DxD: Sistema para Salvar el Multiverso - Capítulo 258
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- Capítulo 258 - 258 Mylene Rapha Holfort +18
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258: Mylene Rapha Holfort (+18) 258: Mylene Rapha Holfort (+18) Capitulo 257: Mylene Rapha Holfort Arthur finalmente separó sus labios de los de la reina para permitirle recuperar el aliento.
“Haaa…
Haaaa…” Mylene luchó por respirar después de un beso tan intenso.
“Espera…
No podemos ir más lejos…
Qué pasa si alguien nos ve?” La reina giró en todas direcciones buscando algún posible testigo pero todo está vacío.
“Dejemos las cosas aquí y diré que sólo se trató de un pequeño error” Mylene intentó separarse de los brazos de Arthur pero él se lo impidió.
“Ya he levantado una barrera a nuestro alrededor que no dejará que nadie nos vea…
Ni siquiera tus escoltas saben lo que estamos haciendo” Arthur sostuvo la espalda de la reina con una mano mientras usa la otra para acariciar su trasero.
“Además, ésto definitivamente no es un error, quiero hacerte felíz” “Se que Roland no te tolera y prefiere jugar con las sirvientas jóvenes del palacio o salir fuera para buscar una amante…
Entonces por qué tú tienes que contener tus deseos?” Arthur deslizó su mano hasta tocar las bragas húmedas de la reina.
“Espera!
Mmmm…
Dónde crees que estás tocando?!” Todo el cuerpo de Mylene se sacudió de anticipación sólo por un simple roce.
“Dices que espere pero ya estás así de mojada…” Arthur jugó con la humedad en sus dedos provocando que se formen pequeños hilos translúcidos.
“Realmente estás esperando ésto” Mylene fué empujada contra una pared quedando sin un lugar a dónde escapar.
Su entrepierna está siendo presionada por la rodilla de Arthur forzándola a estar de puntillas para no mojar aún más su ropa.
“Yo…
Yo…” Su mente está en conflicto entre sus instintos cómo mujer que le piden desesperadamente dejarse llevar y su mentalidad de reina quién se niega a pesar de todo a serle infiel a su esposo por más desagradable que pueda ser.
Arthur notó sus dudas y comenzó a mover ligeramente su rodilla mientras levanta las manos de la reina y las sostiene por encima de su cabeza.
Sin las manos para poder aferrarse a la pared, su único punto de apoyo son sus piernas pero con la rodilla de Arthur obligándola a levantarse, su entrepierna terminó cargando todo el peso del cuerpo de la reina.
Una descarga de placer la hizo sacudirse con fuerza.
“Está bien…
Hagámoslo…
Pero sólo será una vez…” Finalmente las defensas de la reina cayeron por completo.
Arthur sonrió y con un único movimiento bajó el vestido de la reina exponiendo sus hermosos pechos.
La piel de Mylene es increíblemente pálida y sus pechos no son una excepción, ambos son de un color blanco lechoso por lo que sus pezones rosados sobresalen cómo un par de cerezas.
“Arthur…
Ésto es muy vergonzoso…” Mylene intentó usar sus manos para cubrirse pero Arthur la levantó del suelo sumergiendo su cara entre ambos montículos de carne.
“Eres muy hermosa y además hueles bien” Un aroma dulce mezclado con algo de almizcle por culpa del sudor llenó las fosas nasales de Arthur.
“Uuuu…
No digas esas cosas” Los elogios hicieron que la piel pálida de Mylene se vuelva ligeramente roja.
Finalmente Arthur no pudo contenerse por más tiempo y usó su boca para comenzar a lamer los pezones de la reina.
“Mmmmm…
Annhgg…
Arthur…
Éso…
Se siente raro” Mylene se retorció mientras una descarga eléctrica recorre todo su cuerpo.
“Haahhh…
Ahhhhh…
Haaaaa…” Una serie de gemidos bastante eróticos llenó el interior de la barrera mientras Arthur disfruta plenamente de ambos pechos.
Tras unos segundos, Arthur finalmente dejó ir a Mylene quién intentó permanecer de pie pero sus piernas están tan débiles que sólo pudo apoyarse de él para evitar caer.
“Haaa…
No sabía que era posible sentirse tan bien sólo con mis pechos…
Haaa…” La reina ocultó su cara contra el firme pecho de Arthur, está segura de que su expresión definitivamente no es apta para ser vista por otros.
“Eso es sólo el comienzo, te haré sentir mucho mejor ahora” Arthur desabrochó sus pantalones bajando también su ropa interior para poder exponer un gran pene erecto.
Los ojos de Mylene se abrieron con sorpresa al ver aquel enorme objeto presionando su abdomen con fuerza.
Incluso a través de la tela de su vestido puede sentir el tacto ardiente y la dureza de aquella cosa.
“Estás seguro de que algo así de grande puede entrar en mí?” La voz de Mylene tenía expectación y miedo a partes iguales.
Nunca antes había visto ni oído que el pene de un hombre pudiera ser tan grande.
“Vamos a descubrirlo ahora” Arthur le susurró directamente al oído provocando cosquillas en la reina.
Mientras tanto levantó la falda del enorme vestido que Mylene lleva puesto, por fortuna no es del tipo que lleva una rejilla metálica debajo.
Luego se arrodilló para poder echar un vistazo a las bragas de la reina.
“Quién lo diría…
Una mujer madura cómo tú usa una ropa interior tan linda…
Es adorable” Arthur bajó las bragas hechas de tela blanca sin ningún tipo de decoraciones o encajes más allá de un pequeño listón rosa con un moño en la parte delantera.
Mylene sintió caliente el rostro y quiso cavar un agujero para esconderse.
Ya que han pasado años desde la última vez que tuvo sexo y su marido jamás la ha buscado entonces se acostumbró a priorizar la comodidad por sobre la apariencia al momento de escoger su ropa interior.
“Arthur…
Eres muy malo” La reina golpeó ligeramente su cabeza para desahogar un poco la vergüenza.
“Lo siento, es sólo que eres tan linda que me dan ganas de molestarte” Arthur le dedicó una sonrisa traviesa haciendo que el corazón de la reina lata mucho más rápido.
“En serio…” Mylene intentó ignorar sus palabras pero por dentro tiene ganas de saltar por la felicidad.
Para una mujer solitaria en medio de sus 30 años, los elogios de un hombre jóven y guapo son increíblemente efectivos.
“Parece que ya estás completamente lista” Al mismo tiempo, Arthur deslizó casualmente uno de sus dentro del coño húmedo de la reina.
“Hyaaa…
A-avísame antes de hacer algo así…
Mmmmm…” Mylene sintió una gran cantidad de fluidos bajando por sus piernas sólo por aquel dedo.
El tacto de las manos curtidas de un hombre es totalmente diferente de sus propios dedos delgados y delicados que usa a veces.
“Arthur…
P-puedes dejar de jugar…
Vamos a hacerlo…” Mylene decidió ser algo más directa aunque su rostro está totalmente enrojecido por la vergüenza.
“Está bien, entonces lo pondré dentro” Arthur dejó las bragas de la reina a medio camino para que no pueda separar demasiado sus piernas.
Luego bajó las caderas para alinearse con Mylene y frotó la punta de su pene en la entrada del coño de la reina.
“Me pregunto si estaré bien…
Es muchísimo más grande que el de Roland…” Mylene murmuró algo para sí misma pero Arthur la escuchó perfectamente gracias a sus sentidos aumentados.
“Tranquila, todo estará bien” Con una sonrisa tranquilizadora, empujó poco a poco su pene dentro de Mylene.
“Nnnnnghhh…
Haaaaa…” Arthur sintió cómo las paredes interiores de Mylene se tensan y separan mientras intenta abrirse camino.
Pensé que sería fácil ya que Mylene ha dado a luz dos veces pero me equivoqué…
La vagina de la reina está tan estrecha que si no fuera porque leyó las novelas incluso pensaría que todavía es virgen.
“Ahhhhhh…
Espera…
Siento que me voy a romper…” Mylene sintió algo de dolor mezclado con un gran placer por lo que le pidió detenerse un momento.
“Déjame ayudarte un poco” Arthur usó entonces uno de sus pulgares para estimular el clítoris de la reina en un intento por ayudarla.
También presionó la otra palma contra su abdomen para usar un hechizo que aprendió de Lilith.
Los efectos fueron notorios de inmediato ya que las paredes vaginales de Mylene comenzaron a ceder más fácilmente.
“Lo pondré todo ahora” Arthur le dió una advertencia.
“Todavía falta más?” La reina pusa una expresión confundida porque pensó que ya había sido todo pero entonces el pene de Arthur entró de golpe abriendo su vagina por completo y golpeando la entrada de su útero El cuerpo de Mylene que es pequeño comparado con el de Arthur fué levantando del suelo dejándola con las piernas colgando.
“Mmmmmghhh…
Nnnnnghhh…
Ahhhhh…” La lengua de la reina colgó fuera de su boca gracias al placer que nunca antes había sentido.
Todos sus puntos sensibles fueron golpeados al mismo tiempo y una extraña sensación de estar completa llenó su corazón.
Arthur también disfrutó en silencio del interior de la reina.
Una firmeza húmeda que lo abraza con pliegues de piel cálida.
“Mylene, se siente muy bien estar dentro de tí…
Ahora voy a empezar a moverme” Con Mylene recargada contra la pared fué fácil sólo sostener sus nalgas con las manos y embestirla usando sus caderas.
“Ahhhhh…
Arthur…
Mmmmnhhhgg…
Haaaaaa…
Se siente cálido dentro de mí…” Las ideas racionales fueron empujadas lejos del cerebro de la reina gracias al placer.
En su lugar decidió dejarse llevar y disfrutar del momento abrazando por el cuello a Arthur para poder besar su boca.
“Mnmmm…
Arthur…
Quiero que me llenes por completo…” Poco a poco Mylene se volvió más atrevida.
Arthur obedeció los deseos de su reina moviendo con fuerza sus caderas.
“Haaaaaa…
Ahhhhhhh…
Mmmmm…” Mylene disfrutó por primera vez en su vida de un sexo tan apasionado.
Todo el deseo desbordante que había estado guardando durante tantos años fué despertado por completo.
La reina se aferró con fuerza a la espalda de Arthur incluso presionando sus uñas con fuerza.
De no ser por la piel resistente de Arthur es probable que le dejara marcas profundas.
“Mylene…
Voy a terminar dentro de tí” Arthur avisó aunque no le dió ninguna oportunidad de negarse.
“Mmmm…
Sí…
Hazme sentir llena con tú semilla…” Mylene se volvió más proactiva al besar su boca.
Pronto y con una última embestida, Arthur dejó salir una enorme cantidad de su semilla dentro del útero de la reina.
“Nnnnnghhh…
Haaaaa!!!
Arthur…” La reina sintió sus piernas débiles después de haber terminado.
Arthur decidió no ser tan agresivo ésta vez y le permitió sentarse para que descanse.
“Haaa…
Haaa…
Ésto fué increíble…” Mylene luchó por recuperar el aliento mientras una gran sonrisa se dibuja en su rostro.
“Yo también lo disfruté mucho” Arthur se sentó al lado de la reina acariciando suavemente su cabello.
“La próxima vez te haré sentir aún mejor” Ante sus palabras, las mejillas de la reina se enrojecieron.
“La próxima…?
No dije que sólo sería una vez?” Mylene fingió resistencia pero en su corazón sabe que definitivamente no puede vivir más sin el hombre a su lado.
“Pero una sóla vez no es suficiente…
Es culpa de Mylene por ser tan hermosa y delicada, ahora me he enamorado de ella” Su declaración directa sorprendió a la reina quién por un momento no supo cómo responder.
“Ejem…
Bueno…
Supongo que podríamos vernos de vez en cuándo…” Mylene se relajó y se recostó contra Arthur disfrutando del momento.
“Supongo que por ahora será suficiente pero en algún momento te haré mi esposa” Ambos entrelazaron sus manos disfrutando del calor del otro.
“Mmmm…
Para éso tendrías que hacerte rey…
Sabes…
No sería una mala idea” La mente calculadora de Mylene comenzó a imaginar formas de deshacerse de Roland quién para empezar jamás ha sido de su agrado.
“Tus ojos ahora dan un poco de miedo pero no hace falta que te preocupes, ya tengo un pequeño plan” Arthur trazó círculos con el dedo sobre la suave piel de Mylene.
“Por ahora hay que volver pero antes de éso” Con un movimiento de sus dedos, toda la suciedad del cuerpo de la reina fué eliminada.
Arthur también sacó algo del inventario.
“Con ésto podemos mantenernos en contacto sin importar la distancia” Lo que le entregó a la reina fué un dispositivo similar a un teléfono celular que fué creado específicamente por Nero para sus chicas.
“Es ésto alguna clase de artefacto?” Mylene sintió curiosidad por el objeto y Arthur se tomó un tiempo para explicarle lo que es y cómo usarlo adecuadamente.
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