo pensativa: ––Bueno, su nombre era David Crutox y era el Gran Patriarca…era el líder de los arcaneos.
––¿Crutox? ¿Así mismo como el apellido del Lord? ––pensó confundida con el ceño levemente fruncido, luego le pregunta ––¿Algo más acerca de él?
––Humm, tenía un hijo…ah, su nombre era Veni, así era como él siempre lo llamaba. ––una sonrisa se posa en sus labios. ––Según él me dijo, la primera feria de Darlia se hizo no solo para unir a los humanos y evitar aquel levantamiento, si no más bien para celebrar su cumpleaños…desde ese entonces la feria siempre comenzaba en esa misma fecha… y sigue siendo así hasta la fecha.
Layne abre los ojos con asombro, su mente moviéndose de manera frenética: ––Ahora entiendo, el Lord no solo respeta a David porque era el Arcaneo que gobernaba en Valyria, es porque es su padre. ––pero la duda la invadió. ––¿Los arcaneos pueden tener hijos?
––No. ––explica ella. ––Él no era su hijo de sangre, lo encontró en el bosque de Valyria cuando era apenas un recién nacido, lo adoptó como su hijo. ––luego mira a Petra de manera divertida. ––Vaya Petra, es cierto lo que me dijiste, tu nieta es muy curiosa e inteligente.
Petra se ríe a carcajadas ante la inocencia de su amiga que no se dio cuenta que acababa de hecharle más leña a un fuego que iba aumentando su intensidad. Ambas comienzan hablar animadamente, mientras Juliet y Gina sacaban sus propias conclusiones ante aquellas preguntas de Layne. Mientras Lyra la miraba a ella de reojo sin comprender del todo aquel interrogatorio.
––Vaya, que interesante se volvió esta historia, Brax se quedó por ella y su verdadero plan por lo que pude deducir es cambiar las reglas tanto de su mundo como el nuestro…ahora la verdadera pregunta es, ¿será para bien? O ¿para mal? ––pensó con la mirada puesta en un solo punto, su mente analizando diferentes escenarios mientras la estrategia de su tablero mental iba tomando forma. ––Lo que sí puedo asegurar es que lo hace por amor a ella y al mismo tiempo por odio a las reglas que le han impedido hacer tantas cosas…
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