Ecos de libertad ¿sin problemas? - Capítulo 55
- Inicio
- Todas las novelas
- Ecos de libertad ¿sin problemas?
- Capítulo 55 - Capítulo 55: madre de legiones
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 55: madre de legiones
El calor envolvía la grandísima sala, la luz permitió ver sin dificultad los alrededores espantando la oscuridad como a intrusos, la masa de carne seguía liberando sonidos similares al placer humano en medio de una aventura cada ves que salía un pequeño huevo junto con un montón de mucosidad, pero las bestias a su alrededor ni se inmutaron y se limitaron a seguir moviendo los huevos recién puestos en un área ordenada… en otro lugar los huevos eclosionaban en las larvas que anteriormente eran cuidadas, pero curiosamente no eran trasladadas automático, aparentemente las mas pequeñas fueron las primeras retiradas, las mas oscuras fueron alimentadas en el tiempo mas corto posible con la misma pasta que le daban a los insectos de mayor tamaño, y los restantes fueron alimentadas con una pasta dorada producida por el saco de carne en el medio de la sala.
Marco estaba atónito y genuinamente entusiasmado, todo le causo curiosidad y se permitió estar en ese estado el tiempo suficiente para que el silencio fuera percibido por si mismo, solo cuando recupero la noción de que era lo medianamente adecuado en una situación peligrosas y desconocida quiso correr… Un paso atrás titubeante termino en un tropiezo certero y la voz de Marco causo incluso que los gemidos de la masa de carne pararan.
— eres un ser grosero, ¡no mantener el Silencio aun en medio de mi parto es una flagrante falta de respeto!.
La vos fue sensual y atractiva con un reproche indignado sutil, pero no se escucho en la sala otro sonido que no fuese un siseo viperino, la voz estaba en su cabeza y era tan clara que Marco podría presumir de adivinar correctamente la edad de la mujer que escucho… Mas ahí en el suelo caliente no pudo ni responder de forma adecuada.
Con tartamudeos y dificultad solo pudo preguntar quien hablo, lo cual fue una muestra patética, por alguna razón Marco sentía cierta ansiedad que no supo explicar y le talaba fuerte en el fondo de su mente.
— ¡tu has llegado acá, tomas a mi bebé, y no te presentas adecuadamente!… ¿NO SE POR QUE ESPERAVA MAS DE UN SER QUE VAJO VOLUNTARIAMENTE SIN MATAR A NI UNO SOLO DE MIS HIJAS?.
Solo cuando la atractiva voz femenina le reprocho Marco comprendió quien o que le estaba hablando, por su puesto la masa de carne enorme que hasta hace unos instantes gemía y ponía huevos uno tras otro. ¿Quién mas si no aquella criatura?, por su enormidad Marco fue incapaz de ver algo concreto mas que lo que presumió se trataba de el órgano sexual de la gran cosa, y titubeó antes de hablar una vez mas.
— yo eh me disculpo mi venerable ¡¿dama?!, fui ciego y no comprendí.
Sus palabras casi fueron chillonas, casi tenia mas emociones mescladas que verdadera disculpa y casi se atrevió a preguntar… Pero se contuvo al pensar en algo “¿Qué no se supone que las bestias son faltas de intelecto?”.
— Al menos tus palabras no fueron la grosería que uso ese otro, habla entonces y ¡confiesa tus crímenes!.
Las palabras fueron mas duras y el tono solo incremento la comezón en la parte de atrás de el cráneo de Marco… Pero no recordó haber cometido ningún crimen según las leyes de La familias mágicas, aunque mas rápido que tarde entendió que este no era terreno controlado por humanos, la profundidad le hizo imposible ser rescatado o escapar fácilmente y fue el y no alguien mas quien se enterró a si mismo de esta mierda al desconcentrarse de sus objetivos.
— ¡¿ni siquiera sabes cuales son esos crímenes verdad?!, bueno yo te los diré… mataste a uno de mis soldados, entraste en mi laberinto, tomaste a mi bebé y robaste deshonrosamente la mandíbula de una de mis sirvientas.
Marco entonces palideció y dio el segundo paso atrás desde que despertó de su ensoñación y curiosidad infantil que lo enterró en la que tal vez seria su tumba, antes de notar que uno de los cargos era simplemente una mentira por lo tanto completamente infundados.
— admito entrar a este lugar, pero fue durante un estado de inconciencia, admito matar a tus supuesto soldado pero yo no lo ataque primero, yo lo mate en defensa propia, admito ser grosero Mi dama e interrumpir su labor de parto, y de tomar como arma las mandíbulas de un cráneo de tus sirvientes, pero no soy algún tipo de pervertido que roba infantes.
Uso sus manos sucias de tierra y tal ves mierda para señalar el saco enorme de carne, totalmente indignado, y recordó a su madre que acostumbraba a regañarlo cuando no se defendía y la conversación con su padre donde este le pedía que fuera cruel con quienes lo lastimaban, y en memoria de sus padre no permitió que se le incriminara.
— ¿niegas que un miembro de mi linaje se encuentra trepado a ti porque lo raptaste antes de ser guiado acá con quien sabe que clase de intenciones?.
Marco entonces noto un peso extra en su pantalón echo girones, y con la rigidez de quien descubre que el árbol que eligió usar como leña era venenoso bajo la vista hasta casi mirar sus nalgas, y ahí la misma y delicada larva a la que se le acerco para verla con mas detalle cuando nadie lo podía ver se encontraba ruñendo la ya maltratada tela Antes morada y amarilla.
—no lo niego mi dama, pero juro por los espíritus de arriba y de abajo que no la tome sino que esta se me trepo sin mi conocimiento.
Esta vez sus palabras llevaban con sigo un toque de vergüenza y un tinte de miedo poco habitual en Marco, estos sentimientos fueron fácilmente detectados por la Gran masa de carne que recién comenzó a moverse de forma rítmica.
— ¿A sí?, dime los nombre de los espíritus que puedan defender tu cazo, dame razones para no creer que este no fue tu objetivo al entrar y perseguir a mis hermosas y delicadas niñas. te invito ser de arriba de mi laberinto a defender tu cazo.
La voz hermosa le hizo cosquillas a Marco, haciendo que una ves mas el tambor de su corazón tocara desenfrenado el ritmo de la fascinación. Por primera vez la masa de carne que le hablaba con algún tipo de telepatía, y fue simplemente grotesco… Un cuerpo tan colosal implicaba dificultad de movimiento si de pura física se tratara, pero es era el problema de las criaturas mágicas, entre las características mas destacadas de una bestia mágica estaba el echo de que sus cuerpos eran completamente funcionales y todo era gracias a la evolución mágica, al contrario de los monstruos que fallaron y por el contrario tenia debilidades claras, pues aunque tenían características sobrenaturales extraordinarias no podían usas poderes mágicos ni manipular energías mágicas de ninguna clase… Lo cual hizo la visión de una criatura inmovilizada por su propio cuerpo una mala señal para Marco.
Recordó de pasada las denominaciones de monstruos y mas rápido que tarde llego a una conclusión problemática, de ser un monstruo esta criatura debía estar clasificada como una letárgica o una lujuria, pero luego reaccionó, una bestia cría bestias y se equilibra en el entorno, mientras los monstruos son enloquecidos hacen hordas en algunos casos o son peligrosísimos en otros. Por otro lado esta criatura que ahora miraba tenia raciocinio espiritual, inteligencia muy superior a la de una simple bestia mágica, todo esto junto la posiciono como una espíritu o una bestia espiritual.
— por favor que sea una bestia espiritual y no un espíritu.
Marco susurro mientras miraba la cabeza de la masa de carne… su cuerpo era enorme y bulboso como un moco de consistencia firme, y su cuerpo del torso para arriba recordaba a una mujer con armadura conectada por cadenas de carne a su propio vientre que resulto ser toda la masa de carne enorme y desproporcionada que Marco tenia delante, sus extremidades eran seis en total y no era nada lindas de ver pues de ellas salían púas amenazantes y sus antenas eran tan largas como las extremidades de su diafragma.
Con cuidado Marco nombro entonces a cada espíritu que le enseñara a alabar como los creedores antes de recordar que si conocía un espíritu personalmente.
— además de los espíritus del fuego y sabiduría Baba y el dueño de la luz, conozco a uno que puede dar fe de mi… se llama IA o así me dijo que se llamaba junto con el administrador.
Sin darse cuenta la lineal de trama principal de Ecos de Libertad se desvió en una rama de posibilidades sin cambiar la corriente principal, esto fue notado varias horas después por los mismos de quienes se hablaba en el juego, pero lo atribuyeron a el parche recién implementado, aunque la IA del juego lo reporto en varias ocasiones, mas fue sutilmente ignorada con sonrisas casi malvadas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com