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Dos y un nuevo Mundo - Capítulo 103

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  4. Capítulo 103 - 103 Respiración
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103: Respiración.

103: Respiración.

Hace unos meses, cuando Abel estaba en medio de su entrenamiento por fin decidió plantear la inquietud que tanto lo había estado aquejando.

– Maestra…

¿Algún día …me enseñarás…

tu …técnica de respiración?

– exclamó mientras luchaba por ingresar aire a sus pulmones.

– ¿Uh?

¿Qué clase de pregunta es esa?

– Respondió Ashley, su mirada y voz parecían un poco intrigadas, aunque no pasó mucho antes de que sonriera de forma brusca.

– Claro, ahora que lo pienso tienes razón.

Abel había estado sintiendo las limitaciones de la respiración básica desde hace un tiempo, nunca le faltaron factores y nunca sufrió una fatiga mental que llegara por el uso de estos, sin embargo, aunque muchas veces había demostrado hazañas que lo elevaban por encima del promedio comenzó a darse cuenta de que, para avanzar, para demostrar esa fuerza explosiva que tanto observaba, debía empezar a “especializarse”.

Ashley era un claro ejemplo de lo que buscaba Abel, ella siempre respiraba de forma común a pesar de correr largas distancias, nunca se agitaba y al igual que él, cuando usaba factores, mantenía la respiración básica, pero el asunto cambiaba cuando Ashley comenzaba a luchar enserio, en ese momento no solo el aura a su alrededor y su fuerza aumentaban e iban más allá de lo que había mostrado, sino que su misma respiración mutaba a algo que Abel luchaba por entender.

Si era sincero entonces Abel se había dado cuenta de esto hace mucho, pero nunca menciono nada ya que pensaba en “todo a su tiempo” sin embargo el tiempo pasaba y la idea de volver a su casa, de estar listo para regresar a su hogar se hacía más presente y fuerte conforme pasaban los días.

El mismo había intentado muchos cambios a la Respiración básica, pero nunca consiguió algo que se sintiera “natural” o que no lo forzara y desviara su forma de respirar y utilizar factores, nunca encontró eso que lo empujara al siguiente paso hasta que finalmente decidió preguntar.

– La respiración…

si…

respiración – Ashley murmuró brevemente mientras pensaba.

– …

Abel esperaba con expectativa, su Maestra con regularidad era alguien que no podía tomar enserio, pero si en algo era “seria” eso es en el entrenamiento y en el dinero, así que Abel solo aguardó y pronto una sonrisa en el rostro de Ashley fue dibujada.

– Claro, te podría enseñar, pero ¿Eso no sería aburrido?

– Exclamo levantando los hombros de forma natural.

– ¿Eh?

– se quejó Abel.

-Nada de “¿Eh?” – Respondió Ashley – piénsalo, te he enseñado como moverte, como pelear, como aprovechar tu cuerpo, pero aún tienes que mejorar en todas esas cosas y aun así quieres que te enseñe mi técnica de respiración, ¿Enserio?

– …

Sus palabras fueron un duro golpe para Abel, él pensó por un segundo en responder, pero no hacía falta decirlo en voz alta para saber lo inmaduro y estúpido que sonaba, además de malagradecido, por eso se calló, sin embargo, el problema, el dilema que enfrentaba era real y no pudo evitar mostrar el sentimiento amargo en sus ojos.

– …

Y Ashley, siendo más perspicaz de lo que deja ver, no pudo evitar notarlo, siendo ella quien lanzó un suspiro amargo antes de quejarse.

– ¡Ahhhh está bien!

¡¿Esto es injusto, sabes?!

Hubiera preferido que hagas un berrinche o digas lo que sea, pero ahí vas, poniendo una cara de perro regañado…

– ¿Eh…?

Abel se mostró confuso, sin embargo, su corazón había dado un brinco.

– ¡”Eh” nada!…

– Ashley apretó los puños y Abel retrocedió instintivamente, pero un suspiro calmó la situación antes de volver a hablar – Escucha, no te enseñare mi respiración.

– ¡Pero-!

– ¡Escúchame primero!

– Gritó nuevamente cortando a Abel – No te la enseñaré, pero no es porque no quiera, sino porque no puedo, no te serviría.

– ¿No me sirviria?

– Abel estaba más confundido que nunca.

– Dime – Habló Ashley con un rostro serio – ¿Sabes algo de la magia, sobre los magos?

– …

Abel fue tomado nuevamente por sorpresa, “¿A que iba esta pregunta?” pensó, pero la seriedad llevaba de la mano la situación y no necesitó recordar para responder.

– Conozco muy poco…

menos de lo básico creo yo.

– Bueno, eso sirve.

Ashley se sentó en el suelo, con los brazos en el suelo y las piernas cruzada era una posición muy relajada, y entonces, al mismo tiempo, hizo un gesto que invitó a Abel a hacer lo mismo, aunque sus pocas palabras gritaban a que no continuaría hasta que se sentara.

Abel no lo dudó, no había razón y una vez Abel se sentó frente a ella, sus labios se abrieron de nuevo.

– Te haré una pregunta, ¿Por qué crees que un mago de hielo no puede lanzar magia de fuego?

– ¿N-No pueden?

– Tartamudeo Abel – No lo pienses mucho, solo responde – Respondió Ashley algo molesta por el “sabelotodo” de su alumno.

Abel pensó, había leído un par de libros, pero nunca se acercó a la magia ya que no era algo que llamara su atención en general, eso más unas palabras y explicación que escuchó de pequeño le daban suficiente para elaborar una respuesta mediocre, así que prefirió no hacerlo.

– No lo sé, nunca lo pensé tan a fondo.

Ashley lo miró con cautela, sabía que se guardaba algo, aunque sabia que no era especialmente importante ya que sino lo diría, además,si no quería decirlo no necesitaba hacerlo después de todo esto no era una clase o examen.

Así que simplemente continuó.

– La respuesta son sus “Factores Mágicos”.

– …

– No te ves sorprendido para alguien que no lo sabía – refunfuño Ashley, pero solo siguió.

– Cuando un Mago pasa por la “Conversión de Sangre” y comienza a practicar la magia entonces descubre que hay elementos que son más fáciles de usar que otros y a eso le llamamos Afinidades Naturales, ya sea por herencia o adaptabilidad para sobrevivir, eso no cambie el hecho que nacen para y con ella, además que no se puede cambiar.

– …

Entiendo.

– Entonces, te haré otra pregunta, ¿Por qué no puedo enseñarte mi respiración?

Abel pensó y recordó todo lo que pudo sobre la “Conversión de Sangre” y la “Conversión de cuerpo” pero fuera de distinciones obvias no pudo hallar una respuesta clara, sin embargo, solo tuvo que dar un paso más allá para saberlo.

– La conversión Elemental…

– Murmuró y Ashley sonrió al escucharlo.

– Exacto.

Entonces se levantó  – La conversión Elemental es un proceso por el cual nosotros, Los Potenciadores, pasamos y, aunque es algo nunca visto en alguien de tu edad, no puedes escapar de los beneficios y perjuicios que este conlleva.

La respiración Básica era algo que todos los Mercenarios, no, así como Abel escuchó en el pasado, era algo que todos los Potenciadores sabían, después de todo era la base fundamental incluso de la vida.

– Será más rápido mostrartelo.

– dijo Ashley sabiendo que su monstruoso alumno aprendis más con un claro ejemplo.

Ashley levantó los brazos, tomó sus espadas y las agitó despacio.

Los trazos que el filo dibujaba eran impecables, eran movimientos practicados miles sino millones de veces, pero lo mismo fue con la respiración, esta no se vio afectada por más fuerza que Ashley comenzó a poner detrás de sus movimientos y, aunque era algo que Abel también hacía no podía evitar verse hipnotizado por el espectáculo.

Pero entonces, en tan solo un respiro, algo cambio.

Los filos de las espadas comenzaron a “gritar” cuando se agitaron luego de que los Ojos carmesís de Ashley comenzaran a brillar y no tardó mucho para que el calor que provocaba el cuerpo de Ashley comenzara a derretir la nieve incluso antes de tocarla como si ella misma se hubiera convertido en un fuego ardiente, pero ahí no quedó todo, sino que esta vez el salto fue radical.

La respiración de Ashley era serena, no brusca ni apurada, más bien era pausada y resistente como un fuego que nunca se apagaría en la tormenta, y entonces no solo los filos, sino todo alrededor comenzó a calentarse cuando su respiración pareció profundizarse y Abel tuvo que retroceder.

El baile comenzó a dejar ilusiones ópticas por la diferencia de temperatura en todo el paso de las armas y finalmente una última respiración lo calmó todo al mismo tiempo que ambas espadas bajaron.

– ¡…!

Parecía el final de una coreografía ensayada, pero con los ojos cerrados Ashley los volvió a abrir dejando ver sus pupilas como dos llamas ardientes y agitó sus espadas hacia el cielo haciendo un corte en cruz, los filos brillaban al rojo vivo y crearon una hazaña inimaginable.

– Esta es mi respiración, es una respiración creada con la intención de imitar y cumplir con mi elemento, la llamo “El ardor de una llama”, ¿Ahora lo entiendes?

– preguntó Ashley.

Era temprano en la mañana, ambos estaban a espaldas de la casa de Ashley, el clima era el normal, nubes grises y una nevada eterna, sin embargo, en el momento que Ashley mencionó el nombre de su técnica los rayos del sol, directos sin pasar por ninguna nube, cayeron sobre ella y dibujaron en el suelo una X.

El último ataque de Ashley parecía poderoso, pero todo el mundo en la capital observó el cielo y mientras las nubes cortadas trataban de cubrir la cicatriz que dividía las nubes, muchos pensaron en la fuerza que estaba más allá de lo que pensaban, otros adoraron la belleza de un cielo nunca antes visto, pero, el principal protagonista, no, a quien se lo había dedicado el protagonista o el artista de aquella obra, Abel, tenía los pensamientos lejos de toda atención tanto de Ashley como del cielo, se podía decir que el más cercano al centro de toda esta obra, el que estaba sentado en primera fila, no apreciaba la obra, sino que había encontrado algo en ella, un significado oculto que solo podía llamarse “inspiración” o “comprensión ” y los ojos de Abel se iluminaron.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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