DxD: Sistema para Salvar el Multiverso - Capítulo 262
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- Capítulo 262 - 262 Festival escolar pt6
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262: Festival escolar pt.6 262: Festival escolar pt.6 Capitulo 261: Festival escolar pt.6 Una vez que Arthur estuvo de regreso en su espacio asignado, Angie y Livia lo recibieron saltando sobre él y aferrándose a su cuello.
“Qué fué esa maniobra del final?!
Fué demasiado arriesgado!!!” Angie lo regañó ligeramente pero aún así se aferró a él con una sonrisa en el rostro.
“Arthur…
Volaste por encima de los demás competidores!!!
Fué asombroso” Livia por otro lado lo felicitó y alabó su movimiento.
Arthur las levantó a ambas del suelo provocando que sus rostros se pongan ligeramente rojos.
“Me alegra que hayan venido a felicitarme…
Tener dos hermosas animadoras es el sueño de cualquier hombre” Al ser alabadas, las dos se sintieron felices.
“La verdad yo mismo no estaba seguro de que ganaría ya que los otros dos son muy buenos pilotos y por éso decidí arriesgarme” Arthur les habló de cómo se sintió competir personalmente.
Mientras tanto, las reacciones a la victoria de Arthur no se hicieron esperar ni un segundo.
Aquellos que apostaron a su favor recibieron grandes ganancias, entre ellos sorprendentemente estaba el protagonista Leon quién al igual que durante el duelo, apostó a su favor confiando en su identidad cómo protagonista con dedo dorado.
“Es humillante que el maestro esté haciendo dinero confiando en las capacidades del enemigo” El pequeño orbe flotante, Luxion, se mostró descontento con las acciones de su maestro.
“Vamos, no podemos pelear contra alguien así pero es posible sacar ventaja…” Últimamente a Leon le ha estado yendo bastante bien.
Ganó una gran cantidad de dinero gracias a Arthur sin atraer el odio de los demás y ha pasado desapercibido mientras busca una esposa adecuada.
Algunas chicas molestas le han causado uno que otro problema pero nada demasiado serio.
En resumen, Leon se convirtió en el personaje de fondo que siempre dijo que quería ser en la obra original.
Arthur ciertamente tendría una o dos cosas que decir si lo viera pero últimamente no le ha prestado demasiada atención al protagonista.
Por otro lado, Luxion ha estado buscando diversas formas de regresar el golpe que recibió en su primer encuentro pero mientras más analiza a Arthur más peligroso se vuelve.
En la carpa médica.
Marie celebró saltando de alegría al ver la victoria de Arthur ya que eso significa que al menos recibirá una parte del premio porque Jilk corrió las primeras carreras.
Jilk sonrió irónicamente al ver la maniobra final de Arthur, se dió cuenta de la diferencia entre sus habilidades.
De regreso con Arthur.
Él y las chicas se dirigieron directamente a la carpa médica una vez que obtuvieron el premio.
A Arthur le molesta un poco darle el dinero a Marie pero él no lo necesita en lo absoluto y conservarlo sólo porque sí iría en contra de sus propios valores.
“Toma, yo soy lo suficientemente rico cómo para no necesitar ésto…
Puedes tenerlo todo” Marie observó el cheque en sus manos con ojos brillantes y lo tomó antes de que Arthur tuviera tiempo de arrepentirse.
“Supongo que debería darte las gracias…
Realmente necesitaba el dinero” Marie fué algo torpe pero igualmente le agradeció a su manera.
“Yo también te debo un favor” Jilk se sentó en la cama a pesar del dolor e hizo una pequeña reverencia.
“Lo sé y planeo cobrarte ahora mismo” Su objetivo para participar en la carrera no sólo era divertirse y proteger la reputación de Angie cómo representante de los estudiantes de primer año.
También quería la oportunidad de cortejar a Clarice, una de las heroínas de la novela.
Para éso es necesario seguir los pasos del protagonista y forzar a Jilk a tener una conversación cara a cara con su ex prometida con el fin de darle un cierre.
“Sólo no pidas nada excesivo…” Jilk suspiró preparado para recibir una petición irrazonable pero al oír lo que Arthur le estaba pidiendo, no supo si reír o llorar.
Ciertamente le pidió algo inofensivo pero a la vez problemático.
“Eres una persona desagradable…” Jilk le dirigió una mirada llena de odio a Arthur.
Angie y Livia por otro lado sólo pudieron reírse en silencio.
Más tarde.
La carpa médica está vacía salvo por Arthur y Jilk quiénes esperan a cierta persona.
Entonces Clarice junto a sus seguidores entró al lugar con una expresión molesta.
“Por qué me han hecho venir aquí?” La dama noble se paró con una postura arrogante.
Su aspecto es tal cómo se le describe en la novela, cabello anaranjado, curvas pronunciadas pero no tanto y ropa propia de lo que uno conocería como gyaru en el mundo original de Arthur.
“Jilk tiene algo que decirte” Arthur sonrió y luego dió un paso atrás para disfrutar del show.
“Yo…
Lo siento profundamente!!!” El chico de cabello verde se inclinó 90° completos para intentar demostrar sinceridad.
“No debí haberte terminado con una sóla carta, fuí un cobarde…
No sabía cómo explicarte que me enamoré de otra mujer” La expresión de Clarice se quebró por un momento.
“Tú…
Sabes cómo me sentí?!
Hice todo para poder apoyarte…
Por qué no pude ser yo?!
Que tiene esa mujer que no tenga yo?!” Todos se sorprendieron por el repentino arrebato de la mujer pero la mayoría pensó que es algo natural.
Según lo que Arthur recuerda de la novela, Clarice era una prometida incluso más ejemplar que Angie.
Amaba mucho a Jilk y lo apoyó de todas las formas posibles, le regaló una moto aérea, le permitía usar el circuito privado de su familia para entrenar e incluso le consiguió entrenadores famosos, todo porque a él le gustaban las carreras.
Siempre se preocupó por Jilk de manera genuina pero al final el peli verde la botó con una simple carta para perseguir a Marie.
“A decir verdad…
Ni yo mismo lo sé…
Sólo sé que amo a Marie con todo mi corazón…
Lo lamento pero no tengo ningún sentimiento por ti, Clarice” Jilk fué brutalmente honesto con sus palabras.
A lo que Clarice respondió dándole una fuerte bofetada en el rostro con todas sus fuerzas.
Marie que observaba todo desde fuera se encogió de miedo.
“Está bien, si ésto es lo que necesitas para desahogarte entonces puedes golpearme todo lo que quieras…
Pero si intentas ponerle un dedo encima a Marie entonces seré yo quién jamás te lo perdonará” El chico detrás de Clarice intentó avanzar para golpear a Jilk por haber amenazado a su señora.
“Alto, no tiene sentido ir más allá…
Yo ya no tengo nada que ver con éste hombre” Clarice finalmente dejó escapar un fuerte suspiro.
“Espero no tener que verte más en el futuro” Finalmente, la chica le dirigió una mirada fría a quién alguna vez fué su prometido.
“Bien, con éso resuelto podemos pasar a la siguiente parte del trato” Arthur aplaudió llamando la atención de todos los presentes.
Con un chasquido de sus dedos el fuego de la vida cubrió a Jilk sanando sus heridas, después de todo, dejarlo en ése estado pudiendo sanarlo iría en contra de sus clases de heroísmo.
Pero entonces recuperó un cierto objeto desde la tienda en línea.
Un gigantesco disfraz de gallina que le pasó al chico para que se lo ponga.
Se trata de la segunda orden que Arthur decidió darle a Jilk, salir y dar una vuelta alrededor de la academia con un gigantesco traje de gallina.
Ya que se rehúsa a dejar pasar tan fácil su odio, decidió que enfocarlo de ésta manera es menos nocivo aunque igualmente mezquino.
Pero al menos curó las heridas del chico por lo que no puede quejarse.
“Qué es ésto?” La expresión anteriormente feroz de Clarice fué reemplazada por una mueca bastante tonta.
“Bueno, la disculpa fué un pequeño favor para tí, ahora ésto es para mí” Arthur le explicó a la chica por qué participó en la carrera y aquello que le pidió a Jilk cómo recompensa.
“Tal vez la venganza no sea tú estilo pero definitivamente sería divertido verlo humillarse así no?” Por un momento Clarice se sintió atraída por la sonrisa pícara de Arthur hasta el punto en que sus mejillas se sonrojaron ligeramente.
“Tienes razón, es divertido” Jilk ya completamente vestido con el disfraz chasqueó la lengua al oír sus palabras.
“Tch, definitivamente los dos son personas desagradables” Finalmente el chico salió de la carpa médica listo para cumplir su palabra y dar una vuelta completa a la academia.
“Gracias…” Clarice se giró para agradecer a Arthur.
“No hay de qué, es divertido meterme con los idiotas y si de paso puedo ayudar a una chica linda entonces es mejor” Su declaración hizo que Angie haga una mueca de insatisfacción.
Clarice por otro lado sintió su corazón latir un poco más rápido.
Viendolo bien, Arthur es un hombre extremadamente atractivo, por mucho el más guapo que ha visto jamás.
“Ehem…
De todas maneras hallaré una forma de agradecerte adecuadamente” Clarice se aclaró la garganta para escapar del pequeño trance en el que estaba.
“No hace falta que me des las gracias pero si realmente quieres hacerlo entonces con ser mi amiga es suficiente” Arthur extendió su mano hacia la chica quién tras dudar por un segundo decidió no aceptar.
“Yo…
No sé si sea digna de ser tú amiga…” La mirada de Clarice se desvió hacia atrás dónde al menos media docena de esclavos semi humanos observan con miradas de suficiencia.
Arthur entonces recordó algo de la novela, después de ser abandonada por Jilk, Clarice se rompió emocionalmente por lo que compró un montón de esclavos quienes la convencieron de pasar una noche desenfrenada.
La novela no da datos exactos pero se da a entender que Clarice realmente se dejó tomar por todos ellos, cosa de la que más adelante se arrepentiría pero ya era demasiado tarde.
“Ya veo…
Es por los rumores?” Arthur decidió actuar cómo si no lo supiera.
“No son sólo rumores…
Es verdad…
Sería malo si te vieras arrastrado a ellos…
La expresión de Clarice quedó oscurecida por vergüenza, arrepentimiento, dolor y tristeza.
Por otro lado, los esclavos sonrieron de manera burlona detrás de ella, cómo si estuvieran orgullosos de lo que hicieron.
Arthur usó los ojos ardientes para comprobar sus almas.
“Angie…
Cubre los ojos de Livia” Su voz fué fría, tanto que Angie supo al instante que hablaba en serio y se apresuró a cubrir los ojos de su amiga.
Clarice se preguntó que haría pero apenas tuvo tiempo a reaccionar cuándo en las manos de Arthur apareció Ryujin Jakka.
Luego, con un movimiento de su muñeca, Arthur castró a todos los esclavos.
Aullidos de dolor llenaron la sala pero él sólo le dirigió una mirada desprovista de emoción a esos sujetos.
“Tengan suerte de no haber cumplido su cometido o los habría matado de la forma más dolorosa posible” Clarice a su lado finalmente logró reaccionar y lo cuestionó, no es que esos esclavos sean de su agrado pero atacarlos de repente es equivalente a un golpe directo a su familia.
Los otros seguidores sonrieron satisfechos, ellos sabían que los esclavos eran una mala influencia para su señorita por lo que verlos sufrir fué agradable.
“Estos sujetos estaban planeando hacerte daño…” Arthur entonces le contó a Clarice lo que vió con sus ojos ardientes, su plan era convencer poco a poco a la chica de seguir con las orgías hasta llegar a administrar una droga que la volvería adicta.
Entonces controlarían sus acciones para vivir buenas vidas a costa de ella.
Al principio Clarice negó sus palabras pero tras usar un hechizo que fuerza a decir la verdad, fueron los propios esclavos quienes contaron todo.
La expresión de Clarice se llenó de horror al descubrir que casi cae en las maquinaciones de unos depravados.
Sus seguidores entonces los ataron con algunas restricciones mágicas para poder llevarlos arrestados.
El asunto se resolvió con gran secretismo y rapidez gracias a la influencia de la familia de Clarice.
“Pensar que algo así estaba sucediendo debajo de mi cara y no me dí cuenta…” La chica se sentó un momento para procesar las cosas, finalmente todos los sucesos le llegaron de golpe y comenzó a sollozar en silencio.
Arthur, Angie y Livia se sentaron junto a ella para hacerle compañía.
“Puede sonar demasiado mezquino decirlo pero sí necesitas a alguien para hablar puedes buscarnos” Más palabras que esas no se le ocurrieron a Arthur, para empezar es malo consolando a otros.
Clarice por su parte sonrió ligeramente.
“Eres sorpresivamente amable…
No esperaba algo así del famoso conde demoníaco” Detrás de ellos, Livia casi se ríe.
“Por favor, no uses un apodo tan vergonzoso” Arthur le hizo una petición con el rostro ligeramente distorsionado por la vergüenza.
“Jeje…
Está bien…” Clarice finalmente asintió con una sonrisa al ver un lado desconocido de Arthur, los sentimientos de su pecho se volvieron un poco más ligeros al poder compartir su pena con otras personas.
“Yo…
Creo que al final si aceptaré tu amistad…
La de todos ustedes” La chica le dirigió una mirada a Angie, Arthur y Livia.
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