EL ALTO TUNGSTENO - Capítulo 21
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: CAPITULO Nro.
19 : EL SORTEO DE LA CARNE.
21: CAPITULO Nro.
19 : EL SORTEO DE LA CARNE.
En el baño, con el caño abierto, Sofía junta agua en sus manos y se moja el rostro, que queda empapado y goteando.
Se mira al espejo roto; cada trozo de cristal divide su persona en pedazos, como si existieran múltiples versiones de su yo.
Pero todas esas “Sofías” están marcadas y clasificadas bajo la misma etiqueta de su pareja: «Carne de buena calidad» Siente un asco físico, una arcada que la hace toser.
Aunque es una mujer hermosa, deseada y elegante, odia sentirse como un objeto.
—Walter es un bruto.
¿Cómo se atreve a decir esas cosas machistas y misóginas delante del chico?
—piensa en voz alta Sofía García.
Está cansada.
Lleva veinte minutos con las uñas largas como garras rozando la cerámica del lavadero, con los ojos rojos de tanto llorar.
Finalmente, entra en una de las letrinas y se sienta en el inodoro.
Mientras el agua cae, reflexiona sobre el tiempo perdido creyendo en ese “macho” que al principio le pareció imponente, pero que resultó ser una bestia que solo usa y no da nada a cambio.
Se da cuenta con amargura de que ya no busca noches fugaces; Sofía desea ahora palabras que edifiquen y una compañía cálida.
Observa sus piernas: lisas, firmes y gruesas.
Al acariciarlas, cierra los ojos y su mente se vuelve blanca.
En su interior ve un bosque de hierbas verdes y una sombra alta y fornida de cabello corto que se impone ante otros.
Al abrir los ojos, se encuentra con la mirada fija de Daniela en la puerta de la letrina.
—¿Ya terminaste de pensar…
madre?
—pregunta Daniela Moreno García.
—Solo me dejé llevar por los pensamientos —responde Sofía mientras se levanta y asegura su correa.
—¿Qué piensas acerca de Thiago?
—inquiere Daniela.
—Es muy joven.
De seguro ni siquiera sería capaz de defenderse a sí mismo, mucho menos a su mujer —dice Sofía, limpiándose las manos con un jabón rosa brillante.
Valeria entra de golpe, pateando la puerta giratoria y cerrándola con seguro.
—¿Qué estás hablando, madre?
Thiago no es una criatura.
Padre dice que es todo un hombre…
mide como 1.85 m.
Esos músculos no son casualidad —interviene Valeria Rodríguez García.
—Bueno, yo no sé si quiera un “pedazo” de él —declara Daniela—, pero me gustaría bailar con él toda la noche y que me cepille el cabello.
—Hermana, tienes gustos muy raros —se burla Valeria—.
¿Quieres que te trate como a una niña?
—Yo no soy como ustedes —responde Daniela con firmeza—.
No me gusta que me sometan ni cometer actos ilícitos.
A mí me excita que me tomen de la mano y me arrullen.
No necesito un amante, sino un refugio, una mano cálida que acaricie el centro de mi corazón.
Valeria niega con la cabeza, incapaz de comprenderla.
Sofía, mientras se pinta los labios para recuperar lo que perdió durante la noche, lanza su propia sentencia: —Ya que Walter salió corriendo tras su “asunto pendiente”…
es adecuado que le demuestre con su propia sangre qué tan yegua soy.
Una hembra de lo mejor.
—Yo lo vi primero, madre —advierte Valeria.
—Solo bromeo.
¿Crees que dejaría que ese chico me monte?
—responde Sofía.
—Cuidado, madre, que te crecerá la nariz —dice Daniela acariciándole la punta de la nariz—.
Estás despechada y te conocemos.
—Pero ustedes mismas han visto como me humilló Walter diciendo esa barbaridad que solo soy un hembra sana ¿Que trata de decir?
Es repugnante.
—Saben que Walter nació en Tungsteno —concluye Valeria—.
Él es un metal valioso, pero si intentas acariciar sus esquinas, te van a cortar de forma profunda.
De pronto, una voz surge desde el interior de las letrinas, paralizándolas a las tres.
Se escucha el sonido de alguien levantándose y jalando la palanca del inodoro.
—Es la primera vez que escucho discutir a una madre y sus hijas para ver quién se quedará con el muchacho.
Una mujer desconocida aparece tras drenar el agua, habiendo espiado toda la conversación sobre Thiago.
—Más bien, yo tengo la solución a su problema.
¿Qué les parece si hacemos un sorteo simple para ver quién se queda con su codiciado Thiago?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com