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DxD: Sistema para Salvar el Multiverso - Capítulo 265

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Capítulo 265: Ataque sorpresa

Capitulo 265: Ataque sorpresa

Algo más tarde.

Los tres están de pie frente a un gran altar claramente inspirado en un santuario sintoista del Japón antiguo.

“Me pregunto a qué clase de dios estará dedicado este santuario?”

Livia expresó sus dudas pero entonces una pequeña chica de aspecto adorable salió desde dentro de una pequeña casa para darle una explicación.

“Se trata de una deidad que ofrece suerte en el amor y salud”

Con gran ánimo, la niña comenzó a explicar que sus antepasados han cuidado de ése mismo templo desde hace generaciones.

En cuanto escuchó suerte en el amor, Angie de inmediato sacó una gran cantidad de dinero para poder dar una ofrenda.

Tanto Arthur cómo Livia e incluso la pequeña niña, se sorprendieron por la repentina seriedad de Angie quién dejó su dinero e inmediatamente después comenzó a orar.

Creo que debería actuar pronto con ella.

Arthur llegó a la conclusión de que debería aclarar lo más pronto posible su relación con Angie.

Después de que los tres dejen sus respectivas ofrendas, bajaron por las escaleras del templo hablando sobre sus impresiones del lugar.

“La arquitectura antigua de este lugar me parece muy hermosa”

Cómo era de esperar de una dama noble, Angie comentó sobre los aspectos artísticos y arquitectónicos del lugar haciendo que Arthur sonría al verla tan animada.

“La naturaleza también es muy linda”

Livia por otro lado se sintió atraída por la belleza natural de la isla, digno de una heroína amable.

“Cuál fué tu parte favorita, Arthur?”

La atención fué inevitablemente atraída por Arthur quién permaneció en silencio ya que en realidad nada le parece novedoso o interesante.

Pero decir algo así podría desanimar a las chicas por lo que decidió decir algo al azar.

“La ropa, me gusta bastante”

Arthur terminó señalando sus kimonos haciendo que las chicas asientan alegremente.

“Es cierto, aquella anciana fué muy amable con nosotras”

Habiendo salido bien parado de aquel pequeño incidente, el grupo continuó explorando las otras atracciones de la isla.

Todo fluyó de buena manera hasta que el sol comenzó a ponerse a lo lejos.

De a poco las calles comenzaron a iluminarse con lámparas de papel y pequeños faroles de aceite.

Arthur entonces pensó que el ambiente era bueno.

Hizo una señal con la mano y entonces Livia aplaudió.

“Todos deben estar cansados, que tal si les traigo algunas bebidas?”

Sin esperar respuesta de Angie, la protagonista salió corriendo en dirección a algún puesto callejero.

“Se fué sin siquiera preguntar que quería…”

La jóven noble se sintió desconcertada por el comportamiento de su amiga.

“Tal vez realmente estaba sedienta”

Arthur inventó alguna excusa al azar mientras sonríe.

“Supongo que podrías tener razón”

Mientras esperaban decidieron conversar sobre cosas sin sentido.

Hasta que inevitablemente llegaron al tema del duelo.

“Ha pasado un largo tiempo”

Angie extendió su mano al cielo intentando sostener algo que sólo ella conoce.

“Y que lo digas, pareciera que ha pasado mucho más tiempo del que en realidad ha sido”

Arthur obvió el hecho de que estuvo fuera durante bastante tiempo.

“Sabes, me he divertido mucho”

Angie le dirigió una sonrisa brillante.

“Verte golpear a su alteza, pasar tiempo contigo y Livia, aprender magia, vivir en la isla flotante… Son cosas que jamás pensé vivir”

Reflexionando sobre su pasado, Angie se dió cuenta de que había vivido una vida demasiado simple.

A través de ellos es que conoció una perspectiva mucho más grande.

Y se sintió agradecida por ello.

“Oye Arthur”

Fué entonces que Angie lo llamó por su nombre.

“Sí? Dime”

Arthur decidió dejarla expresar sus pensamientos antes de decir lo que quiere.

“Me gustas, por favor cásate conmigo”

Angie pronunció aquellas palabras mientras se arrodilla y sostiene la mano de Arthur cómo un caballero.

Los eventos pasaron tan rápido que Arthur se quedó inmóvil por un instante.

Ciertamente había pasado por alto el tipo de mundo en el que está y el tipo de mujer que es Angie.

Luego comenzó a reír.

“Me robaste las palabras de la boca, Angie, en realidad quería pedírtelo yo primero”

Desde su inventario, Arthur recuperó una bella caja hecha de un tipo de mineral mágico de color oscuro.

Angie recibió la caja y al abrirla pudo ver un hermoso anillo dorado con una piedra preciosa roja coronando su parte superior.

“Lo hice especialmente para tí”

Arthur entonces la levantó del suelo abrazando su cintura.

“Me encantaría ser tú esposo”

Angie se sintió tan felíz que bien podría comenzar a flotar de la alegría.

“En serio te amo, Arthur Loken”

Con confianza, Angie besó a Arthur mientras abraza su cuello con firmeza.

A pesar de ser su primer beso, Angie empujó su lengua dentro de la boca de Arthur tomando por completo la iniciativa.

Más tarde.

Livia regresó con una sonrisa cómplice al ver a Angie con las mejillas sonrojadas.

Al día siguiente.

Su tiempo de vacaciones terminó por lo que están caminando de regreso al puerto para abordar la aeronave de la academia.

“Al final no lo encontré”

Arthur suspiró porque olvidó buscar al vendedor que quería visitar.

“Eh? Estabas buscando algo?”

Livia preguntó inclinando la cabeza de manera adorable.

“Sí, escuché que a veces hay una persona que vende amuletos místicos”

Arthur les contó del chico con la canasta que estaba buscando.

“No sabía que eras supersticioso”

Angie asintió con la cabeza pensando que Arthur cree en talismanes y brujería.

Él por su parte se abstuvo de explicar que los amuletos son perfectamente funcionales y además en otros mundos cosas como la brujería y el mal de ojo son reales.

Justo estaban por irse cuándo una voz llamó su atención.

“Disculpe, desea comprar algunos amuletos?”

Arthur se giró sorprendido.

“Por supuesto!!!”

Bastante entusiasmado se acercó niño con la canasta.

Quedan pocos de ellos cubiertos dentro de bolsas de papel que no permiten ver su contenido.

“Sólo puede tomar una por persona y el contenido es aleatorio”

El niño les explicó las reglas, Arthur, Angie y Livia tomaron cada uno una pequeña bolsa.

Al abrirla, Angie recibió un talismán rojo que aumenta la potencia de ataque.

Livia recibió uno azul que mejora la magia de apoyo.

Y finalmente Arthur recibió uno negro con un escudo y un par de espadas cruzadas detrás.

“Señor… Así que era usted”

El niño parece sorprendido, pero Arthur no se queda atrás, no recuerda haber leído sobre éste talismán en la obra original.

“Mi madre fabricó este talismán especial después de recibir un oráculo divino sobre un gran héroe que lo necesitará en el futuro”

Al oír aquellas palabras varias dudas asaltaron la mente de Arthur.

Intentó preguntar más pero aquel niño insistió en que incluso su madre no sabe mucho, ella sólo hizo lo que el oráculo quería.

Al final tuvieron que irse pero aún hay dudas en la mente de Arthur.

Una gran batalla? Con mi fuerza actual? Será un oscuro?

[No detecto nada extraño en aquel talismán, Anfitrión]

Veridian intentó analizar el objeto en sus manos pero no puede discernir nada sobre su naturaleza o el origen de su poder.

Aquello sólo hizo que Arthur tenga más dudas.

Da igual, cruzaré el puente cuando llegue a él… Por ahora no tiene sentido seguir preocupado.

Ya que no tiene forma de resolver el misterio decidió dejarlo para después.

Al final, todos los estudiantes subieron de regreso a la aeronave de la academia pero Arthur notó algunas miradas especialmente intensas sobre ellos.

Por ahora no les tomó demasiada importancia ya que está más o menos seguro sobre de quién se trata.

Una vez que la nave comenzó a moverse, Arthur junto a Angie y Livia se refugiaron dentro de una habitación privada para descansar y pasar el rato sin ser molestados.

“Chicas, tengo algo importante que decirles”

La atmósfera alrededor de Arthur se volvió especialmente seria de repente dejando a las chicas confundidas.

“Pasa algo?”

Livia fué la primera en preguntar sintiendo el cambio en el aura de su novio.

“Dentro de poco tiempo este crucero será atacado por tropas del principado”

Sus palabras pusieron visiblemente tensa a Angie quién comprende la gravedad de una situación así.

“No es posible, el reino firmó un tratado de alto al fuego hace no mucho tiempo!!!”

La sorpresa fué tan grande que sin quererlo se puso de pie y golpeó la mesa con las manos.

“Se que suena sorprendente pero de hecho puedo sentir ahora mismo sus aeronaves moverse hacia nosotros”

Arthur cerró los ojos enfocándose ligeramente en sus sentidos y pudo ver sin ningún problema a las naves del principado moviéndose.

“Es ridículo… Tenemos que avisar a los demás y evacuar la nave…”

Angie cayó en su asiento casi sin fuerzas por la preocupación.

Su crucero está lleno de estudiantes hijos de nobles, no tienen armas o caballeros móviles ni tampoco una flota de escolta para apoyarlos.

Están tan profundo dentro de las fronteras del reino que nadie podría haber previsto un ataque así.

Básicamente son un montón de niños en contra de soldados armados y entrenados, en cualquier otra situación serían una presa fácil pero entonces algo brilló dentro de la mente de Angie.

“Es realmente algo tan peligroso? No es posible que Arthur nos proteja a todos?”

Livia al contrario que Angie no se preocupó pues desde el principio se dió cuenta de que el propio Arthur no está nervioso ni preocupado por lo que todo está bajo control.

“Es cierto… Arthur… Puedes ayudar?”

Angie recuperó la compostura al recordar que su ahora pareja es lo suficientemente poderoso como para detener una tropa de piratas él sólo.

“Sí hablamos de ganar entonces estoy seguro de poder hacerlo pero no puedo proteger a todos los estudiantes yo sólo”

Arthur fué firme en sus palabras, aunque mintió un poco.

Sí convoca al ejército entonces proteger a todos y ganar la batalla sería pan comido pero ahora mismo no quiere revelar una carta así en este mundo.

Peleando sólo entonces es posible que algún enemigo pueda rodear su guardia o atención para dañar a los estudiantes.

Después de todo, pelear mientras protege a otros nunca ha sido su especialidad.

Arthur está acostumbrado a luchar solo o en lugares aislados.

“Entonces que debemos hacer?”

Angie decidió preguntar por un plan.

“Todos deberán pelear, además necesito que tú, Angie me ayudes a hacer algo”

Estuvo pensando en cómo acercarse a las princesas Hertrude y Hertrauda sin parecer sospechoso hasta que recordó más o menos la trama de aquel ataque.

Angie será el pilar de su plan.

Quiere que se deje capturar para ser llevada hasta la princesa y después deberá servir cómo baliza para un hechizo de teletransporte.

Así podrá no sólo dejar sin su líder a las tropas del principado obligándolos a retirarse sino que también podrá hablar a solas con la princesa.

“Lo haré”

Angie escuchó el plan y se sintió encantada de poder ser de utilidad.

“Estás seguro de que todo irá bien?”

Livia está un poco preocupada porque suena algo arriesgado.

“Por supuesto, Angie llevará un brazalete encantado con magia defensiva cómo el tuyo, su poder es suficiente para resistir incluso un ataque con toda mi fuerza”

Arthur sólo se atreve a enviar a una de sus novias porque está seguro de que estará a salvo.

Una vez que todos los detalles estuvieron afinados, una sóla duda se mantuvo en la mente de Angie.

“De todos modos, cómo es posible que los del principado sepan dónde estamos? Es demasiado sospechoso”

Arthur decidió entonces contarle la verdad.

“Hay dos chicas de tu antiguo séquito que se alejaron no es así? Fueron ellas… Sabiendo que no podrán recuperar tu confianza decidieron aceptar un soborno del principado para matarte en venganza”

Sus palabras provocaron un pequeño golpe mental a Angie pero de inmediato se recuperó llena de rabia.

“Son unas traidoras…”

Cómo orgullosa noble, la traición es un acto despreciable para Angie y saber que fueron dos de sus antiguas seguidoras quienes perpetraron el ataque sólo la hizo enojar aún más.

“Por ahora deberíamos ir a la cubierta ya que los enemigos están demasiado cerca, en sólo unos minutos más comenzará la batalla”

Habiendo decidido un curso de acción, el grupo salió del camarote privado para dirigirse a cubierta.

En el camino se encontraron con el protagonista Leon quién estaba intentando conversar con algunas chicas pero fué brutalmente rechazado.

Además vieron a uno de los idiotas, el espadachín de cabello azul del que Arthur no recuerda bien su nombre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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