Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El aullido y el lamento 2: La sinfonia del vínculo - Capítulo 78

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El aullido y el lamento 2: La sinfonia del vínculo
  4. Capítulo 78 - 78 Sinergia total
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

78: Sinergia total 78: Sinergia total (Víktor) La bóveda era un respiro que no sabíamos que necesitábamos.

Atrás quedaron el miedo a la Presencia, los gritos de Nimue y la claustrofobia del túnel.

Aquí dentro, el aire era limpio, la vegetación nos envolvía en un silencio protector.

Era un refugio, un santuario forzado, pero se sentía increíblemente seguro.

Aprovechando ese descanso forzado, pusimos las joyas.

El metal negro de los anillos se calentó en nuestros dedos al contacto.

Las tres piedras—una roja intensa para mí (fuego/tierra), una plateada gélida para Samara (éter/lamento) y una verde viva para Diana (vida/adaptación)—se incrustaron en las hendiduras con un sonido seco, como el cierre de un mecanismo perfecto.

Las gemas brillaron al instante, un fulgor dorado tan potente que Samara murmuró, casi con reverencia: —Alun’diel brillaba casi tan fuerte, ¿no?

Esperamos, conteniendo la respiración, el corazón latiendo al ritmo de la expectativa.

—No siento nada diferente —dijo Diana, moviendo su mano.

—Yo tampoco.

El vínculo es más claro, es cierto, pero lo ha sido desde que portamos el anillo sin la joya —respondí con una frustración creciente.

Dejé las joyas a un lado.

Nimue estaba en la base de la gran escalera, sentada en la tierra y cubierta por un velo de enredaderas.

Estaba desconectada, meditando, pensando.

Pensando en quién podría intervenir los bolsos, quién podía perpetrar un homicidio y ocultar un acto tan vil y antinatural, del viento y la tierra mismos.

La dejamos que meditara y recuperara su magia.

Yo estaba impaciente.

Habíamos perdido la esencia del dragón, el enemigo nos había superado en astucia, y el regalo de Thörne, que prometía una sinfonía, parecía ser solo ornamenta cara.

Frustrados por la falta de un cambio aparente, recorrimos el bioma, explorando.

Respirábamos tranquilamente por primera vez desde nuestro regreso a ULTIMA.

Fue entonces cuando sucedió.

Diana se detuvo en medio de la hierba húmeda, completamente exasperada.

—¡No puedo más!

¡Me duelen los pies!

—hizo un gesto de fastidio con la mano, el anillo brillando sin que ella lo notara, y una roca surgió del suelo, proporcionándole asiento.

Se sentó, se quitó los zapatos y comenzó a masajear sus pies con un suspiro de alivio.

Samara y yo mirábamos con la boca abierta.

Nuestra quijada casi tocaba el suelo de la sorpresa.

—¡Diana!

—grité, más emocionado que en mi vida.

—¿Cómo hiciste eso?

Me miró desconcertada.

—¿Hacer qué?

—Mira tú trasero, linda —dijo Samara, su voz teñida de asombro.

Diana miró hacia abajo —no me digas que me senté en lodo — dijo y vio la piedra lisa en la que estaba sentada.

Tardó unos segundos en reaccionar.

—Oh, por Dios.

Llamé una piedra para poder sentarme.

Ni siquiera lo pensé, solo lo hice, ¿pero ¿cómo?

¿Víktor, fuiste tú?

—No, Diana.

No estaría tan jodidamente sorprendido si hubiera sido yo —apenas terminé de decirlo cuando un chorro de agua cayó sobre mi cabeza, empapándome.

Me giré.

Samara estaba riendo.

Una risa contagiosa, mezclada entre burla y emoción pura.

El gesto sutil de sus manos la delataba: ella había movido el agua del pequeño lago.

—Podrán compartir más de lo que imaginan, esas fueron las palabras del profesor en su nota.

— Dijo Samara, su expresión de sabelotodo de Samara era insoportable.

—Entonces, antes compartimos sensaciones y sentidos —dije, interrumpiéndola, mi mente ya procesando la información—.

¡Ahora también podemos compartir el uso de nuestra magia!

—Dije esto al tiempo que, con un gesto de mi mano, instintivo y poderoso, provocaba una ráfaga de aire que despeinó a Samara y agitó las hojas de los árboles.

—Punto parcial —respondió ella, arreglándose el cabello —.

Creo que solo podemos transferir la magia elemental, esa que nos ayudó a desbloquear Nimue en el Bosque Oscuro.

Dudo que tú puedas convertirte en un oso, ¿o sí, Víktor?

El reto estaba lanzado.

El licántropo en mí no pudo resistirse.

Lo intenté.

Cerré los ojos, pensé en la forma del oso, apreté cada músculo de mi cuerpo concentrándome como lo habría hecho Diana.

La tensión de mi cuerpo se liberó en forma de…

una flatulencia.

No un animal majestuoso.

Solo un sonido sordo y vergonzoso.

Diana y Samara no pararon de reír.

Diana se dobló por la mitad, y Samara tuvo que apoyarse en la roca para no caer.

Yo me sentí algo avergonzado, pero aliviado.

—Tú ganas esta vez, Bansheaver —admití.

—Como siempre —respondió ella entre risas.

Mientras Samara y yo discutíamos como al principio del año por ver quién tenía la razón, la banshee y el licántropo en constante competencia.

Regresamos con Nimue para contar y mostrar nuestro nuevo descubrimiento.

Se lo explicamos todo: la roca, el agua, el aire, el oso fallido.

Nimue nos escuchó, sus ojos verdes brillando con una luz renovada.

—Sinergia total —murmuró, asintiendo lentamente—.

El último regalo de Thörne.

No importa que el Coleccionista les haya robado el alma del dragón.

Él les dio algo mucho más peligroso para un enemigo que espera la debilidad: la capacidad de convertirse en uno solo.

La bóveda se sintió de repente menos como un refugio y más como una sala de entrenamiento.

Era hora de dejar de lamentarnos por lo perdido y prepararnos para usar lo que teníamos.

El Coleccionista y la Presencia Ancestral estaban esperando afuera.

Teníamos que asegurarnos de que se enfrentaran a tres seres actuando como uno solo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo