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Ecos de libertad ¿sin problemas? - Capítulo 69

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Capítulo 69: los extraños

Inés se encontraba preparando comida en medio de un claro amplio sin ninguna preocupación, picaba la yuca y otras legumbres con habilidad, su mano pasaba la navaja fabricada por su joven amo Benito, y para su gusto era muy filosa. Gritos de sobresalto y angustia la rodeaban, una chica incluso se sobresalto lo suficiente para cortar un poco uno de sus dedos, la navaja era la misma que ella usaba anteriormente al cocinar… justo al lado de la fogata un niño lloraba y gritaba mientras ella suspiraba en total calma.

— ¡esta gente esta demasiado rota! ven el poder y le siguen temiendo a las pestes.

Inés se refería por su puesto a las treinta personas que sus jovenes maestros habían salvado de aquella cueva, al hablar por lo bajo incluso se refirió a su pobre hija que fue usada como una muñeca. No fue falta de empatía, por el contrario era muy consiente que entre mas se enfriara el sufrimiento de esta pobres personas peor seria para ellos.

En los pocos días que los ex-refugiados los acompañaron no fueron mas que una carga peligrosa para ellos mismos y para sus amos que se negaban a renunciar a ni una sola vida de entre ellos, en este momento los gritos y sobre saltos se debían a que de echo estaban en un peligro mortal que no seria mas que un pequeño detalle pues ella confiaba profundamente en sus amos.

En gran monstruo que le recordaba vagamente a la vieja Inés a un sapo con pelo y garras, con tres ojos coronando sus cabeza atacaba brutalmente al grupo de sus amos, la criatura lanzaba zarpazos y usaba su lengua como un dardo, abecés sus ataques lastimaban a el Maestro Miky, pero este siempre conseguía hacer daño usando golpes cortos con sus lanza…

En general la Maestra Maya usaba la extraña arma fabricada con los dientes de monstruos y un bastón para lanzar cortes a distancia con solo abanicar con este raro objeto. Cada tanto la criatura pequeña y pervertida que se acurrucaba en su abundante busto atacaba a el monstruo, en otros instantes la pequeña criatura se alejaba de la Maestra para sanar a otro de los maestro excepto al joven Yohan.

En su caso se encontraba lanzando hechizos poco vistosos e impresionantes, algunas plantas crecían del suelo a su alrededor y pequeños dardos salían volando y apuñalaban a la rana grotesca distrayéndola de los demás maestros, también solía lanzar hechizos que defendían a los demás como burbujas de las mas transparenté nieve que jamás pudo ver, era en esos momentos que la criaturita pervertida sanaba a los demás.

El maestro Benito en cambio era el que mas desapercibido pasaba en cuanto a daño, a menudo golpeaba con uno u otra arma sin decidirse en cortar ni comprometerse en aplastar con el martillo, pero era el mas impresionante para Inés. Para ese instante Inés ya era consiente que el maestro Benito no era un ser elevado, ni Mago, ni Devoto, ni Iluminado, solo un hombre con mucho valor y una fuerza extraordinaria, a menudo mientras el peleaba ella lograba sentir algo familiar en el.

— ¡BUENO, BASTA YA!, que esperan para terminar con sus tareas.

Grito la vieja con una voz mas fuerte que su apariencia, obligando a todos a dejar de temer y continuar con las obligaciones que les abrían asignado, aunque literalmente estaban a una docena de varas de una pelea escalofriante. De echo durante estos poquitos días los jovenes amos los habían estado protegiendo de todo tipo de monstruos.

Con un sobresalto que los paralizo como un grupo de ratas acorraladas todos los ahí presentes miraron en su dirección y una mirada fue lo único necesario para que volvieran a sus tareas. Fue en ese instante que el Joven Benito dio el golpe final con su martillo en la cabeza de el monstruo con forma de anfibio mutado, un momento después Inés vio algo que aun la maravillaba en cada ocasión, del cadáver fresco de el monstruo chispas brillantes lo despojaron de su piel y ojos dejando un grotesco cadáver con los músculos y grasa expuesta.

Con un sus piro de sus amos que se arrojaron al piso fueron llamados algunos hombre jovenes que se suponían protegerían a los demás dirigidos por el varón de mediana edad… caminaron con ásaro ansioso con sus lanzas y macuahuitl fabricados ayer para darles mas confianza a el grupo.

—por favor ¿podrían ayudarnos cortando la carne buena para comer de esa cosa?.

— si ya estoy sin fuerzas, creo que dormiré acá mismo.

—gracias. Zzzzzz.

Dijeron respectivamente Yohan, Benito y Maya mientras caían dormidos. Dejando de pie y casi intacto al Maestro Miky quien se dedico a enseñar a descuartizar adecuadamente a los chicos junto con el hombre de mediana edad.

…

Tiempo después, Maya se encontró escuchando las voces de chicas jovenes y unas cuantas mujeres, eran inteligibles pero eso no le molesto lo suficiente para despertar, por lo contrario le pareció chistoso. La favorabilidad del grupo con ellos había estado subiendo sin parar desde que los rescataron, al principio ni hablaban con miedo de que fueran maltratados por ellos, pero ahora incluso murmuraban hablando a sus espaldas de lo poderosos que resultaban a sus ojos los jovenes amos, esto ultimo susurrado por los pocos niños y jovenes.

— ¿como pueden ser tan poderosos? quisiera ser como ellos.

—cállate tu jamás podrías dar batalla contra una cosa como esa.

— oigan ya comenzó otra ves, Esta haciendo magia otra vez.

Maya logro distinguir el anuncio al que ya se había acostumbrado, una vez por día, a menudo cuando el sol estaba bajo Yohan practicaba hacer hechizos, a menudo con resultados autodestructivos, el tipo consiguió una habilidad solo para activar a distancia los hechizos escritos en sus pergaminos por la mañana, el sujeto se solía quejar de que tenia poca energía mágica y Friz no deseaba ayudarlo por lo que termino adoptando el espíritu de distorsión de tierra Morador de la tierra.

Ella se había negado a contratar con el, y la insistente criatura los estuvo persiguiendo constantemente, por lo que Yohan termino aprovechando el deseo de el espíritu para ser ayudado, a cambio de todos los días hablar en voz alta para que el espíritu lo escuchara, y tratando de convencerla. Obviamente la inteligencia de el espíritu dejaba mucho que desear y se contento con que Yohan suplicara en su nombre y a cambio lo ayudo a reponer fuerzas mas rápido de lo que lo aria por si solo comiendo y dejando pasar el tiempo.

Ella se levanto en ese instante, para ver el bochornoso espectáculo, al que ya se había acostumbrado y el cual esperaba religiosamente.

Yohan estaba ahí, dejando un pergamino abierto sobre una piedra, y escondiéndose tras otra a unos metros, asomo su rostro y todos el resto observaron desde aun mas lejos.

— ¡¡Despejen!!.

Grito con animo aquel ñoño de la magia, y una bola de fuego salió volando al aire a una altura de diez metros de largo, no sin antes regresarse y desvanecerse en el camino de regreso.

— ¡¡¡¡EXITO JAJAJAJAJA!!!!.

Maya conocía ya bastante rato que Yohan estuvo tratando de reinventar la rueda desde hacia ya bastante rato, el Hechizo de bola de fuego el único hechizo que de verdad quería usar constantemente pero con el cual no tenia ninguna afinidad, le había sido bastante esquivo, y en reiteradas ocasiones le explotó en la cara… El tipo descifró con mucha facilidad cosas mas complicadas como el rastreo de linajes usado con Inés y su hija, pero lanzar una bola de fuego le resulto simplemente una quimera hasta ahora.

Yohan brincaba y saltaba como un maniaco, y pronto se le unieron algunos de los niños a celebrar, sin hablar de Miky que lo vio como una escusa para actuar como idiota, y Benito que se alegraba de participar de todo lo que fuera medianamente interesante.

—son unos tarados.

susurro con una sonrisa disimulada y se unió al festejo de su amigo. Mañana podían hablar de la dirección de su próximo objetivo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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