Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Ekstern - Capítulo 24

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Ekstern
  4. Capítulo 24 - Capítulo 24: Capítulo 3 - Robo | 3.6: Velo Modificado.
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 24: Capítulo 3 – Robo | 3.6: Velo Modificado.

___________________________________________________

—Salieri, está listo –Dice Katerina, volviendo junto a la joven de cabello blanco plateado y ojos escarlata de ahora 25 años, su rostro enmarcado por una gran sonrisa y una actitud de suficiencia juguetona.–

—¿Qué pasó? ¿Qué hiciste? ¿Y a dónde fue la Sargento Valerius? –Pregunta Salieri, completamente desconcertada. Ella solo vio que Katerina le susurró algo al oído a la Soldado del Escuadrón Nocturno, y tras eso, ésta se marchó sin la menor vacilación, como si hubiera recibido una orden crucial.–

Ambas, Salieri y Katerina, con Arisa siguiéndolas de cerca, retroceden unos metros más, alejándose de la línea de audición de los demás soldados de las Fuerzas Especiales, para tener un momento de privacidad junto a la camioneta de la Detective Salieri Montenegro.

—Como dijimos antes –Comienza a explicar Katerina, su voz ahora un susurro conspirando, con una emoción en su rostro al compartir su conocimiento– El Velo es una delgada capa, totalmente transparente para los ojos comunes, que esconde nuestro mundo sobrenatural, el Altern, del mundo Humano, el Aynu. Sin embargo, también es increíblemente resistente, capaz de resistir una cantidad inmensa de daño. –Hace una pausa, asegurándose de tener toda la atención de Salieri– A diferencia de los humanos, nosotros, los Surnaturel, nacemos con la capacidad innata de ver esa delgada línea que oculta lo mundano de lo sobrenatural. Sin embargo, entre los humanos puros, solo una rara estirpe, los Sienmer, que es como se les llama a los que nacen con una segunda córnea, son capaces también de verlo, mas no de manipularlo. Por eso es que esos humanos, los Sienmer, celosos de que los Surnaturel sí tenemos esa capacidad de manipulación, y quizás temerosos de lo que podríamos ocultar, diseñaron a lo largo de los siglos aparatos que pueden destruir las manipulaciones del Velo creadas por nosotros para ocultarnos.–

Mientras Katerina regresa con Salieri y Arisa, la Sargento Sera Valerius, del Escuadrón Nocturno, se dirige con una eficiencia silenciosa hacia la parte trasera del imponente camión blindado de las Fuerzas Especiales.

Allí abre uno de los compartimentos exteriores y saca una caja metálica de un blanco plateado, de aspecto robusto, seguro y claramente futurista, con esquinas están reforzadas con el mismo metal, múltiples cerrojos de alta seguridad salpican sus bordes, y en el centro de la tapa, un panel con una pequeña pantalla digital con un escáner biométrico brilla con una luz azul constante.

La Sargento Valerius, tras mirarlo unos segundos, se posiciona primero frente a la caja para que el compartimento detecte y escanee su rostro. Y al hacerlo, un suave zumbido y un pitido de confirmación se escuchan. Tras eso, coloca su huella dactilar sobre el panel del escáner.

Y, una vez que la doble verificación es completada con éxito, el compartimento de armas finalmente se abre con un siseo metálico, revelando un arsenal de armas de todo tipo, cuidadosamente dispuestas en un acolchado de espuma negra. Hay espadas de aleaciones oscuras, lo que parecen ser katanas monomoleculares, dagas tácticas de combate, carabinas de pulso, subfusiles de alta cadencia, fusiles de asalto con evidentes modificaciones arcanas, pistolas de gran calibre y, por supuesto, en una sección especialmente diseñada, una variedad de granadas especializadas.

Y justamente esto último, las granadas, era lo que ella buscaba.

—Detective Montenegro, aquí tiene –Dice la Sargento Valerius, su voz firme y neutra, mientras le hace entrega de un objeto peculiar que ha sacado del compartimento de armas.–

Una vez que la Agente Sera termina de elegir lo que parece ser una granada específica de la armería, cierra de nuevo el compartimento y la cajuela del camión con una eficiencia silenciosa. Rápidamente vuelve junto a Salieri y, con un gesto profesional, le entrega el objeto. Tras completar la entrega, ella se da la vuelta y, sin una palabra más, vuelve con sus compañeros, retomando su posición de francotiradora en la formación táctica, lista para la acción.

—¿Y esto? –Pregunta Salieri en voz baja, más para sí misma que para sus compañeras, mientras mira el objeto que ahora descansa en sus manos.–

Lo que la Sargento Valerius le ha entregado es una esfera metálica, sorprendentemente pesada y fría al tacto, de un diseño que fusiona la tecnología más avanzada con lo que parece ser magia antigua. Su estructura principal es de un metal oscuro y pulido, pero su superficie está salpicada de varios paneles circulares que brillan con una luz interna y pulsante; algunos son de un azul eléctrico intenso, otros de un rojo amenazante o un violeta arcano. Bajo estas placas translúcidas, se aprecian a simple vista intrincados patrones que parecen circuitos de computadora, pero que también pulsan con la misma energía de color morado que emana de las placas. A lo largo de su ecuador, cuatro emisores redondos y brillantes, como los ojos de un zafiro sintético, apuntan simétricamente hacia el exterior, y el anillo metálico que los une está grabado con finas runas escritas en Asteliano Antiguo, un lenguaje que Salieri apenas es capaz reconocer de sus estudios de historia.

Ella, sosteniendo la esfera con ambas manos, siente un suave zumbido, una vibración de poder inmenso y contenido que resuena en sus palmas. Con sus nuevos y agudizados sentidos de Sehwert, puede percibir la energía que yace latente en su interior, una fuerza formidable diseñada con un único y, sin duda, devastador propósito.

—¿Sabes que son las Armas PEM? –Pregunta Katerina. Y con una agilidad felina que toma a Salieri por sorpresa, le quita la esfera de las manos antes de que esta pueda reaccionar.–

—¿Armas de Pulso Electromagnético? –Responde Salieri, su respuesta más una confirmación que una pregunta, su ceño frunciéndose mientras intenta seguir el ritmo de los acontecimientos.–

—¿Y sabes cuál es su función principal? –Vuelve a preguntar ella mientras juega con el objeto, lanzándolo despreocupadamente al aire y atrapándolo con una sola mano, como si fuera una simple bola de lana, ignorando por completo su evidente peso y poder.–

—Deshabilitar cualquier aparato electrónico en un radio determinado. –Tan pronto como termina de responder, la comprensión golpea a Salieri, y sus ojos rojos se abren de par en par al entender la analogía que la mujer a su lado está tratando de hacer..–

—Es tal como lo pensaste –Responde la chica pelinegra, su característica sonrisa gatuna y pícara se forma al instante, complacida de que la Detective haya captado la indirecta– Este bebé que tengo aquí se llama “Neutralizador” y tiene una función parecida. Sin embargo, si bien es parecida a las armas PEM, en realidad no incapacita armas tecnológicas. –Su tono ahora cambia al de una profesora revelando un secreto fascinante a su alumna favorita– Esto en mis manos, emite una onda etérea lo suficientemente poderosa como para destruir por completo el Velo manipulado que esos tipos están usando para ocultar el almacén.–

—Oh… –Murmura Salieri, mientras Katerina le devuelve el arma con un gesto casual de la mano.–

—Verás –La chica pelinegra, viendo que su nueva compañera necesita más contexto para comprender el funcionamiento del artefacto, decide primero dejar en claro cierto fundamento– El Velo original, el que separa el Aynu del Altern, es como un muro indestructible, ¿quedamos en eso, no? Un muro invisible, que siempre permanece allí, manteniendo a los humanos en su feliz burbuja de ignorancia. –Katerina mira la esfera en la mano de Salieri– Pero, imagina que necesitas esconder algo específico dentro del Aynu, algo que, si los humanos comunes lo vieran, probablemente entrarían en pánico. –Al ver que Salieri asiente, comprendiendo el escenario, Katerina continúa– Allí es donde entra este llamado “Velo Modificado”.–

—¿Y eso es…? –Salieri inclina ligeramente la cabeza hacia la derecha, su gesto una clara señal de confusión.–

—Este Velo Modificado no es parte del verdadero Velo, es más bien… una Versión Pirata –Responde Katerina, su tono lleno de un orgullo de sabionda.– Anteriormente mencionamos que se “modifica” el Velo, pero en realidad esto no es del todo correcto. –Katerina se ajusta unas gafas inexistentes con un dedo, un tic que denota su modo de erudita.– Imagina que metes tus manos en un estanque de agua y con estas tomas un poco de esta. Bueno pues, esto es básicamente cómo funcionan los Velos Modificados, pues lo que se hace realmente es “extraer” una pequeña parte de los datos del Velo Original. Alguien con la suficiente capacidad mágica o tecnológica, introduce unas “manos invisibles” dentro del Velo y extrae una ligera porción de este, lo suficiente para que realmente no sea notado por el propio Velo, pues este detecta irregularidades, y si falta aunque sea una pequeña porción de su integridad, lo corrige y regenera de forma automática. –Continúa, su emoción por la explicación creciendo con cada palabra– El Velo es como un mar infinito de números, letras, símbolos, códigos, todo dividido en secciones, subsecciones, clusters, celdas y, finalmente, un índice de coordenadas para cada punto del planeta. Todos estos datos están registrados dentro de una Base de Datos, que a su vez, está manejada por el Gran Ordenador Cuántico Central. Además, este mar de información, la Base de Datos, se actualiza constantemente, exactamente cada doce horas, eliminando la información anterior y registrando la nueva. Esto es una medida de protección para evitar alteraciones graves o permanentes. –Katerina, mientras mira cómo Arisa platica seriamente con el Comandante Julian y su Escuadrón Nocturno, decide ponerse más cómoda, recargándose con despreocupación en el capó de la camioneta de Salieri, confiando plenamente en que su compañera entretendrá al grupo militar, para que ella pueda seguir con su fascinante explicación– Los datos dentro de la Base de Datos del Velo están completamente protegidos contra un hackeo o una alteración destinados a destruirlos, sí, pero, no tienen protección contra lectura o copia, por lo que, gracias a esta pequeña pero crucial vulnerabilidad, nacieron seres con la capacidad de extraer esta información para crear sus propias versiones piratas y portátiles del Velo.–

—¿Una versión pirata eh? ¿Cómo es eso posible? –Pregunta Salieri, su curiosidad de detective ahora completamente enganchada.–

—Sí, cuando alguien… llamémosle “Movel”, de “Modificador de Velo”, para que así se entienda un poco mejor –Katerina, para hacer más fácil y clara la explicación, se inventa ahí mismo un nuevo término con una sonrisa de absoluta suficiencia– Ejem, como iba diciendo, cuando un Movel extrae esa parte del Velo, lo que realmente está extrayendo es una cadena de datos específica dentro de un Índice De Coordenadas de una Sección determinada, misma que, por supuesto, depende de la ubicación territorial donde se encuentre el Movel. Sin embargo, en cuanto el Velo Original detecta que una cadena de datos fue extraída, como te dije antes, los reemplaza de forma automática para mantener su integridad. Pero, a su vez, y aquí está el truco, expulsa esa información extraída de su Base de Datos de protección. –Katerina mira fijamente a Salieri, sus ojos dorados brillando con la expectación de una profesora a punto de ver a su alumna resolver un acertijo.– ¿Y que pasa cuando estos datos son expulsados de la Base?–

—Pierden la protección inherente contra la destrucción –Responde Salieri al instante, las piezas de este increíble rompecabezas tecnológico encajando en su mente lógica.–

—¡Exactamente! –Exclama Katerina, dándole un entusiasta like con su mano izquierda a la peliblanca a su lado, visiblemente emocionada– Los Movel no solo extraen la cadena de información del Velo original, sino que también son capaces de convertir estos datos ahora vulnerables en algo tangible, justo como lo hace el Gran Ordenador Cuántico Central cuando crea o repara el Velo. Y la forma tangible de estos datos robados es…–

—Un Velo Modificado –Completa Salieri, su voz ahora firme, entendiendo cada vez más.–

—¡Así es! –Responde Katerina con una amplia sonrisa, dándole otro like a Salieri, pero ahora con sus dos manos, claramente encantada por tener una alumna tan aplicada y rápida– No tengo ni la más remota idea de cómo es el proceso exacto de conversión de Datos abstractos a algo físico, pues eso es conocimiento de nivel de un Creador, pero lo que sí te puedo decir, es que gracias a esta minúscula porción de datos “pirateados” pasamos de tener un Velo que oculta dos planos terrenales, a tener un Velo para uso personal, listo para ocultar un edificio, un objeto, o lo que uno quiera ocultar de la gente común. Sin embargo, tiene la limitación de que, al no ser algo original, sino copiado, no posee la protección contra la destrucción que la Base de Datos del GOCC le da al Velo verdadero, por lo que puede ser destruido fácilmente si se tiene la herramienta necesaria.–

—¿El Velo Modificado tiene un límite de tiempo? –Pregunta Salieri, pensando ya en la logística de la operación que se avecina.–

—Katerina niega con la cabeza, su expresión volviéndose aún más fascinante y orgullosa de su conocimiento– No, y ahí está la genialidad del exploit. Como esa línea de código extraída formaba parte del Velo Original, al tener la “firma” de este, el Gran Ordenador Cuántico Central lo detecta como si aún estuviera dentro del Velo, ya que el GOCC guarda un registro en su propia Base de Datos de todos los códigos que se han actualizado, como una manera de que, si en el futuro, una parte del Velo verdadero se termina corrompiendo y el propio Velo no puede repararse a sí mismo, el GOCC tenga el código de respaldo para intervenir y reparar este error. –Explica ella con la pasión de una hacker revelando una vulnerabilidad de día cero.– Cómo este fragmento robado sigue teniendo la firma del Velo Original, y esa línea de código extraída ahora convertida a algo físico también ha sido guardada dentro de la Base de respaldo del GOCC, pues naturalmente el Sistema sigue creyendo que esa pieza de código sigue existiendo y es legítima, lo que impide que esta información robada sea destruida por el paso del tiempo o por protocolos de limpieza. Por ende, el Velo Modificado también se terminará salvando. –Entonces, ella hace una pausa, su sonrisa volviéndose astuta y maliciosa– Pero claro, una cosa es que el Velo Modificado no pueda ser destruido por el Sistema, y otra cosa muy diferente es que no se pueda deshabilitar.–

—¿Qué cosa? –Pregunta Salieri al instante, inclinándose hacia adelante, su mirada fija en la anticuaria.– ¿A qué te refieres con que puede ser deshabilitado?–

—El Velo Original necesita una fuente de energía constante para funcionar, ¿no es así? –Explica Katerina, su tono volviéndose de nuevo el de una profesora paciente– Esa energía es extraída directamente de sus creadores originales, Lord Mikleo, el actual Regente del Araboth, y de ese misterioso hombre de ojos rojos y cabello negro alborotado que estaba con él cuando el Velo se creó. –Salieri asiente para que Katerina continue su explicación– Bueno, pues lo mismo sucede con los Velos Modificados: estos también necesitan una fuente de Energía para poder funcionar, y una vez que se quedan sin ella, simplemente colapsan. Y cuando colapsan, bueno, ya sabemos lo que pasa–

Salieri, con su mente analítica y su procesamiento rápido, a pesar de la parte sobrenatural, es capaz de comprender completamente las cuestiones de las que Katerina habla.

—¿Qué tipo de energía? ¿Y cómo cuánto se necesita? –Pregunta Salieri, buscando cuantificar la amenaza.–

—¿Cuánto? Todo depende de lo que se quiera ocultar. No es igual ocultar una Ciudad entera que solo un simple Almacén como es nuestro caso –Añade la pelinegra, su tono ahora volviéndose sombrío y grave– Y en cuanto al tipo de energía… el Velo Modificado, para funcionar, requiere la más pura y potente de todas: Energía del Alma.–

—Al instante, las pupilas rojas de Salieri se dilatan– ¿Como… como en el caso del Factor Curativo de Sariel? –Pregunta, su voz apenas un susurro. La conexión que su mente establece es inmediata, directa y absolutamente aterradora.–

—Katerina le asiente con una seriedad que confirma sus peores temores– Exactamente, como en ese caso. Pero, para el caso de Lord Mikleo y de ese otro hombre mencionado, no hay problema, pues ellos, por su propia naturaleza, deben estar siempre conectados a una fuente que recarga su Energía del Alma de forma constante, impidiendo que su reserva baje aunque sea un uno por ciento. Pero para nosotros, los Surnaturel, o ustedes, los Mehr-Wissen, es diferente. Si bien nuestros cuerpos también tienen una recarga de Alma pasiva, es sumamente lenta. Podríamos tardar meses, incluso años, para recargarla toda si la usamos en exceso. –Explica ella, su mirada endureciéndose– Por eso, para mantener un Velo Modificado activo durante mucho tiempo, se suelen requerir sacrificios vivientes. ¿Y cómo se hace esto? Fácil y terrible: simplemente se conecta un Velo Modificado directamente al alma de una persona, y con la Energía del Alma de esa víctima, el Velo se puede utilizar sin problemas, como una batería humana.–

—¿Y qué pasa cuando la Energía del Alma de esa persona se agota? –Pregunta Salieri, su voz cautelosa, aunque una parte de ella, la que ha escuchado la advertencia del Doctor Robertson sobre Sariel, ya teme la respuesta– Sé que una persona cuya Energía de Alma se ha agotado por completo no simplemente muere, sino que su Alma desaparece para siempre de la existencia. Pero, ¿qué pasa con el V.M.?, ¿no debería destruirse en ese preciso momento?–

—El Ve…, llamémosle “Velmo”, para abreviar –Dice Katerina, inventándose otro término sobre la marcha con naturalidad– El Velmo tiene un margen de cinco minutos para destruirse por completo una vez que su fuente de poder se agota. Durante este tiempo, se debe conectar a otra persona para que siga en funcionamiento. Si no se conecta a nadie en esos cinco minutos, entonces simplemente el Velmo se apaga y todo lo que oculta queda a la vista.–

—¿Y cuánto dura el Velmo en funcionamiento con una sola persona conectada a este? –Pregunta Salieri, su mente ahora visualizando un horror de una escala que no había imaginado.–

—Como te dije antes, todo depende del tamaño de lo que se quiera ocultar. Si es una Ciudad del tamaño de la propia Melbury, una persona común, o sea un Humano, apenas duraría cinco minutos como batería. Si es, por ejemplo, este almacén… –Responde Katerina, señalando con la barbilla el edificio invisible que se yergue ante ellas– Probablemente una sola alma humana dure unas veinticuatro horas. Para casos extremos, como el ocultamiento de Ciudades enteras, se hacen conexiones múltiples. El último caso del que tengo registro en mis libros decía que se conectaron doscientas cincuenta personas para poder esconder una pequeña Ciudad de apenas veinte mil habitantes.–

—250 personas… –Murmura Salieri. La imagen de doscientas cincuenta vidas siendo consumidas, sus almas borradas de la existencia para mantener una simple ilusión, la golpea con la fuerza de un impacto físico, dejándola sin aliento.–

Katerina, al ver cómo el rostro de su nueva compañera palidece hasta un tono casi fantasmal por su cruda explicación, decide de inmediato intervenir para ofrecerle un método más ético, uno que su conciencia de detective, y simplemente de ser humano, pueda aceptar con más facilidad.

—Por suerte, al Emperador Lan, tras enterarse hace mucho tiempo de este macabro mecanismo de “sacrificios vivientes”, no le gustó absolutamente nada cómo funcionaba, por obvias razones éticas y pragmáticas. Así que, con sus vastos recursos, ideó una manera de evitar estas purgas de almas innecesarias –Explica Katerina rápidamente, su tono volviéndose más esperanzador.– Tras unos cuento cincuenta años de investigación y una inversión de recursos que haría llorar a cualquier otra nación de este mundo, sus equipos de ZeriX Tech y Arcane Industries finalmente desarrollaron los Cristales de Idan.–

—¿Cristales? ¿Idan? –Pregunta Salieri, su curiosidad superando momentáneamente su horror.–

—En pocas palabras, ya que no quiero que Sariel se moleste conmigo por quitarle el placer de explicarte, te diré que el Idan es la energía base que permite la utilización de las 5 Energías Primordiales. El Idan, dependiendo de los Mecanismos Energéticos, se transforma en Mana, Aura, Poder Divino, Qi y Energía Espiritual. Sin estos Mecanismos, es simplemente una energía pura que no sirve para nada –Explica Katerina– Si quieres saber como es o como se ve, entonces imagina que es como el oxígeno. No tiene olor, color, peso y tangibilidad, pero, existe–

—Entiendo –Dice Salieri, asimilando la lección– Pero, ¿y los cristales?, ¿cómo funcionan exactamente?–

—Sencillo… Bueno, en realidad no es tan sencillo, pues no tengo ni la más remota idea de cómo demonios lo hacen a nivel técnico –Dice Katerina con expresión divertida– Pero lo que sí sé, según los informes técnicos que he leído en mis investigaciones, es que los Cristales de Idan son una maravilla de la tecno-magia. Contienen en su matriz cristalina las cinco Energías Primordiales existentes. Estas están incrustadas y estabilizadas dentro de un literal cristal cuya halo posee los mismos colores que las Energías Primordiales que contiene: un blanco lechoso para el Maná; un azul marino profundo para el Aura; un amarillo dorado y brillante para el Poder Divino; un naranja intenso para el Qi y un morado vibrante para la Energía Espiritual. Además, el mismo cristal es una estructura imponente, de unos cinco metros de altura y unos cincuenta kilos de peso.–

—Pasu, si así son, entonces deben costar un dineral –Murmura Salieri, impresionada por la descripción.–

—No tanto, apenas Ø25,000 Obleones por Cristal –Responde Katerina de inmediato– Pero con uno solo de ellos es más que suficiente para dar energía a un Velo Modificado que cubra un terreno de 500 metros cuadrados, y puede mantenerlo activo hasta por tres meses. Además, y aquí viene lo mejor, es completamente recargable.–

—Oh, ¿y cómo está eso? ¿Cómo se recargan? –Pregunta la chica peliblanca, cada vez más intrigada.–

—Su Majestad el Emperador Lan, en su infinita sabiduría y con sus recursos ilimitados, desarrolló un método de recarga que constituye en extraer el Idan, y mediante un mecanismo del cual no tengo ni idea, convertirlo a alguna de las Energías Primordiales, menos claro, el Qi, siempre y cuando uno esté fuera de Xian. –Explica Katerina– Esto por que el Qi solo existe de forma abundante en el Territorio de Xian, ya que, debido a ciertos conflictos del pasado con la Diosa Astel, al Fundador de ese lugar se le prohibió que su influencia y, por ende, su energía, se esparciera fuera de su territorio fundado. Esto llevó a que la concentración de dicha Energía fuera de este país sea casi nula, lo que complica enormemente su conversión, pues ese mecanismo requiere una base. Y también debido a esto, el dispositivo Extractor de los Cristales de Idan hace caso omiso al Qi, simplemente lo ignora. –Agrega Katerina con su típico tono de erudita– Y respecto a donde está localizado este Extractor, bueno, viene colocado en la parte superior del cristal, en forma de un ventilador, parecidos a esos típicos que se vería en una fábrica–

—¿Entonces solo funciona con 4 Energías Primordiales? –Deduce Salieri, su mente analítica procesando la limitación del sistema.–

—Sip, debido a esto, su eficiencia de recarga disminuye y la duración total se reduce en aproximadamente medio mes. Pero, vamos, al menos sigue siendo infinitamente mejor que tener que sacrificar vidas, o más bien, Almas, para mantener un secreto, ¿no crees?–

Salieri, tras escuchar todas estas increíbles pero lógicas explicaciones, y al saber que existe una forma mucho más humana y ética de darle energía a los Velos Modificados, asiente lentamente en señal de comprensión. Un inmenso alivio la invade, no sólo por la existencia de una alternativa que no implica la aniquilación de almas, sino también por toda esta nueva información que, está segura, le será increíblemente útil en el futuro, en este nuevo y extraño mundo que apenas comienza a descubrir.

—Pero… –Salieri mira hacia el edificio con preocupación, Sus ojos recorren el perímetro del desolado almacén, buscando en vano la imponente figura de un cristal de cinco metros.– No veo ningún cristal…–

—Supongo que sabes lo que esto significa, ¿no? –Pregunta Katerina, su mirada ámbar volviéndose seria y sombría, denotando la gravedad del asunto.–

—Están usando personas para alimentar al Velo Modificado –Responde Salieri, sus ojos escarlata apagándose por la terrible conexión que su mente ha hecho.–

—Exacto–

Las manos de Salieri tiemblan mientras sujeta con más fuerza la esfera metálica, el Neutralizador. Un odio frío y puro comienza a hervir en su interior, una furia helada dirigida hacia esa sociedad secreta, los Custodios del Velo, que no repara en utilizar métodos tan atroces por el bien de ocultar su existencia. Piensa en la persona, o quizás en las personas, atrapadas allí dentro, sus vidas, sus propias almas, siendo consumidas segundo a segundo para mantener esta farsa.

—Entonces, ¿cómo funciona esta cosa? –Pregunta ella mirando al objeto en sus manos, tras un momento, forzándose a calmarse, a canalizar su rabia en una fría y letal determinación.–

—Mencioné antes que las líneas de datos extraídas del Velo Original pierden su protección contra la eliminación, ¿no? –Pregunta Katerina, iniciando su explicación con el entusiasmo de una erudita que está a punto de revelar un gran y fascinante secreto– Bueno, lo que sucede en realidad aquí es que los Neutralizadores, tras estallar, la onda etérea que emiten funciona como un rastreador. Esta misma localiza al instante la línea de código más cercana del Velmo, y tras compararla en tiempo real con la Base de Datos del Velo Original, y detectar que no concuerdan con ningún dato activo dentro de esta, emite un pulso de información que notifica al Gran Ordenador Cuántico Central de que existe una entrada en el sistema del Velo que ha sido corrompida o “pirateada”. No es solo un simple “ey, aquí está”, sino que coloca la información necesaria, así como la localización exacta de este mismo Velmo, en forma de metadatos de un peso sumamente liviano que permite la transferencia en cuestión de microsegundos. –Agrega ella, haciendo gestos con sus manos para ilustrar mejor– Entonces, el GOCC, tras detectar la irregularidad y consultarla con la Base de Datos del Velo Original, y concordarlo con su propia base de datos de respaldo guardada antes, se encarga de enviar a sus “Drones de Eliminación”. Estos drones son completamente invisibles, no producen ningún sonido, no tienen olor y no son tangibles, por lo que son indetectables. Además, solo tienen una única función, que es la de eliminar el error dentro del Sistema. –Katerina esboza una sonrisa maliciosa, disfrutando de la genialidad del proceso– Los Drones al detectar todo esto, disparan una especie de “antivirus” que perfora la matriz del Velo Modificado, y una vez que está perforado, van eliminando todo el código a una velocidad sumamente increíble, como si fueran termitas que devoran la madera. Y, una vez que han eliminado todo, el Velo simplemente es destruido. –Entonces, ella hace un gesto explosivo con ambas manos– Como primero apuntan a las partes más vitales del código del Velmo, podrás ver, si te concentras, cómo este repentinamente comienza a parpadear y a mostrar fallos, incluso sin necesidad de tener una visión especial como la que ambas tenemos. Aunque claro, necesitarás estar muy concentrada, pues la destrucción total del Velo, desde que comienza a parpadear hasta que se desvanece por completo, tarda apenas cinco segundos en completarse.–

Mientras Salieri y Katerina discutían la abrumadora pero fascinante información sobre el Velo y el Neutralizador junto a la camioneta utilitaria, Arisa y el Escuadrón Nocturno no se quedaron quietos.

Arisa, en su afán de entretener al grupo de Fuerzas Especiales para darle tiempo a su amiga de explicarle a Salieri los detalles relevantes para su nueva condición de Sehwert, decidió pedirles a los miembros del Escuadrón Nocturno que la ayudaran a trazar el perímetro de aproximación. Con una profesionalidad y un conocimiento táctico obtenido gracias a su trabajo como agente de policía, mismo que se ganó el respeto inmediato de los soldados de élite, participó activamente en la discusión, señalando líneas de visión, posibles puntos de entrada en el almacén, y la mejor forma de establecer un cerco táctico efectivo.

Sin embargo, tras agotar todas las excusas y temas de conversación táctica posibles con el Comandante Julian Donovan y su equipo, y al ver que Katerina seguía inmersa en su detallada cátedra sobre la tecno-magia del Velo, ella decide que es hora de poner fin a las explicaciones y pasar a la acción.

—Kat, basta –Dice Arisa, su voz interrumpiendo la próxima y seguramente fascinante explicación de su hermana adoptiva sobre las fluctuaciones de los datos del Velo– Ya no tengo más excusas que inventar para comprarles tiempo a ustedes dos. –Añade, mirando de reojo al equipo de soldados que plática entre sí detrás de ella– Déjalo para después, o dejale las explicaciones a Sariel–

—Katerina, en señal de comprensión, asiente con una sonrisa.– Bien, tienes razón. Será mejor concentrarnos en nuestra actual tarea.–

Mientras las dos hablan, Salieri mira la esfera metálica que sostiene en su mano, el Neutralizador, con una mezcla de temor y una extraña admiración. Pero más allá del miedo que le inspira un artefacto de tal poder, siente un profundo asombro.

Ella jamás se imaginó que la humanidad, por el simple hecho de ser excluida de un mundo, por pura envidia y un ingenio retorcido, sería capaz de crear algo con el único propósito de fastidiarle la fiesta a los demás, para romper las reglas de un juego al que, en teoría, no fueron invitados.

—Sali –La voz de Arisa es un susurro urgente que corta la ensoñación de Salieri. La mira con una seriedad que no admite discusión.– Aunque tengamos una Surnaturel y otro Mehr-Wissen en las filas del Escuadrón Nocturno, seguimos teniendo dos Humanos en el equipo. Así que, si no quieres que se conviertan todavía en Kehrseite al presenciar algo que sus mentes no pueden procesar, será mejor que idées una manera de usar este aparato en términos que los Humanos puedan entender.–

—Momento, ¿cómo que hay otro Mehr-Wissen aquí aparte de mí? –Pregunta Salieri, su mente, ya sobrecargada, tratando de procesar esta nueva y sorprendente pieza de información.–

—¡No es momento para esto! –Exclama la pelirrubia en voz baja, su mirada indicándole a Salieri que se concentre en el problema inmediato que tienen entre manos.–

Salieri, comprendiendo la urgencia de la situación y la necesidad de proteger a los soldados de una verdad que podría quebrarles la mente, asiente con firmeza. La revelación de que hay otro ser como ella en el escuadrón, otro Mehr-Wissen, tendrá que esperar. Ahora, necesita una mentira. Una buena y creíble.

—Bien, lo tengo–

Tras unos segundos, en los que su mente de detective, rápida y analítica, trabaja a una velocidad vertiginosa, una idea llega a ella. Una explicación plausible que se basa en la tecnología avanzada, no en la magia arcana.

—¡Escuchen todos! –Exclama, su voz clara y autoritaria, captando la atención de los cinco soldados del Escuadrón Nocturno al instante– La información de inteligencia que acabamos de recibir sugiere que en este lugar, en ese almacén, han usado dispositivos electrónicos muy avanzados, probablemente comprados o robados a la División Comercial de la Agencia Militar Privada, que impiden ver lo que realmente sucede en los alrededores. En otras palabras, estos dispositivos proveen una invisibilidad activa, ya sea mediante el uso de proyecciones holográficas de alta definición u otros mecanismos de camuflaje que aún son desconocidos. –Señala con un gesto de su cabeza hacia el lugar. Tras eso, señala la esfera metálica, el Neutralizador, que sostiene en sus manos– Por eso mismo, me han entregado un dispositivo PEM de amplio espectro. Un Neutralizador que permitirá desactivar esos medios electrónicos por completo. Sin embargo… –Su voz se endurece, su mirada recorriendo a cada miembro del escuadrón– Una vez que sea usada, la cobertura del enemigo desaparecerá, y muy probablemente nos enfrentaremos a una resistencia hostil y muy peligrosa. Así que por eso, necesito que todo el mundo se prepare para un combate inmediato.–

Una vez dicho eso, y con el plan de acción ahora claro y comprensible para todos, Katerina, Arisa y Salieri se dirigen de vuelta hacia la camioneta negra donde vinieron, para tener una posición de cobertura durante la activación del dispositivo. A su alrededor, la atmósfera ha cambiado drásticamente; la espera ha terminado.

Mientras tanto, los soldados del Escuadrón Nocturno se mueven con una eficiencia silenciosa y letal, abriendo los compartimentos de su vehículo blindado y comenzando a equiparse con armas y munición pesada. El sonido metálico de los cargadores al insertarse en los rifles y los cerrojos de las armas al deslizarse crea una sinfonía de preparación mortal.

—Bien hecho Detective –Arisa la felicita con una palmada amistosa en la espalda una vez que están a cubierto, su voz una mezcla de genuina admiración y una pizca de burla– Has logrado ocultar con éxito la existencia de un Velo mágico manipulado con una historia de tecnología avanzada. Esto merece ser celebrado. Cuando volvamos al hospital, no se te olvide contárselo a Sariel, seguro que se reirá.–

—Salieri sonríe con una sonrisa genuina de diversión a pesar de las circunstancias– Gracias, gracias, doy clases los jueves, no cobro mucho–

Entonces, con una rapidez que sorprende a Salieri, ambas se desvían y se dirigen con una confianza inusitada hacia el vehículo blindado del Escuadrón Nocturno. Con una naturalidad y una gracia que hablan de una profunda familiaridad con el entorno táctico. Y al estar frente a ellos, piden primero ambas permiso a Julian, el Comandante, para poder usar el equipamiento de ellos.

Así, una vez que Julian les concede permiso, y todo el equipo del Escuadrón Nocturno finaliza su preparación, las dos comienzan a buscar entre los compartimentos exteriores el equipamiento necesario para la misión que se avecina. No hay torpeza ni vacilación en sus movimientos, solo una maestría de alguien que ya ha estado en este tipo de situaciones y recuerda perfectamente cómo es la preparación inicial.

Estos movimientos, por supuesto, dejan a Salieri completamente atónita, mientras observa desde la puerta de su propia camioneta. La imagen de la elegante y a menudo excéntrica anticuaria y de la serena y profesional agente de policía preparándose para equiparse para un asalto militar como si fuera la cosa más natural del mundo, es una disonancia cognitiva que su mente apenas puede procesar.

—Esperen, esperen, ¿qué hacen? –Pregunta la peliblanca, acercándose de inmediato a sus dos compañeras con el ceño fruncido por una genuina y creciente preocupación. Su instinto de protegerlas, de verlas como las civiles que en parte creía que eran, sigue siendo fuerte– ¿Ustedes también vendrán con nosotros? –Su perplejidad es palpable–

—Por supuesto –Responde Arisa al instante, sin dejar de revisar con ojo experto el mecanismo de una carabina táctica que acaba de sacar de un baúl de armas– ¿O es que acaso quieres dejar la diversión para ti sola?–

—Pero es peligroso –La voz de Salieri muestra un claro dejo de preocupación por la seguridad de las dos chicas, como si le estuviera hablando a dos amigas cercanas a punto de cometer una terrible locura.–

—Sali, aunque nos veas así, realmente somos bastantes fuertes. –Dice Katerina de inmediato, dejando a un lado un juego de dagas de combate para mirar a la Detective con una sonrisa de absoluta confianza– Cuando te dijimos que no podíamos enfrentarnos a ese Canvarnirén en el hospital, en realidad mentimos un poquito. Sí que podemos. De hecho, yo podría sola con un tipo como él, incluso si no fuese un simple novato. Usando mi Magia Negra es pan comido.–

—¿Tan así? –Pregunta la Detective, genuinamente impresionada por la seguridad y la falta de arrogancia en la voz de la Misakirte.–

—Nuestra fuerza no es del todo innata, Sali. Es el producto de años de duros, constantes y peligrosos entrenamientos que nos ofreció el Oficial León Montenegro desde que éramos unas niñas –Explica Arisa, y al mencionar a su padre adoptivo, su voz se llena de un profundo y melancólico orgullo– Y gracias a él, a su guía y a su fe en nosotras, ahora podemos hacerle frente cada una, si la situación lo requiere, a un Canvarnirén de hasta Rango S, incluso en su temido Modo Berserker. –Su expresión se vuelve más seria.– Aunque claro, el que podamos hacer algo así depende enteramente de que estemos usando nuestra verdadera forma, la Wesnaf, donde nuestro poder no está limitado.–

—¿Limitado? –Pregunta Salieri, mientras se mueve instintivamente hacia la caja de armas abierta, su mente tratando de absorber esta nueva y crucial información.–

—Cuando estamos en nuestras formas humanas, o sea, las Seige, como ahora, –Explica Arisa, señalándose a sí misma y a Katerina– nuestro poder se limita hasta un diez por ciento de su capacidad total. Esto es un mecanismo de seguridad y discreción, con el objetivo de prevenir llamar la atención de los humanos y mantener el secretismo. –Hace una pausa– De hecho, algo parecido pasa con las otras formas. Por ejemplo, en nuestras formas Lohen, donde nos convertimos en lo que nuestra forma real se basa, por ejemplo un gato negro como Katerina o un zorro de pelaje dorado como yo, nuestro poder baja a un cinco por ciento. Mientras que en nuestras formas Wesen, las híbridas, tenemos un veinticinco por ciento de nuestro poder a nuestra disposición.–

—No es hasta qué usamos nuestras formas Wesnaf, o sea, nuestra apariencia original y verdadera, que nuestro poder vuelve al cien por ciento –Añade Katerina, su tono ahora completamente didáctico y serio– Hay una ruptura del límite, pero esto solo sucede si por alguna razón nos corrompemos por completo. Si eso pasa, adquiriremos una nueva forma, llamada Wesion. Con esa forma, nuestro poder se incrementa hasta un doscientos cincuenta por ciento, pero perdemos toda racionalidad, inteligencia y demás.–

—Oh –Salieri asiente con la cabeza, procesando la complejidad de sus naturalezas y las reglas que las rigen– Pero, entonces, no pueden usar sus formas Wesnaf ahora, ¿no es así?–

—Así es –Responde Arisa, su expresión volviéndose sombría de nuevo– Solo podemos usar nuestra verdadera forma cuando es enteramente necesario y cuando no hay humanos puros cerca. Si la usamos en entornos donde hay humanos presentes, como ahora con los soldados del Escuadrón Nocturno, entonces prácticamente estamos rompiendo la regla más básica de todas las que nos impusieron los Celestiales. Y si la rompemos… bueno, los Mehr-Wissen se encargan de nosotros. Y no de una forma amable..–

Mehr-Wissen.

En el complejo entorno de este mundo, Astel, donde lo humano y lo sobrenatural coexisten en una precaria y tensa armonía, separados por un Velo invisible pero fundamental para el equilibrio tras una cruenta guerra, existe una distinción crucial entre los dos tipos de individuos con habilidades especiales que caminan entre los mortales: los Usuarios Enial y los Mehr-Wissen.

A diferencia de los Usuarios Enial, que son humanos que, por talento, accidente o un arduo entrenamiento, han despertado la capacidad de usar alguna de las 5 Energías Primordiales, los Mehr-Wissen operan bajo una jurisdicción completamente diferente, una que trasciende las leyes comunes: Ellos son los únicos que tienen el permiso explícito, mediante un mandato divino, cazar y, si la situación lo requiere, matar a los Surnaturel y salir completamente impunes de cualquier repercusión legal.

Esto se debe a que la propia Diosa Creadora, Astel, y por consiguiente las Leyes Celestiales, esta autoridad en el mismo momento donde los poderes Mehr-Wissen eligen a su Portador y despiertan. Y como todos los Surnaturels, en última instancia, están bajo la autoridad de los Celestiales, no tienen más remedio que aceptar este injusto equilibrio de poder.

Esto no sucede con los Usuarios Enial. Si alguno hiciera lo mismo, incluso si fuera en clara y justificada defensa propia contra una amenaza Surnaturel, legalmente sería tratado como si estuviera matando a uno de los suyos, a otro humano. Habría infringido la ley y sería procesado por la policía del Altern (el plano terrenal sobrenatural), conocida como las Fuerzas de Seguridad del Velo, Fuseve, para abreviar, que opera tanto en el Aynu como en el Altern. Y aunque se demostrara la autodefensa, seguiría pasando por un riguroso proceso legal donde el castigo, aunque probablemente menor, seguiría siendo una posibilidad muy real.

¿Y cómo le hacen las autoridades para identificar a un Mehr-Wissen de un humano común o de un talentoso Usuario Enial? La respuesta reside en la marca inconfundible de su creadora, una firma divina que llevan grabada en su misma esencia.

Sin embargo, la marca variará, pues no todos los 15 tipos de Mehr-Wissen registrados hasta el momento tienen poderes provenientes de la Diosa Creadora. Este es solo caso exclusivo para los Sehwert. Para los otros 14, dependerá del tipo de entidad divina.

Sin embargo, todos poseen una firma divina que pueden manifestar a su voluntad, a menudo de forma instintiva en momentos de confrontación. Esta firma se revela en sus ojos: un halo de un oro puro y brillante que rodea sus pupilas, un destello de la gracia y el poder de Astel, para el caso de los Sehwert, o uno dorado y oscuro para cualquiera de los otros 14. Esta misma marca sirve tanto como una advertencia para sus enemigos como una declaración de su autoridad divina. Además de esta marca visible, su propia esencia está imbuida de este poder. Un contorno dorado y divino, una luz que no proyecta sombra, rodea por completo sus almas: dorada brillante para los Sehwert, dorada oscura para los otros 14. Quienes pueden ver el color y la forma del alma, una habilidad de percepción común entre todos los Surnaturel, verán este contorno rodeando el uniforme cuerpo espiritual del individuo.

Si ven esto, si perciben ese brillo dorado tanto de los ojos como del alma, sabrán sin lugar a dudas que la persona frente a ellos es un Mehr-Wissen, un cazador con el respaldo de los cielos, un depredador avalado por entidades divinas superiores.

Esta es la diferencia fundamental e ineludible entre los Mehr-Wissen y los Usuarios Enial. Los Mehr-Wissen no son solo humanos con poder; están intrínsecos y fundamentalmente conectados con los Dioses, siendo sus instrumentos elegidos en el mundo.

Los humanos, aunque también fueron creados por la Diosa, no poseen esta conexión tan profunda, este sello divino que les otorga un lugar único, privilegiado y temido en la compleja jerarquía del mundo.

—Espera, ¿yo soy una Mehr-Wissen, no? –Repentinamente, Salieri siente un nudo en el estómago al preguntar esto– Eso significa que, si por alguna razón te encuentro a ti o a Kat mostrando su verdadera forma con Humanos puros cerca, ¿yo… yo tendría que matarte?–

—Si, y no –Responde Arisa, su tono calmado y comprensivo al ver la genuina angustia en los ojos rojos de su nueva compañera– La mayoría de los Mehr-Wissen, los más dogmáticos o los que siguen las reglas al pie de la letra sin cuestionarlas, no preguntan. Solo ven la infracción y matan. En cambio –Continúa, y su voz adquiere un matiz de esperanza– hay algunos, una minoría, que primero dialogan. Se acercan, preguntan la razón por la cual un Surnaturel ha tenido que revelar su verdadera forma, y si encuentran que la justificación es factible, si fue en defensa propia o para proteger a un inocente, entonces contactan a los Custodios del Velo para que se encarguen de eliminar las memorias de los testigos y contener la brecha. Tras eso, los Surnaturel son llevados ante las Fuerzas de Seguridad del Velo, quienes se encargan del resto. –Mientras explica esto, Arisa ve que Katerina, con su encanto natural, ahora se encarga de entretener a los miembros del Escuadrón Nocturno que esperan junto a su vehículo, contándoles alguna historia exagerada y seguramente ficticia sobre sus aventuras, dándole a Arisa el espacio y la privacidad para proveerle a Salieri esta importante y delicada información– Pongamos un ejemplo. Tú, como Surnaturel, en tu forma Wesnaf, decidiste matar a un Humano porque este intentó violar a tu hija. Para tu mala suerte, un Mehr-Wissen, digamos un Grimm, pasaba cerca y presenció todo. Pero, este Grimm es diferente a los demás; no te mata tan pronto como presencia lo que ha pasado. En cambio, se acerca a ti, manteniendo la guardia, por supuesto, pero también tratando de no alterarte más. Y entonces te pregunta qué pasó, por qué lo hiciste. Así que tú, como Surnaturel, le dices lo sucedido, le explicas la situación y la razón por la que decidiste hacer esto. Entonces, este Grimm comienza a investigar por su cuenta y descubre que, efectivamente, el humano que mataste trató de violar a tu hija. Tras obtener la confirmación, el Grimm se pone en contacto con los Custodios del Velo, mismos que se encargan de eliminar las memorias de todos los testigos humanos que presenciaron tu forma real y tu asesinato. Después, contacta a las Autoridades del Altern más conocidas en estos casos, las Fuerzas de Seguridad del Velo, “Fuseve” como se les conoce normalmente. El Grimm le explica todo lo sucedido a un Agente de las Fuseve, y este, tras recibir la información y las pruebas, te lleva a una prisión preventiva. Posteriormente, un abogado se pone en contacto contigo, con las pruebas entregadas por ese Grimm y también con las pruebas adicionales recopiladas y hechas por las propias Fuseve. Finalmente, al tener todo esto listo, te llevan ante un Juez del Altern, donde tu abogado, con estas pruebas recolectadas, defiende tu caso. En este escenario, como las pruebas están a tu favor, entonces tu condena será mucho menor, quizás de uno a tres años de prisión. Podrás salir y retomar tu vida, pero no podrás volver al Aynu, al mundo humano, pues serás colocada en la lista negra por no solo haber revelado tu verdadera forma, sino también por haber matado a un humano. –Entonces, una sonrisa de orgullo por su país se dibuja en el rostro de Arisa– Afortunadamente para ti, si vives en el Imperio de Aetherion, el Altern de la República Central, el Gobierno te proporcionará un nuevo trabajo y una residencia, donde podrás comenzar una nueva vida. Y si tu hija ha sobrevivido, será cuidada por los Orfanatos del Gobierno, y a diferencia de otros orfanatos del mundo, estos realmente son muy buenos y seguros. Así, una vez que sales de prisión, primero se te da una custodia temporal, pues se te pone a prueba durante un año, donde se comprobará si podrás darle una vida digna a tu hija, ya que la residencia también es temporal. Si logras darle una buena calidad de vida y convertir la residencia temporal en algo permanente, pues se te da la opción de comprar ese hogar, entonces la custodia de tu hija se te será entregada completamente.–

Una de las características más positivas y definitorias de Salieri es su empatía. Es una cualidad forjada no en la opulencia de su apellido, sino en la lucha y la adversidad. A pesar de ser una Montenegro, realmente solo ha sido una “Señorita rica y mimada”, durante los últimos cinco años de su vida (o cuatro, considerando que acaba de cumplir 25 justo este mismo día, a las 00:000, el mismo momento donde tuvo su Despertar).

Durante los primeros veinte, antes de que su linaje la reclamara, ella ha vivido confiando únicamente en su propia fuerza, en su propio ingenio para sobrevivir. Ha visto lo más cruel del mundo, incluso en la supuestamente segura República Central, el país más seguro y con el mayor índice de calidad de vida de todo el Erden. Por lo que, gracias a toda esa experiencia de vida, Salieri puede ponerse fácilmente en los zapatos de los menos privilegiados, de los que tienen que luchar cada día solo para ver el siguiente amanecer, de las víctimas de la sociedad.

Y por eso mismo, ella se pudo poner en la piel de esa hipotética Surnaturel del ejemplo de la Agente Arisa Montessori, con todas sus dificultades. Sintió su miedo al ser atacada, su rabia al defender a su hija, y su posterior y abrumador alivio al encontrar justicia en lugar de una ejecución sumaria. Agradeció en silencio a ese Grimm imaginario, a ese Mehr-Wissen justo, por la oportunidad de seguir viviendo, y por no perder a su propia hija por un acto de justicia desesperada.

Y así, en ese preciso momento, una promesa silenciosa, un juramento se forja en lo más profundo de su alma: No seré una verdugo. Seré una detective; investigaré, comprenderé. Juzgaré con justicia, no con prejuicios. Seré como ese Grimm que Arisa puso de ejemplo. Seré el tipo de Mehr-Wissen, el tipo de Sehwert que probablemente él fue.

—Pero como te dije antes, esto depende enteramente de la moralidad del Mehr-Wissen que te encuentres. –Continúa Arisa, su tono volviéndose como el de una veterana que ha visto lo mejor y lo peor de ambos mundos.– El ochenta por ciento de ellos solo ven la infracción y matan, sin hacer preguntas. Solo un veinte por ciento dialoga y busca un método alternativo para resolver la situación. Y de hecho, un quince por ciento de ese total lo conforman los Folk Hunter, quienes son conocidos precisamente por estas mismas facetas positivas.–

—¿Folk Hunter? –Pregunta Salieri, absorbiendo la cruda estadística, el nombre resonando con una cualidad que le resulta extrañamente curioso. –

—Son un tipo de Mehr-Wissen muy especial, conocidos por desentrañar las leyendas urbanas y los rumores que, por la naturaleza de este mundo, a veces cobran vida propia. –Explica Arisa, y en su voz se nota un profundo y sincero respeto– Prefieren cerrar los casos mediante el diálogo, la empatía y una investigación profunda para entender el “porqué” de la manifestación. Rara vez usan la fuerza física, a pesar de que son muy fuertes, pues sus antepasados fueron entrenados personalmente por la legendaria Lyra, una Folk Hunter sumamente poderosa que, según las leyendas más fiables, logró dominar cuatro de las cinco Energías Primordiales y con ello volverse inmortal y eternamente joven. Lyra fue quien les enseñó no solo a fortalecerse físicamente, sino también, y más importante, a tratar los asuntos relacionados con su carrera con compasión y entendimiento. –Entonces, la mirada verdiazul de Arisa se posa con seriedad en su compañera peliblanca– Tu biología Sehwert es como un “cheat”, como un atajo. Te permite, con el tiempo, adquirir las capacidades de los demás Mehr-Wissen, incluyendo el Reveler de los Folk Hunter, que, según sé, permite ver los hilos de una creencia y la estructura de una leyenda, así como ver a los “Folkes” y cómo están estructurados. –Arisa hace una pausa, y su voz baja, volviéndose más personal e intensa– Aún así, tener esas habilidades no te haría una verdadera Folk Hunter. Los valores que tengas, la empatía que demuestres, la capacidad de dialogar primero, de preguntar, de investigar a fondo, de usar soluciones alternativas antes que la violencia, de cumplir las últimas voluntades de un espíritu o una entidad… todo esto es lo que realmente caracteriza a un Folk Hunter. Y por eso mismo son los Mehr-Wissen más aceptados, respetados y confiables en toda la comunidad Surnaturel. –Mientras habla, toma una de las granadas especializadas de la caja de armas que reposa en el asiento– Si un Surnaturel tiene un problema grave y se encuentra en una encrucijada, y en una esquina hay un Sehwert y en la otra un Folk Hunter, jamás irá con el Sehwert. Este irá siempre con el Folk Hunter, pues ellos siempre serán la mejor opción, la que ofrece una oportunidad de verdadera justicia y no solo de un juicio sumario.–

—Entiendo… –Susurra Salieri, las palabras de Arisa resonando profundamente en su interior.–

Las palabras de Arisa, en ese preciso momento, comienzan a moldear de forma decisiva el futuro de Salieri como Mehr-Wissen. La idea que tenía de ser como su padre, Leon Montenegro, un Sehwert poderoso y respetado, se entrelaza ahora con un nuevo y más profundo ideal. Ser una Mehr-Wissen, sí, pero una cuyas manos no estén manchadas con la sangre de inocentes o de aquellos que solo cometieron un error en un mundo que no les dio otra opción. Ser una detective, no una verdugo.

—Pero claro, Sali, ese tipo de cosas que te estoy diciendo ahora mismo, esa filosofía de compasión del Folk Hunter, no deberías tomarla en cuenta aquí en esta misión en particular –Dice Arisa de repente. Su tono, antes comprensivo y didáctico, se ha evaporado por completo, reemplazado por una frialdad cortante y profesional. Esboza una sonrisa que ya no es amable, sino malvada, la de una cazadora que ha localizado a su presa y se prepara para el ataque. Con un movimiento experto, carga la carabina táctica que ha tomado del arsenal del Escuadrón Nocturno, el sonido del cerrojo resonando en el silencioso interior del vehículo.–

—¿Eh?, ¿por qué? –Pregunta Salieri, completamente sorprendida y descolocada por el drástico y repentino cambio de actitud de su amiga.–

—Porque esos tipos que trabajan ahora mismo con los Custodios del Velo no son para nada buenos –Arisa mira una vez más hacia el almacén, y tan pronto como sus ojos verdiazules se enfocan en uno de los guardias que patrullan el perímetro, su ceño se frunce con un profundo disgusto– Puedo ver el color de sus almas desde aquí. Se están tornando rojas, lo que indica que se están corrompiendo.–

Salieri, sorprendida por la afirmación, mira de nuevo hacia el almacén y, tras unos segundos de enfocar la vista con intensidad, su Reveler, la habilidad especial de todos los Mehr-Wissen, misma que permite ver lo que no quiere ser visto, se activa una vez más. Esta vez la visión es más clara, más profunda, más detallada. Ahora puede ver, dentro de los guardias que patrullan, un halo concentrado de energía, la manifestación de sus almas.

Allí, primero ve un alma, el núcleo de estos seres denominados de manera general como Surnaturel, de un color crema y puro, sin embargo, después también observa un extraño color rojizo que cubre un 40% de dicha alma, un aura, parecido al que exhala el color crema, pero con un claro índice de corrupción que lentamente comienza a consumir el alma.

—Nuestras almas, Sali, hace eones, durante la Era del Caos, eran de un rojo oscuro, el color de nuestra herencia caótica original. Pero después de que nuestra Diosa, Su Santidad Erste, se desligara del Caos, ella, en un acto de redención y cambio, decidió cambiar el color de todas las almas de aquellos que también decidieron renegar de su origen, como una manera de representar ese cambio, esa nueva vida que elegimos –Explica Arisa, su voz ahora un murmullo, sin dejar de mirar el almacén– Así, el color de nuestras almas cambió a ese tono crema. Sin embargo, como nuestro origen siempre nos persigue, siempre existe la posibilidad de que podamos corrompernos, ya sea si sufrimos un quiebre mental o emocional severo, si lo deseamos voluntariamente, o incluso de manera forzosa, mediante una “Marca del Caos” impuesta por nuestro Creador. Y si eso pasa, entonces el color de nuestras almas comienza a volver a su matiz original, a ese rojo oscuro.–

Mientras Salieri escucha la explicación, no puede evitar sorprenderse al darse cuenta, al volver a mirar con su Reveler, de que la mayoría de los sujetos en el exterior del almacén, o al menos los que su nueva percepción le permite ver, tienen estas tonalidades rojas en sus almas. Unas son más tenues, otras más intensas, pero todas mostrando no menos de un veinticinco por ciento de corrupción total.

—Todos, o al menos la gran mayoría de los combatientes que están ahí dentro, seguramente deben pertenecer al Culto del Caos –Añade Arisa, su voz ahora desprovista de toda emoción, dejando de mirar el lugar para fijar su vista en Salieri.– Durante la Era del Caos, solía ser un culto inmenso y poderoso dirigido por los Ethenit, la élite de sirvientes del Caos Encarnado, aquellos que fueron creados por su propia mano de manera voluntaria, no como nosotros en aquellos tiempos. –Agrega, su tono volviéndose más oscuro– Se dice que el culto cayó y se disolvió tras el sellado de Él hace 1,500 millones de años por la Diosa Creadora Astel, pero la verdad es que siempre ha permanecido activo, de alguna y otra manera, reclutando nuevos miembros ya sea mediante uniones voluntarias o, más comúnmente, forzosas, usando a sus extensiones. Él está Sellado, pero los suyos son quienes mueven los hilos.–

—¿Cómo lo sabes? –Pregunta Salieri, sorprendida de que su compañera sepa tanto de una organización tan secreta.–

—Porque es el único destino posible para todos aquellos de los nuestros que están comenzando a corromperse –Responde Arisa, y una sonrisa amarga y llena de pesar se dibuja en su rostro.– La sociedad Surnaturel del Altern aborrece a los Corrompidos. Les temen. Incluso los eliminan para “evitar que la corrupción se propague” en cuanto se localiza a alguien que ya ha comenzado a corromeprsr. El Culto del Caos, en cambio, son los únicos que los aceptan en tal estado. Les ofrecen un propósito, una hermandad, un lugar al que pertenecer. Todos lo saben, por lo que esta comunidad es el único lugar al que pueden acceder cuando su propio mundo, nuestra propia gente, les da la espalda.–

En ese instante, Katerina irrumpe abruptamente en su conversación, sobresaltando a las dos chicas que estaban completamente concentradas en su análisis táctico. Se acerca con un trote agitado, sus tenis resonando de forma incongruente en el metálico piso del interior del camión, su rostro una máscara de preocupación y un ligero pánico.

—Ari, ya no sé qué más hacer. ¡Se me acabaron las ideas! –Clama Katerina con una tristeza y una urgencia palpables en su voz– Yo también me quedé sin temas de conversación para entretener a los demás. ¡Incluso los dos humanos del escuadrón ya me están viendo mal y se están comenzando a impacientar! ¡Creo que uno de ellos me llamó “dama excéntrica”!–

—Arisa, al ver la expresión de su amiga, parecida a la de un gatito triste al que han regañado, no puede evitar que una ligera risa se le escape para burlarse de ella.– Tú apenas los has entretenido como cinco minutos con historias tontas. Yo tuve que mantener una conversación táctica coherente con el Comandante Julian y sus tenientes por mucho más tiempo, y ellos sí que son serios.–

—Ari~ –Maúlla la Misakirte de forma tristemente teatral, buscando la compasión de su hermana adoptiva con un puchero.–

Salieri, al verlas interactuar desde su posición, también sonríe. Su extraña y caótica compañía es un ancla inesperada y bienvenida en medio de esta locura.

Sin embargo, tras unos segundos de diversión, su expresión adquiere una seriedad absoluta. El tiempo de las explicaciones, las bromas y las distracciones ha terminado.

—Concentrémonos en nuestra misión –Dice, y su voz, aunque calmada, resuena con una autoridad inconfundible que hace que sus dos compañeras se enderecen al instante, su actitud juguetona desvaneciéndose por completo.–

Con la señal de su actual comandante del trio de combatientes, Arisa y Katerina dejan de lado su conversación y se mueven con una eficiencia renovada.

Así, las tres comienzan a colocarse el equipo de seguridad que habían elegido de los compartimentos del camión: chalecos blindados de polímeros oscuros que se ajustan con el clic sordo de las hebillas magnéticas, protecciones rígidas para brazos y piernas, y cascos tácticos con visores integrados. Seleccionan las armas de apoyo y de fuego que habían apartado, todo con la familiaridad y la destreza de quienes, para sorpresa de Salieri, han hecho esto innumerables veces.

_______________ >> 10 minutos >> _______________

Salieri observa a sus dos nuevas compañeras. Arisa y Katerina, ahora completamente equipadas con chalecos tácticos, protecciones y armas que parecen demasiado anormales para el pequeño cuerpo de una de ellas.

Ambas no sólo están listas para una batalla. Están listas para arriesgar sus vidas por una misión que no solo es la de Salieri, sino también de ellas. Y esa es recuperar el cuerpo del Oficial Montenegro, el padre de la chica peliblanca, y Padre adoptivo de la Misakirte y la Fuchsgenheit, de las manos de los Custodios del Velo.

Y verlas, al ver su determinación y su lealtad incondicional, Salieri no puede evitar que una dulce y agradecida sonrisa se esboce en su rostro.

—Así que… Esto es lo que se siente tener amigas confiables y leales… –Piensa para sus adentros, y un sentimiento tan nuevo y abrumador, una calidez que nunca antes había conocido, se expande en su pecho con una intensidad que casi le duele.–

Ella, a pesar de su ilustre apellido Montenegro, pasó la mayor parte de su vida completamente sola. E incluso después, cuando fue restituida como una Heredera de una de las familias más acaudaladas de la República Central, siguió estándolo.

Durante veinte largos años no tuvo amigos verdaderos ni una familia extendida que la acogiera. Su abuelo paterno, el antiguo patriarca de los Montenegro, repudió a su propio hijo, a Leon, por haberse casado con una mujer de un halo de misterio, una mujer de ojos escarlata y cabello blanco; una mujer que, según las antiguas leyendas de la alta sociedad, solo traería la muerte y la mala suerte a su linaje.

Este repudio se extendió, por consiguiente, a ella, a Salieri, por el simple hecho de ser el producto de esa misteriosa mujer y, lo que era peor para su abuelo, por haber nacido como un reflejo exacto de tal femme fatale, la misma mujer que tampoco tenía a nadie, dado que era alguien sin conexiones, sin familia, sin nada que la anclara a un pasado.

En el caso de sus habilidades de comunicación, a pesar de ser excelentes, siempre estuvieron enfocadas en el deber, en servir a la justicia con una seriedad impropia de su edad. Su actitud, madura desde muy pequeña, hacía desconfiar a muchos, tanto jóvenes como adultos, y, naturalmente, alejaba a los chicos y chicas de su edad.

Por esto mismo, creció mayormente sola, sin nadie que se preocupara por su persona en lo más mínimo, contando únicamente con el amor incondicional de su padre para sostenerla en un mundo que a menudo le resultaba ajeno y solitario.

—Gracias –Susurra Salieri, su voz ahogada por una alegría y una gratitud tan intensas que siente cómo las lágrimas pican en sus ojos y amenazan con derramarse.–

De no ser por la urgencia de la situación, seguramente podría llorar al sentir por primera vez este sentimiento de amistad verdadera que jamás antes había experimentado en su vida.

—No nos agradezcas a nosotras, Sali –Dice Katerina al instante, su tono ahora suave y desprovisto de su habitual picardía.–

—Si hay alguien a quien tienes que agradecer, entonces agradéceselo a tu padre –Responde Arisa, tomando la palabra, su voz cargada de una profunda y sincera devoción– Sin él, sin el Oficial Montenegro, nosotras probablemente seguiríamos en las calles, o incluso ya estuviéramos muertas desde hace mucho. –Explica ella con una sonrisa radiante y llena de gratitud– Ese chico, Sariel, le prometió a tu padre que te iba a cuidar si algo le llegaba a pasar, ¿no es así? Pues nosotras también le hicimos una promesa similar al Oficial hace mucho tiempo. Así que, puedes contar con nosotras para cualquier cosa que necesites. Si está en nuestras capacidades, entonces lo haremos sin costo alguno y con todo el gusto del mundo.–

—Oh, eso me da una idea –Los ojos dorados de Katerina se iluminan al instante, su habitual energía juguetona regresando con toda su fuerza.– ¿Qué tal si, después de todo esto, cuando hayamos recuperado el cuerpo de tu padre y atrapado a los malos, nos convertimos oficialmente en tus amigas? –Clama con una alegría contagiosa, como si estuviera proponiendo el mejor y más brillante trato del mundo– ¡La oferta incluye un dulce de leche con mucho chocolate y una amistad incondicional de por vida!–

—Una pequeña risita, genuina, liberadora y hermosa, se escapa de la boca de Salieri, rompiendo la tensión de los últimos días y la coraza de su propio corazón.– Aceptaré la oferta con mucho gusto.–

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo