Ecos de libertad ¿sin problemas? - Capítulo 62
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Capítulo 62: la reina que cuenta cuentos
— pequeña larva, tenemos que dejar algo muy en claro.
La voz sensual transmitida por telepatía por la reina le hizo cosquillas a desorientado Marco, quien apenas entraba a la gran sala arrastrando en cuerpo envuelto de Gocho. El sujeto atado como estaba se retorcía una y otra vez quejándose con gemidos ahogados por los hilos en su rostro.
— tu amigo te trajo acá, te metió en mi laberinto con la esperanza de que fueras atacado y combatieras hasta entender el uso de tus leyes… debido a que no buscaste activamente el conflicto, y que el único de mis hijas que mataste fue quien causo su propia muerte al atacarte primero… me veo obligada a negar tu petición.
La reina hablaba con serena sobriedad y no dejo entrever disgusto alguno por alguien que mato a una de sus hijas centinelas… em verdad lamentaba que su pequeña niña estuviera enredada en el momento y lugar equivocados en el momento justo en el que Marco enfrentaba a una alimaña que a menudo plagaba el laberinto.
— no obstante fuiste sincero, devolviste las mandíbulas de una de mis niñas que tomaste sin rechistar, aun cuando no tenias armas con las que defenderte, permaneciste en tu celda aunque se te dio la oportunidad de escapar… tu demostraste algo de sinceridad y compartiste tus tabúes a cambio solo pediste consejo.
La reina hizo una pausa y de la nada su cuerpo cambio su forma, poco a poco dejo de producir huevos del tamaño de medio antebrazo, y se contrajo sobre si misma… la piel expandida se retrajo de forma tan natural que parecía retroceder en el tiempo, hasta hacerse una versión gigante de las mas grandes guerreras de su especie. Su color era dorado y bajo las luces de los cristales luminosos recordaba a una estatua de metales preciosos.
— definitivamente una reina.
Susurro marco impresionado por la transformación, mientras que Gocho con mas experiencia reconoció la amenaza de una bestia a medio paso de ser un espíritu tomar una forma de lucha, y con pánico trato de desatarse con toda su fuerza para huir, solo Marco no comprendió la verdad detrás de aquella forma. Y la reina sabia y perspicaz como era no se perdió la sinceridad detrás de sus palabras reconociendo la admiración en esa simple frase.
— pequeña larva mi hija joven como ella es pidió clemencia a tu persona y a tu compañero que te traiciono, así que te daré clemencia y una oportunidad.
Las palabras de la reina fueron solemnes, y no dejado salir su desdén cuando hablo de los deseos de aquella larva infantil enamorada de la apariencia exótica del humano, ella entendía que este ser vivo era ignorante y desconocía las razones por las que fue atacado antes por su centinela, reconocía también que no había malicia en la exploración de aquel muchacho, y que su consulta hacia ella venia del respeto y no de el oportunismo… pero el mato a su hija, el usurpó el cadáver de otra de sus hijas, y sedujo sin saber a la mas joven de sus larvas, una destinada a ser una reina como ella.
Era imperdonable, pero su sabiduría logro desvanecer el orgullo herido tras la serie de eventos, lo suficiente al menos para condenar a exilio a aquellos humano pero no a la muerte. Si el niño dijo la verdad, y sus leyes lo confirmaron, matarlos solo les daría el escape del juicio, reencarnaría en otros cuerpos sin conciencia de si mismos, tal vez en vidas mas cómodas, la muerte no seria castigo si no escape… paradójicamente la vida seria mejor castigo, y el único consuelo al pensar que sus hijas renacerían de otro ser vivo, sin darse cuenta la Reina retorció un poco la trama del destino al orar por una vida mas larga para aquellas que cayeron defendiendo su laberinto.
— humano, te daré una misión como penitencia, y obtendrás lo que me pediste en el proceso… deveras ir al inframundo, incluso mas abajo de lo que esta mi territorio de la superficie, buscaras a un amigo mío, el te dará lo que buscas. llevaras a mi hija adorada y la cuidaras incluso acosta de tu vida, y se la entregaras a ese amigo el te ayudara y te regresara a la superficie… ¡¿ENTENDIDO?!.
Sus palabras fueron ley de orden y mando, el mundo conspiro a su favor y su orden e instrucción se materializaron como un tatuaje en el pecho de ambos hombres, la forma de un heptágono con un circulo fue el diseño en sus pechos, y Marco lo sintió antes de verlo por si mismo.
Sus ojos invocaron por si solo aquella lamina traslucida llena de palabras, solo que ya no le especificaba quien era el mismo, por el contrario le advertía. “HAS SIDO MALDECIDO, cumple la orden de la reina Candace el espíritu de la colmena y transporta a su descendiente elegida para ser bendecida por el dueño de la luz… condición de fallo: muerte, muerte de la princesa elegida. Condición de liberación de la maldición: entregar a la princesa a el dueño de la luz”.
— tiene que ser una broma.
Marco medio se asusto, medio se indigno, al leer la maldita pantalla que de otra manera era inútil… es mas, Marco reconoció el conocimiento no dado por la reina Candace, pero que intuitivamente este panel le ofreció sin tapujos.
Antes de seguir mandando a la mierda en su corazón a la reina insecto Marco la escucho hablar nuevamente.
— te guiare hasta la entrada al inframundo pequeña larva, y tu amigo será expulsado con usted, pues es culpable de tu entrada a mis dominios.
En ese instante una de las hijas sirvientas de la Reina se acercó y con el cuidado meticuloso de quien no desea lastimar, corto uno a uno los hilos de ceda que envolvían el capullo conocido como Gocho comenzando con la boca.
Marco no presto atención, pues leía y releía una y otra ves el mensaje en sus ojos, preguntándose internamente con sarcasmo visible en su rostro, ¿Por qué sus ojos le mostraban cosas tan inútiles y aleatoria?.
La reina comenzó a moverse con lentitud, pero cada paso era firme y fuerte, las obreras a su alrededor empujaron a Marco con sus cabezas para guiarlo, mientras se echaban a los lomos redondos y duros el cuerpo aun en proceso de desatarse de Gocho…
— ¡Maldición! uno diría que porque son mas pequeñas son mas suaves pero las mierdas estas son tan duras de montar como de golpear.
Dijo en una queja sacada de lugar Gocho quien tenia la boca libre para por fin refunfuñar a gusto.
Estos comentarios parecieron ser oídos por la reina pero si le molestaron o no fue un misterio para todos. Carecía de cualquier forma de comunicación no verbal reconocible a simple vista, en cierto modo Marco sospecho que su enfado se demostraba únicamente en su tono de voz, y se limito a no expresarlo o disimularlo por completo.
El pensar en eso saco a marco de su leve amargura al enterarse de que estaba maldito hasta que encontrara a un espíritu legendario en un mundo desconocido… de echo le fue hilarante.
Después de un rato Marco se hallo mirando una enorme, gigante y absolutamente monstruosa grieta, Su talento para sentir las energías etarias y sus fluctuaciones le jugaron en contra, pues resultaba intimidante aquella aura sobrenatural dentro del pasaje.
No fue el único, Gocho estaba totalmente cagado del miedo, su experiencia y audacia no sirvieron de nada frente a lo que el entendía como la boca de entrada al inframundo. Normalmente las criaturas sapientes de los distintos continentes hablaban de este extraño plano de la existencia como un lugar donde fueron sellados los espíritus de desorden.
Un plano donde lo raro es progresar de forma adecuada en las vías de evolución, pues el mundo caótico distorsionaba las leyes, y a menudo el mundo jugaba con las reglas… tenia varios nombres el hades para los humanos de norte, el reino de los sueños y pesadillas en el este del continente de las Águilas, el reino de la distorsión por la raza de los cabrejos… pero resultaba que este mundo debajo del mundo solo era una copia invertida de superficie, un reino donde la esperanza se cultivaba y la virtud escaseaba.
Mientras en el exterior el poder y el control eran el pan de cada día, mas la vida les regalaba a los seres sintientes un paraíso, el inframundo les quitaba el poder a los poderosos obligándolos a mejorar sin fin o perecer, el mundo de arriba recompensaba a los adaptables, fuertes y astutos…
Casi era un castigo tener algo de sabiduría en aquel reino o eso se contaba en las noches de fogata, y Gocho sudo frio al encontrarse de pie frente a aquella entrada.
De repente la reina comenzó a hablar en las mentes de ambos hombres.
— tu tarea es un castigo, pero también es una oportunidad, mi hija también estará en peligro dentro de este mundo, pero si logran sobrevivir ella será tan grandiosa o mas que yo… lo mismo para ustedes.
— disculpa pero ¿a donde la debó levar?, ¿Cómo sabe a quien entregarla?
—¿no lo sabes ya? lo vi en tus ojos, pequeña larva solo debes ir a la luz y entregarlo a ese sujeto, el es el único en la luz allí.
Antes de que Gocho pudiera soltar una sarta de insultos con su sucia boca, una de las obreras entrego a la misma larva que se le pego inoportunamente a Marco anteriormente. Luego fueron empujados al abismo visto desde la fauces de el inframundo.
Solo caer un par de metros dentro de la Grieta del Inframundo, las leyes a las que el cuerpo de los seres vivos comenzó a ser usada como arma contra ellos, al sufrir el horrible y doloroso cambio de leyes constantes del mundo de los sueños y las pesadillas, Marco y gocho comenzaron a vomitar sangre, que automáticamente se coagulo y seco en el aire como piedras del carmín mas puro, arriba se sintió en sus pies por un instante, el cuerpo espiritual y el cuerpo se separaron y juntaron una y otra vez, el alma sintió el desorden, y el deseo se mesclo con el hambre.
Marco lo sufrió todo, incluso el dolor de la pequeña larva en sus brazos, que sufría todo males que el y incluso mas. Gocho grito pero el sonido se hizo solido en un instante, por lo tanto fue casi un golpe físico que lo lastimo incluso a el. gimoteo y se quejo como de costumbre en su corazón y solo así pudo ser escuchado. por Marco y la larva.
Lejos de lo que pensaba, Marco y Gocho acerca del inframundo, resultaba ser que el plano tenia su propio conjunto de leyes, que retorcían las leyes del mundo de arriba, pero fundamentalmente era todo lo que se rumoreaba en las leyendas. El cielo era infinito, pilares como redes de araña se unió en puntos aleatorios cambiantes, formando caminos que luego se desasían, abajo y arriba eran relativos y caer era imposible… no obstante las leyes aun tenían cierta lógica y por muy hostil que fuera el entorno este mundo también tenia vida.
Entre las brumas calamitosas Marco aun aturdido por las normas de la existencia podía distinguir gusanos volando por el vacío, o tal ves siendo alados por las puntas de sus colas en alguna dirección… entre los pilares andaban seres semejantes a arboles con raíces aferrándose, avanzando por los pilares rocosos, bestias distorsionadas con demasiadas extremidades, entre otros.
Marco recibió por optaba ves el golpe físico de el sonido de los gritos de Gocho, al mismo tiempo oía en su corazón los constantes lloriqueos y maldiciones proferidas a la reina.
Pero muy en el fondo el también insultaba, y mas en el fondo escuchaba los llantos de una criatura triste y herida, pequeña, frágil, e inocente… Marco miro lo que sostenía en sus brazos junto a su pecho y comprendido.
Deseó por un fugas momento ayudar y eso fue todo lo que se necesito para que el llanto débil dejara de escucharse en su corazón, a cambio el dolor de las leyes distorsionándolo fue doble, no importo la tolerancia al dolor desarrollada por Marco sufrió como nunca antes, y sus ojos invocaron las palabras por si mismos una vez más.
“has entendido la ley del sacrificio, es incompatible… aprende otra”
Fue lo ultimo que vio antes de desmallarse.
Un tiempo desconocido después Marco despertó siendo arrastrado de un tobillo, aun sentía dolor pero ya era mas manejable, podía escuchar una risa infantil de una niña pequeña en lo mas profundo de su pecho, y una chachara de chiste y quejas con la voz de Gocho resonando en su tórax.
— ¿por que no me quede en el pueblo sembrando papas?, se pregunto así mismo con remordimiento.
El sonido en sus labios se suponía seria un susurro, en cambio fue un leve empujón en el espacio que alerto a Gocho de que ya estaba despierto.
— ¡ya despertaste niño de mierda! ahora te toca a ti arrastrarme a mi, estoy cansado carajo.
Marco no vio que Gocho hablara, de echo no movió ni los labios, sin embargo lo escucho claro y sin filtro. Luego Gocho se arrojo al piso de la gran columna de piedra por la que caminaba y alzó la pierna mientras miraba con cara de pocos amigos a Marco.
— que esperas chico, tómame del tobillo y llévame por lo menos dos horas mientras duermo, estoy agotado.
El sentido común de Marco estaba algo retorcido por la vida que llevaba, pero aun así le pareció totalmente absurdo el teatro que monto Gocho a su costa.
— me niego.
Dijo solo para liberar una presión física que lo golpeo en su interior.
— chico no pronuncies ni pio, acá las palabras son ramas literales.
—¡siente!.
Pronuncio una voz infantil de niña en su corazón, era la Larva otra vez, comunicando con sus sentimientos lo que en el mundo de arriba no podría pronunciar. Marco se tomo su tiempo para poder comunicarse adecuadamente con los presentes… aparentemente su apatía generalizada le dificultaba comunicarse incluso en la distorsión del espacio del inframundo.
Marco se hizo consiente de que sus emociones tendían a ser muy tibias y por ende difícilmente pudo expresarse en el nuevo entorno… un rato después Marco estaba visiblemente cansado y sudando arena como cristal, que flotaban en el entorno, con una mano cargaba a una larva que se retorcía levemente y reía con emoción y felicidad, que marco no comprendía del todo, ¿acaso no sentía el horripilante dolor de existir acá?, con la otra mano arrastraba a un inconsciente Gocho por uno de sus tobillos.
Aparentemente el tipo sentía remordimiento, por seguir ordenes de los magos termino abandonándolo en el bosque, para tratar de empujar a la mejora a Marco lo sano con una de esas píldoras mágicas super costosas, y lo arrojo a el laberinto de la Reina, técnicamente estar en el inframundo era su culpa… así que el tipo se alegro de ser tratado como un criminal, capturado por la reina amarrado amordazado y condenado junto con Marco.
Marco no entendía su lógica, pero supuso que era la culpa sacando lo mejor de Gocho, después de reflexionar, termino olvidando todas las faltas del sujeto y arrastrándolo como le pidió en un principió para que descansara y seguir avanzando.
creo que le falta sufrir a Marco esta es mi solucion practica, demosle desarrollo de personaje jajajajaja *risa malvada*
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