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El ascenso del primordial pervertido - Capítulo 553

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Capítulo 553: Apareamiento intenso R-18 (parte 2)

Como puedes imaginar, sentir a su amante presionar su punto G desde atrás hizo que el cuerpo de Alice se estremeciera en respuesta; sus uñas, que se habían vuelto negras y afiladas como garras, perforaron el sofá que usaba como apoyo.

—Nnngh~ —Alice dejó escapar un sonido lascivo y salvaje mientras se mordía el labio inferior intentando contener la voz, pero no pudo, lo que provocó que la lengua se le saliera de la boca. La contradicción entre su actitud rebelde y el deseo que tenía de ser conquistada era realmente seductora, para Aster, claro está.

Por si te preguntas qué tiene que ver la palabra «rebelde» cuando está recibiendo una embestida por detrás sin oponer resistencia y con una expresión tan lasciva pero dichosa en su rostro, es que se resistía de otra manera: intentaba con todas sus fuerzas no desplomarse, impotente, ante el placer abrumador que inundaba su cuerpo como un tsunami embravecido.

Y hablando de eso, la fuerte estimulación del gran miembro de Aster hundiéndose de repente en lo profundo de su cuerpo, forzó un chorro de líquido transparente a fluir de su flor rosa pálido.

Mientras Alice estaba en una batalla mental, sin decidir cuál de sus agujeros anhelaba más el toque de su amado hermano, Lilia y Sarina hicieron sus movimientos.

Las manos de Lilia acariciaron con ternura la cabeza de Aster, que estaba enterrada entre sus piernas; le revolvió el pelo, negro como el carbón igual que el de ella, con pasión.

—Mímame, cariño~ —dijo con voz hechicera, sus ojos brillaban con una intensa luz roja y su rostro estaba encantadoramente sonrojado.

A pesar de no tener el control, ya que desde el momento en que Aster la hizo sentarse sobre sus hombros la había inmovilizado con su energía del alma, permitiéndole mover solo los brazos, estaba bastante excitada por toda la situación.

Y por supuesto, Aster respondió de la misma manera. Arrugó la nariz un par de veces, lo que le permitió inhalar el dulce aroma femenino de Lilia, que por alguna razón se sentía un poco más fuerte de lo habitual. Aster conoce a sus chicas hasta el último detalle, así que puede notar la diferencia de inmediato, incluso cuando es prácticamente imperceptible.

—Mmm~ —sentir la nariz de Aster frotándose contra su monte de Venus le produjo una placentera sensación de cosquilleo. Quería cerrar las piernas para atraparlo ahí y garantizar que seguiría dándole tanto deleite, pero su cuerpo no respondía. Era una nueva experiencia para ella, que tan dispuesta está siempre a tomar la iniciativa.

De repente, Aster dejó de frotar su cara contra la entrepierna de Lilia. La sensación cálida y confortable, combinada con su dulzura, era increíble. Movió la cabeza un poco hacia abajo y luego le besó el pequeño clítoris.

—Uuuhhh~ —Lilia sintió un hormigueo en su interior al instante. Aster la mantenía al borde y, aunque su néctar había estado fluyendo sin parar desde hacía un rato, empapando por completo la zona de su cuello, no la dejaba llegar al clímax.

Aster continuó besando el coño de Lilia varias veces, disfrutando de sus labios inferiores a placer, antes de decidir dar el siguiente paso. Su húmeda y resbaladiza lengua lamió su hendidura un par de veces, preparándola para lo que estaba por venir, antes de introducirla en su coño.

—Cariño~ —como era de esperar después de toda la provocación, su interior estaba increíblemente cálido y húmedo. Aster entonces comenzó a mover los labios como si estuviera hablando mientras su lengua se retorcía, atacando todos los puntos débiles de Lilia.

Mientras Lilia era lamida hasta perder la razón, las manos de Aster centraron su atención en Sarina. Su dedo índice derecho había estado hurgando ligeramente su lindo agujerito durante un rato, deslizándose suavemente solo un par de centímetros dentro de su pequeña puerta trasera para luego sacarlo y frotar suavemente la entrada. Era repetir el proceso, por así decirlo.

Pero entonces, sintiendo que se había relajado bastante, ya que su interior ahora intentaba absorberlo más profundamente cada vez que él sacaba el dedo, cambió su enfoque. Una vez más se limitó a provocar solo los primeros centímetros de su culo, pero luego, en lugar de sacar el dedo como antes, en el momento en que sintió ese pequeño tirón que su interior hizo para invitarlo a profundizar, esta vez aceptó la oferta.

—¡Hyaaan!~ —un sonido de sorpresa, muy diferente de sus habituales gemidos suaves, escapó de la boca de Sarina cuando Aster le metió el dedo hasta la base en el culo.

Pero eso no fue todo. Su mano libre se abalanzó directamente sobre su agujero delantero, insertando directamente el dedo corazón, mientras usaba el pulgar para frotar sus labios vaginales, permitiendo a Aster disfrutar de las diferentes sensaciones en sus dedos.

Aunque su puerta trasera se había vuelto codiciosa antes, cuando él metió todo el dedo, intentó expulsarlo. No fue por dolor ni por ningún tipo de molestia, fue una reacción inconsciente que se sobreescribiría con suficiente entrenamiento.

Y era una de las partes más agradables de desarrollar la puerta trasera de una chica; Aster aún recordaba hasta el día de hoy la sensación de conquista que sintió cuando Alice y Aria se engancharon al sexo anal.

—Wuuuh~ —Aster alternaba los movimientos de sus dedos. El que estaba en su coño se doblaba y rascaba su canal vaginal, ya que le era más fácil maniobrar allí, mientras que el que estaba atascado en su culo hacía pequeños movimientos circulares, dilatando ligeramente su apretado interior, lo que le arrancaba algunos lindos ruiditos.

—¡Ahhhnn!~ —como si dijera «mírame», Alice finalmente regresó a la realidad después de haber estado en un estupor orgásmico por un momento debido a su ligero orgasmo. Anunció su regreso con un fuerte gemido y un movimiento audaz.

Empujó sus caderas hacia atrás, recibiendo el miembro de Aster hasta la base, y luego contoneó el culo para hacer que se moviera dentro de ella.

Sería mentira decir que no le costaba trabajo aceptarlo todo; sentía el vientre un poco lleno, ya que su interior estaba siendo dilatado bastante, pero entonces la idea de tener a su amado hermano alojado en lo más profundo de ella hizo que su respiración se volviera pesada y caliente.

Alice tenía una expresión tan lasciva y satisfecha en su rostro que se sintió aliviada de que Aster no la estuviera viendo, o eso creía ella. En ese momento, Aster era capaz de alguna manera de mirar a las tres chicas, aunque su cara estuviera básicamente enterrada entre las piernas de Lilia.

Y, naturalmente, ver la expresión lasciva de Alice hizo que Aster ardiera en deseo. Ignorando la súplica del cuerpo de Alice de no moverse, ya que estaba increíblemente sensible en ese momento, aplicó algo de fuerza en la parte inferior de su cuerpo y apartó las caderas de ella.

—Ohhh~ —la boca de Alice se abrió un poco. Su interior se aferró desesperadamente al pene de Aster en un intento de mantenerlo dentro, pero sus deseos fueron completamente ignorados cuando Aster casi lo sacó todo de una sola vez.

Pero justo cuando iba a expresar su queja, Aster estrelló sus muslos contra su culo y, al hacerlo, por supuesto, empujó su polla dentro de ella hasta la base.

A Alice se le cortó la respiración por la repentina penetración. Intentó gemir, pero su voz no salió. Solo cuando el cuerpo de Aster se movió hacia atrás, el aire finalmente volvió a entrar en sus pulmones.

«¡Pah-Pah-Pah!»

«¡Ahhhh~Ahhh~Ahhhn!»

Sonidos de carne chocando, acompañados de fuertes gemidos, resonaban por la habitación. No eran solo los gemidos de Alice; Lilia y Sarina se unieron a la diversión, sus dulces gritos se combinaban para crear una melodía seductora.

Y así, con el pene de Aster entrando y saliendo de ella, el interior de Alice sufrió espasmos mientras llegaba al clímax. Sus jugos lascivos cayeron al suelo, creando un pequeño charco cristalino debajo de ella.

Incluso cuando estaba en medio de su orgasmo, Aster no dejó de embestirla. En lugar de eso, usó su energía del alma para levantar a Sarina y, mientras su mano derecha seguía jugando con su culo, su mano izquierda sujetaba firmemente el culo de Alice.

—No… nnnngh~ —Aster aplicó parte de su peso hacia adelante, haciendo que Alice, que apenas se sostenía del sofá con las manos, se deslizara lentamente hasta apoyar la parte superior de su cuerpo en los cojines.

Con el culo todavía levantado para permitir que su amante entrara en ella, Aster la inmovilizó y la asaltó por detrás, haciendo que el cuerpo de Alice temblara con cada embestida.

Como si estuvieran sincronizadas, o quizá porque el movimiento anterior hizo que el dedo de Aster rozara un punto sensible, el culo de Sarina se apretó alrededor de su dedo. Su orgasmo no fue tan violento como el de Alice, pero eso era parte del plan de Aster, ya que ella era la siguiente después de Alice. Por ahora, aunque no con una fuerza explosiva, su dulce néctar corrió por su coño, empapando desde sus piernas hasta el suelo. Parte de él incluso cayó sobre la espalda de Alice, pero ninguna de las dos tenía el tiempo libre para prestarle atención.

Y ya no digamos ellas; incluso Aster, que era capaz de ver todo en la habitación, no desvió su atención hacia una escena tan llamativa, porque tenía otra escena deliciosamente lasciva expuesta justo ante sus ojos.

Su lengua, que había estado agitando el coño de Lilia, ahora estaba atrapada entre sus suaves y carnosas paredes. No a la fuerza; Lilia notó que su cuerpo se oponía a que tomara cualquier acción que disminuyera la cantidad de placer que recibía del toque de su amante.

Pero al igual que podía acariciar el pelo de Aster, todavía podía envolver suavemente su interior alrededor de la lengua de Aster, no de una manera restrictiva, sino con una acogida gentil.

—Qué linda… sluuuuurp —Aster se detuvo un segundo y luego acercó a Lilia hacia él, presionando su boca contra su coño. La punta de su lengua atacó su punto G y, como si se liberara de sus grilletes, Lilia colocó sus manos en la nuca de Aster.

—Mnnngh, bébetelo, cariño~ —los ojos llenos de lujuria de Lilia contemplaron a Aster. Inclinó la cabeza hacia atrás y, mientras mantenía la cabeza de Aster lo más cerca posible de sus partes íntimas, finalmente alcanzó el alivio.

Con sonidos de tragos, Aster bebió el dulce néctar de Lilia directamente de la fuente. Las tres fuentes de placer finalmente lo empujaron al límite y, con una última embestida, explotó dentro de Alice.

—¡Ahhhhn!~ —Alice, cuyo orgasmo estaba a punto de terminar, de repente sintió una cálida sensación llenando su cuerpo y la explosión que terminaba hacía un momento cobró nueva vida. Así que, mientras Aster eyaculaba una y otra vez sus chorros de esperma, Alice llegó al séptimo cielo en un segundo clímax consecutivo.

—Fiuu —una vez que Aster bebió los jugos de Lilia a placer, la bajó y esta vez le besó los labios superiores, ganándose unas lindas risitas de ella.

—Llévala al cielo, cariño, para que mami pueda acapararte para ella sola~ —le susurró Lilia a Aster, sabiendo que su hijo ahora apuntaba a Sarina.

Aster se rio entre dientes. Besó las mejillas de Lilia y luego miró a Sarina, que flotaba frente a él. Ese enorme y respingón culo en forma de corazón se veía más seductor a cada segundo, pero antes de eso, y con bastante esfuerzo, sacó su polla de Alice.

Y como era de esperar, con la gran cantidad de esperma que había soltado dentro del culo de su hermana, en el momento en que la destapó, un chorro blanco brotó de él, creando esa escena que tanto le gustaba.

Alice se desplomó indefensa en el sofá. Por desgracia, o no tanto para ser honestos, aún no había terminado.

Aster sonrió y se sentó en el sofá, dejando a Sarina, que todavía disfrutaba del regusto de su clímax, a su lado. La rodeó con su brazo izquierdo; incluso en su estado de mareo, Sarina por supuesto reconoció el abrazo de su amante y se acurrucó en el pecho de Aster, con una expresión soñadora en su hermoso rostro.

Y mientras Aster disfrutaba del suave cuerpo de Sarina, colocó su mano derecha sobre la cabeza de Alice para darle unas palmaditas.

—Despierta, hermana, las chicas buenas tienen que limpiarse —dijo con una sonrisa pervertida en su rostro.

—Mmm~ —Alice levantó la cabeza y le sonrió a Aster. Su cuerpo cansado se movió hasta que su cabeza descansó en el regazo de Aster, su cara directamente frente al pene grande y aún duro como el acero de su hermano.

Naturalmente, Aster nunca la forzaría a servirle si estuviera realmente cansada, solo un idiota egoísta haría eso, pero cómo no iba a saber cuáles eran los deseos de su amada hermana con una sola mirada.

Alice prácticamente sonreía de oreja a oreja mientras besaba la punta del miembro de Aster. Sus labios se abrieron y luego se tragó la mitad de una sola vez.

Lilia se sentó despreocupadamente al otro lado y apoyó la cabeza en el hombro de Aster, así que con dos bellezas descansando contra él y su hermana moviendo la cabeza entre sus piernas, Aster cerró los ojos por un momento, mientras sus pupilas volvían a la normalidad.

Pero eso no significaba que estuviera holgazaneando. Su mano guio a Alice para que le hiciera una mamada como él quería; su pequeña lengua trabajaba en el tronco mientras ella subía y bajaba la cabeza, tragándose el miembro profundamente en su boca.

Sobra decir que fue una mamada bastante babeante. La saliva de Alice cubría el pene de Aster; los movimientos repetitivos creaban lascivos sonidos de succión.

En ese momento, Alice estaba en la gloria. Su cuerpo entero había sido conquistado por su amado esta vez; de hecho, ella era la única que había recibido el amor de Aster en sus tres agujeros, algo de lo que estaba orgullosa.

Lo que se reflejaba en el hecho de que sonreía mientras se la chupaba a Aster. Originalmente se suponía que solo debía limpiar los restos de esperma, pero a Aster le encantaba su entusiasta servicio. Incluso lo miraba desde abajo de vez en cuando y luego sonreía al ver a su hermano disfrutar de su boca.

—Cielos, qué hija tan lasciva tengo~ —dijo Lilia en tono juguetón, al ver a Alice engullir la polla de Aster con todo su corazón.

—Mami… a ti tam… ién te encanta~ —Alice hizo lo posible por responder, pero tenía la boca llena en ese momento, así que solo salieron algunos sonidos extraños.

Fue entonces cuando recordó que no necesitaba hablar para comunicarse, ya que todos estaban conectados.

«A ti también te encanta~», dijo a través de la conexión mental, mientras bajaba la cabeza más que antes. No podía tragárselo entero, ya que se había vuelto más grande y grueso, por lo que el límite era de unos tres cuartos, y ya le costaba no tener arcadas.

—¡Kuh! —gruñó suavemente Aster. La boca de Alice era cálida y suave; la sensación de sus caninos presionando contra su miembro era en realidad encantadora, por no mencionar su lengua moviéndose como una pequeña serpiente lasciva.

Aster agarró la cabeza de Alice para mantenerla en su sitio y luego explotó en su boca, haciéndole beber su materia blanca. Alice tragó hasta la última gota. Sus ojos se volvieron somnolientos y, así, con el miembro de Aster todavía dentro de su boca, se quedó dormida.

Aster le acarició la cara un par de veces mientras se retiraba. Ver a Alice dormir con una expresión feliz y satisfecha hizo que Aster riera suavemente.

—Gracias por eso, Alice —dijo con voz tierna.

—Mm~ —aunque dormida, escuchar a Aster llamarla por su nombre hizo que Alice riera y se sonrojara.

Aster le acarició el pelo sedoso y luego la llevó en brazos como una princesa a la cama, dejándola junto a Aria, quien, como prueba de lo cansada que estaba, no se despertó a pesar de todos los dulces gritos que llenaron la habitación antes.

Aster se dio la vuelta. Aunque sus ojos habían vuelto a la normalidad, aún estaba demasiado excitado, y la visión de las dos madres sexys esperándolo en el sofá hizo que su polla palpitara un par de veces.

«Ah, necesito darme prisa y hacer que puedan estar siempre conmigo», pensó mientras se lamía los labios y se acercaba al sofá.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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