Dos ingenieros en otro mundo - Capítulo 41
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41: Dia 9 Mes 4 N 41: Dia 9 Mes 4 N Ayer tocaba ir al templo.
Ir a la celebración me parecía un despropósito, sobre todo cuando las personas de este mundo tienen tan arraigado, el sacrificio y la muerte.
De alguna manera conseguí convencer a Durman de dejar la practica y como siempre actuó como un verdadero padre.
Se que no es mi padre, y que solo me ve como el bicho de otro mundo que esta con su hija.
Pero no me niega nada y me quiere mucho, no se porque, pero no me merezco tanto.
― Durman ― Sabes que, tienes razón ya no vamos a ir, que tal si llamas a Hunt y los demás y pasamos el día aquí, todos juntos.
― Le mandé un mensaje a Hunt para llamarlo y vinieron a través de la subdimensión, la mañana iba bien hasta que llego Mateo el maestro del gremio de carpinteros.
Nos visitó porque faltamos dos semanas seguidas al templo y comenzó a preocuparse.
Ya que el sumo sacerdote de Tolmas no le “agrada” que los maestros de gremio y sus familias falten.
En medio de la discusión de Durman y Mateo sobre si ir o no al templo.
●― Si me dejáis el control creo que en 2 o 3 días tenemos las 30 imprentas listas para usar, pero necesito saber un par de cosas.
― ― Mateo ― Mira niño, tienes un talento impresionante, pero no creo que puedas hacer 30 de esas máquinas en 2 días.
― ― Durman ― Que necesitas.
― ― Mateo ― ¿Estás hablando en serio?
― ― Durman ― Yo voy a confiar en él, si por tu culpa no entregamos las imprentas, a mí no me mires.
― ― Mateo ― Estas ciego o no has visto la caja de letras que tenía una de esas máquinas.
― ― Durman ― Seguro que se le ocurre algo.
― ●― Necesito saber dos cosas principalmente, cuantos trabajadores tenemos y si tenemos el material suficiente.
― ― Durman ― Le puedo decir a Ruki que detenga todos los pedidos y que solo nos centremos en las imprentas.
Al fin y al cabo, es para la marquesa, supongo que tienes prioridad.
― ― Mateo ― Se podría hacer una excepción.
― ― Durman ― En el taller, del gremio pueden estar, unos 200 herreros y tengo 20 hornos de fundición, por lo que te puedo dejar a los 80 mejores, para lo que necesites y a sus ayudantes y aprendices.
― ― Mateo ― Solo entran 200 personas en tu gremio.
― ― Durman ― Los hornos ocupan mucho.
En cuanto al material, no te preocupes tenemos mucho hierro y si nos faltase, podemos ir al gremio de mineros a por más, el carbón es otro tema.
― ●― No te preocupes por nada de eso, tu solo déjamelo a mí.
― ― Mateo ― No es por presumir, pero yo tengo a mi disposición a 200 carpinteros expertos, a 400 ayudantes y 600 aprendices.
― ― Durman ― ¿Cómo?
― ●― Si tenemos a 200 carpinteros expertos, si los divido en grupos de 4, son 50 grupos y son 8 ayudantes por grupo y 12 aprendices.
Teniendo en cuenta que la imprenta tiene… ― {Neo habla en x5} ― Mateo ― Suele hablar tan rápido y solo.
― ― Durman ― Ha veces lo hace, es rarito, supongo que un rarito para mi rarita, no.
― ― Mateo ― Cierto, ¿Qué tal le va a Dalia?
― ― Durman ― Bien supongo, la mala bestia esa de directora, le quiere robar un invento y presumirlo como suyo, no sé qué planta que es una antorcha, la verdad es que a veces no la entiendo cuando habla, pero es igualita a Astrid ― ― Astrid ― A, ¿que no me entiendes cuando hablo?
― ●― Sueles repetir las cosas varias veces y luego preguntas si hemos entendí… ― Durman me pateo bajo la mesa.
― Durman ― No sé de quien está hablando, pero creo que Mateo quiere probar ese nuevo pastel que hicieron con Hunt.
― ― Mateo ― Estaría encantado de probar esos nuevos postres.
― Se levanto y se fue al comedor con Astrid.
― Durman ― Tu estas seguro de que la quieres enfadar.
― ●― No.
― :v ― Durman ― Dejando eso de lado, estas seguro que puedes hacer las 30 imprentas en 2 días.
― ●― En dos días si no descansa nadie, pero si trabajamos unas (16:00) al día, podemos hacerlo en 3 días.
― ― Durman ― Son muchas horas, seguidas.
― ●― Lo sé, pero si hacemos turnos como los guardias, y si les damos más dinero y comida no creo que nadie se queje o sí.
― ― Durman ― El problema no es que se quejen, será pagarles y darles de comer.
― ●― Tengo una amiga que esta dispuesta a pagar, por todo y no va a decir nada.
― ― Durman ― Creo que se de quien estas hablando y no me gusta un pelo.
― Después de un rato Mateo volvió y les conté el plan, pese a ser demasiado ambicioso no se quejaron, pero se quedaron ambos pensativos un rato.
Y sin tener mucho más tiempo para hablar la esposa de Mateo lo llamo para irse.
El resto del día lo pasamos en familia.
Por la noche cenamos todos juntos y jugamos a un juego popular de cartas de este mundo.
Después al hacerse de noche nos dejaron y antes de irme a dormir me quede hablando con Dalia.
Me conto más sobre como la directora intentaba adueñarse de su nuevo descubrimiento.
Un musgo que produce luz por la noche.
(Podría ser muy útil, si logra hacer un cultivo grande.) Por la mañana y casi sin que nadie se hubiera despertado, me preparé y salí de casa.
― Gorito ― Señor Neo, tiene que esperar a que Antón llegue.
Antes de poder salir de casa.
― ●― ¿Habéis estado toda la noche en la calle?
― ― Jurito ― Si, señor, no podemos dejarlo sin vigilancia, es el trabajo que la marquesa nos encomendó personalmente.
― ●― Antón se quedaba a dormir, tu crees que nos importa si estáis dentro de casa, cerca del calor de una chimenea, esta noche ni se os ocurra quedaros aquí fuera.
― ― Jurito ― Es muy considera… ― ●― Es verdad, no tengo tiempo, que uno de vosotros venga conmigo y el otro le diga a Antón que nos encontramos en el palacio de la marquesa.
― Sali a paso ligero, como al chico le costaba seguirme baje el ritmo, pero aun así llegamos rápido al palacio.
En la puerta tuve que esperar a que los guardias avisen a la marquesa.
Le tomo casi una hora en salir y recibirme.
Enfadado, por la pérdida de tiempo.
tome un té con ella.
Donde le conté todo el plan, incluido la parte donde ella paga, a todos los trabajadores una suma elevada y les proporciona comida.
No se si es porque estaba medio dormida o porque ya no le importaba nada lo que le decía, pero no me dijo nada mientras le contaba el plan para estos días.
― Sorina ― Solo una cosita, te importa si veo con mis propios ojos como trabajas.
― ●― Ningún problema, pero prepárese para andar mucho, vamos a ir de un gremio a otro todo el día, le recomiendo que no se ponga hoy tacones.
― ― Sorina ― Lo tendré en cuenta.
― ●― Bueno que, vamos o … ― ― Sorina ― Si, ahora mismo.
― ●― Una cosita, me podría prestar su imprenta.
― ― Sorina ― Si claro, pero para que la necesitas.
― ●― Una cosita sin importancia.
― Me llevo a una sala donde estaba la imprenta, se notaba que, ya han jugado con ella, los patrones estaban sucios, y alguno tenia aun la tinta húmeda.
Metí la imprenta y la caja de patrones en la subdimensión y salí por patas, la marquesa me intentó seguir el paso, pero la deje atrás, me fui andando sin darme cuenta, que ella no estaba, cuando llegué al gremio de carpinteros fue cuando realicé que la deje en el palacio.
Delante de todos los carpinteros, Mateo estaba dando órdenes, sobre quien soy y porque estos días me van a tener que hacer caso casi en todo.
Durante su explicación llego la marquesa en un carruaje.
(Estaba calzada con unas sandalias.) Saqué la imprenta delante de los carpinteros y comencé con la explicación del funcionamiento básico.
Luego les explique cada parte y como se debería de hacer.
Posteriormente, y con los consejos de Mateo, dividí a los carpintero en 50 grupos, según las relaciones entre ellos, donde cada grupo esta formado por 4 expertos, 8 ayudantes y 12 aprendices.
Saque los planos de la imprenta.
(Que redibuje anoche porque no podía dormir.
En esta ocasión la imprenta usa un tamaño de papel A4 a diferencia del de la marquesa.) Entre Mateo, los propios carpintero y yo, creamos los 50 grupos, que no los repartí según el numero de piezas, sino que había varios grupos que hacían la misma pieza.
Mi plan era que las piezas más complicadas fueran echas por un solo grupo, para conseguir 2 imprentas listas para hoy, y si los demás se ocupan con las piezas fáciles, teniendo en cuenta que mi objetivo era que posteriormente se unieran a los grupos de las piezas difíciles.
Agilizando el proceso.
Luego fuimos al gremio de hereros, donde Durman me estaba esperando enfadado, por tardar tanto, pero al ver a la marquesa, se tranquilizó.
A todo esto, Antón llego justo antes de la explicación del funcionamiento de la imprenta.
Volví a explicar la y repartimos los 80 hereros entre los 20 hornos que hay.
Por lo que a cada uno de los grupos les tocaba 4 caracteres, pero primero teníamos que hacer la arena para la fundición.
Expliqué el proceso, pero Ruki no me pudo sorprender más trajo varios sacos con la arena, Durman siendo un ladrón me robo el invento de la arena y todo ello por contarle mi día a día la semana pasada, copiándome comenzó a fabricar el mismo la arena de fundición, por lo que tenían bastante para todos.
Decidimos hacer cajas de 8 caracteres, para verter los a la vez consiguiendo 2 patrones para el mismo carácter.
Los grupos estaban compuestos por 4 herreros expertos y 6 ayudantes, cada grupo lo dividimos en 4 puestos, el que preparaba el acero, con un ayudante, otro se encargaba de verter el acero en los moldes y 2 puestos con los demás ayudantes puliendo y limpiando los patrones además de la preparación de los siguientes moldes.
Con la fábrica en marcha volvimos a ir al gremio de carpinteros para supervisar todo, había errores, y no me los podía permitir, por lo que decidí ayudar yo también, sobre todo en las piezas complicadas.
No pase mucho tiempo ayudando cuando un miembro del gremio de herreros me llamó, así que deje el trabajo para volver, estaban teniendo problemas con el carbón.
No me quedo otra opción que ir a por la vía fácil la magia, con cristales de Magiston talle las runas necesarias para crear un fuego en medio del ya existente, alargando la vida del fuego y consumiendo menos carbón.
Tuve que volver al gremio de carpinteros para exigirle que compraran o prepararan comida para todos los carpinteros por lo que Mateo mandó a sus ayudantes a reservar las tabernas cercanas, donde la marquesa envió a sus criados, para pagar por la comida de todos.
Luego volvimos al gremio de herreros, para pedirle a Riki que preparara la comida de todos.
En la comida, me reuní con Durman, Mateo y Sorina.
Donde ellos comenzaron los informes del proceso.
●― Si seguimos con este paso, creo que para hoy tenemos al menos 2 imprentas echas, y todas las piezas fáciles terminadas, y con respecto a los patrones, creo sinceramente que para mañana a la noche los tenemos todos.
― ― Sorina ― Si te soy sincera no me esperaba que todos participaran al unisonó.
Creía que iba a ser más caótico.
― ― Durman ― Tengo un buen yerno.
― ― Mateo ― ¿Ya se han casado?
― ●― No todavía no.
― ― Sorina ― y dime ¿Cuánto llevas saliendo con Dalia?
― ●― No se una semana y pico.
― ― Sorina ― Y ya te quieres casar con ella.
― ●― Es un poco repentino, pero no creo que encuentre a otra chica tan maravillosa, inteligente, amable, mal humorada, dormilona, tiene ese algo que no me deja pensar en otra cosa que no sea tener hijos con ella.
― ― Mateo ― ya veo tú solo quieres hacer los hijos.
― ●― Supongo, que eso está bien, pero en verdad quiero ser padre, por encima de todo y que ella sea la madre de mis hijos, quisiera vernos rodeados de nuestros hijos, que se peleen, que aprendan de nosotros, que disfruten de crear cosas como ella o yo, no sé, es algo que aun lo tengo muy lejano.
Y tengo claro que hay personas de mi edad que ya son padres de uno o dos hijos.
― ― Sorina ― Le das mucha importancia.
― (― Durman ― Ves que no todos los muchachos de hoy son como tu yerno Mateo.
―) (― Mateo ― Este no cuenta, este es más raro que ver a un cazador, segando.
―) ●― Como no le voy a dar importancia cuando Dios me otorgo la vocación de ser padre.
― ― Sorina ― Otra vez con ese Dios tuyo.
― ●― Cuando se acabe esta locura, si lo deseas podemos hablar más.
― Volvimos al trabajo, durante la tarde no pare de ir de un gremio a otro, en algún momento se que Sorina se me tuvo que perder, porque la deje de ver.
Luego me entere que se quedó a descansar en el gremio de comerciantes.
Y tal y como lo prometí, al final del día tuve dos imprentas listas, solo me quedaba entregarlas en el gremio de comerciantes.
Hoy dejamos casi un 40% de los patrones hechos y en cuanto a las imprentas, ya teníamos las piezas sencillas echas, se estaban secando después de la capa de barniz.
De las piezas complicadas solo terminamos 6 más, podríamos a ver montado una o dos imprentas adicionales, pero tuve que entregar las dos primeras, ya.
Mandamos a todos a casa, con el pago del primer día 1 moneda de plata, por trabajar un día entero.
Al repartir el dinero algunos estaban exhaustos otros parecían estar preparados, para la decepción, pero ver esa moneda de plata extra en el sueldo les fue suficiente para alegrarles el día.
Luego fui con la marquesa a entregar las dos primeras imprentas al gremio de comerciantes, donde, Sena y Selene me estaban esperando.
Tenían una sala preparada para las imprentas, papel de todos los tamaños, tinta, era una habitación bastante grande, la iluminación no era la mejor, porque las ventanas eran pequeñas y la luz de las velas tampoco es que fuera la gran cosa.
Después de colocar las imprentas y las dos cajas de los tipos móviles, comencé con la explicación, dentro de las sala aparte de Sena, Selene y Sorina, teníamos a 10 miembros del gremio, de los cuales dos eran las encargadas del texto y los 8 restante es decir 4 por máquina, eran los encargados o los operarios de dicha máquina, las chicas encargadas de los textos en realidad son dos nobles, de clase baja que al parecer tienen que trabajar porque son pobres, pese a ser nobles.
(Cosas de nobles) Con la ayuda de Sena y Selene y un modelo que Hunt planeó creamos el primer formulario de registro mercantil.
Lo dibuje a mano, para posteriormente, colocar los tipos móviles y comenzar con la impresión del documento, en la otra imprenta creamos el segundo formulario, el de declaración de bienes a vender.
Sugerido por Sena, para la festividad de la semana siguiente.
Aunque a las dos muchachas les tomo un momento ver donde estaban cada una de las piezas, entender cómo ha de ponerse en la imprenta y como se debe reorganizar el pensamiento, lo hicieron bastante rápido.
En cuanto a los cuatro que iban a imprimir, al principio cometieron un par de errores típicos, poner más tinta, apretar de más o de menos.
No esperar lo suficiente, pero poco a poco, en algo más de una hora ya teníamos unos 50 formularios de cada tipo.
●― Supongo que estos ya están secos.
― ― Sena ― Sabia que erais capaces de hacer esto, pero nunca me espere un resultado tan bueno.
― ― Sorina ― ¿Está seguro de que esto aligerara la carga de trabajo en el gremio?
― ― Selene ― Mucho más de lo que se imagina, con estos formularios podremos registrar a más comerciantes y no perder tiempo en escribir a mano todo.
― ●― Aun así, tiene que a ver alguien que escriba a mano el contenido.
― ― Sorina ― Espera, alguien tiene que escribir en este formulario.
¿Por qué?
― ●― Creo que no prestaste atención el otro día.
En este papel están los datos que un comerciante tiene que rellenar el mismo, o un miembro del gremio, pero al estar todo organizado nadie puede fallar al encontrar o buscar el nombre, de quien es el dueño de la compañía, en el segundo formulario al declarar todos los bienes, el gremio se puede hacer una idea de que va a vender cada comerciante y organizarlos a todos por grupos o dispersarlos.
― Las tres comenzaron a planear mas formularios, que, aunque alguno era excesivo, tenían muy buenas ideas y estaban disfrutando de la idea de tenerlos, seguramente ya los tenían hechos a mano, pero al poder hacerlos tan rápido seguro que consiguen hacer configuraciones y recaudar datos que antes se les podría hacer tedioso.
Me despedí y me fui directo a casa, cuando llegue ya había oscurecido, casi por obligación de Antón los guardias entraron dentro de la casa y cenaron con nosotros, luego, Durman les ordenó quedarse toda la noche en el comedor ya que desde ahí se podía ver el patio y la entrada principal.
Además de estar acogidos por el calor de una chimenea.
Finalizada la cena fui directo a la ducha y luego a la cama, estaba tan cansado que no podía más.
Dalia en cambio seguía jugando en el taller de Durman con algún otro invento que tendría en mente.
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