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Dos ingenieros en otro mundo - Capítulo 31

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  4. Capítulo 31 - 31 Dia 3 Mes 4 N
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31: Dia 3 Mes 4 N 31: Dia 3 Mes 4 N Hoy Antón no tuvo que despertarse antes tal y como le prometí me desperté a las (7:00).

Bajamos a desayunar y como siempre Durman ya estaba ahí hablando con Astrid.

El ambiente mañanero esa refrescante.

No tuvo que pasar mucho para que apareciera mi amada y cumpliendo con su capricho, se sentó en mi regazo mientas comía como podía.

Astrid tan picara como siempre, no dudo en soltar un par de comentarios sobre nuestra relación que Durman apaciguo, pillándola por los aires y sentándola en su regazo para imitarnos.

Astrid se puso roja pero no le negó el gesto de su marido.

Después del desayuno y despedirnos cada uno tomo su camino.

Fui directo a la compañía.

Donde lo trabajadores ya llevaban una hora esperándonos.

― Pudiente ― Como que llegáis hoy también tan tarde.

― ●― Como que tarde.

― ■― De echo vosotros llegáis pronto.

― Dijo apareciendo por detrás mía.

Al final tuvimos que concretar un horario laboral provisional, quedamos con que todos llegaríamos a la compañía sobre las (8:00) con una pausa sobre las (12:00 ~ 13:00) y saldríamos sobre las (17:00).

Creo que crear los horarios es el primer paso al estrés que vive la gente en la ciudad.

Pero como es lo que hay de momento no me puedo oponer mucho más.

Pudiente nos riño y nos explico que lo que hemos hecho esta mal… Al final dejé a Hunt con el problema y me escabullí al taller.

― Varo ― Señor llevamos una hora esperando.

― ●― Ya nos ha reñido Pudiente, tranquilos que se os pagara, aun así, bueno que, empezamos.

― ― Varo Mateo ― Cuando usted diga Señor.

― Con una mirada fue suficiente para cambiar su frase.

― Cuando tu digas, Neo.

― Estábamos los 5 herreros, 5 carpinteros y yo.

Empecé explicando el método de fundición por moldeo de arena.

Pese a mis prejuicios los herreros parecían conocer el método, pese a ellos, explique como quería usarlo yo.

La explicación fue bastante satisfactoria porque tanto herreros como carpinteros preguntaron dudas, bueno cada uno sobre su parte, pero me encantó que fueran proactivos y me preguntaran.

En medio de esta entro Pudiente.

que se quedó a escuchar el resto de la explicación.

Le di la tarea de encontrar arcilla, y de paso buscar si existe algún tornillo de acero o madera que pudiéramos comprar.

― Pudiente ― Es mi labor conseguir todos los materiales que necesitéis, dejar me lo a mí.

― ●― Confiamos en ti.

― Con Pudiente fuera de rango puse a trabajar a los carpinteros en las cajas de madera.

Cajas cuadradas de 7.5cm por 7.5cm y 10cm de alto.

Con las partes superiores e inferiores extraíbles.

Con dos asas de madera.

Aun así, les dibuje el plano de los moldes tipos que se usan en nuestro mundo.

― Fabian ― ¿Qué tipo de madera usamos?

― ●― Me has pillado, eh, no lo se.

La que vosotros consideréis que tenga mejor aguante al calor.

― Al principio solo les mande hacer 5 cajas de madera, pero como los veía emocionados y acabaron relativamente rápido al final les acabe mandando tallar todas las letras del abecedario.

Aunque no entendieron porque, no dijeron nada.

Les hice un dibujo básico de cada letra y de la forma de los patrones.

Nada mas empezar los carpinteros con su trabajo me quede con los herreros y otros miembros del grupo de servicios generales que estaban dispuestos a ayudar.

Primero tuve que calcular cuanta arena de relleno necesitaba.

Para ello el calculo es sencillo.

(7,5×7,5x10x50)/10e6 nos da algo menos de 0.03 metros cúbicos.

De los cuales la arena especial es un 85% arena y un 15% arcilla.

Si la densidad de la arena ronda los 1.6 toneladas por metro cubico y la arcilla ronda los 1.8 t/m^3 entonces el calculo es sencillo.

0,03×0,85×1600 eso nos da unos 41 kg de arena y 0,03×0,15×1800 eso nos da unos 8,1 kg de arcilla, espero que Pudiente nos taiga al menos 10 kg.

Les pedí que me mostraran la arena que usaban, y aunque no tenía muchas piedras, sabía que así no me serviría para mucho.

Tenía que separar las piedritas y la grava de la arena fina.

Primero intentamos seleccionarla a mano, pero no era el mejor método, se me ocurrió una idea que había visto una vez en las redes sociales.

Dentro del taller, colocamos dos mesas en forma de “V” y me paré frente a ellas.

Usando un poco de magia para mover el aire, comencé a soplar suavemente contra la “V”.

Les dije que echaran la arena contra esa brisa.

Después de algunos ajustes en mi magia, cuando lanzaban una pala llena de arena, la grava y las piedras caían pesadamente a mis pies, mientras que la arena fina era arrastrada por el viento y chocaba con las mesas, formando un montoncito separado de arena fina.

Antes de que los carpinteros acabaran las primeras cajas ya teníamos unos 20 kg de arena separada.

― Paco ― Tenemos un buen montón, ¿es esto lo que vamos a usar para los moldes ?

― ●― Bueno… no es tan fina como yo pensaba, pero supongo que nos servirá.

― ― Varo ― Estas seguro de eso.

― ●― No.

Pero por probar, que no sea, ¿sabes?

Esto es a prueba y error.

Si no lo intentamos, nunca sabremos si con esta finura basta o si necesitábamos algo más fino.

Porque si ahora nos ponemos a dejarla perfecta… ¿y si luego resulta que era demasiado?

Ya sabes.― ― Varo ― Supongo que tienes razón.

― Mientras recogíamos el desastre que habíamos dejado tras el experimento, apareció Bruno cargando unos veinte kilos de arcilla que dejamos en un rincón del taller.

Apenas respiramos, y ya nos estábamos preparando para la siguiente tarea.

●—Ahora toca limpiar la arena —dije, y enseguida comencé a dar órdenes.

Mandé traer varios barreños de madera.

No podíamos trabajar con la arena tal como estaba venía llena de polvo.

Así que nos organizamos por tandas pequeñas, de unos pocos kilos, y comenzamos a lavarla con agua.

Fue un trabajo lento, pero metódico.

Sumergíamos la arena, removíamos bien, la dejábamos decantar y tirábamos el agua sucia.

Repetíamos el proceso varias veces hasta que quedaba lo bastante limpia.

Una vez lavada, llevábamos la arena húmeda cerca de la forja para secarla con el calor del fuego.

Donde Dome y Varo se encargaban de girarla con palas para que no se apelmazara.

Era trabajo sucio y agotador, pero necesario.

Si queríamos arena fina, había que empezar desde abajo, literalmente.

Pero antes de poder ponernos manos a la obra con el siguiente paso apareció Hunt indicándome que era hora de preparar la comida y deje a los herreros con la tarea de lavar el resto de la arena.

Me pues con el grupo de servicio general con Hunt y pudiente a preparar la comida.

Tuvimos que volverá sacar los 3 calderos.

Esta vez le toco pensar en algo a Hunt.

Ya que el rancho que sobro ayer lo repartimos entre Hunt, Pudiente y yo, unos 10 platos mal repartidos.

Hoy toco hacer patatas fritas, aunque no teníamos aceite de girasol o de oliva, usamos manteca que, aunque no es lo mejor porque no alcanza tan altas temperaturas como los aceites vegetales, para hacer unas cuantas patatas fritas nos serviría.

Para acompañar las patatas, Pudiente fue a comprar un par de huevos, que pese a ser de gallinas eran tan grandes como los de avestruz.

Con 3/2 de huevo hicimos un revuelto, y con el 1/2 restante intentamos hacer una mayonesa.

Para ello volvimos a mandar a Pudiente a por aceite de oliva, ajos y una fruta parecida al limón.

Teníamos que batirla a mano asique nos escaqueamos y le dejamos a él hacer la mayonesa.

La comida de hoy también fue todo un éxito.

Tal y como les enseñamos ayer los niños se despidieron de sus padres y madres con mucho amor y muchos ánimos.

Después del descanso y una breve reunión.

Nos pusimos manos a la a obra.

Termine de secar la arena usando un poco de maná en el fuego del horno para calentarlo aun más.

― Varo ― No por nada Durman te eligió su discípulo.

― ●― Como sabes que fui discípulo de Durman.

― ― Varo ― Paro nosotros aun lo eres.

― Seguí con los chicos secando la arena en el horno y mas o menos al acabar llegaron los carpinteros con las primeras cajas.

En un caldero antiguo mezclamos la arena fina y la arcilla según las proporciones de antes para crear la mejor arena para la fundición.

Tomamos una de las cajas y la llenamos de arena, tomé un martillo prestado y lo introduje un poco para dar una forma de prueba.

Mientras deje a los chicos preparar un poco de bronce.

( El uso del maná como combustible es increíble preparar bronce normalmente es costoso porque se necesita mucho calor, pero ellos en vez de usar mas madera y otras técnicas para aumentar la temperatura del horno ellos simplemente añaden maná.

) Estaba todo listo, la arena tenía su forma y el cazo estaba lleno de bronce líquido.

Varo comenzó a echarlo poco a poco y lo lleno, el restante lo echo en un molde que ya tenían de antes, para hacer un lingote.

(Que previsible que es este hombre y sin tener que decirle yo nada.) Tuvimos que esperar a que se enfriara a temperatura ambiente, mientras tanto tomamos un descanso y comenzamos a hablar de la vida, de sus hijos… Era la hora de la verdad y al desmoldarlo me di cuenta de que la arena no era lo suficientemente fina.

La pieza tiene muchas imperfecciones y muchos poros.

Aunque a los herreros y carpinteros les pareció un resultado increíble.

Pero yo sabía que se podría hacer mejor.

Asique repetimos la prueba unas cuantas veces más para tener varias muestras.

●― Son casi las (16:00) os queda una horilla mas así que mejor recogemos todo y cuando acabéis os vais.

Yo me iré con Hunt.

― Sali por la puerta decepcionado.

― por cierto, iros todos a la vez y avisar a Pudiente o venid a la sala de los contables para avisar que os vais, ¿vale?― ― Varo, Mateo ― Entendido.

― Gracias a la indicaciones de Roxana pude llegar a la sala donde estaba Hunt, estaba planificando el experimento para medir un metro.

Saludé a Antón y me senté en frente de Hunt.

●― Mira este es un clon del mango de un martillo, que opinas yo lo veo muy poroso, no me acaba de gustar.

■― Tienes razón, no es lo que esperábamos.

― Dijo mientras analizaba el martillo.

●― La arena que tenemos es mala, y tienes mucha gravilla y este es el resultado tras filtrar la arena y lavarla.

― ■― Hay alguna solución.

― ●― No se supongo que puedo moler la arena y aun así los patrones van a salir mal, seguramente necesitemos pulirlos.

― En medio de la conversación, Pudiente nos dio un ápice de luz, nos dijo que sería capaz de traernos una rueda de piedra especial.

Esa piedra sería capaz de moler cualquier cosa.

Luego salí con Hunt y Pudiente, y acompañados por nuestros vigilantes, a otra sala donde Hunt planteo un experimento.

Quería dar clase a los hijos de nuestros trabajadores.

Enseñarles a leer y escribir, y algo de matemáticas.

Pudiente nos preguntó cuanto cobraríamos por las clases.

Pero Hunt aclaro que serían gratis que si los niños aprendían bien podríamos crear una escuela privada… Después encargamos a Pudiente la tarea de adaptar una sala para enseñar a los niños y conseguir una pizarra.

(Que sabíamos que existían en este mundo porque nos contó Dalia que ella daba clase de runas en una pizarra grande.) Mientas hablábamos alguien llamó a la puerta, eran Varo y Mateo, que estaban escoltados por los demás.

― Varo ― Disculpen como nos avisó el señor Neo nosotros ya nos vamos.

― ― Pudiente ― Muy bien por cierto mañana tenéis que estar aquí para las (7:00) no para las (6:00).

― ― Mateo ― Una pregunta este cambio de horario es para siempre.

― Dijo mirando a Pudiente.

Que nos devolvió la mirada.

■― Entrar todos anda.

― Los 10 artesanos entraron uno por uno y se colocaron en una semiluna perfecta.

― A mí no me gusta madrugar así que yo propongo llegar a trabajar sobre las (8:00).

― ●― Pesándolo bien yo, no sé si prefiero llegar antes, e irme antes así puedo estar más horas en casa sabes.

― ■― También es verdad, Tu Pudiente que prefieres.

― ― Pudiente ― mmmm No lo sé hasta ahora siempre teníamos el horario de al amanecer a anochecer.

No sé qué puedo hacer en casa si me voy antes.

― ●― No tienes familia o que.

― ― Pudiente ― No ― ●― Bueno hay que solucionar eso también.

Bueno chicos vosotros que preferís, llegar muy de mañana o más tarde.

― Empezaron a hablar entre ellos, se contradecían, pero Hunt puso orden como siempre, les dio 3 opciones, llegar a las (6:00) he irnos a sobre las (15:00) con una pausa para comer algo ligerito sobre las (10:00), llegar una hora mas tarde he irnos una hora más tarde, otra vez con un almuerzo ligero.

O llegar a las (8:00) sobre las (12:00 ~ 13:00) comer y sobre las (17:00) irnos a casa.

Los trabajadores preguntaron si mantendríamos la comida al medio día.

■― Si queréis comer aquí podemos hacer otra cosa.

En los dos casos primeros el almuerzo ira por su cuenta y luego después de trabajar, aunque sea un poco mas tarde hacer la comida que prometimos.

― Los trabajadores parecían estar dudosos y no sabían que elegir.

Hasta que varo pregunto porque solo trabajar (8h) horas si total el día tiene (24h).

■― Es una muy buena pregunta.

Queremos que tengáis buenas condiciones de trabajo, prefiero que trabajéis felices que por necesidad.

― ●― Mi padre decía que si trabajas de lo que realmente te gusta nunca trabajaras un solo día en tu vida.

― ■― Queremos intentar que trabajar para nosotros sea lo más ameno posible, que venir a trabajar cada mañana no sea una tortura y que vengáis con ganas.

Obviamente venir todos los días con ganas es imposible, pero nos gustaría que sean la mayoría de los días.

― ●― Vamos a hacer una cosa mañana venimos todos a las (8:00) y comemos a las (13:00).

Hablarlo entre vosotros, con vuestras familias y mañana nos decís que hacemos.― ― Fabian ― Nos vais a dejar elegir nuestro horario.

― Dijo extrañado.

Respondimos como pudimos y al final conseguimos “echarlos” sin muchas más preguntas.

Cuando volvimos a esta solos los contables y las secretarias también quisieron preguntar por su horario.

Ellos casi sin discutir eligieron venir a las (8:00).

Al llegar a casa de Durman, solo estaban los sirvientes, los demás aun tardarían en llegar.

Asiqué me fui al taller de Durman para empezar con un proyecto personal.

Crear la alcachofa de la ducha.

Si Levi o Antón nos van a seguir a todas partes no me podre duchar en la subdimensión y tampoco podre ir al retrete.

En el mismo instante que llegué al taller vi la pila de sacos de Durman.

Casi como un loco corrí para ver que tipo de arena era.

Y como no esperar esto de Durman, la arena era finísima.

Según Heny es arena para hacer cristales que es muy cara y que Durman aun no ha tenido tiempo de experimentar con ella.

Le mande un mensaje a Hunt y unas fotos.

Ya que no tenia nada que hacer me dispuse a revisar los diseños de los hornillos, pero Antón se interesó tanto que casi le tuve que explicar cómo funcionaba al milímetro.

Tras una larga explicación llego Astrid y Dalia.

Y al anochecer Durman.

Cenamos como todo una familia y la preguntita salió a la luz.

― Astrid ― Entonces al final van a querer vivir con nosotros después de casaros o no.

― ( joder… ) Dalia se alteró y comenzó a decir tonterías sin sentido.

Pero Durman y Astrid se rieron intentaron sacar otros temas, pero me dieron que pensar.

●― Tienes razón no es justo que yo viva aquí sin aportar a la economía doméstica.

¿ Con la mitad de mi sueldo es suficiente ?

― ― Durman ― Pero que tonterías estas diciendo.

No molestas de echo creo que nos puedes ayudar a ahorrar sobre todo con esa recetas que haces en la compañía.

La sopa esa que trajiste ayer estaba muy buena.

― ― Astrid ― A todo esto, tienes sueldo, en tu propia empresa.

¿Por qué?

― ●― Hay que distinguir, entre el patrimonio de la compañía y mi patrimonio personal, de momento todo el oro que teníamos lo hemos metido en la compañía y entre Hunt, Pudiente y yo hemos decidido cobrar 1 moneda de oro al mes, por lo que aportar 5 monedas de plata al mes no me parece mucho.

― ― Astrid ― 5 monedas son lo que gastamos en 2 meses para comer todos.

― ●― Por eso mismo, ya sabéis que las cosas van a cambiar y vamos a necesitar dinero.

Os lo aseguro.

― Seguimos hablando sobre cómo gestionar la economía doméstica.

Y al final me despedí pronto para ir a dormir.

Dalia no tardo mucho más y me siguió.

En nuestra habitación donde no puede entrar Antón, abrí la puerta de la subdimensión y entre con Dalia.

Hunt y Selene ya estaban ahí dentro, disfrutando de la brisa nocturna que programo Hunt.

― Selene ― Veo que vosotros también queréis escapar de los guardias ¿no?

― ― Dalia ― Son un lastre todo el día escuchando… ― ■― Dínoslo a nosotros que no podemos ni avanzar sin hacer parecer que pensamos mucho en lo que estamos haciendo.

― ●― Tu sabes la rabia que me da no poder ir más rápido por su culpa.

― ― Selene ― Es mi culpa si no les hubiera pedido esos vestidos ― ●― Tu no tienes culpa de nada.

― ■― Porque estaba atado del niño ese que si no le cortaba la mano a ese desgraciado.

― Seguimos hablando un rato más, aproveche para ir al baño y de paso ducharme.

Al volver Dalia me pregunto si ella también podría ir a ducharse y le dije que sí que obviamente puede.

Mientras Dalia se estaba duchando.

― Selene ― Y se creáis las duchas de una vez por todas y los retretes.

Que desde que conocí vuestros baños ya no quiero usar los baños de casa.

― ■― Se podría pensar en algo.

―

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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