El Ascenso de la Llanura Negra - Capítulo 518
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Capítulo 518: Atrás
Tras decir esas palabras, Elena observó a aquellos hombres por un momento, viendo la desesperación en los ojos de cada uno.
La técnica que había utilizado era letal, pero como ambos individuos eran más fuertes que ella en términos de cultivo, seguían resistiendo con todas sus fuerzas.
De hecho, estos hombres no habrían acabado en esta situación si hubieran sido más precavidos con esta joven de la Familia Neel.
Sin embargo, al no actuar con prudencia, no estaban preparados para enfrentarse a la poderosa técnica de grado Plata que Elena había aprendido en el Ejército de la Llanura Negra.
Dicha técnica era bastante letal, pero si el oponente se protegía de ella y tenía más de un 100 % de energía que la persona que atacaba, habría posibilidades de sobrevivir. Pero ninguna de estas condiciones había sido cumplida por aquellos hombres, ¡y ahora sentían los efectos de ello en sus cuerpos y almas!
Finalmente, cuando Elena se dio cuenta de que todavía tardarían un rato en morir, ¡decidió actuar y acabar con aquello lo antes posible!
No sería conveniente que uno de ellos tuviera la oportunidad de transmitir la información de sus capacidades a través de una carta o a algún transeúnte.
De este modo, Elena volvió a la acción y corrió hacia el más fuerte de sus oponentes, el que parecía estar en mejores condiciones.
Al hacerlo, primero activó su técnica de movimiento y corrió hasta la espalda de esa persona en una fracción de segundo. Luego, volvió a utilizar su técnica de ataque mientras sujetaba la cabeza de aquel hombre.
—¡No! —gritó aterrorizado, al darse cuenta de que, mientras intentaba soportar el daño físico y anímico, aquella joven había aparecido a su espalda.
—¡Ahhhh!
¡Ssss!
¡Bum!
Sin embargo, en medio de sus gritos de dolor, la técnica de Elena apareció de repente en ese lugar, esta vez justo en el costado del cuello del hombre. Después de eso, su cabeza explotó como una sandía, haciendo que el cuerpo sin vida de este Rey Espiritual cayera lentamente hacia el suelo.
¡Un cultivador de nivel 52 había muerto!
Y aunque la explosión de su cabeza había sido bastante impactante, no había salido ni una gota de sangre de aquel lugar. De hecho, ¡lo único que quedaba era un trozo de carne carbonizada!
En cualquier caso, la joven Elena no tardó en hacer lo mismo con el otro individuo, que ni siquiera se había percatado de la muerte de su compañero.
Estaba en un estado mucho peor que el otro Rey Espiritual, ya que su nivel era inferior y tuvo que enfrentarse al mismo poder ofensivo que su camarada.
Al recibir el segundo ataque, este hombre ni siquiera gritó de desesperación ni intentó suplicar piedad. Al contrario, el dolor que sentía era tan fuerte que, en el momento en que Elena se puso a su espalda y lo atacó, ¡para él fue el mejor resultado posible!
Iba a morir de todos modos, ¡así que al menos aquello puso fin a su sufrimiento!
Con eso, la lucha terminó, ¡y Elena había matado a dos Reyes Espirituales!
…
«¡Increíble!», pensó para sí el viejo cochero del carruaje que Elena había alquilado en Zafiro, completamente pálido de miedo.
Este anciano ya había alcanzado el nivel 40, por lo que comprendía muy bien lo fuertes que eran las personas que se habían detenido antes frente a su carruaje. Y cuando se dio cuenta de que esa gente pretendía luchar contra Elena, este anciano lo había sentido mucho por la mujer.
Sin embargo, la realidad había sido una gran sorpresa para este anciano… La mujer que debería haber sido sacada de aquí medio muerta estaba bien. ¡Además, había demostrado un poder aterrador y había matado a sus dos oponentes!
Por eso, este viejo cochero no pudo evitar sentir incredulidad y sorpresa.
¡Glup!
Por otro lado, el miedo que sintió en ese momento fue tan grande como la sorpresa, y no pudo evitar tragar saliva, sobrecogido.
«El mundo es realmente vasto… ¡No es de extrañar que digan que no hay que juzgar un libro por su portada!», pensó el anciano para sí mientras observaba a Elena recoger los anillos espaciales de los dos cadáveres.
«¡Ah, la próxima vez que vea a mis hijos, tengo que enseñarles esto para que no acaben como estos expertos!».
«La mayor parte del tiempo, el nivel lo es todo. Pero ¿quién sabe si el otro es uno de esos monstruos? Lo mejor es no molestar nunca…».
Mientras a aquel cochero se le pasaban muchos pensamientos por la cabeza, Elena terminó de recoger las pertenencias de aquellos Reyes Espirituales.
«¡No eran pobres!», pensó sorprendida tras analizar todo el contenido de aquellos anillos. «6 técnicas de grado Negro y 21 de grado Azul. 200 000 cristales de bajo grado, 2514 cristales de grado medio, cientos de objetos de grado 1 de alta calidad… Decenas de armas, píldoras y formaciones de grado 2 de bajo nivel… ¡Y hasta un escudo de grado 2 de nivel medio!».
La riqueza de esos dos no era ciertamente baja para los estándares de los Reyes Espirituales de bajo nivel de esta región. Sin embargo, no era tan extraño que esto sucediera. Después de todo, las oportunidades no siempre se presentan para todo el mundo, ¡y a veces la suerte puede ayudar mucho!
Por otro lado, aquellos Reyes Espirituales que la habían atacado probablemente habían vivido durante siglos. Con eso, podrían haber tenido varias oportunidades que normalmente no serían comunes para cultivadores jóvenes como Elena, que solo tenía unos pocos años de experiencia.
En ciertas épocas sería más fácil conseguir objetos, y en otras, estos mismos productos escasearían. Ante esa realidad, a Elena no le había preocupado demasiado, más allá de su sorpresa inicial.
«Estos objetos y técnicas de grado 1 los entregaré al ejército a cambio de puntos de mérito. En cuanto al resto, je, je, ¡me quedaré con una parte y venderé la otra!», reflexionó Elena sobre este logro mientras entraba en el carruaje que había alquilado.
—Vamos. ¡El camino ya está despejado!
—¡Sí, señora!
Cuando el carruaje volvió a marchar hacia las zonas centrales de la Isla de Piedra, Elena no tardó en empezar a cultivar.
…
El tiempo pasó rápidamente y, en ese momento, el carruaje en el que viajaba la joven Elena llegó lo suficientemente cerca de Ciudad Antigua como para que sus pasajeros pudieran ver la ciudad desde lejos.
Era el comienzo del día en esta región, y el frescor característico de la mañana cubría el lugar mientras Elena sentía la brisa del viento en su rostro, fuera del carruaje.
—Ah, ¡qué bien se siente estar de vuelta! —murmuró con los ojos cerrados.
Tras días de viaje desde Zafiro hasta aquí, Elena no había encontrado problemas similares a los de antes. No sabía si simplemente había tenido suerte o si los enemigos se habían asustado de ella.
Pero lo que importaba era que nada de eso la había perturbado. Se limitó a viajar por su tierra natal mientras iba conociendo poco a poco la situación actual de este estado.
En la superficie, las cosas parecían ir bien. La mayor parte del tiempo, la vida rutinaria parecía predominar en la mayoría de las ciudades por las que había pasado. Sin embargo, era innegable que la tensión se había extendido por todo el estado.
No era raro oír noticias de grandes batallas, de la muerte de miles de personas, ¡e incluso de la caída de algunos Reyes Espirituales!
Y por lo que esta joven había averiguado, las luchas entre las alianzas respectivas de Nash y Allen parecían estar en equilibrio.
Elen tenía muchos aliados que habían prometido ayudar gracias a los productos comercializados por esta joven. Sin embargo, aunque la Familia Allen tenía una desventaja numérica en la Isla de Piedra, recibía constantemente apoyo externo, lo que era un factor importante en el equilibrio actual.
Al descubrir tal cosa, Elena se quedó asombrada.
Sabía lo difícil que era tratar con la gente de esa familia, pero ni en la peor de sus pesadillas habría pensado que tal poder tuviera tantos ases en la manga…
«¿Estará Elen por aquí? Quiero saber cómo están las cosas. Esta Familia Allen parece ser mucho más peligrosa de lo que pensaba…», pensó, justo antes de que su carruaje entrara en aquella gran ciudad.
Después de un tiempo, Elena se dirigió directamente a la sede de su familia en la capital de la Isla de Piedra.
Tenía mucho que hablar con Elen, pero su principal razón para venir aquí ahora mismo era visitar a su familia. Así que, ¡había decidido dejar la resolución de sus asuntos con su amiga para más tarde, después de reunirse con su familia!
Y no tardó mucho en atravesar la puerta de entrada de la propiedad de la familia Neel, esa gran organización de herreros de la Isla de Piedra.
…
—¡Señorita Elena, es una sorpresa verla a este nivel tan pronto! —comentó un anciano, vestido con el atuendo típico de los mayordomos, a la joven que caminaba detrás de él.
Ese era el mayordomo del padre de Elena, la persona que se encargaba de la mayoría de los asuntos y de la residencia del anciano Shane Neel.
Y mientras caminaba detrás de ese mayordomo, Elena hablaba con este anciano por los pasillos de la residencia de Shane, con quien quería reunirse en ese mismo momento.
Elena no tenía ninguna responsabilidad importante en la familia Neel, ya que no se dedicaba al negocio familiar y ni siquiera había alcanzado previamente el nivel mínimo para tener una gran influencia. Sin embargo, ahora que era una Reina Espiritual, tendría que asumir algunas responsabilidades y someterse a un cambio de estatus, a pesar de que antes había tenido mucha libertad para hacer lo que quisiera.
Los jóvenes nobles ciertamente ocuparían puestos mucho más altos que los subordinados, incluso cuando aún no fueran lo suficientemente maduros para liderar. Sin embargo, la diferencia en los poderes políticos de un joven noble podía ser muy significativa en comparación con los especialistas en dichos poderes.
Tomemos el ejemplo del joven maestro de la familia Nash, Luke. Había sido humillado por Minos, pero aun así, no pudo ordenar a los Reyes Espirituales que resolvieran sus asuntos en ese momento. Tuvo que obtener permiso de un superior para hacer algo al respecto.
¡Y precisamente por cosas como esta, Elena había venido a hablar primero con su padre!
No le preocupaba su estatus en la familia Neel ni lo que pudiera sacar de él, ya que sus ventajas en el Ejército de la Llanura Negra ya eran muy significativas.
Por supuesto, tenía cierto deseo de mejorar su estatus en la familia debido a los años que había crecido en este lugar y a que a menudo había deseado lograr tal cosa. Pero eso era solo algo sin importancia para ella ahora.
Ya no estaba atrapada en una cueva. ¡Había salido y visto las muchas posibilidades de este vasto mundo!
Pero a diferencia de lo que habría ocurrido si Elena se hubiera ido a una de las sectas de algún imperio, en la Llanura Negra podía mejorar rápidamente y ayudar activamente a su familia.
¡Y eso la animaba!
Por eso, hablar con su padre y luego conseguir la mejora de su estatus en la familia era importante para ella. No por los beneficios que pudiera obtener, sino por la ayuda que podría llevar a su hogar.
Deseaba poder ver a sus ancianos subir de nivel de nuevo y a la familia Neel alcanzar un nivel nunca antes visto en su historia. Por último, ¡le gustaría ayudar a sus padres a alcanzar la séptima etapa de cultivación!
Y con eso en mente, Elena no tardó en llegar al despacho de su padre.
—Por favor, señorita Elena, entre —le dijo el mayordomo mientras abría una gran puerta de madera.
—Mmm.
…
Al entrar en aquel lugar, Elena vio de inmediato a un hombre con el pelo completamente blanco sentado en un sofá mientras leía un periódico.
Esta persona parecía relativamente tranquila en ese momento, con una taza de café espiritual sobre una pequeña mesa a su lado mientras leía atentamente el contenido de aquel periódico.
En la portada de ese periódico, había una gran imagen de un podio y algunas representaciones singulares de los tres primeros puestos. Finalmente, el titular del texto decía lo siguiente: «¡No fue!».
—¿Padre?
Pero mientras prestaba atención a ese asunto, de repente este anciano perdió la concentración al oír una dulce voz que venía de detrás de él.
—¿Elena? ¡Por fin has vuelto! —comentó mientras una sonrisa se dibujaba en su viejo rostro. Shane dejó entonces el periódico a un lado y se levantó para dar a su única hija un abrazo de bienvenida.
Después de saludarse, Elena se sentó rápidamente frente a su padre. Entonces, los dos empezaron a hablar de asuntos más serios.
—¡Felicidades por convertirte en una Reina Espiritual! Es una gran alegría para toda la familia cuando uno de nuestros descendientes llega a ese punto —dijo con satisfacción, al mismo tiempo que tenía los ojos cerrados y se rascaba la barba blanca.
—Tu madre estará encantada de saberlo, je, je.
—Mmm —asintió ella mientras su rostro se enrojecía ligeramente esta vez.
—Pero como has alcanzado ese nivel, me temo que tendrás que pasar por algunos trámites burocráticos durante los próximos días, Elena. Esto será un poco aburrido para ti. Aun así, es necesario para que obtengas algunos poderes políticos y responsabilidades.
—Mmm, lo sé, padre.
—Probablemente ya conoces la situación de la Isla de Piedra estos días, ¿verdad? Eso es en parte responsabilidad tuya y de Elen, así que ya deberías esperar algo relacionado con eso.
—Pero lo más importante será lo relativo a otras cosas. Podrás dirigir a algunos subordinados de la sexta etapa de ahora en adelante, y podrás comandar tu propia base aunque no seas una herrera como el resto de nosotros…
—De todos modos, es bueno que también seas una guerrera. Pocos de nosotros nos especializamos en batallas, así que tendrás mucho que hacer en el futuro, je, je…
Elena y su padre continuaron entonces hablando de este y otros temas hasta que la joven comprendió todo lo que debía hacer de ahora en adelante.
…
Mientras Elena se preparaba para cumplir con sus responsabilidades en su familia, Minos se encontraba en la Ciudad Seca, ocupándose de los asuntos relacionados con los guardias enviados por la familia Gill.
A estas alturas, todas esas personas ya habían sido interrogadas por los soldados y los agentes de policía locales. Hecho esto, Minos ya tenía toda la información necesaria para actuar contra dicha familia.
Anteriormente, había aprendido lo básico de este asunto de Winston y Russ. ¡Pero este joven soberano no era el tipo de persona que pensaba que los subordinados o los nobles menores no tendrían información valiosa!
Y, a veces, gente como esa conocía verdades que difícilmente llegarían a los individuos influyentes…
A veces, para dominar una ciudad, no solo sería necesario conocer los poderes influyentes. Además, sería necesario comprender cómo se comportan las masas y cómo actúan las ratas del hampa entre bastidores.
Y, por lo general, esa información era mejor conocida por la gente más corriente, como en el caso de algunos subordinados y nobles menores.
Eso había demostrado ser cierto una vez terminados los interrogatorios, y el joven Stuart descubrió información obtenida a través de Lionel Gill, alguien a quien Minos recordaba muy bien…
Tal persona comprendía mejor que sus superiores la personalidad y las actitudes de ciertos nobles de la familia Gill. Después de todo, Lionel solo tenía un modesto talento Azul, pero aun así, ¡podía ser considerado una persona con ambiciones!
No quería ser para siempre un noble de segunda, alguien que posiblemente nunca llegaría a la 6ª etapa de cultivo. Por ello, solo podía usar sus medios y su inteligencia para conseguir información y cosas que pudieran ayudarle a cumplir sus ambiciones.
¡Y tal persona tenía la información que había hecho posible el plan que Minos tenía en mente en ese mismo momento!
Antes, el joven Stuart no sabía si debía engañar a la familia Gill, diciendo que la invasión había tenido éxito, o amenazarlos y usar a la gente de ese grupo como rehenes.
Ambas opciones parecían tener resultados muy similares y le habían dado muchos dolores de cabeza al gobernante local. Pero al ser informado del contenido completo de los interrogatorios, este joven se había acercado a una resolución.
¡Se estaba preparando para engañar a la familia Gill y así causar aún más estragos en ese poder!
Minos ya había llegado a la conclusión de que no pasaría mucho tiempo antes de que la verdad sobre la Ciudad Seca se extendiera. Pero al menos quería ganar el tiempo suficiente para apoderarse de la Ciudad Marítima y alcanzar el nivel 50.
¡Con eso, al menos tendría mejores formas de actuar contra sus muchos enemigos!
…
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