EL CONQUISTADOR - Capítulo 166
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Capítulo 166: 165 ALIANZA(1)
Varek Solen, en este momento estaba muy desconcertado. El varón Heins del condado de Solomon, a través de conocidos, pidió hablar con él. No podía adivinar qué quería. Como duque del territorio Ardent, disfrutaba de un estatus y un poder increíble en el reino, no por la capacidad que su título le otorgaba, sino por la importancia de su territorio para el Reino de Antares.
Todo el territorio era zona volcánica, causando que Ardent fuese muy, pero muy rico en minerales. Se podían encontrar incluso grandes cantidades expuestas en la superficie: inmensas vetas riquísimas en hierro, carbón y metales raros.
Estas circunstancias habían convertido al territorio de Ardent en el centro de forja del Reino de Antares. Además, el acero que producían era de altísima calidad, mucho más resistente que cualquier otro metal del reino, y capaz de soportar temperaturas muy altas sin deformarse.
Un acero de color oscuro, casi negro rojizo, que al calentarse brillaba como lava por dentro. Una tecnología de fundición con lava volcánica, manejada férreamente por la familia Solen.
La población era muy fuerte debido a las condiciones adversas en las que vivían. Se decía que nadie quería provocarlos, por la dificultad que conllevaba conquistar dicho territorio. Además, su política comercial era muy abierta: eran los proveedores de armaduras, espadas y puntas de lanzas del ejército imperial. Al ducado Silverpine le proveían las puntas de flecha; al ducado de Brown, todo tipo de herramientas.
La familia Solen siempre se había mantenido neutral en cualquier lucha de poder del reino. Por lo tanto, nadie quería ofenderlos y ganarse un poderoso enemigo. Incluso Jack de Bloom, como fiel partidario del actual rey, tenía que medir sus palabras para no ofenderlos.
Si el duque quería ser más ambicioso, solo le quedaba aspirar al trono o independizarse del Reino de Antares. Pero sabía muy bien que, por muy poderoso que fuese, no podría lograr ninguna de esas cosas. Codiciar el trono lo llevaría a la destrucción; independizarse también.
El ducado de Ardent era difícil de conquistar, pero no imposible. Por lo tanto, en ningún momento planeó rebelarse. Simplemente no quería entrar en esas luchas de poder y terminar destruido. Sabía muy bien que el ambicioso duque de Bloom miraba su tierra como un lobo hambriento mirando un enorme trozo de carne. Aunque no le tenía miedo, no quería meterse en problemas innecesarios.
El duque Varek había escuchado la historia de André Solomon, por lo que tenía muy en claro lo ambicioso e inteligente que era el joven. Entonces, André Solomon no debería tener nada de qué hablar con él, o eso pensaba. Estaba muy sorprendido y desconcertado sobre el motivo por el cual el subordinado de André Solomon quería una reunión con él. Por respeto al marqués Mateo de Luna, decidió escuchar lo que tenía que decir.
Su plan era simplemente escuchar lo que tenía que decir y luego despedirlo. Pero las cosas no siempre salen como uno las planea.
Luego de leer la carta que el varón Heins le entregó, se vio seriamente tentado a seguir escuchando lo que venía a continuación.
Momentos antes
El barón Heins miró al hombre que parecía de mediana edad entrar al estudio, y quedó sorprendido. En serio, no parecía un hombre de 60 años para nada; su imagen era algo diferente de lo que imaginaba.
Era un hombre elegante, su rostro cubierto con una barba corta y bien perfilada, con un porte que transmitía respeto y confianza. Sus gestos no eran exagerados, pero parecían medidos, y su voz era serena.
—En nombre de mi señor, el conde André Solomon, le saludo, señor Varek Solen, duque de Ardent —Heins se inclinó brevemente para saludar al duque.
—He aceptado sus saludos, por favor salúdelo también en consecuencia —educadamente Varek devolvió el saludo.
—Entonces, señor vizconde, ¿podría por favor decirme el motivo de su visita?
El duque Varek no quería perder el tiempo y fue directamente al punto en cuestión.
—Mi señor, ¿qué piensa usted sobre la actualidad del reino?
El varón Heins hizo una pregunta que sorprendió al duque Varek, pero rápidamente recuperó la compostura y lo miró con escrutinio.
—No tengo tiempo para juegos. Por favor declare el motivo de su visita, o me veré obligado a terminar esta reunión —el tono del duque Varek esta vez fue un poco severo; quería que Heins entendiera que no tendría mucha paciencia con él.
—Entonces, señor, no andaré con rodeos. Mi señor, el conde André Solomon, quiere establecer una alianza con su ducado de Ardent —el varón Heins trató de que sus palabras fueran lo más claras posible.
El duque Varek quedó en completo shock al escuchar esto. Se puso de pie y miró al varón severamente.
—¿Entiendes lo ridículas que suenan tus palabras? Pero ya que estás aquí, y por respeto a mi amigo Mateo, te dejaré continuar. Una vez termines lo que tienes que decir, vete de mi mansión.
El duque Varek estaba realmente enojado. Aunque el condado de Solomon era una fuerza a tener muy en cuenta, todavía pensaba que no estaba a su nivel en absoluto. Pero aun así, educadamente decidió dejar que el varón Heins terminara sus palabras.
—Mi señor piensa que la actualidad del Reino de Antares no es buena en absoluto. El sexto príncipe no ha renunciado al trono. En este momento la corte se encuentra dividida, entonces el Reino de Antares podría verse envuelto en una guerra civil.
—¿Qué tiene eso que ver con que nos aliemos? El ducado de Ardent nunca ha participado en dichas disputas.
—Tenemos noticias confiables de que Su Majestad desconfía por completo de sus ministros a causa de este asunto. Ahora solo escucha las palabras de su cuñado, el duque de Bloom. Este último siempre ha tenido en la mira el ducado de Ardent. Nuestra inteligencia muestra que se está preparando para darle un fuerte golpe. Estamos seguros de que usted también ya se dio cuenta de que las cosas no están del todo bien.
La cara del duque se puso verde de la ira. La verdad es que se había dado cuenta de las escaramuzas que el duque Jack de Bloom armaba en su contra, pero siempre había creído que eran simplemente eso: pequeñas escaramuzas. No por eso le creería del todo; necesitaba más para convencerse.
—¿Qué pruebas tienes de lo que estás diciendo?
—Claro que no hablaría sin pruebas. Esta es una copia de un edicto real. En este documento se le exige al ducado de Silverpine que todos sus animales de consumo, de caza o de corral, así como sus frutas, sean vendidos al ducado de Bloom. Si desea venderlos a otros, debe duplicar el precio —entonces el varón Heins tomó uno de los dos documentos que tenía y se lo entregó al duque Varek.
Al leer el contenido del documento, el duque Varek estaba sorprendido por la capacidad de inteligencia del condado de Solomon. Pero de verdad estaba muy enojado por este edicto real. Hay que saber que, debido al ambiente volcánico, el 70% de lo que consumen en Ardent es importado de otros territorios, y del territorio de Silverpine proviene la gran mayoría de estas importaciones.
MAPA DEL REINO ANTARES
MAPA DEL CONDADO DE SOLOMON
Los cinco ducados del reino Antares
Ducado de Bloom
Ducado de Ardent
Ducado de Brown
Ducado de Silverpine
Ducado de Farrow
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