Dos y un nuevo Mundo - Capítulo 81
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- Capítulo 81 - 81 La Primera Caza IX
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81: La Primera Caza (IX) 81: La Primera Caza (IX) Kayn y Esrael treparon el cuerpo de la Serpiente sin esperar más y estaban dispuestos a correr con todas sus fuerzas, pero…
– ¡Siessssss!
– ¡Rawwwww!
La batalla comenzó.
La enorme Serpiente desenroscó su cuerpo y se lanzó donde la otra bestia, parecía tener toda la intención de morderlo para luego estrangularlo con todos sus músculos, pero esta no se dejaría tomar fácilmente y tomó la cabeza de la Serpiente, deteniéndola.
Sin demora la Serpiente azotó su cuerpo como un látigo y golpeó el cuerpo del invasor en su territorio, pero el golpe que podría haber destrozado los alrededores se detuvo mientras liberaba una fuerte presión y sonido.
– ¡Rawwwww!
El invasor rugió con todas sus fuerzas y trató de morder a la Serpiente con sus peligrosos dientes, pero la Serpiente fue más ágil y terminó envolviendo al Invasor, pero este pudo defenderse y terminaron entrelazados en una batalla de fuerzas.
Los alrededores se destrozaron con el paso de ambos y ambos niños no pudieron alejarse lo suficientemente rápido.
– ¡Ahhhh!
– ¡Cuidado!
Trozos de suelo, madera destrozada y todos los elementos en los alrededores saltaron por el lugar arrasando a los niños.
Esrael sufrió un golpe en la pierna y se detuvo cayendo al suelo, Kayn fue arañado en el rostro por una de las muchas cosas que salieron volando como proyectiles y al ver a su amigo tuvo que elegir entre correr mientras rezaban que todo pasara o quedarse quietos y tratar de resguardarse.
La respuesta era obvia, los movimientos tan bruscos de ambas criaturas podrían alcanzarlos aunque estuvieran huyendo, por lo que Kayn creó una barrera tan dura y fuerte como ninguna antes y luego cambió los Factores Mágicos para rodearse con una capsula de piedra.
El bosque Eterno era un lugar lleno de vida y por las muchas capacidades regenerativas, además de la dureza de la madera, Kayn pensaba, no, muchos pensaban que este lugar sería imposible de modificar, pero observando como la fuerza de la Serpiente y las filosas garras y dientes, así como los golpes del Invasor Felino, derribaban los árboles como si fueran un juego, esa evaluación debería revisarse.
Arboles cayeron y golpearon el refugio que Kayn había creado, sepultándolos bajo los escombros.
Él mismo estaba adolorido tanto física como mentalmente, pero reforzó una y otra vez las paredes para que no cedieran y finalmente, luego de docenas de minutos que se sintieron como días, el silencio llegó.
– ¿Se acabó…?
– …
– …
– Salgamos…
– ¿Seguro?
– No pero…
vamos…
Ambos niños estaban indecisos, ¿Deberían salir?
¿Ahora estaban a salvo?
¿En verdad todo había terminado?, no lo sabían pero no podían quedarse en este lugar por mucho más tiempo.
Era un riesgo, pero por lo menos deberían volver antes de que el tiempo para el evento se acabara y Kayn tomó la delantera.
Gracias a que ambos eran pequeños pudieron arrastrarse por las grietas que quedaron entre los escombros, era doloroso, pero ambos siguieron adelante sin ninguna queja y luego de varios minutos por fin observaron la luz entre las grietas.
– Espera…
– ¿Qué pasa?
– No es nada, solo quiero revisar.
Kayn se asomó sin salir de la última grieta, debería haber sido Esrael con sus mejore sentidos, pero no había espacio suficiente para cambiar de orden y Kayn se asomó lentamente, y entonces…
– ¡….!
Antes de siquiera comprobar el lugar por completo, una pupila azul cubrió toda la salida y congeló el corazón de Kayn.
– ¡Retrocede!
– ¡Rawwwwwww!
Kayn gritó aunque Esrael ya se había dado cuenta de la situación, pero el mismo terreno no les dejó retroceder rápidamente, entonces ambos cerraron los ojos cuando el rugido del nuevo dueño de esta zona resonó frente a ellos.
– …
– …
Contrario a lo que pensaron, el felino no los atacó, solo retrocedió y el sonido de sus pisadas delataron que se estaba alejando antes de detenerse.
– ¿Qué…
qué pasó…?
– No lo sé…
Kayn volteó y observó a Esrael para responderle, estaba pálido y no por el susto, se notaba que el remedio que hizo había funcionado pero muy superficialmente, si quería que ambos sobrevivieran deberían de darse prisa, entonces no esperó o fue cauteloso, sino que sacó su cuerpo por la grieta y observó los alrededores.
– …
– ¿Qué pasa?
¿Se fue?
– …
no…
– ¡¿Qué?!
Dijo Esrael alarmado por la respuesta.
– ¡Entonces ¿Qué haces?!
¡Entra de inmediato-!
– Tranquilo…
no creo que sea peligroso.
Esrael tomó la pierna de Kayn pero no pudo tirar de él y Kayn se libró fácilmente de su agarre, saliendo por completo.
– …
Esrael se notaba ansioso, pero sacó la cabeza por la grieta y su corazón dio un vuelco.
– ¡…!
A sus espaldas estaba la enorme cabeza y cuerpo de la Serpiente, era impactante, parecía casi viva, pero si observaban sus pupilas carmesís estas demostraban que la vida para ella se había terminado.
– ¡Hump, no me asusté!
Esrael se excuso al aire y volteó a buscar a su amigo, haciendo que su corazón diera un vuelco por segunda vez.
– ¡Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Qué haces!
El fenilo invasor se había alejado de ellos y se había recostado en el suelo, su cuerpo subía y bajaba con cada respiración, pero se escuchaba la dificultad en cada una de ellas y no era extraño ya que podían verse escamas destruidas con hoyos en ellas de las cuales salía un hedor asqueroso.
– …
Fue mordido…
Esrael recordaba lo letal que era el veneno de esta Serpiente, aunque no sea un mago o magia tener ese veneno en el interior debería ser doloroso más allá de la imaginación y este hecho conflictuaba en el corazón de Esrael, después de todo él lo había traído para salvar a Kayn.
No se arrepentía, si debía de hacer lo otra vez entonces lo haría, pero al menos quería que se le permitiese estar triste por ello, así que se acercó a la Bestia, Kayn ya estaba a su lado.
– Tranquila…
La bestia se notaba super agotada, parecía estar dando sus últimos respiros y muy temerariamente Kayn estiró su mano y comenzó a acariciar el poco pelaje que había en la cabeza.
– Grr…rrr El invasor rugió, aunque por la fuerza parecía más un ronroneo y Esrael también comenzó a acariciar a la criatura.
– ¿Estará bien…?
– …
No lo creo…
Esrael lo sabía, pero su apego o culpabilidad lo obligaron a preguntar.
La criatura parecía poder entenderlos o al menos los escuchaba perfectamente, entonces sus ojos se cerraron mientras parecía disfrutar las caricias.
– Todo…
todo estará bien…
– Tranquila…
ya puedes descansar…
– Grrrr..rrr…r No prestaron atención al tiempo y antes de que se dieran cuenta el bosque estaba cubierto de una luz anaranjada, cálida, que mostraba el punto más fuerte del atardecer y, finalmente, el último aliento del Invasor fue exhalado.
– …
– …
Su salvador había muerto.
Claro, el Invasor podría ser perfectamente el que atentara con sus vidas dependiendo de como lo hubieran encontrado, pero ya que ese no era el caso por completo, entonces a ambos niños les pesaba la realidad y presentaron sus respetos y agradecimientos en silencio.
– Debemos volver.
– …
Lo sé.
Sin mucho más que hacer ambos niños debían correr a toda velocidad para llegar a tiempo, pues el límite era el anochecer, pero en las condiciones que se encontraban ambos correr a toda velocidad sería imposible, aunque eso no sería un problema ya que Kayn lo había decidido en segundos.
– Volaremos de regreso.
– ¿Eh?
– Tranquilo, no tienes que preocuparte por nada…
pero…
Kayn volteó a ver al enorme cadáver de la serpiente.
– ¿Deberíamos llevarlo…?
Estrictamente hablando ellos no lo habían cazado, no, solo escaparon de él y delegaron su pelea, pero dejar que se desperdicie parecía un desperdicio e insulto a su salvador, pero….
la enorme Serpiente medía por lo menos unos ciento veinte metros y, aunque Esrael estuviera en perfectas condiciones no podría arrastrarlo ni siquiera un paso.
– …
– …
Ambos niños se miraron en silencio, aunque la mirada de Esrael parecía decir “No lo sé, haz algo” y Kayn solo pudo suspirar.
– Tengo una idea…
pero…
– ¿Pero?
– Pero entonces deberemos correr, aunque no sé si funcionará…
– …
Esrael dudó, no era tonto, sabía su condición actual, pero el también se sentía como Kayn, no, incluso más y se rehusaba a no intentar de todo antes de rendirse con el cuerpo de la Serpiente.
– Hazlo…
yo sé que podrás hacerlo…
– Tu…
enserio…
jajaja, bueno ya que mi hermanito lo pide.
– ¡Yo soy el mayor!
– Si si…
Kayn bromeo, no era difícil decir que estaba cubriendo su nerviosismo, pero antes de hacer algo caminó nuevamente hacia su Salvador.
Kayn creía que era un desperdicio dejar el cuerpo de la Serpiente, pero de igual forma creía que sería un insulto dejar el cuerpo de su Salvador al descubierto y que cualquier Bestia pudiera manchar su honorable muerte, así que los Factores tomaron un color Marrón terroso y con unas pocas indicaciones comenzaron a crear una cúpula que envolvió el enorme cuerpo del Felino, Luego, con un asentimiento de satisfacción, comenzó a acercarse al cuerpo de la Serpiente.
El enorme cuerpo tenía cortes profundos, orificios de mordidas y todo tipo de heridas que demostraron la enorme batalla que tuvieron las criaturas y luego de contemplarlo todo con mala cara estiró su mano y tocó las frías escamas en la cabeza de la Serpiente.
Esta Serpiente le hizo pasar un muy mal rato, además le hizo recordar a la varias veces más pequeña Serpiente que vio cuando llegó a este Bosque, pero no era momento de resentimientos y se hundió en su cuerpo.
El cuerpo de Kayn se iluminó como un cielo estrellado, quien lo viera diría que no usó magia alguna en mucho tiempo ya que los Factores Mágicos parecían ser infinitos y estos vibraron dándole la bienvenida.
La conciencia de Kayn estaba por completa despegada del exterior y se concentró en sentir todos y cada uno de los Factores en su cuerpo, pero, justo antes de darles la orden, se detuvo.
– …
Los Factores Mágicos parecían extrañados, vibraban como si preguntaran “¿Qué pasó?” pero Kayn permaneció en silencio y luego de varios minutos su atención se replegó de todos los Factores a una minoría, aunque claro, debido a la cantidad exorbitante que había, una “Minoría” seguían siendo una enorme cantidad.
Los minutos que Kayn se detuvo pensando fue porque estaba indeciso en seguir un leve presentimiento, un apego que quedó impreso en su cuerpo luego de que los Factores Mágicos lanzaran aquella mágica que acabó con la Salamandra, pero aún sin recordar lo básico, escuchó este presentimiento y dejó fluir sus ordenes.
La imagen trasmitida fue nítida, después de todo era el derivado de algo que había hecho últimamente con bastante frecuencia y como esperaba los Factores comenzaron a mutar, y la diferencia fue clara de inmediato, pues una ráfaga con una fuerza por encima de todas las anteriores emergió de la palma de Kayn y rodeó el cuerpo de la Enorme Serpiente.
No fue de inmediato, demoró unos segundos en cubrir todo el cuerpo, pero una vez hecho los cambios se sintieron de inmediato.
– ¿Hum?
Kayn era débil, bueno, era un niño de cinco años así que en cuanto a fuerza física y resistencia la verdad estaba por sobre lo normal, pero comparado a Esrael o a cualquier adulto la verdad es que era muy débil, sin embargo, con la mano apoyada en las frías y brillantes escamas, Kayn logró moverla ligeramente sin necesidad de aplicar mucha fuerza.
– ¡…!
El rostro de Kayn enrojeció por el estasis y sin detenerse siguió con las próximas ordenes, así como usó toda su fuerza para cargar la cabeza de la serpiente por sobre su cuerpo.
Y Esrael, asombrado a un lado, fue tomado por sorpresa.
– ¡Sube, iremos a toda marcha!
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