EL CONQUISTADOR - Capítulo 27
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27: 27 Grace 27: 27 Grace Sun City, como la segunda ciudad más grande del vizcondado de Solomon, con una población de alrededor de 150.000 personas, al ser costera es el motor comercial del vizcondado.
La mayoría de los comerciantes del territorio se manejan en Sun City.
Como centro comercial y pesquero, Sun City tiene una gran importancia en el vizcondado de Solomon.
Por lo tanto, lo primero que hizo Lucrecia en el vizcondado fue nombrar un nuevo señor de la ciudad: Gregorio Flores, quien ha manejado Sun City durante diez años.
Él era el anterior mayordomo de la familia Solomon y, como alguien que gozaba de la totalidad de su confianza, Lucrecia le delegó la oportunidad de manejar Sun City.
El sol estaba a punto de ponerse en el oeste de Sun City.
Los pescadores regresaban de su faena de pesca, los locales comerciales se alistaban para cerrar sus negocios, y por la concurrida calle de la ciudad pasó un lujoso carruaje.
Al ver la insignia familiar, las personas se apartaban con asombro y respeto.
Los cambios que André había traído no solo se reflejaban en Solomon City: también habían mejorado mucho Sun City, y las personas tenían gran respeto y aprecio por el señor del vizcondado.
En ese momento nadie imaginaba que Sun City en el futuro se convertiría en el centro económico mundial.
André tenía grandes planes para la ciudad.
Con los ojos cerrados, apoyado sobre los suaves muslos de Grace, André de repente se despertó al sentir que el carruaje se detenía y dijo: —¿Ya estamos aquí?
—Sí, estamos frente a la mansión del señor de la ciudad —Grace respondió con una sonrisa.
—Oh, qué pena, desearía todavía no haber llegado —sin levantarse de la suave y fragante almohada, André habló con picardía.
—Es una lástima, parece que vienen a recibirnos —Grace dijo juguetonamente, aunque le fue difícil ocultar el rubor en su rostro.
—Ah, me siento renovado.
Debo encontrar otra oportunidad de volver a dormir así —levantándose, André volvió a coquetear con Grace.
—Creo que Rose estará muy feliz de hacer eso para que descanses —las palabras de Grace ocultaban un poco de celos.
—Pero no si no está aquí, así que le rogaré a mi hermosa prima que me ayude —André no le dio chance de inventar excusa alguna.
—Estaré feliz de acompañarte, siempre que puedas lidiar con la ira de Rose —Grace no se rindió fácilmente.
—Puedes estar tranquila, ya hablé con Rose acerca de esto —las palabras de André sorprendieron mucho a Grace.
—¿Qué quieres decir?
—Creo que es hora de salir.
El señor de la ciudad lleva tiempo esperándonos.
Hablaremos de esto luego.
Dejando atrás a la tímida y sorprendida Grace, André salió primero del carruaje.
—Bienvenido, señor vizconde.
Encantado de conocerlo, mi nombre es Antonio Flores —al salir del carruaje, André se encontró con un anciano que se inclinó un poco al verlo.
—Hola, señorita Grace, mucho tiempo sin verla.
Veo que se ha convertido en una hermosa dama —al ver a Grace salir del carruaje, el anciano la saludó cariñosamente.
—¡Abuelo Gregorio, te extrañé mucho!
—Grace dio un paso adelante y abrazó al anciano con gran felicidad.
André podía entender el comportamiento de Grace: el anciano Gregorio había sido como su propio abuelo desde que era niña y la acompañó en su crecimiento.
—Señor André, por favor acompáñeme.
He preparado la mejor habitación de la mansión para usted —saliendo del abrazo de Grace, el anciano saludó respetuosamente a André para que lo siguiera.
Al cabo de un rato, en un estudio de la mansión que André tomó para su uso durante el tiempo que se quedara en Sun City: —¿Has contactado a las personas?
—André le preguntó a Gregorio, quien se sentó frente a él.
—Sí, señor.
Llegarán después de la cena.
—Muy bien, mientras tanto descansaré en mi habitación.
Despidiendo a Gregorio, André volvió a su habitación para sorprenderse al encontrar a Grace, quien lo esperaba nerviosamente.
—¿Qué es lo que busca mi hermosa prima aquí?
—André bromeó un poco al ver su timidez.
—Quiero que me respondas lo de hace un rato.
¿Es verdad lo que dijiste?
—el rubor de Grace se volvió más profundo al hacer esta pregunta.
—Claro que es verdad, ya lo hablé con Rose antes de venir.
—¿Por qué debías hablar con ella sobre eso?
¿Acaso ya tenías planes sobre mí?
—Grace preguntó con sospecha y un poco de ilusión.
André notó el anhelo en su cara y respondió en consecuencia: —A decir verdad, creo que me he enamorado de ti desde la primera vez que te vi.
—¿Qué sabe un niño de once años sobre el amor?
No creo nada de lo que dices —Grace dijo esto, pero no podía ocultar la felicidad en su rostro.
—Estoy a punto de cumplir doce, no lo olvides —André dijo esto sabiendo que en este mundo los nobles, a los doce años, pueden hablar del amor.
El matrimonio a los catorce años en este mundo es normal.
—Entonces, cuando llegue la hora, ¿te casarías conmigo?
—el nerviosismo en su rostro era evidente.
—Debiste esperar a que yo hiciera esta pregunta.
Ahora me siento un poco avergonzado, pero ten por seguro que igual me casaré contigo, aunque Rose será mi primera esposa —André estaba sorprendido y avergonzado.
No esperaba que su prima fuera tan liberal al hacer esta pregunta, así que lo dijo de esta forma para evitar que se avergonzara.
—Jejeje, mujeriego —entonces Grace salió de la habitación con una cara llena de felicidad.
André estaba sorprendido.
No esperaba que le fuera tan bien con Grace.
Creía que le tomaría mucho esfuerzo, pero igual estaba feliz.
Solo esperaba que le fuera tan bien con Sofía.
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