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El Alma que la Muerte Rechazó - Capítulo 1

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  3. Capítulo 1 - 1 El Observador Inmóvil
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1: El Observador Inmóvil 1: El Observador Inmóvil La muerte no fue como en las películas.

No hubo un repaso cinematográfico de mis errores ni una luz cegadora me invitaba al descanso eterno.

Para mí, el fin de Frido fue el eco de un pitido constante y un frío voraz que me devoraba las manos, mientras veía a mi esposa y a mi hijo deshacerse en lágrimas junto a mi cama.

Tuve todo lo que un hombre “exitoso” debería ambicionar: una casa, una familia que me amaba, un auto del año y un buen trabajo.

Pero, irónicamente, el éxito me sabía a nada.

Pasé mi vida esperando un autobús que nunca llegó a la parada.

El cáncer de páncreas no fue una tragedia, solo el punto final a una existencia monótona.

“Al fin, paz”, pensé mientras el mundo se desvanecía.

Pero la paz es caprichosa.

Mientras cruzaba ese túnel pálido, una voz que no pertenecía ni a los hombres ni a los dioses retumbó en mi conciencia: —No es tu hora.

Tienes otro propósito.

—¿Propósito?— quise gritar, pero ya no tenía boca.

El vacío blanco poco a poco se pintaba de negro hasta que sentí que me desvanecí.

Al abrir los ojos, el hospital se había esfumado.

No había olor a desinfectante ni pitidos de máquinas.

No sentía mis extremidades; de hecho, no sentía nada.

Mi mirada estaba anclada en un cielo de un azul extraño, veteado con pinceladas de un rosa antinatural, como si alguien hubiera derramado pintura sobre un lienzo cósmico.

El pánico intentó subir por mi garganta, pero no encontró camino.

“¿Qué diablos está pasando?

¿No había muerto?

¿Será este el cielo o el infierno?

Bueno no creo que sea el cielo ya que soy un tipo desagradecido, no lo merezco”.

Nada respondía mis preguntas, solo estaba el frío silencio de dónde sea que esté.

Una voz retumbó en mi cabeza.

—Ahora serás conocido como Samuel, el creador de m…n……s.

El final de la frase se deshizo en el aire.

¿Samuel?

Un nombre nuevo para un cuerpo que quizás no poseía ¿Y qué es eso de creador?

Las incógnitas me mantuvieron distraído un rato.

Las horas transcurrieron y nada pasaba, solo veía el infinito del espacio y las estrellas, ya que se hizo de noche.

Estoy aburrido, hay demasiada paz ¿Será esta una tortura del infierno?

Qué manera más rara de hacer sufrir a alguien.

Al final la tranquilidad es solo el nombre elegante que los vivos le dan al aburrimiento absoluto de los muertos.

Para un tipo que vivía encadenado a las pantallas y al ruido, el silencio de la naturaleza era como una patada en las nueces.

No podía gritar para sacar la frustración, tampoco dormir ni cerrar los ojos para ignorar el paisaje.

Solo podía existir, perdido en un bucle de pensamientos sin fin.

Mi único entretenimiento era el ciclo de la luna y el sol.

No sé cuánto tiempo pasó, quizás días, semanas o meses.

El tiempo es una dimensión flexible cuando eres un objeto estático…..

¿Qué se supone que soy?

¿Una roca?

¿Un monumento a mi propio mal karma?

En uno de esos días de soledad y pensamientos eternos por fin hubo un cambio.

Sin saber cómo, sentí que mi percepción se rasgaba y se expandía.

Mi vista, que antes estaba clavada en ese trozo de cielo rosa, empezó a rotar como si una cámara invisible se alejara de mi centro.

Por primera vez, vi más allá.

El musgo esmeralda creciendo cerca era muy lindo y el inmenso bosque donde yacía era aterrador.

Carecía de cerebro, de nervios y de ojos; sin embargo, allí estaba yo, percibiendo el entorno con una nitidez aterradora.

Estaba aburrido y, por encima de todo, profundamente solo.

“¿Qué va a ser de mí?” Empecé a visualizar todo a mi alrededor.

La flora no era nada que pudiese reconocer, aunque se parecían mucho a la que había en la Tierra.

Los pequeños animales que ocasionalmente pasaban en frente de mí eran sumamente extraños.

El fastidio era tanto que literal me puse a contar los segundos apenas salía el sol.

“Uno, dos, tres, cuatro, cinco……., veintisiete mil cuatrocientos veintidós, veintisiete mil cuatrocientos veintitrés, veintisiete mil cuatrocientos cuarenta y…

Mierda me equivoqué” quizás ya estoy loco, ¿Pero qué más puedo hacer?

Fallé varias veces pero, según mis cálculos, los días aquí duran más o menos unas 26 horas.

Lo único que podía hacer este tipo de cosas y pensar en mi vida anterior.

Esto es horrible, tener un celular sería increíble.

Para jugar minceraft como lo hacía con mi niño.

Esto era lo que quería, ¿No?

Paz y tranquilidad, la vida a veces es muy complicada y casi siempre aborrecía mi felicidad anterior.

¿Qué estará haciendo mi esposa?

Supongo que estará de luto, ¿Y qué será de mi pequeño Jesús?

Mi hijo de 10 años.

¿Qué pasará si mi esposa encuentra a otro hombre?

¿Y si mi hijo lo quiere más que a mí?

Bueno eso da igual, ya estoy muerto.

Pasó mucho más tiempo, estaba perdiendo la cabeza y llegó un momento en el que dejé de pensar, miraba hacía arriba y a veces imaginaba que salía volando y me encontraba con extraterrestres.

Mi mente ya estaba en cualquier parte, disociando como loco.

Estaba tan desesperado que hasta me pregunté si Messi habría ganado la liga.

Es triste, lo sé: estoy atrapado en otro mundo y sigo pensando en fútbol.

Pero es que, ¿Qué más iba a hacer?

En una ocasión, de imprevisto una criatura imponente irrumpió en mi campo de visión persiguiendo a una más pequeña.

La jerarquía era clara: cazador y presa.

El más fornido se abalanzó y le dió un buen golpe a la presa, tirándolo al suelo.

Este era algo muy parecido a un gato, lo describo así por sus facciones.

tenía antenas y, al mismo tiempo, una cola muy esponjosa, con una lana densa y blanca que recordaba a las ovejas.

También se movía como un mono o chimpancé.

El abusón se parecía más a un perro, pero era muy feo, como un demonio o algo así.

Tenía una especie de cuernos, su pelaje era grisáceo y sus ojos rojos parecían venir del Inframundo.

Ese maldito se dió un festín luego deatar al otro, toda sangre cayó encima de mí, o eso creo.

Sé que es la pirámide alimenticia, pero sentí algo de náuseas.

Hubo otro cambio cuando todo acabó.

Mi conciencia se salió de mi ser y pude ver el cadáver a mi lado.

En ese instante, también me di cuenta de la realidad: no era más que una roca; una mísera y vulgar piedra tirada al pie de un árbol.

Esto no tiene sentido.

Pero, justo después de eso, regresé a mi cuerpo, quedando atrapado de nuevo en aquella maldita prisión mineral.

Posteriormente el tiempo avanzó aún más y el invierno llegó, la densa nieve rápidamente me cubrió dejando pasar solo un poco de luz.

Justo lo que me faltaba, ahora no puedo ni ver ¡Me cago en todo!

Pasé meses así, los recuerdos de la tierra poco a poco se distorsionaban.

Hasta me llegué a creer que mi madre era Lady Gaga, sería el sueño de cualquiera.

Un día la nieve comenzó a derretirse, los pocos copos que iban quedando me parecían hermosos con la luz de fondo.

¡Al fin me libré de la oscuridad!

Cuando todo se me quitó de encima pude observar como la vida iba tomando su rumbo de nuevo.

Todo era tan hermoso para mí a estas alturas, las flores creciendo, las hojas de los árboles saliendo; todo es así: un ciclo sin fin de muerte y resurrección en un mundo infestado de locura y terror.

Creo que me he vuelto filósofo, increíble.

A mí lado resurgió el musgo de hace tiempo, allí anduvo un buen tiempo; mirándome con decepción como mi ex jefe de departamento, era un cretino pero caía bien.

—”Día 87 y Frido ahora conocido como Samuel sigue atrapado en esta prisión perpetua llamada vida, ¿Cuando te vas a mover mi buen amigo?”.

—”¡Cállate Freddy, estoy tratando de concentrarme en contar los segundos para saber mejor cuánto duran los días.

Eres irritante”.

—”Pero soy tu única compañía, aunque solo estoy en tu cabeza; no existo”.

Me quedé mirando a Freddy, recordé mi realidad.

Estaba solo y delirando que el maldito musgo a mi lado era mi ex jefe, ya enloquecí.

—”Tranquilo Samuel” —me hablaron los restos de aquel espécimen que murió a mi lado, ya eran unos simples huesos.

—”Tranquilízate, pronto todo cambiará y será mejor, solo es una mala época”.

—”Tienes razón, te llamaré Jacob.

Es bonito, ¿No?”.

—”Sí, me gusta mucho Samuel.

Ahora seré tu mejor amigo”.

—”Sí, tu me comprendes más que el amargado de Freddy.

Bueno quizás es porque su esposa lo engaña”.

—”Hey, escuché eso’ —espetó Freddy—.

“Pero tienes razón Frido, debo divorciarme de esa maldita ramera”.

—”Jajajaja, si lo ves.

Siempre te dije que hicieras eso, por fin me haces caso”.

—”Hey, Samuel, despierta” —dijo de repente Jacob—.

“Ahí viene un invitado”.

De pronto un animal parecido a Jacob antes de morir se acercaba, era más grande y se veía más inteligente.

—”Escuché eso eh, Samuel” —dijo Jacob mientras el animal me miraba con curiosidad, como buscando algo.

Seguidamente me agarró con sus dos manos.

Me acercó a su cara, pude mirarlo mejor; este medía más o menos un metro, tenía orejas parecidas a la de los canguros y sus ojos eran similares a los de los humanos.

—”Pero sí, eres medio tonto” —le dije a Jacob mientras la bestia se empezó alejar conmigo en brazos.

Aunque fuera de forma indirecta, por fin podía moverme y mirar a mi alrededor un poco más.

—”Adiós Frido” —dijo Freddy, despidiéndose de mí.

—”Adiós Samuel” —dijo Jacob también despidiéndose.

Imaginé a mi antiguo jefe con la mano levantada.

—”Los recordaré siempre, lo prometo.

Gracias por hacerme compañía aunque fuese todo producto de mi imaginación”.

Sentí una nostalgia tremenda, si tuviera ojos estaría llorando; pero en la vida hay muchos cambios, y este es uno.

Supongo que ya se acabó el aburrimiento y una nueva aventura me espera.

Fin del prólogo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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