DxD: Sistema para Salvar el Multiverso - Capítulo 17
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- Capítulo 17 - 17 Iglesia abandonada
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17: Iglesia abandonada 17: Iglesia abandonada Capitulo 17: Iglesia Abandonada Koneko no pudo reaccionar en lo absoluto a los disparos porque estaba ocupada tratando de llamar a su Rey Rias con magia.
Cuando quiso hacer algo para moverse ya era muy tarde pero lo siguiente que vió fué la espalda del apuesto senpai que sale con Akeno-senpai.
Las balas que deberían haberla lastimado fueron detenidas por su cuerpo y antes de que le diera las gracias el chico se dió la vuelta y la abrazo fuertemente.
Koneko se sonrojó un poco, iba a llamar pervertido al chico por tomarla de ese modo tan repentinamente cuando un aura oscura que le daba escalofríos los cubrió justo antes de que una enorme explosión de luz llenara la sala.
Cuando su vista se aclaró vió que el chico se ponía de pie y miraba al rededor de la sala con una expresión molesta.
Pudo ver qué en su espalda había una enorme quemadura probablemente a causa de la explosión de la que la protegió, en su abdomen también había cuatro agujeros de bala.
No pudo evitar sentirse muy culpable porque ella es una torra, debería poder protegerse no solo a si misma sino también a los demás, se distrajo y por su culpa su senpai se lastimó y esa chica de la iglesia que trató de protegerlo fué secuestrada por el exorcista pervertido.
“Senpai yo…” Antes de que Koneko pudiera seguir hablando le acaricié la cabeza.
“No es tu culpa, mis heridas no son graves y en todo caso es mi culpa por no poder protegerlas a ambas” Afortunadamente sé exactamente dónde se ocultan porque gasté puntos del sistema para conocer la ubicación de Asia hace un momento.
Koneko se sintió muy aliviada de saber que él no la culpaba por lo ocurrido pero aún así seguía preocupada por sus heridas, también se sintió bien ser acariciada por él.
En ese momento un círculo mágico de color carmesí apareció junto a ambos, de él salió Kiba con su espada en alto seguido de Akeno con un rayo preparado en una mano y finalmente Rias con una expresión muy enojada.
Hace solo unos momentos Rias estaba tomando té con Akeno y riendo sobre el trabajo pendiente cuando un mensaje de emergencia de Koneko les avisó que la convocatoria era una trampa y que Arthur estaba peleando contra un exorcista particularmente poderoso.
Ella observó la expresión de Akeno que se volvió especialmente fría cuando escucho que Arthur estaba peleando.
Rias estaba convencida de que algo había pasado entre ellos dos pero su amiga se resistía a contarle los detalles.
Independientemente de eso ella misma había llegado a considerar a Arthur un muy buen amigo en los días que habían estado interactuando.
Sin necesidad de palabras Kiba también se acercó para ayudar a su amigo y todos tomaron el círculo de teletransporte.
Al ver la escena Rias quedó sorprendida, una gran explosión destruyó la habitación.
Koneko estaba intacta pero Arthur tenia la espalda y parte de los brazos quemados también había varios agujeros de bala en su abdomen.
La primera en correr hacia él fué Akeno quien con una expresión muy preocupada comenzó a revisar sus heridas.
“Que fué lo que pasó aquí?” Rias trató de mantener la calma pero viendo la precaria condición de su amigo le costaba mucho trabajo.
Kiba también estaba preocupado por su amigo pero era mejor que las chicas para mantener la calma y parecía que las heridas no eran tan graves a juzgar por la expresión del chico.
Entonces Arthur y Koneko comenzaron a explicar rápidamente la situación, llegaron y encontraron al invocador muerto luego un exorcista trato de matarlos pero cuando fué superado en fuerza usó trucos sucios para distraerlo apuntado a Koneko antes de escapar llevándose consigo a una amiga de Arthur.
Akeno quería preguntar sobre esa amiga pero sabía que no era el momento sobre todo después de ver los ojos cargados de intención asesina de Arthur, se sintió un poco celosa y se preguntó si él se molestaría tanto si fuera ella quien estuviera en peligro.
Después de explicarles la situación también les conté mis planes de ir a rescatar a Asia, al principio Rias y Akeno se negaron a permitirme ir argumentando que era peligroso y que estaba herido.
Luego se ofrecieron a acompañarme pero me negué diciendo que si el grupo de Rias Gremory se involucraba el asunto podría escalar y volverse más serio de lo que ya es.
Me costó trabajo pero finalmente las convencí de dejarme ir solo, prometiendo que tendría mucho cuidado.
Kiba también quiso ir conmigo pero al ver que su Rey había cedido decidió desistir.
Koneko me dió las gracias por protegerla y me pidió que no me lastimara más.
Finalmente salí de ahí usando Shunpo en dirección a la única iglesia del lugar, usando la [Autoridad del gobernante] para estabilizarme en el aire no me tomó mucho tiempo llegar allí.
Antes de bajar activé al máximo de su poder [Keen Insight] y me rodeé a mi mismo con una capa muy concentrada de Antimagia.
Después entré usando Shunpo a través de una ventana.
Al instante tres lanzas de luz volaron en mi dirección, pero al tocar la Antimagia que me rodeaba desaparecieron sin dejar rastro.
Tres figuras con alas de plumas negras estaban esperando mi llegada “A dónde se fué nuestro ataque?” La primer en hablar fué una chica vestida con un traje estilo Gothic Lolita.
“No lo sé, solo sigue disparando no creo que pueda hacer eso eternamente” Una mujer de cabello azul y un traje rojo con un escote muy abierto le contestó.
El último de ellos era un hombre musculoso completamente cubierto por una abrigo largo como el de un detective.
Sin decir una sola palabra más comenzaron a cargar un nuevo ataque pero con una gran velocidad disparé un rayo de Antimagia desde mi mano hasta el pecho del hombre.
Intentó reaccionar pero sus barreras desaparecieron como el aire al entrar en contacto con mi ataque.
Al momento siguiente un gran agujero se abrió dónde debería estar su corazón, su cuerpo cayó de espaldas ya sin vida.
Giré mi cabeza hacia la peli azul, recibió de lleno el efecto de [Keen Insight] y no pudo moverse antes de que un rayo le pusiera fin a su vida.
La última superviviente se arrodilló y comenzó a implorar por su vida.
“Yo solo estaba siguiendo órdenes, jamás toqué a la chica que buscas…
Por favor perdóname la vida y juro que no volverás a verme el rostro nunca más!!!” Por un momento consideré matarla pero ya que su promesa se ve sincera a mis ojos le hize una seña para que se fuera.
Instantáneamente comenzó a batir sus alas y en menos de diez segundos ya había desaparecido.
Mi siguiente objetivo es el sótano de éste lugar.
Palabras del autor.
Escribo por diversión, sin intenciones de pedir donaciones o monetizar con algún patreo o algo, lo único que pido son algunos comentarios para saber si les está gustando la historia o sus sugerencias para el futuro.
También acepto sugerencias de recompensas o mundos a los que ir.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com