EL CONQUISTADOR - Capítulo 80
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80: 80 Infiltración (3) 80: 80 Infiltración (3) “Demonios, ¿cómo volvieron tan pronto?, probablemente nunca se fueron”.
Maldiciendo en voz alta, Romeo tomó la mano de Liss y corrió hacia el bosque.
“¿Cómo puedes tomar a otra persona de la mano tan casualmente?”.
Con la cara ligeramente sonrojada, Liss se quejó en voz baja.
“Si fuera en otro momento me gustaría sentarme a discutir problemas filosóficos contigo, pero como puedes ver ahora no es el momento”.
A pesar de ser perseguidos, Romeo seguía bromeando con Liss.
“Aaaaaaaa”.
De repente Romeo sintió un tirón de su mano y luego escuchó el grito de Liss, solo para darse cuenta de que esta última se había tropezado y cayó al suelo.
“Aquí están, jefe, los encontré”.
De repente sonó un fuerte grito proveniente de uno de los perseguidores.
“Iré y me encargaré de él, mientras tanto escóndete detrás de ese árbol”.
Romeo señaló un árbol en las cercanías y le indicó a Liss que se escondiera.
Luego, sin esperar confirmación, corrió hacia el hombre.
“¿Qué estás tratando de hacer?
¿Crees que puedes vencerme antes de que lleguen mis compañeros?
Debiste seguir fingiendo estar muerto, así tendrías una oportunidad de salir con vida”.
El hombre se burló de Romeo mientras sostenía un cuchillo en su mano derecha.
Romeo puso una pose de lucha y entonces, sin darle oportunidad de reaccionar, corrió hacia el hombre.
Este último estaba alerta y sostuvo su cuchillo listo para blandir en el momento indicado.
“Gaaah”.
En el siguiente momento solo se escuchó un grito ahogado.
Romeo se movió muy rápido y golpeó la manzana de Adán del hombre y luego la parte trasera del cuello, causando que este último perdiera el conocimiento.
“¡Guaooo, eres asombroso Romeo, acabaste con ese hombre malo en un instante!”.
“¡Rodeenlos, no los dejen escapar!”.
Antes de que Romeo pudiera callar a Liss, se escuchó el grito de Will y pronto los dos estaban rodeados.
“Vaya, señor cadáver, parece que no está tan muerto como pensamos.
¿Y ustedes a qué esperan?
¡Atrápenlos!”.
Will se burló de Romeo y enseguida dio órdenes a sus subordinados.
“Quédate donde estás y cuando tengas oportunidad huye de este lugar, yo los detendré por ti”.
Romeo habló en el oído de Liss.
“No, no puedo hacer esshh…”.
Romeo puso su dedo en sus labios impidiendo que siguiera hablando.
Entonces asintió hacia ella y corrió hacia el grupo con el cuchillo del hombre de antes en la mano.
Así una batalla campal empezó entre nueve hombres rudos contra uno.
En un momento, frente a Romeo había dos hombres quienes lo apuñalaron desde ambos flancos.
Romeo dio dos pasos hacia atrás rápidamente para evitar quedar atrapado.
Los dos tipos quedaron algo sorprendidos al fallar sus puñaladas, pero rápidamente sucedió algo más sorprendente.
Romeo enseguida volvió hacia adelante y apuñaló en el pecho al hombre a su izquierda, matándolo instantáneamente.
Al otro hombre no le importó la muerte de su compañero y aprovechó para apuñalar a Romeo.
Romeo se escondió enseguida tras el hombre apuñalado y desde atrás le dio una patada en el estómago a su atacante.
Este último perdió la respiración momentáneamente y se desestabilizó.
Romeo aprovechó este momento y le apuñaló el cuello.
En todos estos movimientos apenas pasaron unos segundos.
“¡Bastardo, ten por seguro que morirás aquí!”.
Los demás hombres estaban furiosos al ver a Romeo asesinar a dos de sus compañeros.
No era por la pérdida, en cambio usaron este rugido para darse valor.
Las habilidades de Romeo los asustaron demasiado, pero aun así ninguno dio marcha atrás, pues le tenían más miedo a Will, que los observaba fríamente en la parte trasera.
Por otro lado, Liss detrás de Romeo estaba pálida y nauseabunda, pero se controló.
No quería distraer a Romeo, aunque las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos viendo a la figura que estaba rodeada de enemigos solo por defenderla.
La situación de Romeo en este momento no era buena.
Aunque salió ileso en la primera ola, esto fue solo porque se trataba de dos hombres.
Pero esta vez eran cuatro quienes ya se acercaban a él.
Romeo no perdió tiempo: tomó un puño de arena y se lo lanzó en la cara al enemigo más a su derecha y se lanzó sobre él sin dudarlo.
Lo apuñaló en el pecho y enseguida levantó el brazo izquierdo, recibiendo una puñalada directamente en la palma de su mano.
No le importó y lo sostuvo con fuerza.
Sacó el cuchillo del pecho del otro hombre y se lo clavó en la quijada al hombre que lo apuñaló.
“¡Nooo!”.
Liss, en la distancia, se llevó las manos a la boca y se puso a llorar en cuclillas, llena de desesperación.
Romeo soltó el cuchillo en su mano derecha y rodó hacia un lado.
Justo donde estaba hace un momento, dos puñaladas pasaron y una le rozó la oreja.
Con el impulso de la caída, Romeo se lanzó desde el suelo y rápidamente le dio una puñalada en el abdomen a uno de los hombres.
No perdió tiempo y gateó a esconderse tras una gruesa rama, puesto que los tres hombres restantes ya habían llegado.
Sin dudarlo recogió una rama en el suelo y la blandió hacia adelante, dándole un espacio para tomar un respiro.
En ese respiro miró a Will en la distancia, asintió y corrió a su izquierda.
Bart se adelantó, causando una brecha de distancia entre él y sus compañeros.
Romeo aprovechó esto y se lanzó sobre él.
A cambio de otra puñalada en su brazo izquierdo, cobró la vida de Bart con una puñalada en el cuello.
Hasta este momento la pelea solo había durado un par de minutos y Romeo ya había eliminado a seis de ellos, por lo que se detuvieron y miraron con cautela.
“¿Qué es esto, pedazos de basura?
Una simple orden no pueden cumplir.
Entonces vayan al infierno junto con este idiota y su princesita en apuros”.
Will, en la distancia, de repente rugió y se acercó.
“Pum, pum, pum”.
Se oyeron tres disparos y el lugar quedó en completo silencio.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES J_J_V_C bueno hasta aqui corrijo la ortografia por hoy, mañana continuo
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