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Dos y un nuevo Mundo - Capítulo 68

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68: De Regreso a la Escuela.

68: De Regreso a la Escuela.

Lugos no hizo mucho más después de explicar sobre el evento principal del año que se llevaría a cabo en unos cuantos días, aún tenía cosas de las cuales quería hablar pero al final no pudo hacer más que seguir el ritmo a los pequeños entusiastas.

Esrael se entusiasmo con el regreso a clases con Kayn, por lo que armó un alboroto para comprobar la eficiencia de la barrera de su amigo.

Estas dudas fueron la verdadera razón que arrastró a Lugos a seguir a los pequeños, ya que sin duda también le interesaba aprender sobre ella, no solo la composición, sino también la carga que podría representar sobre uno, después de todo, aunque él personalmente y muchos de los “Magos”, por no decir todos, en las tribus no podían barreras propias de los magos, además esta no era una barrera que haya visto en el pasado.

No solo defendía de lo físico y a lo mágico, sino que incluso al fenómeno físico que eran las ondas de sonido.

Sin embargo Lugos no resolvería ni una de estas preguntas, por el contrario quedaría con muchas más.

Los Magos llevan una formación estricta desde jóvenes, después de todo necesitas conocimiento para trasmitir tus ordenes con mas claridad y nitidez a tus Factores Mágicos, no solo eso, sino que en cierto aspecto también necesitas una enorme imaginación que te permita ir más allá de lo que la gente promedio sueña, por esta misma razón un Mago podría ser considerado desde un profesor en forjamiento o un soñador hasta un erudito sin par, pero…

– Entonces…

¿Dices que solo lo hiciste?

– Sí.

– ¿Solo trataste de lograr lo que querías y en consecuencia lo lograste?

– Sí.

– ¿Cómo?

– No sé, al comienzo fue difícil, pero con el tiempo me daba cuenta de las carencias que presenciaba y las cambiaba en consecuencia.

– ¿Carencias?

¿Cambiar?

¿Cómo?

– No sé.

– …

Pero este niño simplemente no podía explicar como lo hizo, respondiendo palabras que a los oídos de Lugos se escuchaban como “Solo lo hice y ya”.

Cuando Kayn entró a la Escuela junto a Esrael, por consideración hacia Kayn más que nada, fue que se repasaron términos anteriores, tanto técnicos como prácticos y según Lugos, quien lo observó, este niño quedaba fascinado descubriendo y tratando por primera vez muchos términos por lo que Lugos podría haber apostado su vida a que Kayn no recibió una educación adecuada, lo cual no era extraño, ya que estaba familiarizado con el flujo de vida que llevan los humanos, sin embargo también era cierto que parecía ser conocedor de temas y comportamientos que deberían ser ajenos para alguien de su joven edad.

Pero…

sin importar como lo piense esto era contradictorio, este niño era contradictorio.

Alguien que se sorprendía por términos simples había mostrado una capacidad excelente cuando se enfrentó al Jefe de todas las Tribus, alguien que carecía de conocimientos básicos ahora había desarrollado una barrera que podría considerarse “Ineficiente” pero a la vez “La Mejor Barrera” para alguien tan sensible como él.

Simplemente raro y luego de darle unas cuantas vueltas mientras miraba los sinceros ojos de Kayn, Lugos se dio por vencido por el momento.

– Entonces…

ahora revisaré lo que quedó pendiente…

– ¿Ehhhhh, ahora?

pero aún no vemos si Kayn- – Suficiente Esrael, aún tenemos tiempo de sobra para hacerlo, por el momento quiero despejar mi mente…

diré, quiero ir en orden…

– Esta bien…

Esrael hizo pucheros mientras Lugos revisaba las asignaciones que dejó días previos, como sencillas de practicar como eran la Expulsión de Factores Mágicos, el movimiento de estos, entre otras, y cuando su mente se volvió a centrar, entonces continuaron una vez más con el tema de Kayn.

– ¿Podrías…?

– Sí.

Kayn levantó la barrera a petición de Lugos y este ya no realizó más preguntas, no, para mantener su estado mental sereno ni siquiera terminó la pregunta, pero Kayn lo entendió de igual manera y procedió sin demora.

Kayn nunca aprendió como era debido, salvo algunas lecciones simple de sus padres, pero estas eran orientadas a la meditación, lo básico de toda teoría y los requisitos mínimo que debería tener un Mago para ser considerado de cierto nivel.

Por otro lado era cierto que con la libertad que le dieron Kayn leyó muchos libros, desde simples hasta complicados, pero para alguien con el conocimiento de un mundo ajeno a la magia estos nunca tuvieron un completo significado, por lo cual, si bien le ayudaron un poco, estos dejaban más dudas que respuestas.

Aún así Kayn tuvo un momento de inspiración cuando su Padre habló para presumir y entonces logró formar su primera barrera y desde entonces siempre fue igual.

En pocas palabras, sin ser exquisitos, Kayn era, de una rara forma, un Autodidacta y Lugos, sin forma de saber esto, observó como él niño formó su barrera.

Kayn construyó la barrera, que ahora era familiar para él, en su interior.

Esto fue apenas perceptible para Lugos, pero como alguien con experiencia en la vida y en la guerra, pudo distinguir lo que hacía con ese leve sentimiento y sus ojos se abrieron tanto que casi se salen de sus cuencas.

– ¡Pero qué…..!

Conjurar la Barrera no tomó más de tres segundos, pero teniendo en cuenta como esta parecía hacerse a mano uniendo cara y cara para luego pegarla dejaba ver un manejo muy por encima del promedio, además de un muy mal sabor de boca mientras Lugos se preguntaba “¿Alguien más podría lograrlo?” – Listo.

Ajeno a todos estos pensamientos y sentimientos que por poco casi vuelan la cabeza de Lugos, Kayn anunció su finalización.

Y antes de que Lugos pueda hablar.

– ¡…..!

Un grito sordo que agitó todos los alrededores fue lanzado por Esrael.

– Ugh…

Lugos fue tomado por sorpresa, además de la cercanía, por lo que puso una cara amarga y se tapó de inmediato las orejas de zorro en su cabeza e incluso se dobló alejándose de su nieto.

– fiu…

Entonces, habiéndose quedado sin aire y volviendo a respirar para luego suspirar, Esrael se calmó, pero…

– ¡Pequeño tonto!

– ¡Argh…!

Sin espera un puño descendió sobre su cabeza y lo hizo inclinarse mientras sus ojos se volvían llorosos.

– ¡…!

Al mismo tiempo una sombra negra se deslizó a gran velocidad y se interpuso entre los niños y Lugos, era Selene quien había desenvainado dos dagas curvas que apuntaban a Lugos.

Sus ojos estaban medio borrosos y su mirada estaba perdida, además que sus orejas estaban todas caídas como tratando de taparse.

Por si no fuera poco, la puerta se abrió sin previo aviso y Tsune entró a gran velocidad tomando a Esrael y fallando en tomar a Kayn por la barrera, aunque esto no la retrasó y saltó hacia atrás con su hijo.

Podía verse como Tsune se tambaleaba hacia los lados levemente.

– …

Con la tensión en su punto máximo el silenció se extendió por toda la casa y solo unos segundos después, cuando la confusión comenzaba a desaparecer de los ojos de todos los presentes y sus cuerpos dejaban de temblar, Tsune preguntó.

– ¿Qué ocurre aquí…?

Las orejas de Selene se recompusieron y sus ojos recuperaron su brilló entonces observó al hombre adulto frente a ella y, aún con la guardia alta, preguntó.

– ¿Señor Lugos…?

¿Qué ocurre…?

La confusión parecía haberse aclarado, sin embargo parecía que los nervios aún estaban al máximo, por lo que Lugos no hizo ni un movimiento brusco y suspiró resignado.

– Primero, todos bajen sus armas…

Selene se relajó brevemente, aunque no bajó sus armas.

Tsune también soltó a Esrael y se levantó, además hizo un suave movimiento de su mano, que aunque pareciera natural, hizo que el ambiente cambie por completo.

Kayn, el único que de alguna forma había sido dejado de lado pudo observar por el rabillo del ojo como algo se movía de manera sutil pero veloz.

Fue tan pasajero que no le dio importancia y podría ser un simple destello de luz, aunque tal vez no era que no le dio importancia, pues aunque nadie lo notara el niño tenía una expresión…

extraña para él.

– ¿Mamá?

Otro que reaccionó tarde fue Esrael, quien no se había ni percatado que fue tomado por Tsune, pues toda la situación había transcurrido en instantes.

– Está todo bien, creo que solo fue un malentendido, aunque me gustaría escuchar lo que pasó.

Tsune habló calmada mientras acariciaba la cabeza de Esrael, pero sus ojos estuvieron fijos como cuchillas en su padre.

– Todo es un malentendido.

Sintiendo esta penetrante mirada el corazón de Lugos se hundió, pues él creía que su hija sabía lo mucho que él la amaba a ella y a Esrael, aunque no podía culparla, pues el grito silencioso que Esrael gritó a todo pulmón no fue nada menos que “Mamá” y, sin importar que, esto estaba presto a malinterpretarse.

– Seguro que sí…

pero quisiera saber que pasó…

padre.

– Entiendo, lo que pasa es…

Lugos contó de inmediato lo que ocurrió, no tuvo miedo de entrar en lujo o detalle, así como nunca se detuvo o dudo, pues la verdad era una sola, fue un malentendido.

Además, aunque no hubiera sido un malentendido y hubiera tratado de mentir, los Hijos de la Naturaleza lo sabrían y más aún, si fuera un excelente mentiroso y pudiera engañarlos el juego se acabaría cuando su hija lo compruebe directamente o los niños testifiquen.

Pero ya que ese no era el caso Lugos terminó de hablar y Selene volteó a mirar a Tsune, ella asintió y de inmediato Selene guardó sus armas para dar un paso atrás.

– Mamá…

¿Está todo bien?

Esrael guardó silenció en todo momento, parece que se había dado cuenta que causó un problema que podría haber escalado a más, así que se notaba arrepentido.

Tsune sintió que debía castigar a su hijo, aunque antes de decidirse debía aclarar sus dudas.

– Esrael, hijo…

¿Por qué fue que gritaste así hace un momento?

Ese detalle no había sido aclarado, después de todo Lugos lo contó como ocurrió, “Entonces gritó antes de que pudiera pensar” y Esrael hizo un par de caras antes de voltear a ver a todos.

– Quería…

quería ver si Kayn…

si su barrera soportaría…

y cuando pensé en que gritar…

solo pude pensar en eso…

losiento…

La respuesta debió aclarar y hacer decidir a Tsune, pero fue lo contrario, ella en cierto modo estaba feliz, pues ahora sabía que cuando su hijo estuviera en un aprieto lo primero que haría sería gritar por ella y si lo hacía entonces ella podría encontrarlo, sin embargo era cierto que en esta ocasión eso causó un malentendido, por lo que al menos debía de explicarlo, pero al igual que con Lugos, antes de que Tsune pudiera hacer algo una pequeña mano salió de entre la barrera que se acerco silenciosamente y *Pok* un golpe cayó sobre la cabeza de Esrael.

– ¡Argh!

– ¡…!

Tsune y todos se quedaron sorprendido y bajaron la mirada al responsable, un pequeño niño de pie a su lado.

– ¡¿Qué crees que haces, Kayn?!

– ¡Silencio!

El golpe pareció ser más fuerte que nunca y fuera de bromas, haciendo que Esrael esté a punto de saltar contra Kayn, quien había vuelto al centro de su barrera, pero su intensidad y grito fueron detenidos por el mismo objetivo, quien parecía ser la primera vez que alzaba la voz de esa forma e hizo temblar ligeramente el cuerpo de Esrael.

– ¿Q-Qué…?

Queriendo responder Esrael trató de hablar, pero por el temblor ligero terminó mordiéndose la lengua sin poder terminar.

Entonces Kayn volvió a hablar.

– ¿En que estabas pensando?

Su voz había vuelto al nivel de siempre, pero un aire de serenidad ajeno al siempre sonriente y relajado Kayn se había adueñado de él por completo.

– Y-yo ya lo dije…

quería ver si tu barrera- – Eso es lo que preguntó.

– ¿Qué…?

Esrael, cortado sin poder terminar sus palabras inclinó la cabeza en confusión.

– Ya lo dije, estaba tratando de probar si tu barrera podía resist-  – ¿Y si no lo hacía?

– …

Siendo cortado otra vez Esrael trató de mirar a los ojos a Kayn, pero estos eran agudos y fríos, tanto que cortaron sus palabras y su mirada cayó al suelo.

Parecía que Esrael lloraría en cualquier momento, sin embargo, esta “escapatoria” no funcionaría.

– Respóndeme…

si mi barrera no resistía y en consecuencia terminaba desmayándome no, si en peor de los casos mis tímpanos o algo en mí se rompía…

¿Entonces?

¿Qué iba a hacer?

– Yo…yo…

Los adultos presentes y Selene no pudieron reaccionar, no, no sabían como reaccionar ante este cambio tan drástico en el pequeño que habían visto hasta ahora, pero no solo eso, ya que de ser así entonces al ver las lagrimas acumulándose en los ojos de Esrael habría sido suficiente para que Tsune hable, pero las palabras de Kayn también la habían golpeado a ella y ahora todos se preguntaban “¿Y si no hubiera resistido?”, imaginándose como resultado el peor de los casos y por ello solo podían morderse los labios.

– ¿Pensaste en que pasaría?

– …

– Además no eres tan tonto, ¿verdad?, gritaste “Mamá” incluso yo, que soy menor que tu, sé que eso causaría malentendidos, entonces…

¿En que pensabas?

Esas palabras fueron un poco crueles, sin embargo nadie respondió ni refutó.

– Yo…yo…*snif*…

– No lo pensaste…

¿Verdad?

– ¡Yo no lo hice!

¡L-Lo Siento!

Esrael comenzó a llorar, sus manos presionaban en suelo mientras caía de rodillas frente a Kayn, era un escena desoladora y Tsune, como todos los demás, pensaban que esto iba más allá de lo aceptable, sin embargo, nuevamente antes de que pudieran hacer algo, Kayn se arrodilló, deshizo su barrera y abrazó a Esrael.

– No esta mal querer ayudar, sin ti yo talvez no estaría aquí y te agradezco eso, pero no es bueno ser tan impulsivo.

Causar malentendido, causar daño, nada de eso se solucionara con un simple “No lo pensé”, debes ser más responsable…

después de todo, eres el mayor, ¿verdad?

– ¡Sí…

Lo soy!

Todos pensaban en como era extraño, fuera de su talento o cuerpo, este niño era completamente extraño, a veces un niño, a veces un adulto, a veces encantador y otras aterrador, sin embargo no pensaban que eso fuera exactamente malo, en especial Tsune, quien había dudado en como y en si debía corregir a su hijo.

Al final todos observaron la escena por unos segundos, pero parecía que Esrael no pararía de llorar pronto, así que Tsune lo cargó en brazos y se llevó a ambos niños, después de todo ya era hora de merendar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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