Dos y un nuevo Mundo - Capítulo 117
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- Capítulo 117 - 117 El Mago de Pelo Blanco
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117: El Mago de Pelo Blanco 117: El Mago de Pelo Blanco Los habitantes no se veían sorprendidos por el cambio en su expresión, de hecho, parecían expectantes de lo que venía a continuación, y el chico Buey tomó la iniciativa saltando hacia Kayn.
Los movimientos eran rápidos, con cada paso la distancia se acortaba significativamente, pero antes de chocar con Kayn sus pies dieron un paso horizontal cambiando rápidamente su dirección y en un pestañeo se encontraba en su espalda.
Un golpe con su brazo derecho fue lanzado hacia el rostro de Kayn, quien recién reaccionaba y estaba volteando mientras seguía su impulso.
– …
Pero con una sonrisa aún en su rostro, Kayn no mostró signos de miedo o preocupación, ni siquiera pestañeo y, el golpe que parecía inevitable golpeó el aire y se detuvo, no, lo que golpeó fue la Barrera Mágica de Kayn.
– ¡Heeee!
– ¡Woahhhhhh!
Los gritos se elevaron por el corto intercambio, la disputa tan esperada llegó antes de la final, después de todo quienes eran los dos niños sino los mejores de sus clases.
– jujuju, esto estuvo cerca.
– Rio Kayn.
– ¡…!
Kayn levantó su brazo de inmediato creando un arco desde el suelo hasta el cielo en la dirección del chico Buey y este se alejó de inmediato mientras se apartaba del camino, para alguien que miraba por primera vez un combate de este niño, no, para alguien que no conocía a Kayn estás acciones le parecían sin sentido, pues su movimiento fue rápido, aunque eso solo hablando de los Humanos, pero para un Hijo de la Naturaleza el movimiento fue tan lento que era aburrido incluso de verlo, sin embargo, todos los que se confiaron y pensaron de esa forma terminaron perdiendo, ya que sin espera el aire alrededor bajó la temperatura y picos de hielo crecieron furiosos cubriendo y atravesando toda la arena en la dirección que Kayn había señalado.
Las puntas estaban circuladas, ya que este combate no era a muerte, pero ver el hielo reluciente bajo el sol hizo tragar a más de uno.
– Buen intento.
– Respondió el chico Buey con una sonrisa provocativa.
Entonces saltó hacia Kayn, su mirada confiada parecía decir que la barrera no soportaría mucho tiempo contra él y golpeó otra vez.
– ¡Vamos!
– grito Kayn.
La barrera se hizo visible, su forma compleja atravesó los corazones de aquellos que habían peleado contra Magos Humanos, ellos también querían probar a destruirla, lo que solo encendió más a la audiencia.
– ¡Ha!
¡Ha!
¡Ha!
El chico Buey cambio de dirección incontables veces, luego golpeaba y volvía a moverse.
Gracias a su velocidad tomó por sorpresa a Kayn muchas veces y los picos de hielo fallaron en todas las ocasiones, pero la sonrisa nunca salió de su rostro.
Entonces la barrera se rajó.
– ¡Wowwwww!
– ovacionó la audiencia y antes de que el siguiente golpe caiga sobre las grietas, Kayn llevó sus manos al suelo.
– ¡…!
El chico Buey saltó hacia atrás cubriendo su rostro y torso, reconocía está escena y supo de inmediato que no hubo escapatoria.
Los Factores Mágicos de Kayn cambiaron por completo y se tiñeron de un celeste hermoso, entonces fluyeron sin descanso ante las ordenes de Kayn y, comenzando con una fina capa de hielo bajo sus manos, cubrieron todos los alrededores sin excepción antes de que llegara el deseo de su amo y salieran disparados como picos cubriendo y atravesando toda la arena como estacas.
La escena fue sorprendente, ¿Qué tan capaz debería ser un Mago para lograr cubrir la enorme arena en tan solo un segundo?
algunos en el público lo sabían y los que no solo se dejaban llevar por la emoción.
– ¡Helam!
– grito una pareja en el público, por sus cuernos y rasgos similares parecían ser los padres del niño.
Su voz estaba teñida de preocupación, el niño buey, Helam, había sido cubierto por el hielo y yacía enterrado sin señales visibles, pero como si quisiera aliviar su temor, una parte del hielo en la arena se rajó e inmediatamente se quebró mientras salía disparado con un rugido.
– ¡Haaaaaaa!
– en todo su cuerpo se podían ver los moretones donde los picos impactaron antes de cubrirlo, sin embargo, Helam seguía luciendo una mirada confiada y escupió al suelo luego de sacudir la escarcha en su cuerpo y ropa.
– ¡Oh, ¿Resististe eso?!
– exclamó Kayn.
Helam le hecho una mirada significativa antes de sonreír.
– ¡Ja!
¿Eso es todo lo que tienes?
Si piensas que con eso me vencerás, entonces mejor ríndete de una vez.
– Jajaja – Kayn se rio- tienes razón, pero esto aún comienza.
– Eso quería.
Sin esperar más Helam se lanzó hacia Kayn, su paso quebró el hielo bajo él y sus alrededores.
Entonces estrelló su puño que apuntaba a la cara de Kayn, el impacto dejo salir un fuerte sonido, pero lo más sorprendente fue la Barrera que se irguió entre ambos, en ella no había ni una sola grieta.
– ¿Cómo…?
– murmuró Helam.
– Te demoraste.
Kayn aprovecho la sorpresa de Helam y estiró su mano abierta, esta atravesó la barrera como si no existiera y la resistencia que ofrecía hacia Helam era solo una ilusión, tomó su brazo y con viveza golpeó el abdomen de su oponente con su otro puño, este estaba rodeado de hielo.
– ¡Buagh!
Un mago usando un golpe, es decir, peleando a corta distancia, eso era algo sumamente extraño de ver, pero lo realmente extraño es que el golpe parecía haber sobrepasado la resistencia de Helam y había causado daños significativos, ya que saliva fue expulsada de su boca.
– ¡Uffff!
Helam retomó el control sobre él y respiró profundo, estuvo por contratacar, pero Kayn lo soltó rápidamente y retrocedió metiendo sus brazos en la barrera.
– ¿Cómo…?
– quiso preguntar Helam, pero un dolor agudo le llamó la atención.
Helam observó su brazo, más específico el lugar donde había sido tomado y vio como está se había congelado, o al menos parecía haber estado a punto, mientras la zona alrededor se notaba grisácea en su tez oscura.
– No debes distraerte.
– presumió Kayn, sus ojos seguían su sonrisa divertida.
– …
Helam lo miró.
“¿Quién era Kayn?” Helam pensó.
“¿Acaso no era el representante de la otra clase?
¿Acaso no era el niño humano que había robado la atención en los últimos años?
¿Acaso no fue el niño que lo venció en el último año?” Helam no era parte de la “realeza” de los Hijos de la Naturaleza, de hecho, sus padres estaban relegados a grupos de trabajos manuales, pues con constituciones especiales ni uno era bueno para la lucha o la caza a pesar de pertenecer a la tribu de Bueyes Negros, así que, al comienzo, cuando escuchó el nombre de Kayn hace unos años, pensó “Eso no me incumbe” Helam había escuchado de sus padres la dualidad que había con los humanos, pues contrario a ellos, con capacidades físicas altas a pesar de su deficiencia, los humanos podían dividirse en dos grupos, los débiles, personas cuyo poder individual era tan bajo que una Bestia Menor era un peligro mortal, y los Fuertes, cuyo poder rivalizaba con el de sus antepasados y contra quienes los números no importaban.
Él tenía un sueño, amaba a su familia, amaba a los padres que le dieron todo lo que se merecía y lo apoyaron en todas sus decisiones, amaba a su Especie, y por eso quería pertenecer al grupo que se encargaba de castigar a quienes dañaban ese amor y por eso nunca se dejó llevar o influenciar por lo demás, él solo miraba hacia adelante…
sin embargo, hace un par de años, en una curiosa expedición, fue obligado a ver hacia atrás y ahí encontró Bestias hambrientas dispuestas a devorarlo para ascender, aunque eso no le preocupó ya que eso era el día a día de un Hijo de la Naturaleza y él no era distinto, devorar a otro y situarte en la cima del poder, pero lo que en verdad lo golpeó fue aquella Bestia…
aquel monstruo que caminaba a su paso, solo, sin prisa y alejado de los demás, pero a pesar de mostrarse ajeno a todo, si te acercabas lo suficiente te devoraría indiferente y ni una de las otras Bestias podría evitarlo.
Este niño no era único, con la mirada más amplia observó a otras Bestias igual de peligrosas, pero ni una era como está, deja de lado la Especie, era su propia naturaleza la que lo alejaba de los demás y, a la vez, lo resaltaba.
Ante esta criatura extraña, ante este monstruo, Helam había encontrado un nuevo y más grande objetivo.
El joven observó su abdomen, aún sentía el frío por el golpe que acababa de recibir, pero una imagen estaba grabada en su mente y este golpe solo se sintió como una burla que lo hizo chasquear los dientes.
– Te lo advierto – su voz se hizo profunda, oscura – si sigues tomándolo como una broma entonces lo lamentaras.
– …
Por primera vez en todo el combate la sonrisa había desaparecido del rostro de Kayn dejando ver una expresión complicada, los Factores en su cuerpo Vibraron, pero una extraña sensación los calmó y solo unos pocos respondieron al llamado de Kayn, entonces miró los ojos de su contrincante, sentía que debía disculparse, sintió que merecía una explicación, pero solo apretó su puño y liberó los pocos Factores Mágicos que se movían, cambiando su color al celeste y creando puntas de hielo flotando en el aire.
– …
– Helam suspiró – Así que esa es tu decisión…
– y cuando sus palabras terminaron, su piel morena se oscureció al mismo tiempo que su cuerpo comenzaba a crecer y retorcerse en una vista macabra.
Sus brazos, torso, piernas y cuernos ahora eran dos veces más grandes y anchos, sus dedos apretaron el suelo bajo él y dejaron marcas antes de triturar los guijarros que tomaron y finalmente un pelaje, más cerca del negro que del gris, cubrió todo su cuerpo mientras las pupilas amarillas de Helam se desvirtuaban y se volvían negros por completo.
– ¡Siiiii!
– ¡Vamoooos!
– ¡Helam!
¡Helam!
El espectáculo que debió asustar incluso a los adultos causo, por el contrario, una enorme oleada de aplausos, gritos y expectativas sobre el responsable, elevando a la audiencia a un nuevo nivel de éxtasis, sin embargo, Kayn había cambiado su expresión y se podía ver…
nervioso.
– ¿Asimilación…?
– susurró.
– ¡Kraaaaaa!
Entonces Helam se lanzó hacia Kayn antes de siquiera ponerse en pie, su embestida, como la de un toro a un blanco, destrozó la arena con cada paso y Kayn no pudo hacer nada contra la velocidad, así que los cuernos puntiagudos se clavaron en la barrera sin resistencia y la atravesaron hasta detenerse justo frente al rostro de Kayn.
– …
Maldición…
– dijo Kayn mientras tragaba nervioso.
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