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Dos ingenieros en otro mundo - Capítulo 38

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  4. Capítulo 38 - 38 Dia 7 Reunión con la marquesa 2
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38: Dia 7 Reunión con la marquesa 2 38: Dia 7 Reunión con la marquesa 2 (Al Neo se le ha ido la pinza, yo no sé si este está loco o es retrasado, pero nos ha salido bien la jugada.) ■― Creo que las ansias le han ganado a mi amigo.

― Seguí explicando el contenido de los libros, recitando cada página, primero el libro de matemáticas y luego el libro de lengua, pese a las duras miradas de la nobleza… no me detuve.

(Algo me dice que no les gusta nuestra intención) Terminé mi discurso dando varios ejemplos de cómo se podrían crear empresas entera solo para imprimir libros.

Como el acceso a la información mejoraría la ciudad de tantas maneras que ni siquiera ellos se podían imaginar.

― Sorina ― Estos libros, son maravillosos, pero cual es el porqué de cambiar los números.

― ■― No tiene sentido, ustedes usan el sistema de numero de base 4, es decir, cuentan de 4 en 4 para todo menos para el dinero, que usan la base 10.

Que es más fácil de entender.

― ●― Al usar el sistema decimal, se pueden expresar números más grandes, con más facilidad.

Por ejemplo, el número 10, en el sistema decimal, lo escribimos usando el número 1 en la posición de las decenas y el número 0 en la posición de las unidades, pero en su sistema se escribe y dice 4+4+2, se dan cuenta, que el sistema es demasiado complejo.― ==+-+-N-+-+== ― Sandra ―Quitando el problema de los números, no necesitamos educar a las muchedumbres, si su función es servirnos como seres inferiores que son.

―Dijo una noble que estaba sentada cerca de la marquesa.

●― ¿Servirte?

Ya veo, me has recordado algo que dijo Jesús, aquel que quiere ser el primero tiene que ser el último, y el que quiere que le sirvan, primero tiene que servir.

Y tú, ¿acaso no eres noble?

Por definición te toca proteger al pueblo, cuidarlo, hasta dar la cara por ellos.

Eso es lo que significa ser noble, no sentarte a que otros te hagan todo mientras miras por encima del hombro.

― ― Sandra ― ¿Tu un plebeyo vas a intentar educarme?

― Dijo intentando interrumpirme.

●― Si.

Tu eres otro ser humano al igual que yo, solo que has nacido en una familia que por alguna tontería tiene poder político, social, económico o armamentístico.

Cualquiera de estos hombres o mujeres que tengo detrás mía son más inteligentes que usted.

― ― Sandra ― ¿Cómo te atreves a hablarme así?

― Dijo mientras se levantaba y me apuntaba con un abanico.

●― Ustedes sin sus sirvientes no son capaces ni de vestirse.

― Me gire hacia la marquesa, haciendo contacto visual.

― Marin ― Como te atreves a decirnos semejante… ― Me volvieron a interrumpir.

(Otra noble) ●― Estas personas se despiertan todos los días y realizan un trabajo.

¿ Conocen ustedes esa palabra ?.

Han llevado una vida de lujos y excesos que os ha dado la vaga ilusión que sois mejor que estas personas, cuando si cualquiera de ustedes se muere, esta misma ciudad no se da ni cuenta, pero si tan solo uno de ellos muere, la ciudad podría empezar a cojear.

Pero ustedes todas, incluso tu marquesa, no os dais cuenta de la importancia que tienen estas personas.

― ― Nilas ― Marquesa, ¿Por qué le permites hablar a este desecho?

― Dijo, de pie, con un dedo apuntándome y mirando a la marquesa.

Sorina levanto la mano, pero su hija la detuvo.

Bajándole la mano, la marquesa se giro extrañada.

Miro a su hija preocupada.

― Doina ― Madre, déjale hablar.

Escuchar mentiras es placentero, pero escuchar verdades duele.― ●― Por arrogancia, por costumbre, puede ser que os hallan criado así y no es culpa vuestra, pero tenéis un cerebro, debajo de ese pelo.

Y aun así no os dais cuenta de que sin los maestros de gremio y sus funciones ustedes no sois nada.

Me parece genial que tengáis la oportunidad desde que sois niñas de aprender y escribir, pero para que os sirve, si no hacéis el bien.

― ― Sandra ― Sorina, manda callar a este escombro.

¡Está diciendo que un plebeyo vale más que nosotras!

― ― Doina ― Madre, las ciudades están pobladas por plebeyos no por nobles.

El señor Neo tiene razón.

― ●― Por esa mentalidad, estáis atascadas, y no avanzáis.

Si sois tan listas y sabéis tanto, porque un grupo de personas no nobles han sido capaces de hacer esta máquina.

Si ustedes mismas usan sellos para sellar sus cartas con cera.

Tan difícil era crear la imprenta.

― ― Doina ― No creo… ― ― Sandra ― Yo…

― No la deje hablar.

●― Si tan superior te crees porque no la has creado tu.

― ― Sandra ― Tengo muchas otras cosas que hacer que juntar madreras y fieros.

― ●― A que tenías obligaciones y otras preocupaciones, eso es lo que me vas a decir, pues te puto callas.

― Nilas ― Pero tu quien te crees.

― ― Sorina ― Nilas, cállate deja hablar al chico.

― ― Nilas ― No ves que no para de insultarme, digo insultarnos.

― ― Sorina ― Yo también tengo orejas sabes, este chico se sabe controlar, cosa que tu no.

― ― Nilas ― Pero solo es un plebeyo, no debería tener derecho a dirigirnos la palabra.

― ― Sorina ― Puede que no, pero el… ― La marquesa se tomo un segundo y resoplo.

― Pero en el cumpleaños de mi hijo, pese a tener derecho a defenderse y matar a sus atacantes, tanto Neo como Hunt no mataron a nadie, si te duele que tu hijo este en la cárcel por su culpa, por lo menos no está a punto de morir como mis hijos.

― El ambiente de la sala se tensó un segundo, las miradas de las mujeres parecían una verdadera lucha de espadas, el aire parecía pesado, tras escaso segundos Doina me hizo una señal para que prosiguiera con mi punto.

Dando una fuerte palmada atraje la atención de todos.

●― Como decía, esta ciudad está llena, llena de personas que también tienen obligaciones y cosas que hacer y muchas empiezan desde 0 sin nada en los bolsillos.

O acaso crees que todas reciben millones de monedas por parte de sus padres.

― Todas las nobles miraron hacia abajo sin decir nada.

Todas me miraban como a los zapatos.

(Fue incomodo.) ●― Seguro que ninguna de ustedes tal y como son ahora aguantarían un día en la vida de cualquier “plebeyo”, entre los que están aquí presentes, estos mismos hombres que tengo detrás, me han contado vivencias tan duras que me hacen llorar solo de escucharlas, no me quiero imaginar vivirlas.

― ■― No se si saben ustedes, pero entre estos artesanos, hay quienes no han comido durante días solo para que su hijo o hijos pudieran comer una sola vez al día.

Una sola puta vez.

Más de uno tuvo que comer, delante de su esposa, porque llevaba día sin comer y su esposa le obligó a comer, ver como tu esposa pasa hambre para que tu comas te destroza como hombre.

― ●― Y son ustedes las que comen pasteles, todos los días, que además de no darse cuenta de lo privilegiadas que son derrochan comidas.

Tienen el corazón tan endurecido, que ni simpatía quieren sentir.

― ■― ¡Levantad la mirada!, ya no sois orgullosas, o que.

― Poco a poco levantaron la mirada, pero con recelo, como si no quisieran vernos.

(¿Como si no pudieran?) Le ordene a Neruta, otra noble, que pase el libro de matemáticas a Sandra.

El libro paso de mano en mano hasta llegar a ella.

●― Ve pasando páginas venga, vamos, más rápido.

― La mujer paso todas las páginas hasta acabar el libro y lo cerro.

Devolviéndome una mirada fría.

― Dime tu que eres tan inteligente, que dice la página 8, si la tabla del 1.

Y no mires el libro, que para algo eres superior.

― ― Sandra ― Eso es imposible.

― ●― Varo.

― Se levanto de sopetón y se quedó firme como una roca.

― Varo ― Si.

― ●― Página 8 del libro de matemáticas, dime que dice.

― Varo recitó casi de memoria toda la página, le tambaleaban los números nuevos, pero dejo claro que se sabía la página.

Las demás nobles y algunos de los maestros de gremio siguieron la lectura en el libro.

●― Gracias Varo, Mateo, dime sabes leer.

― ― Mateo ― A decir verdad, no se leer muy bien.

― ●― Curioso no lo creéis, un hombre que casi no sabe leer.

Mateo, me puedes decir que dice la página 4 del libro de lectura.

― Mateo explico con todo lujo de detalles lo que decía la página dejando asombrada a la marquesa.

Que era una de las pocas personas que tenía el libro de lengua.

― Sorina ― ¿Puedes seguir con la página 6?

― No se si por no entenderla o porque estaba nervioso, pero recito casi a la perfección desde la pagina 4 a la 6.

Y como la marquesa seguía la lectura, tanto Hunt como yo no dijimos nada.

●― Como les explico que estos hombres han visto el contenido de estas páginas apenas unos minutos y la saben recitar de memoria.

Qué curioso no creéis.

Solo quiero que os deis cuenta de que las personas que no han nacido en una alta cuna son tan capaces como vosotras o más.

Pero vuestra perspectiva, por causa propio o por ser educadas en este contexto, os ciegan y no os dejan ver la realidad.

― ■― Marquesa Sorina, eduquen a todos los niños de la ciudad y avanzaran milenios en unos años.

Nuestros inventos se quedarán cortos con los que propondrán otros.

― ― Sorina ― Pero si otros crean mejores inventos que vosotros que ganaríais vosotros.

― ■― Más de lo que se puede imaginar, si yo le proporciono los planos de la imprenta y digamos que creamos un gremio de la imprenta, donde se pueden copiar miles o millones de libros.

Creando nuevos puestos de trabajo para crear papel y tinta, bajan el número de personas desempleadas de la ciudad.

También se crearían nuevos puestos de trabajo para usar las imprentas, disminuimos el desempleo otra vez, si se copian páginas tenemos que encuadernar los libros, más puestos de trabajo, si el coste de producción de un libro es tan bajo que una familia, como la de nuestros trabajadores, pueden comprar varios libros al mes, aumentaría la educación de sus hijos, al aumentar la educación, creamos personas más inteligentes que verán fallas en la imprenta que nosotros no vemos, o también podrían crear nuevas imprentas de formas y tamaños que ni yo ni Neo nos podemos imaginar.

― Todas mantenían el silencio mirándole como con recelo.

●― Es como una avalancha cuando empieza no se puede detener.

― El silencio empezó a ser incomodo a los minutos.

Ni los maestros de gremio ni la marquesa tenían nada que decir, mucho menos las nobles.

●― ¿Qué pasa?, ya no quieren discutir, hablar, para que hemos venido hoy.

― α ― Sorina ― Según las tablillas de Tolmas, ellas ya no pueden hablar hasta que te puedan humillar de vuelta.

― ●― Pero que tontería más grande.

― ― Doina ― No es ninguna tontería, es la ley de Tolmas, y como un plebeyo ha humillado a un noble el noble no puede hablar hasta humillar y dejar al plebeyo en su lugar.

― ●― (Dios, dame paciencia.) Habláis de igualdad, de respeto entre hombres y mujeres, pero son palabras huecas en bocas que rezan a Tolmas.

Adoráis al mismo que os esclaviza y os desecha.

Dios nos hizo diferentes al hombre le dio unas virtudes y a la mujer, otras.

Sois mujeres… y yo, un hombre que jamás podrá dar vida.

¿No os basta con ese don para humillarme?

Vosotras podéis traer al mundo una nueva existencia, mientras yo solo puedo verla nacer y morir.

¿No es eso ya suficiente humillación?

Decidme ¿no os humilla más vuestra fe en Tolmas que mis palabras?― ― Doina ― Y eso que tiene que ver… ― ●― Os contaré un cuento.

Dios hizo llamar a un angelito, uno pequeño, muy pequeñito, y le dijo Te voy a mandar a la Tierra.

El angelito no quiso, porque tenía miedo, sabía que en la Tierra había hombres malos.

Y Dios le dijo al angelito: Tranquilo, voy a enviar a un ángel para que te cuide en tu viaje por la Tierra.

El angelito preguntó: Pero, Dios, si voy a la tierra ¿cómo voy a adorarte?

Y Dios le respondió: Tranquilo, el ángel te ayudará, pondrá tus manitas juntas y te enseñará a orar.

El angelito volvió a preguntar: Pero, Dios, ¿cómo es ese ángel?

Dios le dijo: El ángel es muy especial, uno muy diferente a los demás, uno al que tú lo llamarás mamá.

― Las mujeres se quedaron pensativas, otras estaban a punto de llorar, incluso la marquesa.

― Dios mismo se hizo hombre y experimentó el amor de una madre.

Recordad una cosa, Tolmas no es dios.

Dios solo hay uno, y nunca pediría vuestros hijos en sacrificio o sangre.

Seguid rezando al dios que os arrebata el honor más grande que puede tener el ser humano el de ser madre o padre.

― Ω Mientras contaba el cuento, muchas comenzaron a llorar porque no aguantaron el llanto, después tanto Durman entre otros hombres se acercaron, con cierta prisa, me aconsejaron no volver a sacar el tema del primer hijo.

Para las mujeres es un dolor enorme y que muchas lloran sin cesar, se enfadan, o de la tristeza se suicidan.

●― Si saben lo que es bueno porque se reúsan de hacerlo.

― ■― Tu, para ya, te has pasado.

― Me dijo tirando de mi para llevarme a la silla.

(Me ha castigado, me he pasado.) Hunt calmo el ambiente como pudo, algunas aun con el llanto presente, otras enfadadas las más ancianas consolaban a las jóvenes y viceversa.

Doina no tenía ningún dolor o parecencia, pero estaba tratando de clamar a su madre que tenia alguna que otra lagrima.

En medio del discurso de Hunt para apaciguar las aguas, Doina se levantó y hablo para todos.

Finalizo la asamblea, porque muchas no pudieron seguir.

Nos obligó a quedarnos y envió al resto a sus casas.

En una sala privada donde estábamos Hunt, Sorina, Doina, Antón, Levi y yo.

Donde primero la marquesa acepto darnos el dinero, después mandó a alguien a por el dinero.

Comenzamos otra discusión, una que yo no tenia planeada.

Hunt acordó con la marquesa tener una reunión no oficial.

― Sorina ― Hunt no estoy de humor asique se breve.

― ●― Primero quería pedirte disculpas, no sabemos nada del culto de Tolmas o lo que significa para vosotras, el sacrificio del primer hijo.

― ― Sorina ― Como que no vas a saber nada de Tolmas, bueno dejémoslo para otra ocasión sí.

― Dijo tomando aire antes de hablar.

■― Quiero exigirte dos cosas, bueno tres cosas.

― ― Sorina ― Dime si total, ya tienes lo que querías no, el oro.

― ■― Quiero que hagas una reforma de verdad para educar a todos los niños, segundo quiero que nos dejes de vigilar con Levi y Antón y por último quiero que mandes una carta al rey en mi nombre.

― ― Sorina ― Las dos primeras peticiones las podemos discutir, pero, mandar una carta al rey.

― ■― Tengo mis motivos, y se que, si tu sellas la carta, le llegara al rey sí o sí.

― ― Sorina ― Mira no estoy para juegos, mi marido ha muerto, mis hijos están a punto de morir también y tú quieres mandar le una carta al rey.

― ■― Te pago 5000 monedas de oro por ese favor digamos lo así.

― ― Sorina ― De las 10000 que te tengo que dar yo no.

― ■― Soy comerciante no, trabajo con el dinero que aún no tengo.

― ― Sorina ― Vale, como quieras, pero revisare personalmente la carta.

― ■― No, si quieres, le dejo a Doina que la revise, pero bajo juramento que jamás te diga nada sobre la carta.

― Deslice la carta sobre la mesa.

Doina recogió la carta y la leyó varias veces, con lágrimas en los ojos.

― Doina ― Madre.

― ■― No le puedes decir nada, y no digas nada.

― ― Doina ― Madre, sella la carta por favor.― Sorina mandó traer los utensilios necesarios y tal y como le dije selló la carta y la envío de urgencia al rey.

― Sorina ― Las otras dos peticiones.

― ●― Desde el Primer día de la semana que viene, todo niño o niña de entre 7 años y 18 acudirá obligatoriamente a realizar estudios.― ― Sorina ― Sabes lo complicado que es eso.

Sabes cuantos niños hay en ese rango de edad en Anita.

No tenemos sitio para tantos ni profesorado para tanto, que les vas a enseñar, son plebeyos, no saben leer ni escribir, apenas saben diferenciar el valor de las monedas.

― ■― Te aseguro que el valor de las monedas si la saben diferenciar, incluso mejor que tú y que yo.

Y no solo eso que tan puras son.

― ― Sorina ― Pero en un día no puedo organizar todo lo que me pedís.

― ●― Que tal un mes.

En un mes podrás hacerlo.

― ― Doina ― Sera muy difícil, crear edificios nuevos, buscar personas que sean profesores, y acordar cuanto pagaran las familias.

― ■― Aaa… eso último, no… no pagaran, de hecho, ustedes pagaran para que los niños estudien.

― ― Sorina ― Como… no entiendo.

― ●― Es sencillo, los niños irán a los colegios desde las (8:00) darán 4 horas de clase, les darán de comer una comida decente con vegetales y carne, es decir, algo llamado dieta equilibrada.

Entre la comida y el descanso serán como media hora, hora y media y continuarán con otras 4 horas más de clase.

Eso durante los 6 días de las semana y los últimos dos irán a descansar.― ― Doina ― Tengo muchas preguntas, pero porque le vamos a tener que pagar, para que aprendan.

― ■― Es sencillo, digamos que usted tiene que proteger a alguien de ser atacado, a quien defiende al que a sido un tirano sin alma con usted o al que le ha dado amor.― ― Doina ― Pero que tontería, quien elegiría defender al malo.― ■― Ves, ya lo vas entendiendo, si ustedes son las que gobiernan sobre toda esta ciudad, consiguen ser amadas en el pueblo, es decir, si hacen el bien al pueblo, el pueblo las defenderá.

Doina tienes la oportunidad de ser diferente a otros, puedes mejorar la vida de cientos de miles de personas, que pasara en caso de una guerra, que pasaría si Anita es mejor que la capital, que pasara si toda la ciudad prefiere estar a su lado.

― ●― Vais a hacer una cosa, digamos que en Anita hay 150.000 entre niños y niñas en edad de estudiar.

Durante el año se realizarán pruebas como las que se hacen en el gremio de comerciantes, para ser comerciantes y los 30000 mejores recibirán una moneda de oro como premio.

― ― Sorina ― Tú sabes el dinero que es eso.

― ●― Una familia promedio puede vivir más de 4 meses con ese dinero, esto será secreto, y al siguiente año, perdón.

Los niños asistirán a clases, desde el primer mes de otoño al primer mes de verano.

Este primer año escolar repartirán ese dinero ente los niños y niñas que sean los más listos.

Para que los niños tengan un incentivo para estudiar, el próximo año los padres obligaran a sus hijos a estudiar.

Por la promesa del premio.

― ― Sorina ― Esa es una apuesta muy grande.

Es mucho dinero, no solo el premio.

― ― Doina ― Quieres conseguir que los padres obliguen a sus hijos a ir al colegio, en vez de mandarlos a trabajar.

― ●― Si.

― ― Doina ― Madre os dais cuenta.

― ■― Te aseguro que si toda la población de Anita recibe al menos la educación básica y obligatoria que planteamos, Anita avanzara años con respecto a otras ciudades.

― ― Doina ― Pero una gran parte de los niños en edad ya trabajan, que haremos con esos puestos libres.

O con los padres que nieguen la educación a sus hijos.

― ■― La enseñanza será obligatoria, y el padre que no quiera educar a sus hijos, recibirá penalizaciones económicas o cárcel, como crean ustedes más conveniente.

― ●― Para niños y niñas, por igual.

― ― Doina ― Un niño o niña, no, de 10 años, de que le sirve saber multiplicaciones.

― ■― Se que no tiene mucho sentido, pero imagínate que ese niño al ir al colegio puede ayudar a su padre o madre con los gastos de la casa.

O en sus trabajos.

― ― Sorina ― Ya entiendo quieres mandar a los niños a trabajar después del colegio… ― ●― No, se está equivocando, por ejemplo, un niño está en casa haciendo sus deberes.

― ―Doina ― ¿Deberes?

― ■― Digamos, por ejemplo, el profesor manda a los niños a casa con un papel y tienen que volver al día siguiente con la tabla del 3 escrita.

― ●― Es como cuando un soldado entrena también en sus vacaciones, para no perder la práctica, los deberes, aunque son tediosos de hacer, son muy útiles para reforzar el aprendizaje.

― ― Sorina ― Y que pasara si no lleva los deberes hechos.

― ●― El profesor le castiga sin ir al descanso o le manda más deberes.

― Nos pasamos como dos horas explicando el sistema educativo, copiando método por método, el sistema en el que nosotros nos criamos.

(Se puede mejorar, si, puede ser peor, también.) ― Doina ― Yo también quiero ir al colegio, si es así.

― ― Sorina ― Cuando cumplan 16, ya nos son obligados a ir al colegio, pero pueden ir hasta los 18.

Eso me has hecho entender o… ― ■― Con 16, y si ya han recibido la educación básica y con el permiso de sus padres ya pueden ir a trabajar.

― ― Doina ― Para que les servirá esta educación en el trabajo.

― ●― Levi o tu Antón, si tenéis que instruir a un nuevo soldado, a quien preferís al que no ha luchado en su vida o a un cazador o a un aventurero.

― ― Sorina ― Ya te entiendo, como los niños tienen conocimientos generales de todo, aprender un oficio será más sencillo.

― ■― Así es.

― ― Doina ― ¿Y los que están entre 16 y 18 años?

― ●― Podemos crear 2 opciones, estudiar una formación profesional, es decir estudiar un oficio con algún maestro de gremio.

o estudiar mucho más y tras un examen, poder ir a la universidad.

― ― Doina ― Me encanta, madre.

¿Por qué no se ha hecho esto antes?, sabes la cantidad de tontos que llegan a la universidad.

― Nos dirigió la mirada.

― De echo cuando yo estudie en la universidad, algunos profesores tenían que retrasar sus clases porque muchos no sabían dividir.

― ■― No se yo, pero creo que saber dividir es algo elemental para entrar a la universidad, si no sabes dividir… ― ― Sorina ― Veo mucha ambición en vosotros.

●― Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

― ― Sorina ― Eso me recuerda a lo de antes… ¿dónde en las tablillas de Tolmas aparece escrito?

― ●― No hablo de Tolmas, sino de Dios, el único y verdadero.

Dios no tiene nombre.

Los nombres los hemos creado nosotros para distinguirnos unos de otros.

Pero Dios es solo uno, y no necesitamos llamarlo con letras o títulos para saber de quién hablamos.― ― Sorina ― No comprendo tus palabras… me confunden.― ■― A decir verdad, yo tampoco le entiendo del todo, a veces.― ― Sorina ― No se cómo se te puede ocurrir creer en otro dios que no sea Tolmas, pero tus palabras son muy diferentes a Tolmas.

― Se quedo un momento pensando como si no estuviéramos ahí.

― Pero si vuestro objetivo es mejorar Anita bienvenido sea, de hecho, ya que tienen ideas tan buenas, que os parece si venís a trabajar al palacio, para mí.

― ●― Tenemos asuntos que atender, como dijo esta mañana su amiga.― ― Sorina ― Esa no es amiga mía, es solo una más… ― ― Doina ― Y si os pedimos ayuda para hacer esos colegios… ― Dijo interrumpiendo a su madre.

■― Si nos pagas bien podemos compartir nuestros conocimientos.

― ●― Y si no nos pagas también, creo que es mejor ayudaros esta vez, gratis.

― ■― Neo, tienes razón, no quería.

Que tal si hacemos el plan escolar entre los cuatro.

― ― Doina ― Madre, podemos traer a maestros y profesores de la universidad para estas discusiones.

― ― Sorina ― Creo que es la mejor opción, hablando de discusiones, la otra petición, no se que decir, aun no tengo mucha confianza en vosotros.

― ●― Venga déjese un poco, que quiero estar con mi novia sin que Antón me esté respirando en la nuca.

― ― Antón ― ¡HE!

Que yo no he hecho eso.

― ●― Es una forma de hablar.

― ― Sorina ― Os propongo esto, ellos siguen con sus puestos, pero, solo cuando están fuera de sus casas.

Luego ellos se irán a sus casas y otros guardias se asegurarán de que no salgáis.

― ■― Y si quiero salir.

― ― Sorina ― Os voy a poner 3 guardias, y que uno de ellos valla a avisar a Levi o/a Antón y luego ya podéis salir.

― ●― Te aviso que, si pasa algo, no voy a esperar a que Antón llegue.

― ― Doina ― Lo dices por la noche que apuñalaron a Hunt.

― ●― Como sabes…

― ― Doina ― Pues… estaba en el templo con mi madre recogiendo las ofrendas para el cumpleaños de mi hermanito cuando te vimos volar, luego nos informó… ― ― Sorina ― El ex-maestro del gremio de médicos.

― ●― Vale… heee.

― ― Sorina ― No te tienes que justificar, si yo pudiera volar yo también lo haría, aún más si es para salvar a mis hijos, bueno en tu caso a su hermano.

― ■― No somos hermanos, pero como si lo fuéramos, somos amigos desde hace ya muchos años.

― ●― Unos 10, no…, desde que empezamos la ingeniería, no fue en la presentación.

― ■― Fue cuando mi madre y tu madre dijeron lo mismo.

― ●― No fue luego subiendo en ascensor cuando te di mi número.

― ― Doina ― A que universidad fuisteis.

Y que es eso del número.

― ●― A una muy lejana, a todo esto, como funcionan las tarjetas estas.

― Los dos sacamos nuestras tarjetas de identidad, las que nos dieron el primer día nada mas llegar a la ciudad.

― Que la tengo desde hace tiempo y no consigo modificar los datos.

― ― Doina ― As intentado modificar los datos.

― ●― Si, pero no para hacer algo malo, solo quería saber si puedo modificar y usarlo para más cosas.

― ― Doina ― Sabes que es delito hacer eso.

― ●― Si no sé qué es delito, ¿estoy cometiendo un delito?

― ― Sorina ― Técnicamente no, pero todos saben que eso es delito.

― ■― Como ayuda, puedes crear una ley que diga el desconocimiento de las leyes no exime su cumplimiento.

― ― Doina ― Si alguien comete un delito y no sabe que es delito, aun así, lo podríamos llevar a la cárcel, claro, esa ley resuelve muchas situaciones.

― ― Sorina ― Tengo muchas cosas en que pensar ahora mismo, como para pensar en que es o no es delito o en que leyes tengo que crear… ― Llegaron unos hombres con bolsas de oro, y comenzaron a contar las 5000 monedas de oro.

en montones de 100.

Tras el conteo, nos guardamos las monedas en la subdimensión y nos despedimos educadamente.

― Sorina ― Antes de iros, mañana os veo a los dos en el gremio de… ― ■― Yo tengo mis que haceres en la compañía, asique si quiere puede quedar con Neo.

― ●― Si lo desea nos podemos encontrar en el gremio de herreros, así explico a Durman lo que tiene que hacer y luego vamos al gremio de carpinteros y comenzamos con las imprentas.

― ― Doina ― Madre, puedo asistir yo también.

― ― Sorina ― Lo hablamos luego, entonces Neo, lo estaré esperando a primera hora en el gremio de herreros.

―

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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