Ecos de libertad ¿sin problemas? - Capítulo 49
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Capítulo 49: chocando contra la pared
Este grupo heterogéneo de personas protagonizaban una orquesta de teclas de ordenadores de la mas alta gama, cada uno leía, corregía y probaban cada uno de los trabajos de los demás buscando fallas y añadiendo su propia parte al código… entre estas personas uno de ellos tenia profundas ojeras y piel pálida, del lado contrario de la sala estaba un hombre de buen porte en un estado desalineado y sudoroso.
Todos se esforzaban para mejorar cada ves mas, dejando todos los defectos anteriormente descubiertos y otros ocasionados por ellos mismos como un tema del ayer.
—Bueno muchacho yo ya termine acá, informen por favor como van.
Grito con un dejo de cansancio de esos que no se expresan conscientemente pero está omnipresente en la presencia de aquellos que no pueden seguir al ritmo de sus necesidades, mientras que todos los demás sudaban a borbotones, un par cerca de la esquina levantaron sus manos y anunciaron de igual forma… y así fue como un grupo de treinta sujetos cayeron exhaustos sobre sus teclados después de mandar todos sus archivos al servidor central.
— Oye ¿ crees que ahora si podremos tomar vacaciones?
— jajaja este proyecto tardo mucho tiempo y ya fue lanzado, dijeron que después de hoy todo seria cuesta abajo, ¿tal vez podamos jugar nosotros también?.
Algunos rieron como si fura un chiste, otros se lo plantearon sinceramente analizando con detenimientos sus posibilidades, pues ellos ya sabían la realidad y las consecuencias de trabajar en este proyecto digno de ser llamado una locura .
Un rato después tomaron sus sus pertenencias y confirmaron sus dudas con su jefe en una reunión antes de salir de las oficinas y tomarse con calma su primer día de verdaderas vacaciones. solo tres personas no salieron de las oficinas y hablaron con calma de los pasos a seguir después.
— ¿Cómo van las cosas?.
— todo esta listo por el momento, los arboles de habilidad, el sistema de magia basado en valores numéricos, la mecánicas de juegos para la creación de maquinaria o objetos, las físicas los FPS y su optimización… esta cosas esta tan bien echa que la podrías correr en una calculadora de las de hace treinta años.
Se jacto el joven de pelo negro y ojeras frente al hombre de buen porte, aunque miraba de reojo al un sujeto sonriente que miraba sin interrumpir la conversación…
—¿Qué pasa con las leyes?, ¿solucionamos todas las dificultades?.
— Si fue mas fácil decirlo que hacerlo, pero usando la lógica dada por el Sr Rolan Carson las cosas simplemente funcionaron con forme mas entendíamos… yo diría que Ecos De Libertad es mas un mundo que la realidad donde vivimos.
— ¿Qué pasa con la auto regulación de el mundo? me dijeron que era mucho mas complicada de lo esperado.
— lo fue pero con los ajustes una ves dados por el señor todo pareció organizarse solo… p-pero hay algo que no termino de entender…
Las palabras fueron titubeadas por el joven a su superior de ojeras mas grandes…
—Dilo de una sola ves esto no debería ser tan complicado.
— ¿Por que creamos esas cuentas especiales? quiero decir, ¿Por qué no los dejamos entrar al mundo como jugadores comunes?, esas cuentas desbalancean el mundo.
En ese preciso instante Rolan Carson suspiro y perdió su sonrisa antes de tomar el control de la charla, y dirigirse a el joven.
— al principió me negué a permitir las cuentas especiales, pero luego pensé un poco mas y me di cuenta que esos estúpidos eran tan necesarios que de echo no habría ningún problema en complacerlos en un inicio… El detalle es que luego ya no seria necesario complacerlos mas y podría dejarlos a su suerte con los pocos veneficios que tienen y no afectaría nada a largo plazo.
—esas cuentas tienen restricciones, y definitivamente darle esas restricciones a ellos será lo mejor, por el momento ni se darán cuenta de ello y cuando sea tarde eso simplemente será innecesario y se levantaran las restricciones por si solas.
—¡Dígame Sr Carson! ¿En verdad eso que nos dijo cuando comenzamos este proyecto es bueno?
— has preguntado eso barias veces, pero en realidad no existe algo como buenos o malo… Solo existe lo que se debe hacer, si las cosas siguen como van todo se ira al garete.
Esta sarta de palabras cripticas no hicieron mas que llenar de aprensión el corazón de aquel joven, y aun así decidió continuar con su labor y seguir informando a sus superiores.
— bueno entonces lanza el nuevo parche… En un año todo saldrá como lo esperamos.
Por otro lado Marco seguía luchando por su vida, hasta el momento no dejo casi ningún daño en el cuerpo de la criatura, su exoesqueleto replicaba a la perfección la función de una armadura y solo causo rasguño que en el peor de los casos cortaron un poco de carne debajo.
Estaba cansado y definitivamente el único daño real ejercido fue el corte de las antenas sobre la cabeza de el bicho, pero marco en comparación estaba mas herido que un costal de papas, casi al borde de la muerte… sus pasos eran torpes, sus brazos ya no mostraban el vigor de antes y la sangre seguía saliendo a bocados por la hemorragia causada por el parasito gris.
Una ves mas Esquivo una envestida de las grandes mandíbulas como tijeras, y de nuevo fue cortado, esta vez de mayor gravedad dejándolo con otro corte demasiado largo y profundo para simplemente sanar.
Hasta que la desesperación saco lo mejor de el… en un acto de valentía o tal ves idiotez permitió que la Criatura blindada lo envistiera de una forma en que las mandíbulas jamás lo tocaran, pero el quedara sobre su enorme cabeza y con rapidez se sujeto de la misma, con sus manos se arrastro con prontitud a la parte trasera de el cuello de la bestia y golpeo con la pica repetidamente la base del cuello de la criatura.
La pica de la Lanza milagrosamente atravesó la quitina como a un metal noble, la cabeza de la bestia mágica se desprendió con dificultad y callo al suelo junto con Marco y el cuerpo decapitado. Marco entonces respiro con fuerza deseando que el airé en sus pulmones no le ardiera al entrar y salir, consecutivamente reflexiono acerca de su experiencia traumática y llego a la conclusión de que aposto su vida de la peor manera.
— soy un tarado je…. je…
Sentía un malestar difícil de ignorar y un instante después se desmayo, sus ojos no permanecieron abiertos lo suficiente para ver que un par de pasos de un hombre se acercaban a el.
— este mocoso cada ves me logra sorprender mas y mas, si tan solo tuviera mas autoconciencia y un mejor sentido común este tipo seria un héroe de leyenda.
Se cuestiono Gocho mirando a aquel enorme cuerpo de insecto que de ves en cuando movía ligeramente sus miembros, luego se dispuso a revisar el cuerpo de Marco antes de determinar que estaría bien en medio día, pues un iluminado aun siendo un aprendiz podía sobrevivir a daños incluso peores y mas grabes que estos, reconoció el coraje del niño antes de usar una píldora verde que miro con asco antes de hacer ingerirla a Marco solo para desapareces después.
Durante su estado de inconciencia Marco soñó con sigo mismo repitiendo la pelea con el bicho, y por cuestiones de los instintos y la inconciencia imagino que la cúpula de su ley tomaba la forma de la punta de una flecha, atravesaba el caparazón de la bestia mágica con relativa facilidad y ganaba el encuentro con prontitud… mas tarde soñó que su cúpula normalmente invisible se hacia materializado como un muro entre la bestia y el, soñó después que la cúpula era una red de araña y sentía a cada mosca que tocara los hilos a su alrededor, solo unos minutos antes de despertar la cúpula de Marco se materializo sin cantar desde su corazón aquella extraña oracional, o dibujar aquella runa desconocida, hasta que toda sus energías se gastaron y fue imposible seguir manifestando en la realidad aquella ley.
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