Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Dylan tyler - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Dylan tyler
  4. Capítulo 9 - 9 La piedra de Elizabeth
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: La piedra de Elizabeth 9: La piedra de Elizabeth Elizabeth: Me preguntó siempre, ¿Cual es el problema de Dylan?, se puso a gritar, como un loco, claramente, no está preparado, ugh, y sobre todo Elías, aunque sea el hijo, de un millonario, es la persona menos indicada para este trabajo, Esther siempre parece estar en su mundo, la semana en la que estamos, no es la más productiva, teniendo en cuenta que debemos conseguir mi piedra rápido.

Dios como odio a la gente que pierde el tiempo.

—¿Es que no lo entiendes?—.

Le digo a mi oso afelpado rosa, llamado Betty.

Obvio finjo que el oso me responde, «Ay amiga te comprendo, claramente, mi más sentido pésame por tu situación», no es muy divertido al principio hablar solo con peluches, pero luego de ver que la gente que te rodea, es una mediocre, te acostumbras.

—A veces me gustaría decirles que se vayan—.

Digo.

El estúpido de Dylan, siempre intentaba estar al tanto, crear un ambiente corriente, según el, odio ser corriente , pero tampoco ser como Elías, que eso es ya ser un loco, sino me refiero a ser la mejor, ¡ES BUENO SIEMPRE SER LA MEJOR!, todos te elogian, te prestan atención, y te reconocen.

Pero siendo una persona, corriente, es patético, no te esfuerzas de más, nadie si no tus conocidos te van a respetar, yo quiero que todos me respeten.

Por eso no me quejo en esta misión, porque a pesar de todo, me han dicho que podría sobrevivir, hasta 20 días sola.

Elías vino porque quería una fantasía, y Dylan bueno, está obligado, Esther es la chica que menos quiero ser, callada, débil, ugh como odio ese término Nium, de ser tan PETIT, Dios mío cállate, con que mueras no serviría mejor a todos.

Luego de acostarme y pensar todo esto en el quinto día de viaje,me di cuenta de que, no habíamos avanzado nada, entonces me levanté de la cama y los convoco a todos a una reunión en la mesa redonda que hay en el cuarto.

—¡Bien, quiero que me escuchen!—.

Dije en voz alta—, ¡Debido a la baja retención que hemos tenido, pido que mañana nos pongamos a, oigan escúchenme!

Ellos tenían su cara en la mesa, bueno menos Dylan, el cual cerraba y abría los ojos de golpe.

—Elizabeth—, dijo Esther—.

Vamos a hablar de esto mañana.

—No, hoy—.

Digo.

—¿Por qué eres tan molesta?—.

Preguntó Elías.

—Oye, ¡Cállate!—.

Le digo a Elías—.

Y tú Dylan, ¿Qué piensas?

—Ni siquiera me dijiste de qué quieres hablar—.

Respondió Dylan.

—A cierto—.

Digo, por fin alguien me pone atención—.

Bueno quiero que vayamos por mi piedra.

—¿Y ya?—.

Pregunta Dylan.

—Si.

Dylan se me queda viendo un momento, luego se pone dos dedos en su frente cerrando sus ojos.

—Ok—.

Responde—.

Pero vamos pasado mañana.

—Ok—.

Respondo amargamente.

Así que no me queda más opción que dormir.

Dylan: Vuelvo a mi habitación, luego de tener una pequeña discusión con Elizabeth, ella tiene un punto, pero no es razón para que nos trate así, es una niña caprichosa.

Al día siguiente, me levanté y agarré dos papeles, y me voy a la lechucería más cercana, el edificio en sí es una torre ovalada por fuera.

No tengo mucho que hacer en el hotel, ni tengo ganas de hacer algo en la plaza, la verdad, no tengo ganas de nada, ni quiero entender, ¿Por qué Elizabeth es como es?, ni nada por el estilo.

Hola mamá.

Si te contará todo lo que me ha pasado, no me creerías, o tal vez si, lo único que quiero decirte es que mañana iremos a buscar la primera piedra, no quiero que te preocupes, ¿Ok?, cuídate Mami.

Te amo.

Att: Dylan.

Luego de escribir esa carta para mi mamá, la doble y guarde en mi bolsillo, para escribir la otra carta que quería entregar.

Hola papá.

Hace mucho que quería hablar contigo, pero no quiero preocuparte ni a ti, ni a mamá, estoy bien, vivo y sano, vamos a buscar la primera piedra mañana, te avisaré si sigo vivo :D.

Te amo papá.

Para que no digas que prefiero a mamá.

Att: Dylan.

Luego de ver las dos cartas, pongo cada una en letras, «Mamá», «Papá», el búho que me tocó, que es uno de plumaje verde, me cobró el doble, así que no me queda de otra que pagarle.

—¿A quién le escribes?—.

Me pregunta Elizabeth.

Me sobresalté porque creí que nadie me estaba siguiendo.

—¿ME ESTABAS SIGUIENDO?—.

Pregunté.

—Si—.

Respondió ella—, quería ver si estabas al menos investigando sobre la piedra que toca.

—…

Le estaba escribiendo a mi padres—, respondí.

—¿Qué?—.

Pregunta ella—.

¿Por qué escribirles?

—Porque se preocupan por mí, y me quieren—.

Respondo—.

No, más bien, me aman.

—¿Por qué tus padres quieren saber lo que haces?—.

Pregunta Elizabeth.

—Ya te dije, se preocupan por mi—.

Respondí.

—¿Y no te parece molesto eso?—.

Pregunta—, ¿no te parecen unos fastidiosos?

—Bueno, mi mamá es una paranoica, siempre que yo voy a un lugar sin ella, se pone a preguntarme cómo estoy—.

Digo—, pero aun así, es muy cariñosa, y me quiere mucho.

Elizabeth siguió escuchando lo que decía.

—Mi papá es un idiota alegre, que cree en el trabajo duro—.

Continuó hablando—, pero es el hombre más alegre que conozco, y sé que puedo confiar en el.

—¿Por qué tanta confianza?—, pregunta Elizabeth—.

Tus padres te deben dar el mismo trato que le dan a otras personas.

—No Elizabeth, ese trato entre tus padres, debe ser especial—.

Respondo —Bueno te dejo, pero te digo que yo no necesito hablarle a mis padre—.

Luego de decir eso se va.

La verdad, nunca me ha interesado entender a las personas, pero en este caso, solo lo haría por saber, ¿por qué tanto odio a tus padres?

Elizabeth: »—Eli, quiero que consigas a un amigo- Eso es todo lo que logro recordar de las últimas palabras de mi madre.

Ella murió por una extraña enfermedad, no me acuerdo cómo me trataba, ni importa ahora.

Ya me cansé de esperar, ya es noviembre, y no quiero pasar todo el mes de diciembre, así que me voy está noche sin decirle a nadie.

Es mejor sola, además, nadie investigó sobre la piedra, así que iré yo sola.

Luego de todo el día, (y que nadie hiciera algo por cierto), decidí que era hora.

Así que agarré una mochila, puse lo que más necesitaba, y entonces luego de terminar de comer y que todos se fueran a dormir.

Me fui sola.

Deshacerme de esos inútiles fue fácil, ya había caminado más de 20 km, solo faltaba tomar una carroza y trabajo hecho.

—Oiga, venga—.

Digo alzando mi mano.

La carroza paró, y me subí a esta, me percate que la noche estaba muy fría, y por fin estoy haciendo lo que costaba solo un día.

—Yo también—.

Escuché una voz familiar.

Cuando volteo es Dylan, ugh, se vino un inútil, y solo, sin nadie más.

—¿Por qué estás aquí?—.

Pregunté.

—Porque no puedo dejar que vengas sola—.

Responde Dylan—.

¿Qué pasa si mueres?

—…No necesito tu ayuda—.

Dije.

—Ah, ok, ok—.

Dijo.

No puedo creer que Dylan haya venido aquí, ósea está claro que no quiero que venga nadie, y aún así el viene, es un idiota.

Cuando paramos en un bosque, (fue mi idea parar), Dylan me seguía siguiendo, como si no tuviera más alternativa.

Y luego de unos minutos llegamos al lago de la piedra.

—¿Esas son hadas?—.

Pregunta Dylan.

Me fijo bien, son Fayrinus, hadas carnívoras que fingen ser adorables e inocentes.

La piedra está en el centro de ellas, son como unas moscas, con un cuerpo brillante de mini humano y alas transparentes.

Simplemente me acercó, e iba a lanzar una piedra, pero el idiota de Dylan pisa una rama.

Levantó mi varita, pero al parecer fui yo la que pisó la rama, y Dylan está preparado para atacar mientras que las hadas vienen a gran velocidad.

Todo pasó muy rápido, las hadas me hirieron, haciendo cortes, y empujándome hacia el piso, ya que tienen telequinesis, se forma un grupito para inmovilizar a la víctima.

Desesperadamente traté de agarrar mi varita sin éxito alguno.

Este es mi fin, no, no puede serlo, así no puedo ser la mejor.

Una bola de aire sale dispara a las hadas.

Las empujo hacia el agua, y veo una mano enfrente de mi.

—Agarra la piedra y vámonos—.

Dijo Dylan.

Agarré mi varita y me levanté del piso.

Mientras agarro una pequeña piedra verde en un montón de ramas, lianas, y rocas, Dylan trata de alejar a tantas hadas como sea posible.

Las piedras medievales son muy importantes, ya que es lo que le da energía, al portal entre el mundo humano, y mágico, por lo tanto tengo que jalar con fuerza.

La piedra de la sabiduría estaba en una pequeña cueva.

Traté la primera vez, falló, la segunda, falló, la tercera falló, simplemente no tengo la suficiente fuerza.

Este es el fin, no soy la mejor.

»—Eres un fracaso.

»—No sirves.

»—Que tu madre te diera a luz fue un error.

—ELIZABETH—.

Ese grito me sacó de mi trance—, vamos empujemos juntos, van a venir más.

Dylan había tapado la cueva.

—¿Y LUEGO?—.

Pregunte.

—Usaré una bola de aire para sacar a todas esas hadas, y volaremos.

¿Por qué?, ¿Por qué hace esto?.

»—Eli consigue un amigo que te siempre te acompañe.

»—porque no puedo dejar que vengas sola.

»—Que te regañe.

»— No Elizabeth, ese vínculo debe ser especial.

»—Y que te ayude a salir siempre adelante.

Recordé esas palabras que tanto he evitado, mi mamá puede descansar en paz porque.

—Ya la tenemos—.

Dijo Dylan dándome la piedra verde en la mano.

Me tendió la mano y yo la agarre, hicimos todo lo que dijo Dylan, y funcionó, cuando perdimos a las hadas de vista, nos sentamos en una piedra junto a un árbol.

El sol ya estaba empezando a salir.

—Por favor—Dijo Dylan—, no vuelvas a hacer las cosas tú.

Yo sonreí.

—Dylan, Gracias por ser mi amigo.

Luego de eso, volvimos al hotel, y recordé a mamá, pensando en que tal vez su último deseo, fue que encontrará un amigo.

Y lo tengo, se llama Dylan.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo