Dos y un nuevo Mundo - Capítulo 83
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- Capítulo 83 - 83 La Primera Caza XI
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83: La Primera Caza (XI) 83: La Primera Caza (XI) *******POV Tsune********* La supremacía del fuerte, la ley de la jungla…
esa es la forma en que nuestra especie vive y prospera.
No tengo nada en contra de esta creencia, de esta costumbre, pues fue gracias a ello que tuve la oportunidad de conocer, enamorarme y posteriormente dar a luz al hijo de quien de otra forma solo hubiera podido idolatrar desde la lejanía…
pero al mismo tiempo, aunque no tenga nada en contra de este estilo de vida, no puedo evitar preocuparme.
Mi hijo, Esrael, no es como los demás aunque no sea débil.
Él es pequeño, delgado y tierno, nada que ver con las características de los machos de nuestra especie y siempre le molestó este hecho, además que con el tiempo recibió burlas por esto y finalmente se le creó un complejo…
no, un tabú.
Es por eso que no puedo evitar preocuparme, porque sé que en oportunidades como esta, en oportunidades donde puedes alejar el título o el pensamiento de tu debilidad y diferencias…
es en estas oportunidades donde no se rendirá hasta el final, pues aunque la mayoría del mundo lo dejó, aunque diga lo contrario él aún no los ha dejado a ellos.
– …
El día comenzó, como la doceava esposa de Dillion debía asistir luego de la ceremonia de comienzo y reunirme con los demás en el lugar donde llegarían los niños a presentar sus resultados.
Como siempre nos dividimos en dos grupos y nos sentamos a la izquierda y derecha del trono de Dillion y observamos y juzgamos en silencio mientras no se nos pida intervenir o la situación así lo amerite.
No es de extrañar, los resultados en estos eventos siempre son sorprendentes y por eso siempre hay algo que esperar, sin embargo era cierto que al menos este año era especialmente sorprendente, pues niños de padres que ni siquiera eran guerreros en nuestra Tribu lograron traer consigo Presas sorprendentes y con el paso del tiempo, cuando llegaron aquellos frutos del amor y el poder, los resultados serían suficientes para llamar a esta una Generación de Genios.
Cada llegada era más sorprendente que la anterior y la emoción, respeto y orgullo de las Mujeres a mi lado estaban por sobre las nubes, sin embargo no me sentía mal por eso, al contrario estaba feliz por ellas ya que a pesar de los incidentes siempre nos hemos mantenido en una buena relación, además que las y me respetaban por la fuerza individual que poseíamos.
Es solo…
es solo que estaba preocupada, pues los segundos se hicieron minutos y los minutos se hicieron horas y finalmente, con el sol apunto de ocultarse, la llegada de mi preciado y único hijo no había sido anunciada.
Este evento era grande, incluso podríamos llamarlo el más importante, y los incidentes no eran extraños no, al contrario, eran más comunes que nunca y en algunos casos el fallecimiento de los niños no podía ser evitado, después de todo el Bosque Eterno era un lugar cruel con los conocidos y aún más cruel con los nuevos.
Pero, cuando el sol emitía sus últimos rayos de luz, unos sonidos llamaron la atención de todos y mi corazón latió con fuerza sabiendo, no, deseando que el sonido provenía del regreso triunfante de mi pequeño y tal vez el destino escuchó mis anhelos, pues una mujer se situó arrodillada a mis espaldas cuando algunos de mis sentimientos se filtraron en susurros.
– Señora…
– ¿Selene, que ocurre?
Selene ha sido la encargada de cuidar a Esrael desde que estuvo bajo mi tutela hace algún tiempo y con su seriedad no había forma que supiera que con esta acción estaba dañando mi imagen y peor aún, faltando el respeto a todas las mujeres a mi lado, pues no había recibido el permiso de situarse y observar sus espaldas, pero, sintiendo la hostilidad y peligro en los alrededores, habló mientras jadeaba en busca de aire.
Demostrando la urgencia de la situación.
– Es…
Esrael y Kayn…
– ¿…Qué…?
Sus palabras helaron mi sangre y mis uñas destrozaron los reposabrazos de mi asiento, también llamó la atención de las demás esposas, pero eso no podía importarme menos.
– Habla.
Tuve que contenerme y evitar saltar sobre ella pidiendo explicaciones.
Selene podía sentir la situación y comenzó a hablar de inmediato, aunque no explicó como me gustaría, solo dio una breve advertencia.
– Sería…
sería mejor que se prepare.
Yo quería a Selene, la amaba como mi propia hija, pero…
no había nada que decir si Esrael estaba en medio.
Esa oración…
esa advertencia habría sido suficiente para que su cabeza rodara, pero si no lo hice fue porque del mismo modo en como yo la consideraba mi hija, ella consideraba a Esrael como su Hermano más querido.
Por lo que solo pude observar y, como dijo, prepararme para actuar ante cualquier situación.
Entonces, saliendo de entre los árboles y recorriendo la planicie a toda velocidad, una criatura problemática hizo su aparición.
– ¡Todo el mundo prepárese!
– ¡…!
Mis gritos alertaron a todo el mundo y los escoltas bajo mi poder aparecieron frente a todos.
Algunas de las esposas se sorprendieron por esto, pero reconocieron la situación de inmediato y siguieron adelante.
– ¡Evacuen a los habitantes!
– ¡Ayúdenlos con eso!
– ¡Listos con los antídotos!
– ¡Yo me encargo, cubran a los demás!
Todas las guardias personales y unidades bajo el mando de cada una apareció y comenzaron a seguir las ordenes de inmediato, así como nosotras mismas nos alistábamos para interceptar a la criatura, pero en medio de toda la conmoción habían dos pensamientos que no salían de mi cabeza.
Si la palabras de Selene eran sobre esta situación…
esto significaba que Esrael y Kayn habían sido…
¿Devorados?…
no podía culparla, después de todo la Bestia delante nuestro no era algo fácil con lo que lidiar para ella e incluso yo no podría concentrarme en proteger a los demás si tengo que lidiar rápidamente con ella, pero la razón por la cual no entré en pánico o ira y arremetí contra la Serpiente Alada Carmesí fue…
que Dillion, quien podría encargarse de la Bestia sin problema, aún estaba de pie mientras observaba en esa dirección.
– ¡¿Tsune?!
Date prisa, debemos proteger a los demás Alguien me llamó, no estaba segura cual de todas las esposas fue pero tenía una idea, aunque no pude prestar mucha más atención, después de todo mi inquietud me hizo seguir la línea de visión de Dillion y observar a la Serpiente.
Cortes, mordidas, un rastro de sangre, la Serpiente Alada Carmesí estaba hecha girones, se encontrar en un estado donde sería imposible que esté viva y siendo más observadora fueron sus pupilas vacías me dieron la razón, entonces…
– ¡…!
Como jugando con mis sentimientos una cabellera blanca se observó en aquellas escamas carmesís.
– ¡Tsune, Oliv se encargará de ella, ayúdanos a proteger los alrededores!
Me perdí en mis pensamientos, me perdí en la situación, no sabía si solo imaginaba cosas, pero mi corazón me decía que era real y me obligó a escuchar las palabras que se dirigieron a mi.
– ¡Espera!
Sin embargo era tarde.
Las demás Esposas que podían utilizar magia se movieron y crearon una especie de muro de sus respectivos Elementos y por sobre ellas solo una saltó.
Oliv Truva, con su cabellera Roja y sus orejas de oso…
la Mujer más fuerte en términos de Fuerza bruta que solo perdería contra Dillion y por un estrecho margen.
Sus Ojos brillaron y un pelaje rojo creció en sus manos demostrando la utilización de su Refuerzo por Factores de Mejora.
– ¡¡¡¡Detente, por favor!!!!
Toda la atmosfera del lugar tembló mientras su puño descendía hacia la Serpiente que ahora se deslizaba por el suelo debido a la velocidad con la que venía y mis gritos ser perdieron en la explosión que surgió de la colisión.
– ¡¡¡¡…..!!!!
Una enorme nube de tierra y polvo se elevó ante el muro que comenzó a caer en pedazos por resistir la onda expansiva y los proyectiles que saltaron ante la enorme fuerza.
Mi voz no salía de mi garganta desgarrada por los gritos y todas las demás esposas así como los habitantes voltearon a verme extrañados y sorprendidos por mi insistencia a que se detengan, pero mis ojos…
mis ojos cristalinos por las lágrimas solo podían captar cada uno de los trozos que caían del muro y la escena de destrucción del otro lado.
– ¡Tsune!
– ¡Oye, no, tu de todas las personas no deberías ir!
Mis piernas se comenzaron a mover y escuché a las demás esposas tratando de detenerme pero mis piernas no se detuvieron y mis ojos nunca dejaron de ver la escena más allá del muro.
Ellas tenían razón, para un mago como yo el veneno vaporizado de esta serpiente sería especialmente letal al ser respirado, pero aún así llegué al muro y antes de que pudieran detenerme salté entre las grietas.
El aire estaba caliente, aún habían pedazos de piedras cayendo desde el cielo e incluso unas me cayeron y provocaron heridas, pero no me detuve y finalmente pasé al lado de Oliv, quien al contrario de las demás no me detuvo y la escena con la que me topé desgarró mi corazón.
– ¡¿Oliv, por qué…?!
– ¡Oh…!
*******POV Normal******* Las esposas y escoltas comenzaron a saltar sobre el muro o ver a través de las grietas y sus quejas fueron aplacadas a la vez que sus dudas fueron respondidas cuando el polvo fue soplado y la escena iluminada.
– Tch…
debiste avisarme si los habías visto…
– No estaba seguro.
– ¡Hump!
Oliv aún estaba en la posición con la que había golpeado, pero su brazo estirado había sido detenido por Dillion, quien en un parpadeo había llegado un segundos antes y se interpuso entre ella y la serpiente.
El brazo y la mano con la que Dillion había resistido a Oliv estaban completamente rotas y las fractura expuestas dejaban gotear sangre al suelo, por otro lado la Serpiente estaba intacta y sobre ella, dos niños estaban respirando con mucha dificultad.
– ¡Esrael, Kayn!
Kayn estaba presionando la herida más grande en la espalda de Esrael, quien yacía inconsciente y pálido respirando con mucha dificultad.
Además, Kayn tenía los ojos abiertos pero estaban tan desenfocados que no dirías que vivía aunque estuviera respirando levemente.
– Esposo…
Oliv se alejó luego de estar enojada por haber lastimado a Dillion y una mujer más saltó hacia Dillion, una belleza de pelo blanco y piel como la porcelana con un solo cuerno en la frente que pertenecía a la Tribu Hela.
– No, encárgate de los niños primero.
Ella se acercó a Dillion y de inmediato una luz brilló en sus manos, pero Dillion tomó su muñeca antes de que pudiera tocarlo y habló levemente.
Ella solo asintió y saltó sobre la Serpiente Alada Carmesí.
– ¡…!
La hermosa mujer se congeló brevemente por la horrenda y cruel vista, después de todo Esrael tenía cortes por toda la espalda uno peor que el anterior y era sorprendente que aún no se haya desangrado, por otro lado Kayn no estaba mejor, pues tenía varias fracturas, moretones y cortes, y aún así había colocado su cuerpo en una posición para que con el propio peso obligara a su brazo roto a hacer presión en las heridas de Esrael.
– ¡Rita, por favor!
Rita, la mujer con cuerno, solo pudo tragar y asentir ante las palabras de Tsune, quien estaba conmocionada y sangrando mientras se hundía las uñas en las palmas por la impotencia y la crueldad de la escena.
La luz volvió a brillar en sus manos y se dispuso a tratar a Esrael primero, pues era el que estaba en mayor peligro ya que no sabía cuando entraría en Shock por la falta de Sangre, sin embargo…
– ¡Cuidado!
– ¡…!
Rita fue tomada por los hombros y retrocedida en el momento que sus manos se acercaron al cuerpo de Esrael.
– ¿Qué…?
– ¡¿Mi señora, Se encuentra bien?!
Un escolta de Rita logró reaccionar y ahora trataba de conseguir una respuesta de Rita, quien aún no comprendía la situación y levantó la vista, observando como toda la zona alrededor de los niños había sido atravesada por picos de Hielo.
Rita reaccionó al observar esto, pero se pregunto “¿Cómo?” ¿Cómo era posible que cualquiera de los niños hubiera usado magia si no estaban consientes?
pero al mismo tiempo pensó en la extraña forma que llegaron a este lugar, la Serpiente estaba muerta, eso quiere decir que fue traída aquí y la respuesta era clara, lo habían hecho con magia y más específicos, magia de viento.
Si bien se deshizo ahora, el estado de los niños demostraban que se habían mantenido de esa forma hace varios minutos.
Al final Rita no lo entendía, no, nadie lo hacía, pero una cosa era segura y observando el brazo del escolta, que fue cortado por el hielo, todos estaban seguros.
– Se están protegiendo…
Por otro lado Tsune, quien también retrocedió, murmuró conflictuada, ya que habiendo retrocedido y mirando de cerca el cuerpo de la Serpiente pude discernir pequeñas marcas hechas con distintas magias y solo pudo susurrar.
– …
Kayn…
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