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EL ALTO TUNGSTENO - Capítulo 48

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Capítulo 48: CAPITULO N° : 40

[ FRICCIÓN № 01 : EL ANIVERSARIO QUE NUNCA LLEGO ]

[LIBRO : SEÑORA OTTI ]

Ottilia estaba sentada en su cama vistiendo un baby doll rosado; pero, debido al frío de Tungsteno que se hacía más intenso cada minuto, hacía rato que se había puesto encima una casaca de lana. Eran las 23:36 horas. Que Gualberto, el «Flaco» Barrientos, no hubiera llegado todavía era algo preocupante.

—Dijo que estaría aquí a las 23:20 —pensó la señora Otti en voz alta.

Pero solo había silencio en su cuarto. Hoy se cumplía un aniversario más de matrimonio: sábado 14 de diciembre de 2024.

—Seguro tuvo un cliente de última hora, ya llegará —se repitió a sí misma para causarse una falsa tranquilidad.

Se levantó de la cama y caminó hacia la escalera. Bajó los escalones en plena oscuridad; conocía bien el camino, pues vivía en esa casa de madera desde hacía ocho años. Era un antiguo modelo gótico-neoclásico del sur de Europa.

Fue a la cocina, sacó algo de agua caliente del termo y se sirvió un poco de café negro. Lo tomó con tranquilidad, sacando de un jarrón algunas galletas de avena que ella misma preparaba los domingos por la noche al iniciar la semana. Se sentían agradables al paladar: un pequeño regalo por ser una esposa preocupada, pero también abnegada. Encendió la televisión antigua para ver una novela poco televisada: Amores Robados.

—¡Está interesante! Estela por fin atrapará a Santiago con Maritza, que trágicamente perdió a su esposo en un accidente —dijo la señora Otti, sin poder apartar la mirada de la pantalla.

De pronto, escuchó que alguien tocaba la puerta con insistencia; eran golpes fuertes. Decidió tomar un sorbo más de su café y se acercó caminando lentamente mientras bostezaba. Al abrir, notó que la persona que había llegado vestía una gabardina negra con una placa plateada con el escudo de la policía de Tungsteno. Llevaba una camisa afranelada gris con emblemas de mando; su nombre impreso al lado izquierdo del pecho decía: Sanders. Usaba una prenda de cabeza negra, parecida a un sombrero de copa pero de largas alas como un safari de tela impermeable, una característica única del cuerpo en esa ciudad. El agente se quitó el sombrero, agachó la cabeza e intentó hablar.

—¿Usted es la señora Ottilia Miranda Gallardo, de 27 años? —preguntó el oficial Sanders.

—Sí, soy Ottilia, pero desde hace un tiempo me dicen “Señora Otti”. ¿Qué pasó, oficial? —preguntó ella.

—Buenos días. Mi nombre es el Suboficial de Primera Antonio Sanders Pajuelo. Vengo a informarle que a su esposo, Gualberto Gerónimo Barrientos Infortunato, de 33 años, lo encontraron tirado en un descampado. Está muy malherido; recibió varios golpes en el rostro y su salud es delicada. Se encuentra en el centro médico La Esperanza Baja de Tungsteno —dijo de forma rápida y tajante el agente.

La señora Otti se quedó con la boca abierta, casi sin poder respirar por la conmoción. La taza de café cayó al suelo, manchando la madera con una sustancia negra. No sintió el desmayo; solo vio una luz blanca cegadora y sintió el frío de la madera que sonó con un «ploc» fuerte contra su cabeza.

—¡Señora Ottilia! ¡Señora de Barrientos, resista por favor, no se desmaye! ¡Rayos! ¡Atención a todos los efectivos que estén en línea, traigan el patrullero enseguida a la dirección: Calle Los Jazmines 311, Urbanización La Alborada Sector Sur – Tungsteno! La esposa del “Flaco” Barrientos se desmayó. ¡Ayuda, es una emergencia!

Solo se podía escuchar, en medio de la noche, un frío que emitía un silbido, la interferencia de la radio y el sonido lejano de la sirena de policía que, con su luz roja, se hacía más fuerte, notoria y visceral.

[ FIN DE LA INTERFERENCIA ]

¿Qué es una FRICCIÓN?

En el universo de EL ALTO TUNGSTENO, mi verdad nunca es una línea recta: es fractal o fragmentada; es una herida abierta.

Las Fricciones son pequeñas “interferencias” narrativas que rompen el flujo de los capítulos principales o arcos. Son fogonazos de realismo sucio que te permiten ver qué está ocurriendo en las sombras mientras el protagonista huye o pelea.

El propósito: Mostrar el roce violento entre el individuo y el sistema, y colocar orden en una realidad de múltiples voces o personajes.

La regla: Son crudas, rápidas y no piden permiso para doler.

Cuando la señal principal se corta, el capítulo no tendrá nombre (como este), solo tendrá el número; es porque se interfirió con la señal. Prepárate para la Fricción. Es el recordatorio de que en esta ciudad, mientras alguien pisa el acelerador, otro siempre termina bajo la rueda.

[ FIN DE LA EXPLICACIÓN ]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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