EL CONQUISTADOR - Capítulo 52
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
52: 52 52: 52 Al siguiente día salieron de Black City diferentes convoyes.
Estos iban dirigidos hacia todos los territorios de la región, con la misión de entregarles una copia del testamento del Conde de Blair.
Así se dio a conocer la noticia de que André sería el nuevo Conde del que, de ahora en adelante, se llamará el condado de Solomon.
El último convoy en partir estaba dirigido por el varón Heins.
Este convoy transportaba 100,000 monedas de oro y diferentes productos elaborados únicamente en el condado de Solomon.
Su misión era llevar el testamento del Conde de Blair a Green City.
André nombró embajador al varón Heins y le dio la misión de entregar el testamento personalmente en manos del Rey.
Incapaz de encontrar irregularidades en el testamento, al Rey no le quedaría de otra que aprobar su validez.
En Green City soportarían por esta vez, pero André sabía que no podía estirar la cuerda demasiado.
Con el siguiente paso de su plan probaría la paciencia de la familia real al extremo.
Tal vez las cosas cambiarían totalmente o continuarían soportándolo, pero esto sería lo último que aceptarían antes de entrar en un estado de guerra fría.
Luego de la partida de los convoyes, André ordenó la ejecución del Conde de Blair y todos sus vasallos que participaron en la guerra.
Solo hubo dos excepciones: aquellos que firmaron como testigos en el testamento.
André les prometió que saldrían con vida si firmaban el documento, aunque luego les quitaría su título de nobleza.
Dos personas aceptaron las condiciones: Alonso Basté, vizconde vasallo del Conde de Blair.
Leo Beller, vizconde vasallo del Conde de Blair.
Los demás no estaban dispuestos a pasar de nobles a plebeyos, y André no discutió más el tema con ellos.
La ejecución fue rápida, sin ceremonia alguna.
André ordenó que mantuvieran sus cuerpos con hielo para ser entregados a sus respectivas familias una vez controlado el nuevo territorio.
“Raúl, envía al ejército a que tome control de todo el territorio del Conde de Blair.
Deja esta operación en manos del general Armond.
Una semana es suficiente para esta misión; una vez logrado este paso entraremos en la fase final de nuestro plan”.
En alguna oficina de Black City, André le dio instrucciones a Raúl.
“Sí, señor, esta noche será de descanso.
Mañana partirá todo el ejército hacia el territorio del condado de Blair”, respondió Raúl.
“Está bien.
Y cómo va el otro tema: necesitamos formar un cuerpo de policía con urgencia.
La seguridad interna de nuestro territorio es la máxima prioridad.
Los pocos milicianos que teníamos encargados de la seguridad del vizcondado ya no sirven para esta tarea; su presencia no causa disuasión alguna”.
“Señor, empezamos un reclutamiento a gran escala, tanto para aumentar las filas del ejército como para formar el cuerpo de policía.
El plan es que, para cuando hayamos unificado toda la región, tendremos un total de 10,000 policías totalmente calificados.
Para ese entonces ya seremos un ducado, y creo que esa cifra es suficiente para todo el territorio”.
“Oh, buena estimación.
Parece que no lo vi mal al entregarte esa tarea.
¿Ya tienes un candidato para el puesto de comandante general del cuerpo de policía?
Debes saber que esta posición no estará debajo de ti en cuanto a poder; la persona que elijas tiene que tener absoluta lealtad”.
“Señor, tengo un candidato.
Según las características que usted me dio para esta posición, ya tengo el candidato ideal.
Es solo que las cosas serán un poco complicadas con él”, dijo Raúl con vacilación.
“Vamos, dime cuál es el problema con esta persona”, preguntó André.
“El candidato ideal que tengo en mente es el general Armond.
Lo conozco y le encanta su posición en el ejército, no creo que quiera salir de allí”.
“No le veo ningún problema.
Solo tienes que explicarle que se trata de un ascenso y no estará completamente alejado del ejército.
Como comandante general de la policía podrá asistir a todas las reuniones estratégicas.
Creo que si le explicas todos estos puntos aceptará de buena gana”.
Raúl sonrió brillantemente al escuchar el análisis de André; su pensamiento estaba lejos de un visionario como su señor.
“Gracias, señor, por aclarar mis dudas.
Todavía tengo mucho que aprender de usted.
Mi visión está demasiado limitada, espero que tenga paciencia conmigo”.
“No te preocupes, con el tiempo podrás darte cuenta de estos detalles.
Ahora cuéntame cómo es tu plan de reclutamiento para aumentar las filas del ejército.
Hay que tener en cuenta que, una vez forcemos el ducado, hay una alta posibilidad de recibir fuertes represalias de parte de la familia real.
Puede que no nos ataquen directamente, pero en Green City habrá muchos dispuestos a tomar la delantera y crearnos problemas”.
“Mis planes para el ejército son doblar su número para cuando seamos un ducado.
De esta forma, incluso si el Rey pierde todos los escrúpulos y lanza una guerra contra nosotros, estaremos seguros de no perder”, dijo Raúl orgullosamente.
“Muy bien, pero no hay que preocuparse.
Muy probablemente solo se harán batallas a pequeña escala, lo que nos dará tiempo para prepararnos para una futura guerra con el reino Antares”.
“Señor, según sus palabras, ¿seguramente iremos a la guerra contra el reino de Antares?” “No tienes que preocuparte.
No iremos a la guerra directamente al menos en 3 años.
En este tiempo nuestro ejército será lo suficientemente grande y preparado para una guerra de este nivel, donde seguramente tendremos la victoria”.
“Ya veo, señor”.
Con esto terminó la reunión de los dos.
Al siguiente día todo el ejército marchó hacia el territorio del condado de Blair.
Tres días después André recibió una increíble noticia que lo dejó sentado en su escritorio sin saber cómo pensar.
Escuchando las noticias, André no sabía si estar enojado, triste o simplemente reírse.
Cerró los ojos y se recostó en su escritorio.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com