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EL CONQUISTADOR - Capítulo 22

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  4. Capítulo 22 - 22 22 Emboscada
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22: 22 Emboscada 22: 22 Emboscada —Señores, nuestro objetivo salió del campamento de la mina y se dirige hacia el lugar de la emboscada.

El varón Creus le dijo esto a un grupo de nobles que estaba reunido en una cabaña recién armada.

Justo ahora había recibido noticias de su informante en la mina: André y compañía partieron de regreso hacia Solomon City.

Todos se pusieron de pie con grandes sonrisas en sus rostros.

Ya se estaban viendo disfrutando de los beneficios que cosecharían tras dividirse el vizcondado.

A sus ojos, el grupo de André era un cerdo listo para sacrificar.

Todos salieron de la cabaña para presenciar este glorioso momento; nadie quería perdérselo.

Solo el varón Heins se quedó, atrayendo la atención del varón Creus.

—Varón Heins, ¿no vienes con nosotros?

—preguntó el varón Creus con un rastro de duda.

—No, sabes que no me gusta ver escenas sangrientas —dijo el varón Heins con un rostro de repugnancia.

—No importa.

Tu contribución en este asunto no es pequeña; perderte el último momento no hará diferencia.

Pero tu ejército tiene que ir.

Cada noble había traído su ejército privado, para que si algo salía mal nadie pudiera quedar libre de culpa.

—No te preocupes, ya les di instrucciones y puedes comandarlos.

Pero mis guardias personales se quedan conmigo.

Cada uno de sus guardias era un caballero altamente cultivado por él y no quería perder a ninguno.

Al ver que no había nada malo, el varón Creus salió junto con los demás.

Al ver la partida de todos, el varón Heins solo sonrió y luego dijo: —En este mundo solo sobrevive el más apto.

Querer ocupar lo que no puedes tener solo te llevará a la muerte.

El varón Heins veía a este grupo de traidores como unos tontos que se dejaban manipular por el varón Creus.

Por eso, desde el primer día que se discutió este plan, los traicionó contándole todo el proceso a André.

Creía que se ganaría la buena voluntad del vizconde, y así fue.

Al principio pensaba que André armaría un escándalo, luego ejecutaría a los traidores causando que se resistieran y entonces el vizcondado estaría en guerra.

Estaba seguro de que André ganaría la guerra con su ayuda y luego su estado en el vizcondado se elevaría a un nuevo nivel.

Pero lo que no esperaba era que el vizconde solo sonriera y le dijera que siguiera el plan y convenciera a los traidores de atacarlo en la planicie.

El varón Heins estaba desconcertado.

No entendía el plan de André, así que solo siguió sus órdenes, ya que pasara lo que pasara él ganaría.

Ahora solo quería ver qué haría André, así que solo tenía que sentarse a esperar noticias.

—Entonces veamos qué es lo que tienes, chico —el varón Heins sonrió y salió con sus guardias, siguiendo la ruta del ejército traidor.

—¡Todos listos para el combate!

—el coronel Hugo dijo en voz alta, y los soldados alistaron sus armas, listos para la batalla.

Solo estaban esperando que el grupo de André llegara a la mitad de la planicie para actuar de acuerdo al plan.

El varón Borbón estaba esperando en la salida de la planicie, un poco nervioso.

Quería acumular méritos en esta operación.

Personalmente quería ser quien le quitara la vida a André, por lo que pidió estar en el equipo de emboscada en la salida de la planicie.

El grupo de los traidores había logrado reunir seis mil milicianos: tres mil que controlaban directamente del ejército del vizcondado y tres mil que reunieron entre todos ellos.

El varón Creus había reunido ochocientos y el varón Borbón seiscientos, casi todo lo que tenían disponible.

Hoy, a su mando, tenía cuatro mil soldados, por lo que estaba seguro de acabar con la vida de André y no podía calmar su emoción.

Cuando vio al grupo de André corriendo hacia ellos, gritó: —¡Todos, aquí viene el tirano que quiere tomar la comida de sus mesas!

Hoy acabaremos con su tiranía para que todos tengan una mejor vida.

André no se había atrevido a usar a estas personas en la base de entrenamiento del ejército.

Dios sabe cuántos espías había allí, así que en todo este tiempo no se preocupó por ellos.

Aprovechándose de eso, el varón Creus malversó sus salarios, haciéndoles creer que era obra de André.

La mayoría ahora deseaba la muerte del vizconde, por lo que gritaron emocionados por las palabras del varón Borbón.

Cuando André acababa de entrar en la planicie, Óscar, a su lado, se acercó un poco y dijo en voz baja: —Señor, ya están tras de nosotros.

—Está bien, procede de acuerdo al plan.

Entonces el carruaje en el que viajaba André y compañía aceleró, avisándole a los perseguidores que ya habían sido descubiertos.

—¿Qué pasa, André?

—Rose, que notó la anomalía, preguntó desconcertada.

—Ya están aquí —André dijo, mirando a Alicia, que también estaba a punto de interrogarlo.

—¿Qué quieres decir con que ya están aquí?

—Rose preguntó sin saber qué estaba pasando.

—Está todo bien, no te preocupes.

Alicia, cuéntale a Rose lo que está pasando.

Entonces Alicia empezó a contarle a Rose los detalles del acontecimiento.

André solo miró hacia fuera del carruaje y sonrió.

—Ustedes dos quédense aquí.

No se asusten, todo está bajo control.

Mientras salía del carruaje, André no se olvidó de tranquilizar a las dos.

Luego de un momento, el carruaje que iba a gran velocidad se detuvo de repente.

El varón Creus estaba montando un hermoso caballo purasangre color negro.

Su hijo estaba a su lado con una armadura plateada, contrastando con su caballo color negro intenso.

—Señor, empezaron a acelerar tal como planeamos.

Enviamos la señal al ejército de emboscada para que se preparen.

—Bien, entonces aceleremos un poco para no perdernos la dirección —quien habló fue Julián, que estaba emocionado.

Pronto sería vizconde.

Luego de un rato, la situación cambió de repente, lo que desconcertó al varón Creus.

—Padre, ¿por qué se detienen?

¿Crees que se han rendido?

—Julián también estaba dudando del propósito de André, quien se había detenido en el centro de la planicie.

—No lo sé, tal vez quieran negociar…

¿Qué…?

—de repente el varón Creus se sorprendió por lo que vio—.

¿En qué momento?

¿Cómo es posible…?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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