EL CONSORTE DEL DRAGÓN IMPERIAL - Capítulo 12
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- Capítulo 12 - 12 Capítulo 12 La flor que no se marchita
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12: Capítulo 12: La flor que no se marchita 12: Capítulo 12: La flor que no se marchita Tras el banquete, Suwei fue invitado a visitar el Jardín de los Mil Ecos, Una sección sagrada del Palacio Imperial donde los árboles no pierden sus hojas… Y donde una sola flor florece solo ante sangre digna.
La Flor del Dragón Lunar.
Una flor imposible: pétalos blancos con vetas doradas, centro de rubí líquido.
Se dice que solo ha florecido tres veces en la historia del Imperio, y cada vez fue un presagio de cambio.
Suwei camina, guiado por monjes del templo interior.
Los árboles murmuraban con el viento.
Las fuentes parecían cantar su nombre.
Y en el centro… allí estaba: La flor marchita, atrapada entre raíces negras y piedra.
— —“Nadie ha logrado despertarla desde la Era del Emperador Tian Rui ( padre de la cuál emperador” —susurró el sacerdote—.
—“No es parte de la prueba.
Solo… obsérvala.” Suwei se arrodilló.
No para intentar nada.
Solo cerró los ojos y respiró.
Recordó la voz de su madre.
La caída de su casa.
Las cadenas del dragón en su sueño.
La mano temblorosa de Jin Long junto al fuego.
Y entonces… La flor tembló Los monjes retrocedieron.
Del corazón de la flor, una chispa dorada brotó.
Los pétalos comenzaron a moverse, como si despertaran de un largo sueño.
Una brisa suave envolvió a Suwei.
Las hojas de los árboles se inclinaron hacia él.
Y cuando abrió los ojos, La Flor del Dragón Lunar había florecido… completamente.
— A lo lejos, entre sombras de bambú y seda, Jin Long lo observaba en silencio.
No debía estar allí.
Pero algo lo había guiado.
Vio la flor.
Vio la luz.
Vio el rostro de Suwei, iluminado por un fulgor ancestral.
Y su sello… Ardió tanto que tuvo que apoyarse en un árbol.
— No dijo nada.
No hizo nada.
Pero supo que acababa de presenciar Una señal que cambiaría el curso del Imperio.
— Cuando Suwei se marchó, los pétalos cayeron uno por uno… Y cada uno se convirtió en ceniza dorada.
El sacerdote anotó en su libro sagrado: “El fuego lo reconoce.
La flor lo honra.
El cielo… lo observa.” REFLEXIONES DE LOS CREADORES kiroblack Cuando el alma es fuego, hasta lo imposible florece.
Dijeron que no era prueba.
Que nadie lo lograría.
Que esa flor ya no volvería a abrirse.
Pero Suwei no vino a conquistarla.
Solo a recordar quién es.
Y así… la Flor del Dragón Lunar floreció.
Y el Emperador… lo vio todo.
“El fuego lo reconoce.
La flor lo honra.
El cielo… lo observa.”No es fácil crear una obra, ¡deme un voto por favor!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com