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El amor imposible de lucian y Elena - Capítulo 54

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  4. Capítulo 54 - 54 Bajo la luz de la Luna
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54: Bajo la luz de la Luna 54: Bajo la luz de la Luna Punto de vista de Elena Me sentí triste por no saber cómo liberar los poderes que dicen que llevo ocultos.

A veces dudo incluso de que realmente los tenga, pero mañana lo intentaremos de nuevo.

Mis pensamientos se ven interrumpidos cuando veo entrar a Damon.

Trae en la mano un tulipán morado, tan hermoso que parece recién cortado del jardín de los dioses.

Siempre llega con esa sonrisa suya capaz de derretir a cualquier mujer… lástima que no sea Lucian.

—Elena, ¿cómo te fue en la práctica?

—me pregunta con esa voz cálida—.

¿Estás bien?

Ya no tocaste esa piedra vieja, ¿verdad?

Sabes que no debes esforzarte demasiado, no quiero que cargues con todo eso tú sola.

Hoy fui en busca de una bruja muy poderosa; estoy a punto de encontrarla.

Son astutas, pero me dieron información valiosa sobre ella.

Por cierto… ¿ya cenaste?

Damon me hace tantas preguntas seguidas que no sé cuál responder primero.

Su preocupación me provoca una sonrisa; es demasiado atento.

—Ya cené, Damon.

¿Y tú?

Porque si no, puedo acompañarte.

No quisiera tener a un licántropo desmayado en el castillo.

Su carcajada llena la habitación.

Nunca pensé que un hombre como él sonriera por las tonterías que digo.

—Claro que ya cené, Elena.

Vamos, quiero mostrarte algo —dijo, tomándome del brazo con una delicadeza que me hizo sentir como si fuera de cristal.

Caminamos por los largos pasillos del castillo, adornados con tapices y cuadros antiguos.

Mientras avanzábamos, Damon me contó cómo perdió a su familia durante la guerra.

Solo le quedan sus amigos más cercanos: su Gamma y su beta , a quienes pronto conoceré.

Subimos por una escalera en espiral hasta llegar a una torre de cristal.

Dentro, todo parecía brillar con la luz de la luna.

La estancia era amplia, con sillones elegantes y una enorme pared de vidrio que dejaba ver el cielo estrellado.

Damon me guió hasta un sillón junto al ventanal, lo giró lentamente y me dejó frente a la vista más hermosa que jamás había visto: la luna llena y un mar de estrellas.

Si esto era un sueño, no quería que nadie me despertara.

—¿Te gusta?

—preguntó, mirándome con ternura—.

Era la oficina de mi padre.

Quedó destruida durante la guerra, pero la reconstruí a mi gusto.

Siempre me ha gustado venir aquí a observar la luna y las estrellas… sobre todo cuando necesito pensar.

Hoy vine porque estoy feliz, Elena.

He encontrado a mi compañera, y no a cualquiera… sino a una mujer hermosa, con un corazón noble, la futura madre de mis cachorros.

Sé que no me amas, pero espero que con el tiempo pueda ganarme tu corazón.

Te esperaré, Elena, hasta que estés lista.

Sus palabras me dejaron sin aliento.

—Oh, Damon… perdón por no poder responder a tu amor como quisiera.

Realmente te… —No alcancé a terminar.

De pronto sentí sus labios sobre los míos.

Al principio fue un roce suave, pero luego su boca empezó a succionar la mía como si su vida dependiera de ello.

Involuntariamente, mis labios se abrieron y nuestras lenguas comenzaron a danzar al compás de nuestras respiraciones entrecortadas.

El sabor era dulce… pero no el que buscaba.

Ese beso que tanto había anhelado no era el de Damon, sino el de Lucian.

Sabía que si no lo detenía pronto, aquello no terminaría con un simple beso.

Yo aún no estaba lista para dar el siguiente paso.

—Discúlpame, Elena —dijo apartándose suavemente—.

No debí atreverme a besarte.

Ven, quiero mostrarte algo más.

Caminó hasta un telescopio antiguo que apuntaba hacia el cielo.

—Mira —dijo sonriendo—, dentro de un año pasará un cometa.

Le pondré tu nombre: Elena.

Porque llegaste a mi vida justo antes de que la soledad me volviera loco.

Ahora entiendo por qué tardaste tanto en aparecer… la diosa de la luna me envió a la mejor compañera.

Sus palabras eran tan dulces que dolían.

No sabía si responderle o simplemente romperle el corazón.

Pero un rey con el corazón roto podría perderlo todo… incluso su reino.

Oh, Lucian, si no estuvieras dentro de mi corazón y mi mente, todo sería tan sencillo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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