Ecos de libertad ¿sin problemas? - Capítulo 48
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Capítulo 48: cadena de eventos de intermedio
Una vez mas Marco se encontró en el suelo por la salida de aquel bicho de proporciones anormales, de nuevo se lastimo con las piedras y el suelo, pero su constitución le permitió arrastrarse como una lagartija acobardada.
Quiso pensar que sus acciones fueron elegantes y llenas de disciplina pero nada mas lejos de su realidad, recordaba a los mendigos huyendo de las autoridades por algún agujero en los muros, pero sus heridas internas resultaron ser el mayor de sus predicamentos… al jadear por aire se ahogo por una bocanada de sangre, y un intenso dolor de cabeza lo aturdió una vez mas.
Los sonidos seseantes y guturales amenazaron con colocársele en sima, así pues tomo la decisión ingenua de defenderse, girar sobre su espalda no era una idea magnifica pero le permitiría ver con claridad el enorme objetivo… Sin embargo usar su lanza resultaba imposible acostado en esa posición, la punta inversa estorbaba, la pica resultaba incomoda de dirigir, y apuñalar fue imposible.
Las mandíbulas horizontales de el bicho en cuestión parecían tenazas, su filo y agudeza solo se confirmaron cuando esta de un simple cerrar de tijeras corto en dos el arma de Marco. Marco reacciono mas rápido de lo que la criatura pudo anticipar, con la mano mas dañada termino atrapando con mano firme la parte de la lanza con punta y la apuñalo en el centro de la boca por un instante.
—¿Dime no tenias hambre?
El movimiento desesperado basto para hacer retroceder al insecto, pero sus mandíbulas como tijeras seguían demasiado cercanas a su frágil y tierna carne, por lo tanto se arrastro de espaldas con los brazos y rodillas aun sujetando ambas mitades de la lanza, con destreza se puso en pie y miro a la bestia mágica frente a el y pensó en vos alta.
— el señor dolores me hablo de ustedes, Bestias mágicas… dijo que es inútil pelear con monstruos pensando en que sienten dolor, están muy locos para eso… pero las bestias mágicas son harina de otro costal.
Y tenia razón, los monstruos se diferenciaban por no tener suficiente inteligencia o conciencia de peligro, como ocurrió con el parasito gris, sabia que estaba en peligro al ser pateada y solo pensó en lastimar y causar el mayor dolor sin preocuparse por ponerse en un lugar seguro antes, por otro lado esta criatura podía ser vencida usando astucia, pues aun no era mas inteligente que el parasito gris, pero definitivamente tenia auto preservación.
— solo tengo que descubrir porque me ataco en primer lugar, no la ataque solo golpee por error al parasito gris, pero ni medio instante después esta cosa también lo hiso.
Sus pensamientos en vos alta fueron interrumpidos por la bestia que cargo con agresividad, sus pinzas una vez mas se abrieron para cortar lo que estuviera en medio como tijeras dentadas, de alguna forma Marco sintió que esas tenaza eran mas amenazantes que antes y temió por su vida aun mas.
Marco trato de escapar quitándose del camino, y dio un salto con todas sus fuerza solo residiendo un rasguño en su cadera… Marco lo confirmó entonces había algún poder sobrenatural en las tenazas del bicho.
Marco estaba seguro de que la distancia aun no era suficiente para ser cortado, sin embargo lo fue, eso dejaba completamente indefenso a Marco en el combate a corta distancia y resultaba que ese era su mayor cualidad, en comparación con otros guardias que tenían años entrenando y resultaban estar al mismo nivel que Marco en la actualidad.
Por otro lado sus capacidades a distancia media y larga distancia eran las mas bajas entre sus congéneres pues su puntería era cuando mucho regular y tenia la mala maña de acercarse al atacar, simplemente no estaba echo para pelear a distancia… Y hoy le tocaría adaptarse o morir.
La bestia una vez mas cargo con ira manifiesta, con la diferencia de que se zambulló en el suelo dejando una nube de polvo y tierra húmeda. Marco por otro lado pensó en correr y trepar un árbol para no ser alcanzado en la salida de la bestia, ya se encontraba bastante arto de caer en montículos de piedras y tierra revolcándose como una danta con calor.
Mas no alcanzo a subir ni dos metros en el aire cuando el árbol que eligió subir se elevo junto con el por los aires, amenazando con lastimarlo en la caída… dicho y echo Marco callo junto con el tronco con la diferencia de que solo quedo atrapado y no recibió el peso total del tronco.
Por obra de la casualidad o del flujo de las coincidencias Marco pensó en usar la ley o verdad de la cual era portador pero se reprimió instantáneamente, tal vez sus leyes funcionarían de algo pero recordó la conversación de los magos en esa tienda.
— ¡tonterías, es claro que esa ley no tiene utilidad en combate!.
— me parece que tu eres el tonto, recuerdo que esas palabras fueron dichas del primer iluminado que comprendió la verdad de las sombras, u que tal de la ley de los rastros.
—Todas las leyes y verdades son armas en las manos de sus usuarios solo deben aprender su utilidad y funciones.
— recuérdame como activas la ley una ves mas.
—Bueno yo…
En ese instante Marco no tubo mas remedio que tratar de usar su habilidad, dibujo en el suelo a su lado aquella runa similar a un cuadrado y recordó el canto en su corazón, sin embargo apenas se activo fue atravesada la esfera invisible para todos menos el, unas cuchillas como tijeras dentadas casi le cortan la cabeza y se clavaron en el suelo. Se salvo por los pelos de perder la tapa de sus sesos y tomo tal ves la mejor decisión según la situación.
Con la lanza corto lo único que creyó que tuvo la fuerza de herir en el bicho, las antenas eran su objetivo y casi como un milagro ambos apéndices sensoriales se desprendieron aunque hubo resistencia.
Mientras tanto en una oficina con treinta trabajadores sudoroso se encontraban haciendo revisiones y procesando datos a toda marcha, depurando código echo por IA y programando nuevo código de los parches de las actualizaciones para los servidores de Ecos De Libertad.
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