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EL CONQUISTADOR - Capítulo 65

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  4. Capítulo 65 - 65 65 Olleg
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65: 65 Olleg 65: 65 Olleg —Comandante, esta es la señorita Freya, una habitante de esta ciudad —dijo Rubén.

Tras sus palabras, Simón y su equipo quedaron en shock.

—Señorita Freya, hay fantasmas en su ciudad.

No se preocupe, como muestra de buena voluntad ya lo hemos capturado —habló León antes de que Simón pudiera decir algo.

Acto seguido, arrastró al fantasma frente a Freya, tirando de la cadena.

—¡Maldición, les dije que lo soltaran!

—exclamó Freya con furia—.

Crack, crack, crack.

Levantó la mano y, en un instante, León fue convertido en una escultura de hielo.

Luego se apresuró a desatar la cadena del fantasma.

Al levantar la vista, Freya se encontró rodeada de hombres apuntándole con pistolas, incluido Rubén.

—¿Qué son esos objetos y qué pretenden al apuntarme con ellos?

Si intentan hacerme daño, les advierto que soy más fuerte que todos ustedes juntos —dijo con calma, aunque una leve inquietud agitaba su corazón.

—No sabíamos que ese fantasma era tu amigo.

Lo atamos sin saber, pero tú fuiste cruel al atacar a nuestro compañero.

Tendrás que venir con nosotros ante nuestro señor vizconde, donde serás juzgada —habló Simón con frialdad.

En su interior estaba furioso y quiso disparar, pero se contuvo.

Tomarla prisionera era más útil.

—No lo maté.

Solo le di una lección.

En un rato volverá a la normalidad, aunque tendrá bastante frío —aclaró Freya.

Simón se sintió aliviado.

Ajustó su postura y habló con mayor calma: —Entonces me disculpo por nuestra descortesía.

Permíteme presentarme formalmente.

Soy Simón Bruce, general de la Marina del vizcondado de Solomon y comandante de esta expedición.

Pensamos que esta era una ciudad abandonada.

—Está bien, fue un malentendido.

Mi nombre es Freya Magic, oficial superior de la Legión Escarlata.

Este es Olleg, el elfo sabio del destino y uno de los líderes de Frozen City —se presentó, señalando al fantasma.

Aquello avergonzó un poco a Simón y a su grupo.

—Como comandante, me disculpo por entrar sin permiso y herir accidentalmente a su anciano —dijo Simón con el rostro tenso.

—Ya está olvidado.

Por favor, esperen a nuestro líder.

Llegará pronto y tiene asuntos importantes que tratar con ustedes —pidió Freya con su tono frío habitual.

—De acuerdo, esperaremos aquí —aceptó Simón.

Mientras tanto, su curiosidad por la llamada Legión Escarlata crecía; el nombre le resultaba familiar, pero no lograba recordar por qué.

—Pequeño amigo —dijo Olleg—, ¿podrías decirme cómo se llama tu señor y qué clase de gobernante es?

No tengo malas intenciones, solo curiosidad.

—Mi señor es el vizconde de Solomon, André Solomon —respondió Simón con orgullo—.

Es talentoso, inteligente, carismático y se preocupa por su pueblo.

Fue él quien vio el potencial de explorar otros continentes y nos envió aquí.

—Debe ser un gran señor —comentó Olleg, notando la devoción de Simón.

—No hay nadie mejor en el mundo —afirmó sin dudar.

—¿Cuántos hombres participan en esta expedición?

—Cinco mil —respondió con orgullo.

—Eso es impresionante.

—Y solo somos el diez por ciento de las fuerzas de mi señor.

—¿Estás seguro de que solo es un vizconde?

—Por eso te digo que no hay nadie como él.

—¿Todos llegaron hasta aquí?

—Sí, en perfectas condiciones.

—Eso es imposible.

Años en alta mar sin enfermedades… —¿Quién dijo que fueron años?

Solo nueve meses.

Y con el camino correcto, podríamos ir y volver en seis.

El asombro de Olleg era evidente.

—¿Qué método usan para navegar?

Esto parece magia.

—Todo gracias a mi señor André —respondió Simón—.

Usamos máquinas de vapor para impulsar los barcos.

Olleg y Freya quedaron realmente impactados.

—¿Es verdad lo que dices?

—preguntó Freya, interrumpiendo emocionada.

—Así es.

Mi señor siempre crea inventos increíbles.

Olleg sintió un estremecimiento.

Años atrás había profetizado la llegada de alguien con un destino similar al del emperador mundial: una persona rodeada de milagros.

Tal vez… ese André Solomon era quien tanto había esperado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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