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Dos ingenieros en otro mundo - Capítulo 17

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  4. Capítulo 17 - 17 Hunt el profesor de matemáticas
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17: Hunt el profesor de matemáticas 17: Hunt el profesor de matemáticas Supongo que despertar con esta bella mujer en brazos tampoco está tan mal.

La mañana comenzaba con tranquilidad.

Selene se despertó unos minutos después del amanecer y se escapó de mis brazos.

Me “despertó”, aunque yo ya estaba despierto.

― Selene ― Dormilón, ya es de día.

Hay demasiada luz como para seguir acostado… y demasiados asuntos que atender.

― (Creo que esta frase me suena) Me adelanté a ella y bajé las escaleras medio dormido, pero antes de que llegara abajo, alguien saltó desde la cima y me atrapó durante la caída.

― Desconocida ― ¡He encontrado a un pervertido!

¡Hemer, ven rápido antes de que se me escape!

― Hemer ― Lisa, ¡serás bruta!

Ese es el “novio” de nuestra señora Selene.

― Sena ― Veo que ya conoces a los sirvientes.

― Dijo desde lo alto de la escalera.

■― Creo que me tiene cariño ― dije antes de que Lisa se levantara de mi espalda, mientras se escuchaban unas risas de Selene y Sena de fondo.

Supongo que es normal que, si un sirviente ve a alguien desconocido sin camiseta paseándose por la casa, lo trate como un pervertido.

Después de unas disculpas por parte de Lisa, Sena se dirigió a la cocina con ella para preparar el desayuno.

Mientras tanto, fui con Hemer a cortar algo de leña.

Mientras lo hacíamos, hablé con Hemer sobre mi relación con Selene y sobre mi “pasado”.

Él también se abrió un poco y me contó que Lisa y él eran hermanos.

Cuando cumplió la mayoría de edad, Sena lo contrató como sirviente de la casa.

Según lo que hablé con Selene más tarde, la mayoría de edad en este mundo suele ser a los 15 o 16 años.

También supe que la mayoría de las personas tienen su primer hijo entre los 18 o 20 años.

Supongo que es normal en un mundo medieval.

Hemer me contó sobre el esposo de Sena, un hombre amargado y envidioso que no lo aceptó como sirviente por ser pequeño.

También me dijo que no les permitía tener habitación y que debían dormir en el almacén, sin calefacción.

Los propios hijos de Sena se enfrentaron varias veces con su padre por cómo trataba a los sirvientes.

Pero lo más grave fue cuando su hermana estaba enferma y no podía trabajar.

En lugar de ayudarles, la situación terminó en una paliza que casi lo mata y su hermana estuvo a punto de morir.

Me contó cómo también golpeaba a Sena y a sus hijos, cómo no aceptaba que ella fuese la maestra del gremio y cómo despreciaba a Selene cuando llegó a la ciudad.

Gracias a la señora Mia Blackforge, la hermana de Astrid, que también fue golpeada por uno de los arrebatos de ira del marido de Sena, Durman y Tomás se reunieron con él.

Me dijo que después de esa reunión, Tomás (el padre de Dalia) volvió con un brazo roto y Durman con una herida de apuñalamiento.

El hombre huyó y al día siguiente llegó una carta suya anunciando que ya no sería el esposo de Sena y que prefería morir antes que volver a la casa.

Robó dinero del gremio, caballos y carruajes para huir de la ciudad.

Sena fue juzgada por el robo, pero los demás maestros del gremio la defendieron y decidieron pagar la suma en su lugar.

Hace tres años pudieron devolver el dinero a cada maestro.

Aun así, fueron rechazadas y humilladas por culpa de un desgraciado.

Poco después, Hemer me dijo muy serio que él podía ser un sirviente, pero no dejaría que nadie volviera a maltratar a Sena o a Selene, que sería capaz de torturar o matar a cualquiera que les hiciera daño.

Con un golpe seco en el tocón de madera, se marchó para llevar leña al comedor.

Supongo que en todos los mundos existe la violencia doméstica y los problemas.

(No sé qué pasó con ese cabrón, pero espero que se lo haya comido algún monstruo fuera de las murallas.) Cuando terminé de acomodar toda la madera en el almacén, Sena me llamó a comer.

Según el análisis que hice, Sena tiene 40 años, Selene 32, Hemer 30 y Lisa 25.

No puedo imaginar lo duro que debe haber sido tener 22 años y ver a tu hermanita de 17 a punto de morir por culpa de un desgraciado… ― Sena ― Cuñado, pareces un poco distraído.

¿Qué sucede?

― Selene se atragantó con la comida y tosió.

■― Lo siento… esto está muy bueno y estaba pensando en cuál es la receta.

― ― Lisa ― La receta es secreta, solo la señora Sena y yo sabemos hacerla.

― ■― Para que lo sepas, pagaría una fortuna solo por saber cómo se hace.

― ― Selene ― Yo también sé hacerlo.

― ― Sena ― Pero no te sale igual.

― Dijo con orgullo.

― Yo sí pagaría por tu receta de patatas.

― ■― Supongo que, como buen comerciante con título, te la puedo dejar a buen precio.― ― Selene ― Sena, creo que esa receta nos puede salir cara.

― Mientras teníamos una batalla de precios en broma por la receta, hablé con Neo sobre si le parecía bien empezar a crear nuevas cosas en este mundo, como leche de almendras o difundir recetas más accesibles para todas las personas de la ciudad.

Desde el primer día que llegamos a esta ciudad lo vimos claramente: la pobreza extrema en las calles, cómo a medida que uno camina al norte de la ciudad, la guardia apresaba y castigaba más a quienes pedían limosna.

Hay muchos niños… A Neo y a mí se nos rompía el corazón al verlos, pero hasta ahora no habíamos podido hacer nada.

Nuestra conversación se centró en qué se cultiva y cuáles son las necesidades de las personas de esta ciudad.

Neo analizó a más de 100,000 personas el segundo día.

Si esta ciudad alberga al menos esa cantidad de personas, tenemos una gran oportunidad y muchas manos dispuestas a mejorarla.

■― Selene, Sena… ya saben quiénes somos Neo y yo.

Ahora la pregunta es: ¿nos dejarán ayudarles?

― Las dos tragaron saliva y se miraron fijamente.

Lisa dejó de comer para prestar atención y Hemer se puso nervioso, como si estuviera a punto de atacarme o saltar encima mío.

― Sena ― Sé que todo lo que nos has contado es verdad, pero ¿crees tener todo lo necesario para mejorar la vida de todas las personas de esta ciudad?

― Selene ― Y de todos los que duermen en la calle, de todos los huérfanos.

■― Voy a ser sincero tanto a Neo como a mí nos da asco ver a los sintecho y a los huérfanos… ― Todos, incluyendo Hemer, me miraron seriamente, llenos de odio hacia mí.

(Creo que hablar sin elegir bien las palabras no fue una buena decisión.) ― No nos gusta verlos, nos producen un rechazo tremendo.

Así que la única solución que vemos es crear un mundo donde todas esas personas puedan ganarse un lugar en la sociedad, donde puedan comer, tener un techo, un plato en la mesa y cubrir todas sus necesidades.

― Sus caras cambiaron poco a poco, menos la de Hemer.

― Neo y yo teníamos esto planeado desde antes de conocerlos, desde antes de llegar a la ciudad.

Fue en esos seis años en el bosque donde nos dimos cuenta de cómo se vive en esta época, y cómo no le deseamos a nadie vivir así.

(#●―Haz lo que tengas que hacer.

Recuerda que nuestra prioridad es mejorar la vida de todos.

Y no te olvides de pedirme ayuda con cualquier invento o herramienta que necesites.―#) ■― Como dijo mi gran amigo Neo, nuestra prioridad es mejorar la vida de todos.

― Después de mi discurso, hablé con Selene y Sena sobre cuáles son los cultivos principales de esta ciudad.

Me comentaron que sería mejor hablar con el maestro del gremio de agricultura, pero aun así me dieron una idea general de lo que se cultiva en las cercanías Si comparamos con los cultivos de la Tierra, en esta ciudad se cultivan cereales como trigo, maíz, quinoa y sorgo.

En legumbres tienen guisantes, lentejas y garbanzos.

En hortalizas y frutas: tomates, pimientos, zanahorias, patatas; y para los ricos, también se cultivan melones, fresas y manzanas, además de uvas y algunos cereales especiales.

A diferencia de nuestro mundo anterior, aquí la carne es la base indiscutible de la dieta.

Incluso las personas con menos recursos consumen carne con regularidad, algo impensable en muchos lugares de la Tierra.

Esto se debe a que la caza está altamente estructurada y controlada por el gremio capaces de capturar y manejar animales salvajes que jamás habríamos considerado como recurso alimenticio.

No hay vacas, ni gallinas, ni cerdos normales.

Solo animales grandes, que consumen muchos recursos y no pueden domesticarse fácilmente.

La grasa animal se usa casi exclusivamente para cocinar; el aceite vegetal es raro y costoso.

Los vegetales, legumbres y cereales apenas acompañan.

Están para espesar sopas, rellenar guisos o hacer pan.

Y la leche de vaca es casi imposible de conseguir.

■― He pensado en crear leche de almendras como sustituto de la leche de vaca, usar el sorgo para hacer más pan y aceite, e implantar la patata como alimento principal en todas las comidas.

Pero para eso necesito vuestra ayuda.

Yo no sé mucho de comercio ni de cultivos.

― Hice una pausa dramática ― Pero sé que, si la humanidad se une, podemos crear cosas maravillosas y erradicar el hambre y el sufrimiento.

― Tomé aire ― Pero antes de cambiar vuestro mundo, necesito el permiso de ustedes… de Astrid, Dalia y Durman… y también el de ustedes, Hemer y Lisa.

― El silencio se apoderó de la sala.

Tras varios segundos: ― Sena ― Te ayudaré en todo lo que pueda.

― Selene ― Solo dime en qué puedo ayudar.

― Hemer ― Con su permiso… ― miró a Sena y, tras recibirlo ― ¿Tú nos tomas por tontos o qué?

¿Cómo vas a poder hacer tú todo eso si solo eres un enclenque que llegó a la ciudad el otro día?

¿Qué sabrás tú de pobreza o de pasarlo mal?

¿Cómo te atreves a llenar de ideas tontas a las señoras Sena y Selene?

― ― Sena ― ¡¿Cómo te atreves?!

― exclamó con la voz rota, y sin pensarlo, le cruzó la cara con una bofetada que resonó en todo el comedor.

Con lágrimas en los ojos bajó la mano.

Temblaba, no solo por la rabia, sino por lo que acababa de hacer.

Me miro y al verme, un miedo helado le atravesó el pecho.

Descubrí por parte de Selene después de que hablaron a solas.

Me contó que Sena se sintió horriblemente culpable era la primera vez que levantaba la mano a alguien, además, se odió por haberme defendido y porque temía que le juzgara por haber recurrido a la violencia.

― Sena ― Tú no tienes derecho a hablarle así…

sobre todo a alguien tan sincero como el, que solo ha buscado ayudarnos desde que llegó.

― Tras unos segundos de tensión, Hemer se disculpó y salió del comedor corriendo.

Su hermana pidió perdón en su nombre, dijo que recogería ella después y que no se lo tuviéramos en cuenta.

Luego salió corriendo tras él.

Selene y Sena discutieron.

El momento se volvió incómodo, así que decidí escabullirme y salir del comedor.

En el patio vi a los dos hermanos, Hemer estaba a punto de llorar frente a su hermana, que lo consolaba.

Decidí acercarme.

― Lisa ― Por favor, señor, no lo castigue.

Ignore las tonterías de mi tonto hermano.

― Dijo arrodillándose frente a mí.

― Hemer ― Disculpadme, señor, yo… ― Dijo arrodillándose e inclinando su cabeza.

Pero en lugar de hacer cualquier otra cosa, recordé cómo reaccionaba el padre de Neo ante personas así.

■― Hemer ― El chico levantó la cabeza esperando lo peor, pero en vez de golpearlo o tratarlo mal, mi única opción fue darle un abrazo.

El chico comenzó a llorar y también me abrazó.

Entre lágrimas empezó a pedir perdón.

Su hermana se unió y, cuando me di cuenta, Sena y Selene estaban en la puerta observando la escena Sena se acercó.

Me aparté y decidí alejarme, acompañando a Selene.

■― Sena, perdónale.

Él solo piensa en protegerte.

― Después del tenso y emotivo episodio de la mañana, una vez que hicimos las paces, intentamos retomar la rutina con la mayor normalidad posible.

Fuimos los tres al gremio de comerciantes, donde nos aguardaba una dura realidad.

Tenía que explicar, delante de la maestra del gremio de comerciantes, de la administradora y de otros miembros, por qué mis cálculos eran precisos.

Al final, di una clase de álgebra.

La mitad se durmió y la otra mitad salió de la sala por la sobrecarga de información.

Les conté sobre el orden de los números: naturales, enteros, racionales, reales y complejos; el principio de inducción, y el paso de formato decimal a fraccionario y viceversa.

Luego expliqué rápidamente las sucesiones y las series, incluyendo ejemplos básicos como progresiones aritméticas y geométricas.

También introduje la noción de límite, su conexión con el concepto de convergencia y cómo pueden utilizarse para construir funciones continuas.

Me detuve con más calma en las derivadas, escribiendo una tabla con las más comunes: potencias, funciones trigonométricas básicas, exponenciales y logaritmos.

Después hablé sobre las integrales, su relación con el área bajo la curva y cómo funcionan como operaciones inversas de la derivación.

Preparé una tabla de integrales elementales para que tuvieran un punto de partida.

Aun así, decidí no entrar en integración por partes ni en fracciones parciales, porque sería demasiado para una primera clase También hablé de las matrices y cómo se operan, los sistemas de ecuaciones, cómo estudiar si son compatibles o no, si son determinadas o indeterminadas, las propiedades de los rangos, y cómo aplicar el método de Gauss-Jordan.

Hablé de los espacios vectoriales, de los valores propios y la diagonalización de matrices.

Di una breve charla de estadística.

Les expliqué los conceptos básicos: media, mediana, moda, varianza y desviación estándar.

También mencioné la importancia de la probabilidad, las distribuciones más comunes y cómo la estadística puede ayudar a tomar decisiones informadas cuando se analiza un conjunto de datos.

Decidí no entrar en ecuaciones integro-diferenciales porque ya los veía muy cansados.

Eran las 33:00 (20:00) cuando Selene y Sena decidieron que parara con la clase y mandaran a todos a casa.

Cuando me detuve, ya era casi hora de cenar.

(Otro día más que molesto a la maestra del gremio y a su administradora).

Al terminar, una ola de miembros del gremio me pidió repetir la clase, pero más despacio.

Después de la despedida de todos los miembros, me reuní con Selena y Sena en su despacho.

Tuvimos una breve reunión.

Sena me propuso una idea interesante: ser profesor en la universidad de la capital.

Pero el sueño de ser profesor lo dejé atrás hace seis años, cuando vine a este mundo.

■― ¿Y si en vez de ser profesor, vendo miles de libros de matemáticas, física, química, estructuras, estudio de materiales…?

Las dos se quedaron en silencio y se miraron una a la otra.

Tras unas pequeñas risas…

― Selene ― Hunt, cariño, es imposible escribir tú solo tantos libros.

― Dijo colocando una mano en mi hombro.

■― ¿Yo solo?

― Dije serio.

Las dos se sobresaltaron y comenzaron a reír.

― Sena ― Por mucho que seas de otro mundo, donde los libros eran más accesibles, no creo que consigas un ejército de escribas para copiar al pie de la letra tus anotaciones sin morir en el intento.

― ■― ¿Quién ha dicho escribas?

Hay otros métodos.

― Durante los siguientes minutos expliqué el funcionamiento de las imprentas, basándome en cómo eran las primeras imprentas.

Les expliqué el diseño de Gutenberg.

Sus caras no tenían precio a medida que explicaba la historia de la imprenta y lo que significó para la Tierra acceso a libros, a la información, mejoras en la educación, censura por parte de los gobiernos, prohibiciones… A cada detalle de la historia de nuestro mundo ellas parecían asombradas, pero cuando les contaba la contraparte, se quedaban tristes.

Después de una corta charla, decidimos tener una reunión con la familia Blackforge y Neo para decidir el futuro de este mundo.

(■― Creo que es el momento de crear la imprenta.) Tras una larga conversación por chat, decidimos reunir a las dos familias para enseñarles la subdimensión y planificar cómo implantaremos nuevos cultivos y cómo crearemos la imprenta.

Pero antes, Neo tenía que acabar con un pedido para el marqués.

Pero a mí lo que más me preocupaba en ese momento era cómo invitar a Selene a una cita y a dónde llevarla.

Tras una parada técnica en la casa de las Gaveil, salimos a una taberna muy frecuentada por comerciantes que estaba cerca del gremio.

Entes de salir pedí prestado un cuaderno de notas a Sena mientras Selene se cambiaba.

Dibuje unos bocetos de la imprenta de Gutenberg y cuando Selene salió con un vestido de un solo color y varias piezas de abrigo (estaba muy guapa), salimos camino a la taberna.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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