El Ascenso de la Llanura Negra - Capítulo 540
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Capítulo 540: Perdiendo el control de la situación 1
Angela miró a la mujer frente a ella con una expresión incrédula en el rostro. —¡Es una idea peligrosa!
—Incluso si funciona, no podemos estar seguras de que tenga las técnicas en su anillo espacial. ¿Has pensado en la posibilidad de que no guarde esas técnicas todo el tiempo en su anillo espacial?
—Segundo, aunque llevara esas técnicas consigo, ¿cómo saldríamos de aquí? ¡Estamos atrapadas dentro de esta cúpula, rodeadas de miles de posibles enemigos!
—Por muy grande que sea la riqueza, ¡no valdrá nada si estamos muertas!
Regina escuchó esto con una expresión de disgusto en su rostro. Había pensado en lo que la mujer frente a ella acababa de decir.
Pero, en su opinión, un líder como Minos nunca dejaría esas técnicas lejos de su alcance. Al fin y al cabo, eso conllevaría el riesgo de que algunos de sus subordinados se las robaran tarde o temprano.
Por otro lado, aunque nadie podía entrar o salir de la Ciudad Seca sin el permiso de los soldados del ejército, estos tenían un nivel muy inferior al suyo. Y como aún no había descubierto a otras personas peligrosas en esta ciudad aparte de Minos y Ruth, ¡esta maestra de veneno estaba considerando correr el riesgo!
Había sido una mujer más precavida debido a sus siglos de experiencia. Sin embargo, al encontrarse ante esas tres técnicas de grado Plata, la codicia de esta mujer estaba despertando lentamente los sentimientos que Regina había experimentado en su juventud.
El impulso de actuar, el deseo de alcanzar un nivel incluso superior al suyo, inundaba la mente de esta mujer, impidiéndole pensar en otras cosas durante mucho tiempo. Era como un picor que no se iba, algo que ansiaba desesperadamente.
Así, se estaba volviendo más audaz…
—Angela, sé que las probabilidades son malas. Pero ¿qué quieres? ¿Esperas que le entregue mi libertad a ese joven en bandeja de plata? —Hizo una breve pausa y concluyó su comentario—. ¡Si no hay alternativa, aceptaré su oferta, pero todavía no estoy convencida de que no haya otras opciones aquí!
Al ver la expresión decidida en el rostro de Regina, Angela negó con la cabeza, decepcionada. —Olvídalo. No intentaré convencerte de lo contrario hasta que obtenga más información… Pero supongamos que hay posibilidades. ¿Y si no quiere hacer un tratamiento de veneno contigo?
Regina sonrió y dijo: —Entonces tendré que usar mi encanto con él, je, je.
—¿Hablas en serio?
—¿Por qué no? ¡Los hombres son mucho más vulnerables durante el sexo que en otras ocasiones!
—¿No te da vergüenza decir eso? Es demasiado incluso para ti… —dijo Angela, avergonzada.
Esta guardaespaldas había estado al lado de Regina durante varios siglos. Como resultado, había visto y oído muchas cosas sobre las audaces acciones de esta poderosa maestra de veneno.
Pero algo como lo que Regina había sugerido, esta guardaespaldas todavía no había oído nada por el estilo.
—Pero… ¿y si te rechaza?
—¡Imposible! —dijo Regina con seguridad—. Ningún hombre ha podido resistirse jamás a mis encantos… Je, je, Angela, no tuviste la oportunidad de verme en acción en mi juventud. Por eso dices esas tonterías.
—¡En aquella época, hasta los reyes me cortejaban! —dijo con un brillo en los ojos al recordar sus momentos de juventud.
—Y aunque han pasado muchos años desde la última vez que me acosté con un hombre, ¡estoy segura de que podré seducir a un joven de 20 años!
¡Al oír esto, Angela se quedó atónita!
Siempre había respetado a la mujer que tenía delante, pero oír esos comentarios la estaba avergonzando por completo…
Se conocían desde hacía mucho tiempo. Sin embargo, por lo general, esta Rey Espiritual de nivel 54 no hablaba con Regina de ese tipo de cosas. Al fin y al cabo, a pesar de tener más de 530 años, Angela seguía siendo virgen…
—Si eso ocurre, será algo bueno para él, jejeje. Al menos tendrá la oportunidad de acostarse con esta mami antes de morir.
—Has perdido el juicio… —murmuró Angela en voz baja, cuando de repente recordó algo—. Pero si vas a seguir con esta locura, tu tiempo es cada vez más corto.
Regina frunció el ceño y preguntó con tono serio: —¿A qué te refieres?
—Solo estaba en el nivel 43 cuando te encontraste con él. Eso fue hace unos dos años, y ahora está en el nivel 49… Según mis cálculos, si mantiene esta velocidad, ¡debería alcanzar el nivel 50 en menos de cuatro meses!
—¿Y cuál es el problema de que alcance el nivel 50 en cuatro meses?
Angela cerró los ojos y comentó con determinación: —Su fuerza aumentará mucho… Creo que… ¡estoy segura en un 70 % de que tus venenos no serán letales para él cuando eso ocurra!
—¿Qué? —Regina se levantó de la silla, conmocionada, al darse cuenta de que había ignorado esa información. Solo había pensado en el nivel de Minos, que en condiciones normales no sería un desafío para ella.
Pero como aquel joven tenía características fuera de lo común, las cosas podían ser realmente diferentes…
«¡Mierda! ¡Tengo que darme prisa!»
…
Mientras Regina consideraba cómo podría obtener aquellas técnicas de grado Plata, un carruaje se abría paso por las tierras muertas de la Llanura Negra, desde la región de la Ciudad Marítima hasta la Ciudad Seca.
Unas bestias de la 4ª etapa tiraban de dicho carruaje mientras tres personas viajaban en silencio, observando el paisaje sin vida de los alrededores y charlando de vez en cuando.
De estas tres personas, una de ellas era un hombre de pelo completamente rojo, que controlaba a las bestias del carruaje.
Por otro lado, a la izquierda de este hombre pelirrojo, se sentaba un hombre musculoso que vestía una armadura plateada que tenía el símbolo de un águila de plata…
Por último, el que parecía ser el mayor de los tres y estaba a la derecha del hombre pelirrojo era un hombre de mediana edad que tenía una expresión sombría en el rostro. Era el líder de este pequeño grupo, pero su última misión, algo que había estado persiguiendo durante más de tres años, finalmente había llegado a un punto muerto.
Habían investigado todas las posibilidades excepto una única ciudad: el lugar al que se dirigían en ese mismo momento.
Pero aunque todavía tuvieran la oportunidad de encontrar sus respuestas en la Ciudad Seca, la esperanza de Urban, el líder de esta misión, era realmente insignificante. En consecuencia, ya se estaba preparando mentalmente para el castigo que recibiría al volver a la sede de la familia…
—¡Parece que los responsables de las muertes de esos tres se escondieron muy bien! ¡No hemos podido encontrar ninguna pista! —dijo Oscar, el hombre musculoso, en voz alta mientras expresaba su frustración.
—Mmm, pero todavía nos queda la Ciudad Seca por investigar. ¡Quizá ese lugar sea precisamente donde el grupo de Sarah fue exterminado! —dijo el pelirrojo mientras miraba al frente, desde donde aún no podía ver la silueta de la ciudad.
Al oír los comentarios de los otros dos, Urban no pudo evitar expresar sus pensamientos. —Scott, no te hagas ilusiones. Lo más probable es que no consigamos nada en un lugar así…
—Será mejor que te prepares para tu castigo. ¡Es la única forma de que puedas superarlo!
—Pero… ¿y si el patriarca decide vengarse de ese joven que fue al Imperio Llameante? ¿No sería eso lo peor? —comentó Scott con preocupación.
Estos tres, el grupo enviado por el patriarca de la familia Silva para investigar las muertes de los grupos de Sarah Silva y Darell Silva, no habían leído la última edición de las Noticias del Norte…
Como resultado, ninguno de los tres sabía que el competidor, Minos, se había quedado en la región norte del Continente Central.
—Es una posibilidad terrible… Pero no podemos hacer nada más. Solo somos subordinados y hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance. Así que si algo malo ocurre por nuestro fracaso, ¡solo nos queda asumir las consecuencias! —dijo Urban con determinación, mientras la cúpula de la Ciudad Seca comenzaba a aparecer poco a poco en el horizonte, frente a ellos.
—En fin… Veamos qué ha estado haciendo por aquí el hijo del General Alberto Estuardo. Quizás tenga algo de información —dijo Urban en voz baja, pero de repente pensó en algo y ordenó a sus dos compañeros de viaje—: ¡Escondan los símbolos de la familia Silva!
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