Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

DULCE VENENO - Capítulo 159

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. DULCE VENENO
  4. Capítulo 159 - 159 Ahogo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

159: Ahogo 159: Ahogo Para desafiar la gravedad convencional de la moda a los pies de la Torre.

Parece una escultura de Calder que cobró vida.

Stefanny: (Mirando hacia arriba, la boca ligeramente abierta, olvidando por un momento su elegancia) Dios mío…

desde aquí abajo es aún más imponente de lo que pensaba.

Parece…

infinita.

Marilú: (Ajustando la caída asimétrica de su top naranja, siguiendo la mirada de Stefanny) Espera a verla desde adentro, desde el primer piso.

La perspectiva cambia todo.

Es como estar dentro de la historia que te conté anoche.

Milagros: (Pasando un dedo por el borde de su clutch dorado, observando el flujo de gente con ojos analíticos) La energía es diferente.

Ayer era éxtasis colectivo y liberación.

Hoy es…

anticipación cultivada.

La elegancia de la espera.

Nuestros atuendos son perfectos para esto.

Stefanny: (Volviéndose hacia Milagros, sonriendo) Tú pareces una diosa del sol a punto de conquistar la torre de hierro.

Esas serpientes…

son increíbles.

Milagros: (Una sonrisa de satisfacción cruza sus labios) Simbolizan sabiduría y renovación.

Apropiado, ¿no?

Para un lugar que se renueva cada pocas décadas.

Y tú, Stefanny, pareces la directora de orquesta más chic del mundo, lista para dirigir una sinfonía de sabores.

Marilú: (Ríe) ¡Y yo soy su fiel primera violinista, vestida con la partitura!

Bueno, en realidad me siento como un cuadro de Kandinsky caminando.

¿Listas para subir?

Nuestra mesa en Madame Brasserie nos espera, junto con el menú de Thierry Marx y la vista que hizo soñar a todo París.

Las tres se dirigen hacia la entrada, un trío de estilo, elegancia y personalidad que hace que más de un turista se gire a mirarlas.

Son una pequeña procesión de moda y anticipación, listas para intercambiar los beats electrónicos por el tintineo de la cristalería fina, y el frío de la montaña por el calor acogedor de la historia y la alta cocina, a 57 metros sobre el suelo de París.

Interior de Madame Brasserie, primer piso de la Torre Eiffel.

La luz invernal se filtra por las enormes ventanas, bañando el elegante espacio de madera clara, corcho y tonos terrosos.

La vista sobre los Jardines del Trocadero y el Sena es simplemente deslumbrante.

Las tres están sentadas en una mesa privilegiada junto al ventanal.

Un mesero impecable, con la discreta elegancia que caracteriza a los mejores establecimientos parisinos, se acerca con una leve inclinación.

Lleva tres cartas de menú, gruesas y con un discreto grabado, y una carta de vinos.

Mesero: (Con un francés perfecto, pero con un acento amable y comprensible) Bonjour, Mesdames.

Bienvenue à la Madame Brasserie.

Je m’appelle Pierre, je serai votre serveur aujourd’hui.

Voici notre carte, créée par le Chef Thierry Marx.

Et la carte des vins et champagnes.

(Coloca las cartas frente a cada una con una sonrisa profesional).

Marilú: (Tomando la carta con reverencia, como si fuera un manuscrito antiguo) Merci beaucoup, Pierre.

(Se vuelve hacia las otras, sus ojos brillando).

¡Aquí está!

El legado de Thierry Marx en este lugar histórico.

¿Por dónde empezamos?

Stefanny: (Abriendo su carta, deslizando un dedo por la corbata a rayas.

Sus ojos recorren las opciones, asombrada) Todo suena…

increíble.

Pero a la vez tan francés.

“Demi-cuit de foie gras”, “Saint-Jacques”…” Pigeon” ¡Uy!

(Mira a Milagros, un poco abrumada).

Tú que tienes más experiencia, ¿qué opinas?

Milagros: (Ya ha hojeado la carta de vinos con mirada experta.

Deja el clutch dorado a un lado y toma la carta de alimentos con calma).

La clave está en el equilibrio y en honrar la ocasión.

(Mira al mesero).

Pierre, ¿cuál es la especialidad del día que el Chef más recomienda?

Pierre: (Inclinándose ligeramente) Pour commencer, le Tartare de Boeuf Black Angus de Normandie, préparé à la table est une expérience magnifique.

Et comme plat principal, le Filet de Bar de Ligne rôti, avec une crème de topinambour et girolles est exceptionnel en ce moment.

Le poisson est d’une fraîcheur remarquable.

Marilú: (Susurrando dramáticamente) ¡Tartare preparado en la mesa!

¡Eso es teatro culinario!

Me encanta la idea.

Stefanny: (Más cauta) El filete de lubina me llama mucho…

suena luminoso.

¿Y para tomar?

(Mira la enorme carta de vinos, intimidada).

Milagros: (Asintiendo, tomando el control con suavidad).

Para un almuerzo invernal, con vistas tan brillantes, y empezando con un tartare…

(Sus dedos, adornados con el anillo Cartier y otros anillos, recorren la carta de vinos).

Un Chablis Premier Cru.

Blanco, mineral, con la acidez perfecta para el pescado y para cortar la riqueza del foie o el tartare.

(Mira a Pierre).

¿Tienen el Domaine William Fèvre ‘Chablis 1er Cru ‘Montmains’?

Pierre: (Su rostro muestra una aprobación profesional) Un excellent choix, Madame.

Très élégant.

Je le recommande vivement.

Stefanny: (Impressionada) Eso suena perfecto.

Yo me apunto a la lubina y al Chablis.

Marilú: (Decidida) ¡Tartare en la mesa para mí, y luego…

el Confit de Canard!

¡Hay que probar un clásico!

Y sí, compartamos la botella de Chablis.

Milagros: (Cierra su carta satisfecha) Para mí, empezaré con las Saint-Jacques poêlées y luego el Pigeon rôti.

Y, por supuesto, el Chablis.

Pierre: (Anotando con discreción) Parfait.

Et pour commencer cette expérience d’une manière digne de la Tour Eiffel…

peut-être une coupe de champagne en attendant les entrées?

Nous avons un Bollinger ‘Special Cuvée’ qui ouvrira l’appétit et célébrera la vue.

Las tres se miran y sonríen.

Es la propuesta irresistible.

Stefanny: (Ríe) ¡¡Sí, por favor!!

¡Por nuestra aventura alpina y nuestra ascensión parisina!

Marilú: ¡Por Thierry Marx y los fantasmas de los camareros flamencos!

Milagros: (Con una sonrisa elegante) Por la belleza que perdura.

A través del hierro, la nieve y ahora el cristal.

Pierre: (Sonriendo genuinamente) Très bien.

Je vous apporte le champagne immédiatement.

Bon appétit, Mesdames.

Se retira con discreción, dejando a las tres con la emoción del menú elegido, la promesa del champagne y el lienzo incomparable de París a sus pies.

La conversación está a punto de pasar de los DJs a los reducecciones de vino, de las pistas de esquí a las salsas emulsificadas, en el corazón de un sueño parisino hecho realidad.

(El champagne Bollinger ha sido servido, las burbujas ascendiendo en las copas como pequeñas celebraciones.

El primer sorbo es efervescente y seco, un contraste perfecto con la dulzura del momento.

Stefanny, relajada por el ambiente y el vino, mira a Milagros con una sonrisa traviesa y cariñosa).

Stefanny: (Jugando con el tallo de su copa, su reloj dorado brillando con el reflejo de la ventana) Este viaje inesperado tuyo fue la cereza del pastel, Milagros.

Pero dime la verdad, ¿cómo estuvo realmente ese viaje con papá?

(Baja un poco la voz, con picardía).

Digo…

aprovecharon la escapada romántica, lejos de todo…

¿Ya nos visita la cigüeña?

Milagros, que justo llevaba su copa de champagne a los labios, se atraganta bruscamente.

Un sorbo de líquido efervescente va por el camino equivocado.

Se lleva una mano al pecho, tosiendo con fuerza, mientras la otra sujeta la copa para no derramarla.

Sus aretes YSL tintinean con el movimiento.

Stefanny: (Alarmada, extendiendo una mano) ¡Oh, cielos!

¡Milagros!

¿Estás bien?

Marilú: (Desde el otro lado de la mesa, con ojos como platos) ¡Cariño!

¡Un sorbo a la vez!

Milagros logra recuperar el aliento después de unos segundos de tos.

Sus ojos, ligeramente llorosos por el ahogo, miran a Stefanny entre la sorpresa y la incredulidad.

Se limpia delicadamente la comisura de los labios con la servilleta.

Milagros: (Con voz aún un poco ronca, pero recuperando su compostura, aunque las mejillas están ligeramente sonrojadas) Cielito…

¡Por todos los saint-honoré de París!

¡Qué pregunta!

(Toma un sorpo pequeño de agua, recuperándose).

Stefanny: (Un poco avergonzada, pero aún curiosa) Lo siento, es que…

ustedes se ven tan bien juntos, y el viaje sonaba tan íntimo…

Milagros: (Exhala, una sonrisa divertida pero firme reemplaza la expresión de shock) Escúchame bien, preciosa.

Aprecio enormemente tu…

entusiasmo prospectivo.

(Hace una pausa, mirando su anillo Cartier como buscando las palabras).

Tu padre es un hombre maravilloso, y nuestro viaje fue perfecto.

Pero una cosa es disfrutar

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo