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Dragón enroscado - Capítulo 628

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Capítulo 628: Capítulo 628 – La Conducta De La Muerte Capítulo 628: Capítulo 628 – La Conducta De La Muerte Editor: Nyoi-Bo Studio Docenas de figuras volaron hacia ahí en el aire en una impresionante muestra, y las decenas de Deidades ya presentes en el palacio imperial también volaron hacia ahí, aterrorizados.

En un corto período de tiempo, se reunieron las ochenta y dos Deidades.

Asustados y nerviosos, ellos miraron fijamente a Linley.

Ellos no sabían…

lo que les iba a hacer.

Ellos también estaban frustrados.

¿Cómo podría ser tan poderoso?

Ellos habían llegado con Odín desde la Prisión Planar al continente Yulan, pero nunca sostuvieron al ‘legendario’ Linley con ningún respeto.

Pero parecía…

como que era irracionalmente fuerte.

—Lord Linley, esas cosas no tienen nada que ver con nosotros.

Solo obedecimos las órdenes de Lord Odín —dijo apresuradamente uno de ellos, un hombre de cabello verde y mediana edad.

—No tuvo nada que ver con nosotros.

Lord Linley, perdónenos la vida.

Los ochenta y dos suplicaron misericordia.

Habiendo visto el poder de Linley, entendieron que era completamente capaz de usar su sentido divino para atacar a los ochenta y dos de ellos.

Ninguno escaparía.

—Cállense —dijo sin emoción.

Inmediatamente, las ochenta y dos Deidades guardaron silencio, sin atreverse a decir una palabra.

Todo el palacio imperial devastado estaba mortalmente silencioso.

Esos ministros, asistentes de palacio, sirvientas, y los guardias que estaban en la distancia se encontraban en un estado de pánico.

Todos esos años…

ellos habían sabido que los expertos bajo el control de Odín eran extremadamente fuertes.

Pero hoy, Odín había sido golpeado como un perro y ahora estaba tirado en el suelo.

Esas ochenta y dos figuras estaban de pie allí como una manada de esclavos, sin atreverse a hacer un sonido.

¡Y la persona que causó todo eso fue ese hombre de cabello castaño!

—Cuarto hermano.

Delia.

Si quieren vengarse, hagan lo que quieran con él —envió mentalmente.

Linley no tenía otras opciones.

¡Él era incapaz de sellar el poder divino de ese clon, debido a que esa persona era un Dios Altivo!

Linley tenía que confiar en la piedra negra para enviar a Odín a un estado de estupor.

—¡Ese Bastardo!

—bramó Reynolds, y él destelló hacia adelante, moviéndose como un rayo.

Todo su cuerpo comenzó a arder con llamas, y su pierna derecha giró como un tornado.

*Bang!* Colisionó violentamente contra la cintura de Odín, aplastando a Odín y haciéndolo rodar hacia adelante en el suelo, colisionando con una columna de piedra distante del palacio devastado.

Cuando el cuerpo de Odín se estrelló contra el pilar de piedra, el pilar de piedra se derrumbó.

—Bastardo.

¡Bastardo!

—murmuró Reynolds, sus ojos eran carmesíes mientras miraba a Odín.

Él voló hacia ahí una vez más, pisoteándolo repetidamente.

*¡Bang!

¡Bang!

¡Bang!* Reynolds estaba dando rienda suelta a su furia.

En cuanto a Linley, él solo miró eso sin emoción.

Al mismo tiempo, una bola de agua flotó desde su frente, y una luz azul borrosa reflejaba los eventos en la distancia.

Linley estaba usando su clon divino de agua para ejecutar la técnica de registro en orbe, y estaba grabando esos eventos.

—Reynolds —gruñó Delia.

Reynolds tomó un respiro, se giró para mirarla, luego se apartó para darle paso.

En cuanto a Delia, sostuvo la Lanza de Cortez en sus manos, y luego la apuñaló violentamente en el cuerpo de Odín.

Pecho, piernas, muslos, brazos, cintura…

usó salvajemente la lanza para apuñalarlo mientras lo maldecía sin detenerse, y mientras lo hacía, sus lágrimas también comenzaron a caer.

—Hermano mayor… Dixie había muerto.

Sin importar qué tipo de venganza tomase, todavía no podría aceptarlo.

—Delia, ella…

Linley podía imaginarse por completo en qué tipo de dolor estaba…

¡Debido a que él estaba sufriendo el mismo dolor!

La muerte, por si misma, no era aterradora, sino morir como lo hizo Yale, después de haber sido torturado hasta el punto de la locura.

Eso era aterrador.

—Sin importar lo que hagamos para torturar a este Odín, no será suficiente.

¡¡¡No será suficiente!!!

Y su clon de tipo Muerte…

¡Definitivamente también lo destruiré!

—Qué despiadados.

Esas ochenta y dos Deidades a la distancia vieron como Delia y Reynolds tomaron su venganza, y sus corazones se acobardaron mientras observaban.

Reynolds y Delia estaban tomando un respiro.

—Los ochenta y dos de ustedes —dijo Linley girando para mirarlos.

—Lord Linley —dijeron los ochenta y dos quienes fueron extremadamente respetuosos.

Linley dijo con frialdad: —Cada uno de ustedes, presente un método para humillar a Odín.

Recuerden – ¡Humillar!

¡Solo apuñalarlo con una espada no es suficiente!

Si alguien no puede hacerlo…

mataré a esa persona.

Las ochenta y dos Deidades quedaron atónitas.

—¿Oh?

—la mirada de Linley era como una daga helada mientras los barría con sus ojos—.

¿Prefieren la muerte?

Las ochenta y dos Deidades se miraron entre ellas.

Odín era su líder, después de todo.

Pero después de dudar un poco, todos comenzaron a caminar hacia él.

Sabían sus propios límites…

y podían decir que Odín definitivamente iba a morir.

Como él iba a morir, humillarlo no era gran cosa.

—Odín, ¿quién hubiese pensado que tendrías un día como este?

—dijo una de las Deidades, apuñalando a Odín brutalmente en la garganta.

—¡No lo maten!

—gruñó Linley.

La parte más importante era la cabeza, ya que era donde se estaba localizada la chispa divina.

—Recuerden.

¡Humíllenlo!

—dijo Linley fríamente—.

¡Llamas a eso humillación!

¡No es suficiente!

Estas Deidades observaron a Linley, y luego, apretando los dientes, comenzaron a usar todo tipo de métodos para humillarlo, ambos usando lanzas para apuñalar las regiones inferiores de Odín, o incluso rasgando sus ropas.

Momentos después…

El cuerpo de Odín se había vuelto absolutamente horroroso para contemplar.

Pero al ver esto, Linley no se sintió satisfecho en absoluto.

Sus ojos aún eran como el hielo.

—Hermano mayor, todo está listo —sonó una voz desde atrás.

Era Wharton.

—Trae a esa gente —ordenó Linley.

Inmediatamente, un grupo de personas comenzó a caminar desde las diversas paredes destrozadas del palacio.

Eran…

¡mendigos!

Esos eran mendigos que habían sido convocados desde todas partes de la capital imperial.

Aunque la capital imperial era fabulosamente rica, también tenía sus pobres regiones, junto con un gran número de mendigos.

Cientos de sucios mendigos habían entrado en el palacio imperial.

—Jojo, este es el palacio imperial.

Los ojos de los mendigos brillaban.

—Vayan.

Por favor, usen su imaginación para encontrar formas de humillar a esa persona en el suelo.

Cada uno de ustedes recibirá una moneda de oro, y quien sea que lo haga bien se le otorgará cien monedas de oro adicionales —dijo con voz clara el hombre de aspecto juvenil que guiaba a esos mendigos.

—¿Cien monedas de oro?

Los ojos de los mendigos se iluminaron.

—Jaja, ¿humillar a alguien?

Fácil —dijo un tipo grande mientras corría hacia adelante.

—Esas cien monedas de oro definitivamente son mías.

Los cientos de mendigos, todos queriendo ser los primeros y ninguno queriendo ser el último, cargaron hacia adelante.

No tenían idea de que la persona en el suelo era un Dios Altivo.

Ni tenían idea de que ese era el Emperador del Imperio Odín.

Todo lo que sabían…

era que, si lo hacían bien, recibirían cien monedas de oro.

Para esos mendigos, cien monedas de oro era una suma de dinero que podía volverlos loco.

—Todos ustedes, vengan —ladró el joven líder inmediatamente.

—Jaja…

El primer mendigo inmediatamente orinó en la boca de Odín.

—Eso no es nada —se burló el segundo mendigo, caminando también hacia Odín.

Un mendigo tras otro avanzó, usando toda su imaginación en su deseo de ganar las cien monedas de oro, y utilizando todo tipo de formas de humillar a esa persona.

—Eso…

Eso…

Al ver eso, las ochenta y dos Deidades estaban en estado de shock, y sus rostros se volvieron blancos.

Comparados con esos mendigos, ellos fueron simplemente muy gentiles; lo que hicieron solo podría considerarse ‘castigo’.

Lo que esos mendigos hacían realmente causaba que uno estuviese en un estado peor que la muerte.

—Oye, la piel de este tipo es muy dura.

¡No soy capaz de cortarla para abrirla sin importar lo que haga!

—gritó un mendigo.

Ese mendigo sostenía una aguja, como si quisiera hacer algo para castigarlo, pero desafortunadamente…

ese era el cuerpo de un Dios Altivo.

Aunque Odín no se especializaba en el entrenamiento corporal, su cuerpo todavía estaba hecho de poder divino.

¿Cómo podría un mendigo ordinario perforar la piel de un cuerpo formado por poder divino?

—Siguiente —dijo el joven sin emoción.

—Debería ser el ganador.

Esas cien monedas deberían ser mías.

Ni siquiera he tenido la oportunidad de usar mis habilidades —gritó de inmediato el mendigo que sostenía agujas.

—Apártate basura —un mendigo en la parte trasera lo empujó a un lado—.

Jaja, es el turno de papi ahora.

Mientras hablaba, él giró el cuerpo de Odín…

—Eso es…

Ir demasiado lejos.

Algunos de los ministros ni siquiera pudieron seguir mirando.

Pero Linley solo miró eso sin emoción, ni una sola señal de expresión en su rostro.

Linley tenía que admitir que…

esas técnicas iban demasiado lejos, y eran suficientes para hacer que una persona enloqueciese por la humillación.

Pero él solo estaba humillando a una sola persona, Odín.

¿En cuanto a Odín?

Él destruyó a todos los miembros principales del Conglomerado Dawson, obligando a Yale a matar a su propia familia.

Además, ni siquiera lo dejó morir; él, en cambio, lo atormentó.

Comparado con eso, lo que le estaba pasando era bastante ‘benevolente’.

—Has que se vayan —dijo con calma.

—Sí—dijo el joven respetuosamente, llevándose inmediatamente a los mendigos.

Linley miró el cuerpo sucio, desnudo, ensangrentado, vistiendo ropas andrajosas, pero no sintió pena en absoluto en su corazón.

Al mismo tiempo, retrajo su poder espiritual, pero expandió su Espacio Piedra Negra una vez más, atrapando a Odín dentro.

¡Odín abrió los ojos!

—¿Eh?

Se miró a sí mismo.

Su rostro cambió de inmediato.

*¡Bang!* El poder divino de viento se arremolinó, y el cuerpo de Odín se purificó por completo, y también apareció un nuevo conjunto de túnicas.

Se forzó a ponerse en pie, mirando a Linley.

—¿Qué me hiciste?

—¿Qué hice?

—rio con calma—.

¿Por qué no miras por ti mismo lo que se te hizo?

Con solo pensarlo, hizo que la bola de cristal sobre su cabeza disparase rayos de luz azul, formando una enorme imagen en el aire sobre ellos.

Las imágenes comenzaron a moverse, reproduciendo lo que acababa de pasar.

Linley, naturalmente, lo había grabado todo.

Después de todo, Odín había estado en un estado de estupor espiritual.

Si él no sabía lo que había pasado, ¿cómo podría ser atormentado por ello?

—Eso…

Su rostro cambió, y no pudo evitar mirar a Reynolds y a Delia.

El registro en orbe había terminado de mostrar las imágenes de lo que Delia y Reynolds habían hecho.

Luego, comenzó a transmitir lo que las ochenta y dos Deidades habían hecho.

Las tácticas que las ochenta y dos Deidades habían usado eran mucho más excesivas.

El rostro de Odín estaba pálido, y no pudo evitar girar para mirar a esos ochenta y dos hombres.

—¡Ustedes se atrevieron!

El grupo de Deidades no pudo evitar sentirse sorprendido…

pero luego se recuperaron, y uno rio: —Hmph, Odín, estás a punto de morir.

¿Por qué estás siendo tan arrogante?

—Tú…

Viendo los diversos eventos ocurridos, Odín se quedo sin palabras por la ira.

—Odín, sigue mirando.

La mejor parte aún tiene que comenzar —dijo Linley con calma.

En el registro en orbe, aparecieron los mendigos.

Los ojos de Odín giraron alrededor.

—¿Mendigos?

Él, Odín, era un venerable y exaltado Dios Altivo.

Para los Dioses Altivos, incluso los Santos eran como hormigas.

En cuanto a los mortales comunes, los matarían a su antojo…

personas tan humildes como esos mendigos, él ni siquiera se molestaría en mirarlas.

¿Él, un Dios Altivo, ser escupido por mendigos mortales?

Pensó que podría volverse loco.

Pero el registro en orbe mostró algo incluso peor de lo que imaginaba.

El primer mendigo había orinado en su boca.

Los puños de Odín estaban apretados, y su rostro se volvió pálido, luego se volvió negro, antes de ponerse rojo.

Sus ojos parecían escupir fuego a las imágenes.

Esos mendigos, por el bien de las cien monedas de oro, habían agotado toda su imaginación, cada uno más excesivo que el anterior.

Las escenas eran completamente depravadas y absolutamente repugnantes.

Odín era una persona que perseguía la perfección y que se preocupaba profundamente por su dignidad.

Pero lo que estaba sucediendo en el registro en orbe era peor para él que morir.

Todo su cuerpo estaba temblando, y su mente estaba en un estado de caos.

¡Humillación!

¡Humillación incomparable!

¡Peor que la muerte!

—Linley, definitivamente morirás en mis manos.

¡Definitivamente!

—miró a Linley con una mirada mortal.

—Odín, hoy es solo el primer día.

Continuaremos mañana —dijo con calma.

Odín estaba tan enojado que un rastro de sangre salió de sus labios.

Pero entonces, de repente giró la cabeza hacia los cielos, riendo salvajemente.

—Jaja…

Eres despiadado.

¡Despiadado!

—miró a Linley, como si quisiese desollarlo vivo—.

Tengo que decir que…

tu habilidad para humillar a alguien todavía es bastante deficiente.

¿Comparado con lo que le hice a tu hermano mayor, Yale?

¡Estás muy lejos!

¿Sabes cómo lo torturé cuando lo colgué en ese árbol del palacio?

Jaja, me imagino…

que él no se atrevería a contárselo a nadie.

Él ni siquiera te atrevería a pensar en eso.

Jaja…

Aunque estaba diciendo eso, él ya había sido atormentado al borde de la locura.

Linley solo lo miró con frialdad.

—No importa lo increíble que seas, todo lo que podrás hacer es destruir mi clon divino de viento.

Mi cuerpo más importante es mi clon de tipo Muerte.

Si mi clon divino de viento es destruido, entonces es destruido.

No importa.

Si mi hijo muere, tendré otro.

Jaja…

déjame decirte esto.

Mi clon de tipo Muerte fue al Inframundo hace mucho tiempo.

¡Si tienes la habilidad, ven a buscarme al Inframundo!

Jaja, en cuanto a seguir humillándome…

¡En tus sueños!

*¡BANG!* Mientras reía salvajemente, su cuerpo explotó de repente.

—¿Auto-explosión?

El grupo de expertos que los rodeaba quedó aturdido.

Ninguno de ellos había imaginado que Odín realmente elegiría morir así.

Claramente, ya no era capaz de soportar ese tipo de tormento y humillación, y en cambio había elegido el suicidio.

La mirada de Linley era como hielo.

—¿El Inframundo?

—murmuró para sí mismo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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