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Dos y un nuevo Mundo - Capítulo 116

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  4. Capítulo 116 - 116 Estampida X
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116: Estampida (X) 116: Estampida (X) La estampida terminó.

– ¡Ahhhhhhh!

– ¡Wooooooooh!

Y todos los que participaron o veían desde la distancia gritaron de emoción, habían sobrevivido.

– Ten cuidado…

– Apoyate…

La lucha fue salvaje, no hubo otra Bestia de Mana, pero el peligro de las Bestias iba aumentando tanto que las últimas dos oleadas solo participaron Altos Mercenarios, no, casi todos eran Altos Mercenarios, ya que de entre todos ellos un Mercenario Intermedio se había colado sobreviviendo y peleando con todas sus fuerzas hasta el final.

La vista era extraña, los Mercenarios se habían subido a los Muros para observar la batalla y estar listos en el peor de los casos, pero ahora que los Mercenarios volvían agotados era extraño observar a un hombre tan joven caminar como si sus Factores de Mejora fueran infinitos y el cansancio no existiera para él, aunque claro, con la emoción en sus cuerpos verlo ayudar a otros a caminar los revigorizaba y les daba confianza en el futuro.

– Dense prisa.

– ¡Ayuden a todos, el siguiente grupo se encargarán de la recolección!

Cuando los Mercenarios entraban a la ciudad los demás habitantes se apresuraban, ahora que no escuchaban el sonido de las campanas, a ayudar a los Mercenarios, además de cosechar los pros de una Estampida.

Un grupo grande liderados por una cara familiar se encamino hacia el exterior y saludo a Abel desde la distancia, sus destinos eran las bestias de mana, la mayor recompensa y consuelo al coste de las vidas que se cobraron.

Todos se movieron rápido, quitaron las escamas, los dientes, incluso los ojos ya que estos servirían para pociones y los alquimistas se volverían locos por tan solo una parte de estás Bestias, aunque lo que más se esperaba fue el Núcleo de Mana, la cual tomó varias horas retirar con seguridad.

El Núcleo de Mana era una piedra azul brillante desconocida o con usos muy limitados en la actualidad, pero extremadamente valiosa no solo por la dificultad de obtención, sino por la belleza que emanaba.

Aunque tosca, la piedra azul emanaba un brillo que encantaba a los ojos y tan solo estar cerca de ella mejoraba notablemente la recuperación.

No había duda de que era un Ítem que todo el mundo codiciaría y María, como Maga, era uno de ellos, pero incluso sin una palabra o haberlo recogido por su cuenta todo el mundo sabía a quienes le pertenecían y habría que ser muy poderoso o muy tonto, no, habría que ser eso y más para codiciarlo, por lo que incluso siendo el ítem más valioso fue el más seguro de llevar.

Las ganancias fueron exorbitantes, todos los materiales eran de gran valor y ni hablar de las cantidades, así que luego de recompensar a las familias de las víctimas y repartir el dinero entre los participantes todos los Mercenarios se encontraban gastando parte de su recompensa en bebidas y festejo, algunos estaban visiblemente ebrios, mientras que otros se veían más entusiasmados por el ambiente y los gritos del lugar comentaban los eventos que se habían llevado a cabo en estas semanas.

– ¡Ja, bien merecido lo que le pasó a ese Tonto Marqués!

– ¡O-oye…!

– respondió un Mercenario nervioso.

– ¡¿Que te preocupa?!

– T-Te escucharán…

El hombre tenía el rostro enrojecido por el alcohol y observó extrañado a su compañero nervioso, entonces sonrió.

– ¿Y qué?

Si ese estúpido ya no es ningún noble, mira, puedo insultarlo y sé que no pasará nada ¡Estúpido, estúpido, estúpido!

– jajaja Los Mercenarios y habitantes que rodeaban la mesa comenzaron a reír, el hombre nervioso los volteó a ver incrédulo, pero ¿Acaso no tenía razón?

El hombre al que tanto temían insultar por las repercusiones a pesar de que tenían razón ya no tenía el poder para hacerlo, después de todo, se le había retirado el título de noble y también lo habían encarcelado en el calabozo por los crímenes cometidos, entre los que estaba incluido haber puesto en riesgo a todos los habitantes de Valtiore, lugar donde vivía con su familia.

Su familia…

pensar en la sonrisa inocente de su hijo hizo que el enojo se apodere de su cuerpo y revuelva su estómago, un ardor extraño había comenzado a quemar su abdomen, por lo que tomó y bebió la jarra de ron en un intento por apagarlo, pero al terminar solo fue peor y la espuma subió por su pecho hasta que de un grito lo unió a los demás.

– ¡Tienes razón, estúpido!

– Jajaja si Todos rieron cuando los nervios abandonaron a su compañero y el alboroto creció.

Por otra parte, en el mismo bar, un grupo más tranquilo disfrutaba del alcohol sin exceso, tenían una mirada algo amarga, aunque no había falta de su felicidad.

– ¿Escuchaste el rumor, parece que hay un nuevo Alto Mercenario?

– ¿En serio?

Escuché algo sobre eso, pero pensé que solo eran bromas…

– Es enserio, aunque aún no hay mucha información ya que parece que fue…

– la mujer no termino de decir sus palabras, solo señaló hacia arriba en un claro gesto.

– Ya veo…

– Si…

– susurraron juntos.

Que significaba ser un Alto Mercenario, si tuvieran que definirlo en una palabra entonces sería “Fuerte” ya que no llegabas ahí solo por suerte, no, de hecho, en un oficio como este dónde la tasa de mortalidad eral alta regresar de cada misión demostraba tu habilidad y, de entre ellos, eran los Altos Mercenarios y los Numerados los que tenían las asignaciones más peligrosas.

Entonces ser un Alto Mercenario significaba ser fuerte, ¿Y qué significaba ser fuerte?

En los Mercenarios eso significaba libertad y poder, libertad de hacer lo que quieras y poder para respaldarlo, así que aquellos que llegaban a este nivel solos o como grupo tenían una influencia en los Mercenarios fueran dónde fueran y por eso tanto sus nombres como caras eran bien conocidos, o al menos sus rasgos característicos, por lo que el hecho de que su información haya sido encubierta decía mucho de los deseos de los fuertes y poderosos, sin embargo, este grupo así como otros tenían en mente un rostro del posible nuevo Alto Mercenario.

Este pequeño no era especialmente fuerte, de los reunidos en este Bar más de la mitad podrían vencerlo en un combate directo por la diferencia de experiencia, pero en una lucha de resistencias se había comprobado que incluso Ashley pasaría un mal rato o perdería ante él, además, el pequeño en su memoria había contribuido enormemente, así que ninguno pensaba que la decisión fuera incorrecta, solo quizás….

Les daba algo de envidia.

– ¿Y dónde está él?

– preguntó al aire uno de los presentes.

– Bueno…

Escuché que estaba de camino a la capital…

– La capital…

– murmuró otra persona.

– Ya ves, ese lugar está lleno de monstruos con forma humana, con esa habilidad y resistencia a esa edad no es extraño que viva allá.

– ¡Ja!

Tienes razón, aunque me preguntó cuánto durará ahí…

– ¿Hum?

¿A qué te refieres?

La pregunta llamo la atención de todos y siendo el centro de atención dudó por un segundo en hablar.

– Digo…

¿Acaso no estamos en guerra…?

Esa duda no vino de las miradas de los demás, no, como alguien que enfrenta Bestias los Mercenarios no temerían a algo como la atención, pero un recordatorio como ese y el que pronto podrían ser llamados a ayudar en la guerra dejaba un mal sabor de boca.

– …

La expresión de los presentes se volvió sombría, el recordatorio había pegado justo donde más dolía, aunque el ron o cerveza en sus vasos y jarras ayudó a calmar esa preocupación.

Por otro lado, al mismo tiempo que Abel regresaba a la Capital del Norte, esta vez escoltado mientras disfrutaba un viaje cómodo, los tambores tribales sonaban sin descanso en el festejo de uno de los mayores eventos del año para los Hijos de la Naturaleza.

En una Plataforma construida de piedra pulida rodeada de gradas, tal como un coliseo, estas estaban repletas e incluso mirabas a individuos colgando de los muros para tener un lugar donde poder ver el evento.

En un “Palco Vip” podía verse al Gobernante absoluto de su especie sentado en medio de todas sus esposas y algunos Ancianos de Renombre, algunos parecían más emocionados que otros y no era de sorprender, los corazones de todos latían con emoción ante la espera del espectáculo que se desarrollara hoy, sin embargo, cuando algunos de sus propios hijos fueron vencidos por los protagonistas de hoy, debieron aparentar disgusto.

Un hombre se situaba en medio de la enorme arena, en otro lugar podría haberse confundido con un presentador o animador, pero en esta, la Sagrada tierra de los Hijos de la Naturaleza, el hombre era lo más cercano a un Sacerdote.

Entonces el estallido de vítores se incrementó al máximo, había quienes no podían soportar el ruido y sus rostros se arrugaron del dolor, pero aun así siguieron gritando, había quienes no podían esperar más y estaban a punto de saltar al escenario, y estaban los dos jóvenes que entraban por caminos opuestos, uno era tan alto y con un cuerpo perfectamente equilibrado entre musculo y estética que dudarías seriamente si te dijeran su edad, su cabello negro y los cuernos que sobresalían curvados a los lados de su cabeza amenazaban con atravesarte si te acercabas.

El otro, por el contrario, era una persona que cabía perfectamente en la palabra “adolescente”.

Sus rasgos aún dejaban ver la grasa juvenil presente en su cuerpo, tenía un cuerpo delgado, aunque no se veía débil, y lo único no acorde a su edad era su cabello blanco que estaba atado en una cola que caía hasta su cintura.

Ambos se contrastaban, el chico de cuernos de Buey se veía feroz, sus rasgos ya desarrollados dejaban a más de una mujer suspirando, por otro lado, el chico de coleta blanca dejaba ver la belleza que desarrollaría en el futuro, aunque por el momento tranquilamente podrías confundirlo con una señorita si lo vistieras con la ropa correcta, aunque, de todo lo opuesto que eran había dos puntos que los unía en un mismo grupo, uno era la emoción en sus ojos y lo segundo era el “peligro” que desprendían.

El chico con cuernos de Buey dejaba en claro el peligro al que te exponías si le buscabas pelea, pero el otro chico era, aunque más sutil, tenía una presencia filosa que te haría pensar si molestarlo fuera una buena idea, pues el aire a su alrededor parecía tener vida y eso solo se reforzaba cuando ambos participantes llegaron al centro, uno a cada lado del Sacerdote Tribal, y el chico comenzó a levantarse como si la gravedad no existiera hasta estar a la misma altura que su oponente.

Los presentes sabían que la fuerza de estos pequeños no era ningún juego para su edad, después de todo este combate se desarrollaba en los cuartos de final de un evento que llevaba transcurriendo todo el año y a donde solo podías llegar demostrando tu poder.

– Ante los ojos de nuestros Antepasados, esperamos una pelea donde den todo de si sin malas intenciones, una pelea limpia que haga rugir nuestros corazones…

Las palabras del hombre no se escucharon, de hecho, parecía que su boca se hubiera estado moviendo mientras murmuraba cosas sin sentido, pero todos los presentes asintieron al unisonó lo que parecía más una oración que una introducción y los chicos se tomaron de la mano en señal de respeto, una sonrisa tranquila estaba impresa en el rostro del joven de cabello blanco mientras que una confiada y expectante estaba en el rostro del chico Buey.

– Entonces…

– Dijo el Sacerdote Tribal – Comiencen.

Ante sus palabras ambos niños se soltaron y retrocedieron, el chico Buey Saltando con una agilidad inusual, mientras que el de cabello blanco voló a toda marcha antes de detenerse a unos metros.

Sus ojos escanearon a su oponente, no era la primera vez que se encontraban, en estos años se habían topado muchas veces, pero esta era la primera vez que pelearían de frente y, aunque nadie lo creería, una sonrisa divertida…no…

una sonrisa de locura apareció en el rostro del niño con cabello blanco…

de Kayn.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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