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Dovahkiin en "the witcher" - Capítulo 17

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17: Capitulo 17 17: Capitulo 17 Jonar y Eskel salieron temprano de la posada, antes de que el desayuno se sirviera, razón por la que ambos masticaban tiras de carne seca.

En los establos, ambos preparaban a sus caballos.

Le dieron varias coronas de cobre al mozo que se había despertado rápidamente tras su llegada.

Escorpión y Galmar estaban bien alimentados y descansados.

Acomodaron las sillas de montar, las correas de cuero, las alforjas, etc.

Asegurándose de que todo esté en su lugar.

Una vez terminada la ronda de ajustes, Jonar le entregó a Eskel sus regalos en vuelos en una tela oscura.

Eskel desenvolvió el regalo con una sonrisa.

Se quedó en silencio observando las espadas.

Tomó la espada de acero y la desenvainó.

El acero grisáceo oscuro recibió su mirada.

Su medallón vibró levemente al acercar la espada ante él.

—Claramente no la compraste por aquí, es un trabajo de un maestro, Jonar, una excelente espada.

—Dijo el brujo asombrado por la artesanía en su mano.

—Veo que está encantada.

—Encantamientos para mejorar su durabilidad y su filo.

Debería durarte unos cuantos años sin necesidad de mantenimiento.

—Comentó el mago.

—Excelente —murmuró el brujo mientras observaba la espada de plata.

—Reparar las espadas de plata suele ser problemático, demasiado costoso.

Eskel dejó las espadas de lado y tomó la cota de malla.

—Encantada para hacerla más liviana y más duradera.

Del mismo acero que la espada.

—Eskel asentista hacía con agradecimiento.

—Por último —dijo el mago mientras tomaba una caja de madera, abriendo y mostrando tres anillos.

—Anillos encantados, uno para la resistencia, otro para la magia y el último para la salud.

Te ayudarán a recuperarte más rápido.

El de magia almacenará algo de magia; te será útil para lanzar un par de señales en caso de emergencia.

Aun así, te recomiendo que te los quites antes de dormir; no es del todo bueno que tu cuerpo se acostumbre a un exceso de energía mágica, o si restauras más rápido la resistencia, puedes fatigar tu cuerpo, así que antes de dormir lo mejor es que te los quites.

Eskel se puso los anillos; de inmediato sintió la magia/energía del caos dentro de uno de ellos, como si de un bolsillo se tratase.

Por otro lado, siento una sensación cálida de otro.

Por último, sintió algo de energía, como si de una posición se tratase, pero de manera más leve.

Antes de agradecer a su amigo, Eskel tomó un par de hojas de su morral.

—Toma, es bastante poco comparado con tus regalos, pero aquí he escrito las fórmulas de mis aceites y posiciones, así como el uso de los mutágenos para las decocciones.

—Dijo mientras le mostraba unas cuantas hojas amarillas escritas por sus manos.

—Por último, como eres un viajero, te dejo un mapa para llegar a Kaer Morhern.

Si algún día llegas a Kaedwen en invierno, pásate por la fortaleza; seguro estaremos allí.

No tenemos mucho que ofrecer, pero por lo menos podremos beber y ponernos al día.

Jonar asintió; ambos estrecharon sus manos sonriendo.

Había forjado un vínculo de amistad durante estas semanas; eso era mucho mejor que cualquier riqueza o experiencia que podría tener, una amistad.

Alguien con quien charlar libremente, beber unos tragos, ponerse al día y, ¿por qué no?, luchar como camaradas.

—Sin duda, algún día me pasaré por tu fortaleza, toma —dijo mientras le entregaba un rollo de pergamino.

—Son pergaminos mágicos, de un solo uso; servirán para comunicarse conmigo si es necesario.

Inyéctale magia y un hechizo surgirá del pergamino; apenas aparezca frente a ti, háblale; sea lo que digas, lo escucharé; puede teletransportarse a donde el pergamino fue utilizado.

Úsalo si necesitas que un mago te salve el culo.

—El brujo soltó una risa.

—Te agradezco los regalos, amigo, me alegro de haber cazado contigo.

—comentó el brujo con respeto.

—Igualmente, Eskel, que la senda te sea propicia.

Eskel asintió y montó a Escorpio.

—Saludos, Jonar.

Y el brujo partió del establo, sin notar cómo una bolsa con monedas entraba en su morral.

Jonar sonreía con gracia.

.

.

.

Montango a Galmar, se dirigió a la puerta Sur.

Fuera de las puertas se encontró con una carreta; dos mujeres estaban paradas al costado, con vestidos largos pero abrigados.

Charlaban con unos guardias que sonreían de manera boba.

—Así que pueden usar magia de ilusión.

Ambas sucubos parecían mujeres normales, muy bellas, pero sin otras características llamativas; los cuernos, los tatuajes y las piernas de cabra se habían ido, o mejor dicho, camufladas.

Jonar podía ver cómo la magia, de un color azul blanquecino, rodeaba aquellas partes de su cuerpo donde amables mujeres ocultaban sus características.

—Supongo que no pueden sostener la ilusión por mucho tiempo; si no, tendrían que ocultarse.

Pensó Jonar.

Se acercó a la carreta, escuchó cómo los soldados responden las preguntas de las mujeres riendo por lo bajo; parecían adolescentes vislumbrados por una bella mujer.

—Entonces, sargento Calad, agradezco sus consejos para el camino; sin duda es usted un gran hombre.

—Jonar escuchó cómo Sadia le agradece al soldado.

Jonar podía sentir cómo la magia impregnaba su voz; no parecía algo forzado, sino algo natural, como si el glamour fuera parte de ella.

—Un placer servirle, mis señoras —comentó el soldado—.

—Es más, si gustasen, podría acompañarlas un buen trecho en su viaje… —Le agradecemos su profesionalidad, sargento Calad —esta vez Salma interrumpió—, pero ya contratamos a un experimentado guerrero; seguro habrá escuchado de él, fue uno de los que derrotó a los Chorts que asolaban al pueblo.

—Comentó la morena señalando a Jonar.

El sargento pareció recuperar la conciencia, miró a Jonar con los ojos abiertos.

—Ah, sí, cierto, aquellas bestias, esa fue una gran cacería.

—Bien, entonces volveré a la patrulla, suerte en su viaje.

—Y rápidamente el soldado junto a su hombre se marchó con paso nervioso.

—¿Está todo listo?

—preguntó Jonar.

—Sí, maese Jonar.

Respondieron ambas al mismo tiempo; el glamour en su voz era notable.

—Bueno, creo que el viaje será entretenido.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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