DxD: Sistema para Salvar el Multiverso - Capítulo 21
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- Capítulo 21 - 21 Es un monstruo
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21: Es un monstruo 21: Es un monstruo Capitulo 21: Es un monstruo “Y bien…
Quién sigue?” Las tres se miraron entre si pero finalmente Koneko tomó valor y dió un paso al frente.
“No seas suave conmigo senpai” El incidente del otro día seguía haciendo ruido en su cabeza, ella quiere ser más fuerte para proteger a sus amigos.
Arthur sonrió y le indicó que atacara, Koneko corrió contra él, su fuerza era tal que creó agujeros en el suelo con sus pisadas, cuando estuvieron frente a frente ella lanzó un golpe con todas sus fuerzas pero fué esquivado con suma facilidad.
Koneko se molestó un poco porque la otra parte solo movió ligeramente su cabeza, continúo su ataque con una patada pero Arthur la evadió dando un único paso hacia atrás aprovechando la corta longitud de las extremidades de la chica.
Ella continúo su asalto de manera furiosa pero todos y cada uno de sus golpes fueron esquivados con movimientos mínimos.
“Tú tienes un problema opuesto al de Kiba, te falta velocidad, tus golpes son potentes pero jamás podrás tocarme” Koneko se enojó y lanzó otro golpe pero ésta vez su intención era sacudir el piso debajo de su oponente para hacerlo detenerse.
Arthur alabó la estrategia de la chica en su cabeza pero eso no funcionará contra él, saltó al aire y usó la cabeza de la chica como punto de apoyo con su mano para girar poniéndose a su espalda.
“Tu otro problema es que tus ataques son predecibles y confías demasiado en tu defensa” En pánico ella se giro pero con su codo apuntando al plexo solar de Koneko, Arthur conectó una potente técnica del estilo Renewal.
‘Arang’ Koneko sintió el cuerpo entumecido después de recibir un solo golpe de Arthur como si una onda de choque se hubiera dispersado dentro de ella causando daño interno, después de unos instantes también cayó al suelo derrotada.
“Cuál de ustedes dos quiere ser la siguiente?” Rias y Akeno estaban francamente sorprendidas, hace más o menos una semana Arthur tenía dificultades para enfrentar a un demonio de clase media pero hoy jugó completamente con dos de ellos sin mostrar casi nada de su poder.
‘Esa velocidad de crecimiento es simplemente monstruosa…
Si es él tal vez…’ Rias estaba completamente perdida en sus pensamientos por lo que Akeno decidió ser la siguiente.
“Mi lindo novio no se atrevería a golpearme verdad?” Akeno puso una expresión de damisela preocupada.
“Lo siento pero ésto es entrenamiento…
Trataré de no lastimarte mucho” Ella sonrió ante su respuesta e inmediatamente después su ropa cambió al traje típico de una doncella del santuario japonesa.
“Te ves bien con esa ropa, me gusta” Arthur no mintió, la vestimenta acentuaba sus curvas y la hacia lucir mucho más sexy que de costumbre.
“Ara ara~ será que debería mostrarte ésto más seguido?” Akeno puso una pose sensual cruzando sus brazos por encima de su cabeza para enfatizar sus pechos.
Mientras Arthur se distrajo observando su pecho, ella aprovechó para lanzarle un poderoso rayo.
“Eso definitivamente es trampa…” Arthur bloqueó el rayo con su Antimagia.
“Fufu~ si crees que es trampa, por qué no vienes aquí y me castigas?” Ella rápidamente voló por los aires con sus alas de demonio, su especialidad eran los ataques a distancia.
Una tormenta de rayos dorados cayó sobre él pero no entró en pánico, aprovechando al máximo sus [Seis ojos], su dominio del combate desarmado y su físico mejorado evadió la mayoría de ataques, los pocos que lograron tocarlo fueron desaparecidos por la capa de energía oscura que cubría su cuerpo.
“Tienes dos problemas, el primero de ellos es que confías demasiado en tus rayos…” Arthur extendió la mano izquierda hacia Akeno y disparó un potente relámpago negro, ella trató de levantar varias magias defensivas pero fué inútil, el ataque conectó aturdiendola y haciéndola aterrizar a la fuerza.
“Tu segundo problema es que no puedes defenderte a corta distancia” Él se había puesto frente a ella usando Shunpo por lo que sin tiempo para poder reaccionar no pudo evitar que la sostuviera de la cintura con un solo brazo elevándola del suelo.
Su trasero quedó levantado y antes de que pudiera pedir una explicación un sonido seco de golpe acompañado de un ardor en sus nalgas la paralizó.
El dolor la dejó aturdida y emocionada, su corazón palpitó con fuerza mientras su cara se ponía roja.
“Eh…
Espera, espera, me rindo!!!” Un segundo golpe calentó aún más su cuerpo pero a pesar de la emoción, no quería perder su dignidad en público.
“Por favor, espera, lo siento…” Ella rogó por piedad.
“Bien, te dejaré ir pero solo por esta vez” Arthur la bajó y ella rápidamente corrió lejos de él como no queriendo que se arrepintiera.
Finalmente Arthur miró a Rias quien instintivamente se puso las manos en el trasero.
“Es tu turno” Rias entró en pánico.
“Es realmente necesario?
Quiero decir, es posible que alguien salga herido…” Ella tenía miedo de que su poder de destrucción se saliera de control causándole alguna herida grave a alguien.
“No te preocupes por eso” Akeno rápidamente tomó a los inconscientes Kiba y Koneko antes de alejarse de la zona.
“Bien…
Dame tu mejor golpe” Rias no tuvo más opción que creer en él y esperar que todo estuviera bien.
Condensó su poder de destrucción en sus manos y lo lanzó en contra de Arthur, múltiples ataques volaron desde varias direcciones.
Él incrementó el tamaño de su aura de Antimagia y lanzó varios rayos negros para interceptar la magia de Rias, ahí donde sus rayos se encontraban con las esferas de poder de destrucción éstas desaparecían al instante.
Ella sacó sus alas de demonio y comenzó a volar a gran velocidad alrededor de su oponente desatando un aluvión de ataques pero Arthur no se movió ni un poco eliminando todos y cada uno de sus intentos de hacerle daño.
Desesperada trató de incrementar la cantidad de esferas que lanzaba pero después de superar cierto límite su poder comenzó a salirse control y sus ataques empezaron a volar en todas direcciones.
“Rias, te falta control sobre tu poder…” Arthur condensó una gran cantidad de energía en su mano y al momento siguiente una cadena de rayos cubrió el cielo anulando al mismo tiempo todas las esferas e impactando a Rias en el proceso.
“Y al igual que Akeno, no puedes defenderte sola de los atacantes a corta distancia” En un instante apareció frente a ella con Shunpo y apuntó el dorso de su mano contra su cuello.
“Me rindo…” La expresión de Rias era oscura, no estaba molesta con Arthur sino consigo misma, ella sabía que lo que él decía era cierto pero a pesar de prácticar todos los días simplemente no podía mejorar su control y eso la frustraba mucho.
Palabras del autor.
Escribo por diversión, sin intenciones de pedir donaciones o monetizar con algún patreo o algo, lo único que pido son algunos comentarios para saber si les está gustando la historia o sus sugerencias para el futuro.
También acepto sugerencias de recompensas o mundos a los que ir.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com