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Dos ingenieros en otro mundo - Capítulo 24

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  4. Capítulo 24 - 24 Un día normal
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24: Un día normal 24: Un día normal (Joder que siestecita) ― Dalia ― ¿Ya está despertó?

― Dijo enfadada, cruzando el otro pie.

(ha creo que me van a matar…) ●― Hola.― Me soltó un puñetazo en la tripa que casi me da en los… ― ¿Pero ¿qué pasa?

― ― Dalia ― Como se te ocurre guardarme ese secreto.

― ●― ¿Qué secreto?

― ― Dalia ― ¡No puedo creer que no me lo dijeras!

¿Tanto te cuesta confiar en mí?

¿Qué más me estás ocultando?

¡¿Te parece justo dejarme fuera de algo tan importante como eso?!

¡No soy una niña, he!

¡No necesito que me protejas, necesito que seas sincero conmigo!

Si ni siquiera puedes contarme… ¿de verdad estamos juntos o solo soy algo a quien usas cuando te conviene?

― Después de un largo y tediosa reprimenda de Dalia.

Me puse a preparar algo para comer.

Y de paso le hice un zumo de una fruta muy parecida a la naranja solo que es de color rosa.

Me senté junto a ella, en el sofá.

Entramos en una conversación un tanto sentimental y difícil, ya que como me dijo ella había jugado con su confianza y se sentía engañada y traicionada.

le conté que no fue por maldad o por reírme de ella, sino que no quería que me viese diferente por ser de otro mundo y ser un enviado de Tolmas.

Además, le dije que, aunque Durman y Astrid lo supieran casi todo.

Ellos tampoco sabían cómo era la subdimensión por dentro.

Mientras aun seguirá molesta conmigo me empezó a preguntar por los artefactos de dentro de las casa.

Me pregunto por todo.

Desde el grifo de agua del baños, pasando por la cocina y de cómo funcionaba el torno.

Pero antes de poder levantarnos para ir al taller, apareció Hunt acompañado por Sena y Selene.

Y dos más, según el análisis son los sirvientes de la casa de Selene.

Son dos hermanos de Hemer de 25 años y su hermana de 24 años.

Nos despedimos de Ellos y fui con Dalia a la cama de su casa.

Donde pese a que aún estaba enfadad conmigo no rechazo dormir juntos.

Por la mañana, Después del desayuno con Durman, Astrid y Heny.

Fui directo al Gremio de herreros con Durman.

En medio del camino mientras hablábamos de los planes que teníamos para hoy nos encontramos con Orlan.

― Orlan ― Tu, chico, tu no eres el que se llevó a Solomon anoche.

― ― Durman ― Orlan, que pasa.― ― Orlan ― Durman sí que este chico es tu discípulo y es muy importante que se valla hoy a trabajar contigo, pero me lo prestaría un momento, tengo que hablar con él y el señor Hunt en el gremio de comerciante.

― ― Durman ― Tan importante es ― ― Orlan ― Si ― ― Durman ― Neo ve anda a ver que locura de pedido nos hace.― ●― ¿Voy, lo acompáñalo, señor, Orlan?

― ― Orlan ― No, no.

Diríjase al gremio nos encontraremos ahí en un rato.

Tengo que ir a recoger algo, a mi compañía.

― … Después de nuestra reunión que tuvimos volví al gremio de herreros, para encontrarme con Durman y Ruki discutiendo, de fondo algunos miembros del administración del gremio estaban intentando subir con escalera a lo alto de la chimenea.

●― He, he, que pasa.

― ― Ruki ― Este viejo decrepito, no sabe ni sumar.

― ― Durman ― A quien llamas viejo decrepito, criado.― Tanto Ruki como Durman tomaron dos espadas de madera y empezaron a luchar.

― Branik ― hey Neo que tal.

― Dijo mirando el duelo de Durman y Ruki.

― ― Thorn ― Ni te moleste, cuando discuten hasta que uno de los dos se rinda no van a parar.― Dijo parándome, justo cuando los iba a detener.

●― ¿Sabes porque discuten?

― ― Thorn ― Estaban calculando algo y no les coincidían las cuenta.

― ●― Y se van a pegar por esto.

― Dije superando ― Enseñarme que cálculos estaban haciendo.― ― Barnik ― Son eso, los de la mesa.

― Mientras ellos discutían y los herreros se reían de fondo, revisé los cálculos y el problema en sí.

Al parecer, el humo de la chimenea central está molestando a varios vecinos, y la solución que le han propuesto al gremio es hacerla más alta.

Durman aceptó, disculpándose por las molestias.

Hace como media hora, el maestro del gremio de constructores les pidió que midieran la altura actual para sus cálculos estructurales.

El problema es que nadie sabe cómo medirla.

(Pero si esto es un ejercicio de niños de primaria…) Tomé un mango de madera largo más o menos un metro a ojímetro y lo coloqué en el suelo, sostenido con unas cajas.

La primera vez me equivoqué; no había visto la sombra de la torre.

Ajusté todo de nuevo, esperé unos minutos a que la luz quedara estable, y medí la sombra del palo.

Luego, la de la torre.

●— Si lo multiplico por diez, me queda que 497 entre 15… son 3.

3 por 15 son 45.

49 menos 45, da 4.

Bajo el 7…

47 entre 15, otra vez 3.

47 menos 45, 2.

No es divisible, así que pongo coma.

Bajo un 0, 20 entre 15 da 1.

Me queda 5.

Bajo otro 0, 50 entre 15 da 3, sobra 5 otra vez.

Resultado: 33,13, más o menos.33 con 13 periódico.

— Barnik — Por las barbas de Vasli…

— — Thorn — Como has hecho eso — Me acerqué al suelo y les dibujé un triángulo con tiza: ●— Es lo mismo que un triángulo.

Si el palo proyecta una sombra, se forma un triángulo rectángulo.

Si sabes la altura del palo y la longitud de su sombra, y haces lo mismo con la torre, puedes usar una regla de tres.

No necesitas subir ni medir directamente.

Me toco dar una clase básica de trigonometría básica a Durman y algunos herreros que quisieron escuchar.

…

Antes de irnos del gremio, Ruki llamó a Durman para revisar el presupuesto del mes siguiente.

Vi que la vena del cuello de Durman ya le empezaba a latir, así que antes de que volvieran a pegarse, los interrumpí.

●― Los puedo ayudar.

― Las siguiente hora, me tome la liberta de tomar todo los datos de compras del gremio de los meses anteriores hasta llegar a 5 años.

Modelé unas ecuaciones basadas en la que Hunt uso en el gremio de comerciantes, la nota, en el super ordenador me fui muy útil.

Pero tal y como le paso a Hunt me toco explicar a Durman y Ruki como funciona las ecuaciones y como se crean las matrices… Al acabar Ruki se enfadó conmigo.

― Ruki ― Solo me has hecho perder el tiempo, me dices que necesitamos 1t de hierro.

― ●― Si, es lo que me has salido en los cálculos.

― ― Ruki ― Durman, no le vuelvas a escuchar que solo nos hace perder el tiempo.

― ― Durman ― Espera quiero comprobar una cosa antes.

Neo según tus “ecuaciones” esas hace 2 años el 4 mesa del año cuanto hierro hemos usado y cuando hemos pedido.

― ●― Si me deja mira las tabla… ― ― Durman ― No revises los datos, dime según tus ecuaciones ― ●― Se han usado 985 unidades de hierro y se han pedido 800.

― Ruki se quedó de boca abierta al ver que mis ecuaciones daban el número exacto de hierro que se usó y se pidió.

― Ruki ― Pero cómo es eso posible.

― ●― interpolar, es más fácil que extrapolar.

― Después de explicar la diferencia entre interpolar y extrapolar, Ruki pidió perdón por su falta de respeto y me dijo que le enseñara a hacer, los mismos cálculos.

Me reí, un poco de él, y le dije que otro día.

Que hoy es tarde y tenemos que ir a cenar a la casa de la maestra del gremio de comerciantes.

A Durman se lo dije antes, pero al parecer se avía olvidado.

Y recogió todo rápido, pensando que Astrid lo va a matar por meterle prisa para salir de casa y llegar a tiempo.

Tal y como me imaginaba salimos casi corriendo por la ciudad.

Recorriendo la cuida callejeando para llegar a casa.

― Durman ― No podemos ira por la subdimensión esa tuya.

― ●― Durman solo puedo abrir una puerta o un portal.

Y además si no me concentro para tenerlo abierto los portales se cierran, y es peligroso que alguien este pasando cuando un portal se cierra.

― ― Durman ― Y si vamos volando.

― ●― No me sea, que aún hay mucha luz y alguien nos podría ver.

― Durman se enfadó conmigo y no me dirigió más la palabra parecía más un berrinche de un niño, que un enfado de un adulto.

●― Si quieres volar, algún día salimos de la ciudad y te enseño a volar.

― ― Durman ― No fuera de las muralla si hablar, no vuelvo a salir de aquí.

― No dije nada, estábamos a punto de llegar a casa, pero su comentario me recordó al miedo que también comparte con Dalia de salir de la ciudad.

― Durman ― ¡Astrid!

¡Dalia!

― grito nada más entrar en casa.

Astrid fue la primera en presentarse.

― Rápido, cambiarte que Sena nos ha invitado a cenar a su casa.

― ― Astrid ― Pero cariño, esto es muy apresurado, tenemos la cena casi echa… ― ●― Nos tenemos que ir sí o sí.

― A los pocos segundo apareció Dalia y Joan.

Que parecían estar intrigada.

― Durman ― Dalia, ve a cambiarte que tenemos que ir a cenar a la casa de Sena.

― ― Dalia ― Pero que, cual es la prisa.

― ●― Nos han invitado a cenar hoy al medio día y se me ha olvidado avisaros tenemos que estar ahí en una hora.

― ― Astrid, Dalia ― ¿En una hora?

― Dijeron las dos enfadadas.

●― Por cierto, Joan, Ustedes también, los cuatro.

También tienen que venir, así que preparaos.

― ― Joan ― Por supuesto ahora mismo.

― Dijo medio corriendo a la cocina para avisar al resto.

― Dalia ― Pero Neo, que en una hora no me da tiempo de bañarme y que se me seque el pelo aún menos de maquillarme… ― Toda la casa parecía estar revoloteando.

Dalia y Astrid nos estaban riñendo, los sirvientes estaban casi corriendo para cavar la cena y dejara antes de ir a cambiares.

●― ¡ Venir todos aquí!

― grite fuertemente.

― ¡Ahora!

― Espere a que todos estuvieran en el patio.

●― No se me estresen, por favor, vamos a ir despacito y con buena letra.

Astrid y Dalia ― Abrí la puerta de la subdimensión.

― Vosotras dos vais al baño de la cabaña y se duchan, digo se bañan ahí.

Durman, Peter y Heny, vosotros vais al taller, creo que tenéis de todo.

Si no vais a mi habitación que tengo toallas, jabón y lo que necesitéis.

Joan, Eliza y yo nos encargaremos de la cena que habéis preparado y la guardare en la subdimensión para que no sé estropee.

Entendido.

― Tal y como les indiqué todos empezaron a cumplir mis ordenes, mientras acababa la cena, tranquilamente con Joan y Eliza , llego Durman y Peter.

(En el taller tenemos 2 duchas por si no lo he dicho.) ― Durman ― Yo ya estoy.

― ●― Durman fuera de la cocina ya.

Que se te va a pegar el olor.― Durman salió, sin decir nada.

― Joan, Eliza ir una de las dos a la subdimensión a bañarse, ir con Durman.

Y decirle a Heny que cuando salga que venga a visarnos.

Luego la otra.

― Se quedaron mirando un momento una a la otra y tuve que decirle a Eliza que valla ella primera.

Finalmente, entre yo también a ducharme, fui al taller pensando que estaría vacío, y pille a Durman curioseando mis herramientas y a Dalia con una toalla en la cabeza revisando mis herramienta de talla rúnica.

― Astrid ― Durman Blackforge, quien te ha dado permiso para tocar eso.

― ●― Dalia Blackforge que está haciendo usted, revisando las herramientas de otra persona.

― Dijimos Astrid y yo a la vez.

Los dos se sobresaltaron del susto y salieron corriendo por la otra puerta del taller.

(supongo que de tal palo tal astilla.) Después de ducharme y encontrarme a todos en el salón.

Dalia, Astrid, Joan y Eliza, aun se estaban secando el pelo, asique les saque el secador.

Un cristal de Magiston tallado que se calienta y empuja air caliente.

●― ¿Habéis cerrado, la casa?

― ― Peter ― Como que cerrarla.

― ●― Ir a cerrar la casa.

Solo por si acaso.

Le diré a Hunt que habrá su puerta de la subdimensión y así podemos ir y volver rápidamente.

― Después de mandarle un par de mensajes Hunt abrió su pueta en medio del patio de Sena.

Y pasaron todos a su casa.

Todo incluido Durman estaban flipando por lo rápido que fue el viaje.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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