El Ascenso de la Llanura Negra - Capítulo 643
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Capítulo 643: ¡Terribles pérdidas para unos, cosecha para otros
Unas dos horas después del inicio de los ataques del grupo de la familia Collins contra la base naval del Ejército de la Llanura Negra, el último enemigo fue eliminado.
En consecuencia, las fuerzas comandadas por Celeste habían ganado esta gran batalla, ¡eliminando a 3800 enemigos!
Debido a tales cifras, el terreno yerto alrededor de esa base se había manchado de sangre. Al mismo tiempo, varios cadáveres estaban esparcidos por la zona. Algunos estaban prácticamente enteros, con solo cortes y pequeños agujeros.
Sin embargo, muchos otros estaban mutilados, mientras las cenizas de los cuerpos quemados llenaban el aire de aquel lugar como si cayera nieve marrón.
—Uf…
—No pensé que fuéramos a enfrentarnos a una amenaza tan grande tan pronto… —le dijo un soldado de bajo nivel a uno de sus camaradas mientras su grupo despejaba parte del campo de batalla.
La sangre y los cuerpos humanos podían atraer a algunas bestias. Por eso, estas personas tenían que limpiar rápidamente el lugar, reuniendo todos los cuerpos e incinerándolos.
Y como los soldados que habían luchado antes tenían que descansar o recibir tratamiento lo antes posible, este trabajo se había dejado a los que se habían quedado dentro de la base durante el enfrentamiento.
—Cierto… Pero lo más inesperado es que nos atacara una organización de fuera del Reino Marrón —comentó otra persona mientras se bajaba la mascarilla que le cubría la nariz y la boca.
Tosió un par de veces y escupió en el suelo mientras su rostro se contraía. —¡Cof! ¡Cof! Ese olor es bastante malo…
—Jaja, el olor del campo de batalla no es nada agradable, Earl… Pero te acostumbrarás.
—Hum, hablas como si fueras un experto…
—Bueno, nunca he matado a nadie, pero una vez ayudé a limpiar el campo de batalla en los alrededores de Ciudad Seca…
Y entonces, el grupo siguió hablando. Al mismo tiempo, ellos y varios otros soldados de bajo rango de este lugar recogieron los cuerpos enemigos y los incineraron.
…
Mientras se llevaba a cabo la limpieza de los alrededores de la base, los Sargentos que habían participado en la batalla anterior ya se encontraban dentro del puesto, descansando y recibiendo tratamiento médico.
Cada uno de los puestos del Ejército de la Llanura Negra ya contaba con al menos un médico de grado 2, para que en situaciones como esta, los soldados pudieran recibir ayuda lo antes posible. Por ello, los que podían sobrevivir con tratamiento médico ya estaban en la enfermería de esta base, bajo cuidado médico.
En cuanto a los casos más graves que pudieran necesitar ayuda más especializada, bueno, esos individuos serían enviados a Ciudad Seca lo antes posible.
Cuando esta base fue atacada, las alarmas sonaron en el cuartel general del ejército y en el lugar más cercano a este puesto, la sucursal de la Ciudad Marítima. Por ello, era solo cuestión de tiempo que llegaran aquí los refuerzos, tanto para reemplazar a los heridos y muertos como para ayudar a transportar gente a Ciudad Seca.
En fin, en la enfermería, donde mucha gente yacía en camillas a lo largo de los pasillos, Celeste se dirigía a la parte central de este lugar.
Mientras caminaba por allí, podía oír los gritos de dolor de muchos soldados diferentes. Al mismo tiempo, los médicos de grado 1 prestaban los primeros auxilios a los soldados que esperaban la ayuda del médico de grado 2 de bajo nivel de este lugar.
Aunque su entorno parecía caótico, con muchos individuos que tenían partes internas de su cuerpo a la vista, esta mujer no tardó en llegar a la parte central de la enfermería.
—Doctora Talia, ¿cuál es la situación de esos soldados? ¿Sobrevivirán? —preguntó Celeste a la doctora principal de este lugar, justo después de detenerse junto a donde esta atendía a un soldado que había perdido una mano.
Al oír esto, Talia continuó con el procedimiento médico, restañando la herida de aquel hombre y limpiando el corte. —Bueno, a ninguno de estos soldados heridos se le ha visto afectado su cultivo… Así que, a la larga, estarán bien.
—Pero algunos han perdido partes de su cuerpo y verán mermada su pericia en combate a corto plazo —dijo con calma, mientras gotas de sudor le caían por la frente.
Todos los soldados heridos ya habían recibido al menos una evaluación del equipo de esta doctora. Por ello, sabía cuáles eran los peores casos, el número de bajas y los problemas que tendría el ejército a causa de esta batalla anterior.
—Pero como nuestra base contaba con un grupo poderoso antes de este ataque, solo murieron 52 soldados, y 108 resultaron heridos de mayor gravedad hasta el punto de perder partes de sus cuerpos.
—De esos 108, 9 de ellos necesitan ir a Ciudad Seca para recibir tratamiento del doctor Dillian. En cuanto al resto, se recuperarán por completo tras someterse a un tratamiento médico de bajo nivel y unos días de descanso.
—Ya veo… Bueno, gracias por la información —dijo Celeste en voz baja mientras soltaba un largo suspiro.
Estas cifras no eran alarmantes, teniendo en cuenta que el bando enemigo tenía muchas más personas que su grupo. ¡Pero aunque las cifras no eran altas, cada una de esas muertes le costaba a la Llanura Negra mucho más que a la familia Collins!
Por lo tanto, Celeste no pudo evitar sentirse mal por todas las pérdidas que el grupo comandado por ella había sufrido hoy.
«No hay nada que hacer…»
«El bando enemigo era feroz, y aunque eliminé a cientos de ellos, seguían siendo lo suficientemente numerosos como para mermar nuestras fuerzas…»
«Y encima nos hemos ganado un nuevo enemigo…»
«¡Qué gran día!», pensó con sarcasmo antes de despedirse finalmente de la doctora. —Bueno, no me interpondré más en su camino. Cuide bien de esos soldados. No tardará en venir alguien a ayudarla.
—De acuerdo.
Después de eso, Celeste comenzó a caminar hacia la salida de la enfermería mientras un Sargento la seguía de cerca.
—Teniente Celeste, ya tenemos los recuentos de la batalla —comentó el Sargento, justo después de recibir un portapapeles de un joven soldado.
—¿Ah?
—Aparte de esas 52 muertes, ya hemos confirmado la presencia de todos los soldados restantes en la base. En cuanto al bando enemigo, se han confirmado 3799 muertes.
—De esos enemigos, todos tenían al menos un anillo espacial. En dichos objetos, hemos recolectado 9,1 millones de cristales de bajo grado, 2300 cristales de grado medio, 15 000 copias de técnicas de grado Azul y 35 de técnicas de grado Negro.
—Aparte de eso, tenemos los siguientes recuentos de artefactos… —dijo, para luego recitar cada una de las cifras mientras él y Celeste caminaban hacia el despacho de ella.
Había unos 41 000 recursos de distintos tipos: píldoras, formaciones, armas, etc. ¡Iban desde objetos de grado-1 de nivel alto hasta objetos de nivel medio grado 2!
Pero esta abundancia no era extraña. Después de todo, en ese grupo había 10 Reyes Espirituales, gente que llevaba muchos años acumulando riquezas…
Por lo tanto, el Ejército de la Llanura Negra había recolectado muchos objetos para que los usaran los soldados de esta organización.
Pero estos recursos materiales no eran lo único que llamaba la atención entre las cosas recolectadas. En esos numerosos anillos espaciales, había innumerables cartas recibidas y escritas por esa gente. Estos documentos podían contener todo tipo de información relativa a la familia Collins.
Y como de la noche a la mañana esta casa noble se había convertido en enemiga de la Llanura Negra, bueno, ¡sería necesario que la organización de Minos supiera más sobre ellos!
El Sargento de antes dijo entonces, antes de terminar de leer el informe: —¡Finalmente, conseguimos tomar los 19 buques de guerra que el grupo enemigo usó para atacarnos!
—¿Ah? Eso es bueno. Nuestro ejército aún no tiene una armada, ¡y esos buques de guerra podrán ayudarnos a construir una defensa naval en la costa de la Llanura Negra! —dijo Celeste con satisfacción.
Los barcos eran esenciales para transportar recursos y también para defender territorios. Pero por diversas razones, hasta ahora no habían sido una prioridad para la Llanura Negra. Así que el ejército no tenía ningún barco hasta ahora.
Sin embargo, ya que la familia Collins había enviado esos 19 barcos, ¡Celeste no pensaba desperdiciarlos!
—Bueno, empecemos las reparaciones de la base, y luego veremos exactamente cómo podemos usar estos buques de guerra…
…
Mientras la base naval intentaba restablecer la normalidad, se podían ver muchos rostros pálidos en el último buque de guerra de la familia Collins, a decenas de kilómetros de aquella base…
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