Ecos de libertad ¿sin problemas? - Capítulo 53
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Capítulo 53: las hijas de Kandace
Marco estaba realmente impresionado sus ojos no hallaban nada a lo que aferrarse y a su ves estaban enganchado en el espectáculo de eficiencia, una orquesta de cuidados y atenciones disimulados en trabajos y tareas mediocres, rutinarias y fácilmente pasadas por alto de no ser por ser echas de forma tan eficiente y masiva.
Pronto noto que eran las cosas dentro de las celdas que eran alimentadas, limpiadas y trasladadas de un lugar a otro. Se trato de larvas, criaturas bebes, o formas infantiles de las mismas bestias que las rodeaban, esto era similar a una fabrica de bestias mágicas dirigidas hasta el mas mínimo detalle para constantemente alimentar, limpiar y trasladar a las crías.
Esto solo significo que se encontraba en una clase de guardería vertical vertical, a menudo algunos sonidos fuertes y rechinantes se abrían paso entre el tumulto y justo después algún insecto obrero alimentaria a una de las larvas y el ruido cesaría… Pronto también noto que algunas obreras sacarían de las celdas bacias alguna sustancia amarillenta con sus mandíbulas… Marco supuso que se trataba de los excrementos y curioso se fijo en que dirección se dirigían, supuso que los desechos serian sacados de la caverna así que con cuidado las siguió.
Debido a las distancia Marco no fue detectado entre el bullicio de las larvas y las obreras trabajando, pero su olor corporal ya era bastante mas obvio entre las bestias. Después de unos minutos Marco se encontró frustrado, las obreras que se desasían de las excreciones de sus crías no tomaron un camino a la superficie, de echo entre mas avanzaban mas bajo se sumergían y Marco no supo si seguir o dar vuelta atrás.
Al final y después de mucho titubeo tomo fuerza en las piernas y recorrió el camino para no perder mas tiempo al perseguir a las obreras, solo para encontrar otro gigantesco muro de maternidad con larvas aun mas pequeñas y pálidas que las anteriores, de reojo noto un grupo de obreras transportando larvas mas grandes por los mismos túneles desde allí.
—probablemente se dirijan a el muro anterior.
Levemente le paso por la cabeza que las crías eran divididas por edades y tamaños, pero al final descarto esa idea ya que las considero solo bestias sin mucha inteligencia… En algún momento pudo haber pensado que estas criaturas cultivaban alimentos en esos muros pero lo descarto como demasiado inteligente.
De repente Marco olvido por completo su objetivo y quiso únicamente aprender como funcionaba este maravilloso lugar, ¿Estas bestia seguramente no se alimentaban de otras bestias o si?, si fuese así ¿Qué era lo que usaban para alimentar las obreras a los mas grandes y medianos?, Marco presumía que las funciones de esas variedades mas grandes eran proteger y combate como los iluminados guardianes, pero eso dejaba la duda ¿las obreras calificaban como bestias mágicas o solo las mutaciones mas grandes y medianas de insectos?.
Marco trato de recordar lo aprendido de bestias mágicas durante su tiempo con el sanador Tue o con el instructor Dolores pero nada le vino a la mente de inmediato. Durante todo este tiempo Marco sudo y sintió el calor cada vez mas alto en las cavernas y sin darse cuenta libero mas de su olor natural, para el final de lo que el creyó un día se encontró así mismo siguiendo a un grupo de Obreras a un lugar con una torre gigantesca de alguna sustancia poco familiar para la mente de Marco, ¿pero que en este complejo sistema de cavernas le era familiar o conocido a Marco?.
Poco a poco Marco observo las acciones de las obreras, que se desplazaban con los desechos a un montículo de olor muy fuerte y acre, la muerte estaba presente en el montículo, su olor penetrante delataban cadáveres podridos hace tiempo, algunas obreras rompían huesos y los hacían polvo con sus mandíbulas, otras mesclaban la carne pútrida con tierra y excrementos de las larvas, otras tomaban trozos enormes de la mescla en otros montículos y los depositaban en la base de aquella extraña estructura desconocida mas al fondo. Marco noto entonces de que se trataba aquella cosa blancuzca.
— ¿podría ser el micelio de un hongo luminoso?.
No pudo evitar preguntar en vos alta con toda la sorpresa que su apático rostro podía expresar, solo para sorprenderse una mas al notar algunos insectos obreros transportando pedazos de aquel micelio de proporciones enormes, recibiéndolos de un insecto de mayor tamaño con mandíbulas cortantes aun mas grandes que aquel al que se enfrento antes de perderse aquí, no eran uno solo sino que se trato de al menos cientos. Los supuestos guerreros resultaron ser Obreras de mayor tamaño que cumplían con requisitos de fuerza cullos hermanos menores no alcanzaban.
Por ultimo decidió seguir a este ultimo grupo que se llevaba el micelio en sus mandíbulas solo por seguir su curiosidad… Cabe destacar que marco no sentía fascinación muy a menudo este sentimiento solo fue despertado en anteriores ocasiones por las papas y la magia, ni siquiera la ley que se supone lo empoderaba le daba tanta curiosidad como estas dos cosas, y ahora Marco había encontrado la tercera cosa que realmente lo entusiasmo… Así pues se dispuso a aprender de estos bichos tanto como pudo.
En algún momento Marco dejo de ver a estas bestias como criaturas tontas y empezó a cuestionar porque fue atacado por aquella en la superficie, hasta que llego a la conclusión de que todo fue culpa de el parasito gris, Tal vez y solo tal vez el daño sónico que provocó aquel monstruo afecto a la bestia y por eso termino atacándolo. Marco no tuvo pruebas pero tampoco ninguna duda, decidió que estas criaturas no eran muy diferentes de la buena gente de los pueblos y supuso que fue interpretado como una amenaza.
En otras palabras dejo su nerviosismo y rencor por estar en una colmena de bestias mágicas, en un laberinto bajo cientos de metros bajo tierra, sin luz del sol, ni agua dulce, en fachas indecorosas cubierto de barro y quizás mierda.
Durante el transcurso en que pensó esto ya se había desplazado desde el lugar donde se cultivaba en micelio hasta una cámara mucho mas pequeña en comparación, para este punto no se dio cuenta que de echo los bichos lo notaban, y eran sumamente consientes de su presencia, ni que lo dirigían deliberadamente a las profundidades del laberinto.
Por otro lado Gocho estaba verdaderamente molesto con Marco. el chico no solo siguió sumergiéndose mas y mas por los caminos mas llenos de bestias pseudo mágicas y Bestias Mágicas de niveles infinitamente mas poderosas que la que mato por pura suerte allá en la superficie… No, el no se conformo con eso, y exploro sin darse cuenta que aquellas criaturas ya lo habían descubierto hace mucho tiempo y aprovecharon que los seguía para guiarlo mas profundo aun.
Su cabeza palpitaba y el amuleto encantado para llamarlo cuando se venciera el plazo de tiempo para cuidar de Marco había comenzado a darle señales de alerta, Marco simplemente no parecía comenzar a entender sus leyes y Gocho ya se sentía culpable de traer a este descuidado muchacho a su posible muerte, se arrepintió profundamente de arrastrarlo al nido para ponerlo en conflicto y descubriera el uso de esas estúpidas leyes… Pero necesitaba que el chico pudiera usarlas al regresar para que no fuera expulsado. Poco sabia el que no seria el caso pues en los tres días que no estuvo presente muchos extraños eventos acosaron a la partida de cazo.
e disfrutado de escribir estos ultimos capitulos gracias a los que leen esta historia
Dos días atrás en el campamento temporal de las familias Flor de Arena, Rana Dardo, Rico Borde y Piedra Grande acontecía una situación extraña, recientemente notaron que dos Guardias pertenecientes a dos familias diferentes desaparecieron y no se trataba de Gocho y Marco… se trato de dos guardias de casi alcanzaron el rango de graduados también conocidos como expertos, no dejaron rastro de sus paraderos y curiosamente nadie se dio cuenta de su desaparición hasta que se paso lista.
Lo primero que se sospecho fue de deserción, no era raro que algún idiota intentara escapar del contrato de servidumbre, pero de la misma manera se tendía a contratar con clausulas bastantes estrictas capases de provocar la muerte en los infractores, por lo tanto serian fácilmente descubierto en medio del intento de incumplimiento.
— es absurdo, como desaparecen dos guardias a punto de sobrepasar el rango de aprendiz, no es como un aguacate en un saco que solo desapareció y no importa… los iluminados son caros de hacer y escasos en lo que respecta a talentosos.
— Marca de sangre exijo un explicación.
Estas palabras fueron pronunciadas con fuerza ira e indignación justificada, acompañadas con pulsaciones de mana poderosas que no eran un ataque en si, pero lastimaban tanto como un puñetazo dado por un gigante. Se trataba de La esposa de Marca de Sangre la maga ritualista Nereida y el Mago ritualista de la familia Rico borde.
Marca de sangre no se digno ni a responder pues se encontraba preparando preciosos ingredientes para realizar un hechizo de búsqueda y rastreo o uno de adivinación, precisamente los mismos que uso para descubrir a los extraños vagabundos, o conseguir presas para cazar.
Sin embargo se encontraba incluso mas molesto que los dos magos que lo acosaban… anteriormente decidió unilateralmente continuar con la partida de caza, era algo necesario y parte vital de la economía de las familias presentes, todos decidieron seguirlo, pero ahora que tenían un tropiezo de ese estilo tenia que proporcionar soluciones para ese mago inútil, un niño mimado de con menos de cinco décadas de experiencia de la familia de Rico Borde, además de su esposa que le guardaba rencor y aprovechó para acosarlo, estaba seguro de que Nereida no le importaba la vida de ese Guardia iluminado.
— ¡vasta ya!. necesito concentrarme.
Tomando una daga de plata se puso de rodillas, no se atrevió a usar solo su energía del corazón para remplazar el resto de ingredientes y en cambio los coloco en un dibujo en el piso de la tienda, dibujo con cuidado con la punta de la daga algunas runas y sobre los trazos coloco los objetos con pesar, la piel de un mono enano en uno de las esquinas del cuadro… Luego con el cuchillo coloco una pertenencia de los dos guardias desaparecidos en la punta contraria, fuera de cuadro dibujo una runa mas, coloco vino de Piña en una tacita y remato cortando su palma y tallando unas runas mas.
No se atrevió a gastar mas materiales preciosos y en cambio remplazo unas pocas mas usando verbos cantados con sus pulsaciones mágicas, tenia que demostrar su sinceridad al encargarse de este problema, pero no gastaría una fortuna por dos guardias cuando estos idiotas lo obligaron a el a expulsar a un jovencito de su familia si no lograba resultados mínimamente satisfactorios. Activo el hechizo y la arena negra surgió del éter, materializo las energías de muerte y condensó el deseo de cazar con un pequeño cambio para no lastimar el objetivo.
—ya esta listo, llamen a los guardias que quieren que busque a sus desaparecidos.
Mientras hablaba la arena negra formo un cuerpo insustancial, y una tenue figura con forma humanoide se irguió, una de sus manos se extendió y espero que le dieran la mano para completar el ritual … un par de guardias entraron a la tienda y Marca de sangre le tomo con la mano ensangrentada la mano al espectro sombrío que hecho a correr un instante después.
— síganlos y reporten lo que pase después… no quiero mas desapariciones.
— ¡SÍ!.
Respondieron al unisonó los guardias antes de perseguir la sombra y abandonar el campamento. Al día siguiente solo la sombra regreso al campamento.
Marco siguió caminando tratando de esconderse de la vista, pero apestando a cualquier cosa menos bueno… no estaba muy lejos de el grupo de insectos obreros que parecían seguir con su rutina habitual y lo pasearon por un conjunto de salas y pasillos con poco trafico, durante la persecución pacifica Marco se encontró en una sala de maternidad con un muro inmenso, adivino vagamente que este ya lo había visto antes, solo que estaba muchos pisos mas alto que ahora pues podría alcanzar fácilmente cualquier celda si se acercara.
Fue en ese instante que su curiosidad fue saciada, noto que las obreras comían o ingerían el micelio durante el traslado, luego regurgitaban una pasta y la facilitaban a los otros insectos… Un ejemplo serian las mas grandes que por tener mandíbulas externas demasiado grandes les era imposible comer solas, las pequeñas se les trepaban a sus cabezas y las alimentaban de boca a boca. O que tal las larvas que miraba en este instante, ellas gritaban y las cuidadoras cercanas solo se acercaban de una en una para darles la misma pasta, luego se marchaban.
Cuando Marco noto que no había nadie a la vista tomo la iniciativa para ver de cerca a las larvas, solo para quedar absolutamente fascinado con un bicho asqueroso y vomitivo, un cuerpo masudo y blando sin patas o placas blindadas como las adultas, solo sus ojos resultaron tener el color de el resto… Marco sintió un cariño y curiosidad infantil desprovista de malicia, pero fue incapaz de tocar a la pequeña criatura, aunque pequeña no era la palabra indicada para referirse a la cosa fea que tenia delante contenida en una celda hexagonal, pese a que en comparación de las vista anteriormente por Marco pisos mas arriba resultaron enormes, mientras esta se podía sostener con una mano.
Un ruido se escucho de repente y Marco se dio la vuelta, pego la espalda al gran muro como si eso lo protegería, luego entro en razón y corrió lejos al punto mas oscuro que encontró, dedicando toda su energía a buscar con la mirada donde se fueron el grupo de insectos obreros para continuar su su exploración.
Pronto reencontró al grupo que avanzaba indiferente de si lo seguían, y siguió bajando mas hasta que el calor casi fue insoportable, el piso incluso desprendió vapor de agua y Marco se pregunto en sus adentros “¿acaso estoy en una de esas salas medicinales para restaurar el espíritu y sanar el alma?” solo para darse cuenta que la habitación siguiente era incluso mas gigantesca que los muros de maternidad.
Al entrar unos segundos después que aquel grupo de obreras pudo ver, pero no quiso ver, pues en lo mas profundo de la sala como si de algún templo de los cuales le hablo su padre cuando era solo un niño se tratara, en la sima de aquella sala titánica un cuerpo, ¡No! marco no considero eso un cuerpo, una masa de carne amarillenta iluminada por el cristal luminoso mas grande y candente que jamás había visto… la masa de carne temblaba constantemente, un susurro como gemidos erotices y sexis se liberaba con cada temblor, al mismo tiempo que un grupo de obreras recogían una masa blanca que salía por un lado, otro grupo dicho sea de paso el mismo que Marco siguió se acercaba al otro extremo del cuerpo.
— ¡por todos los espíritus del cielo y la tierra!
Susurro para dentro de su corazón, algo mas dentro se conmovió y su corazón marco el ritmo del miedo en el entorno. Aunque Marco abandono cualquier discreción y olvido esconderse no fue necesario, las obreras a su alrededor no pensó jamás en atacarlo pues tenían tareas mas importante, como atender a la reina madre.
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