EL CONSORTE DEL DRAGÓN IMPERIAL - Capítulo 13
- Inicio
- Todas las novelas
- EL CONSORTE DEL DRAGÓN IMPERIAL
- Capítulo 13 - 13 Capítulo 13 El rugido de la Casa Baihuan
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
13: Capítulo 13: El rugido de la Casa Baihuan 13: Capítulo 13: El rugido de la Casa Baihuan El sol brillaba con arrogancia sobre el Patio del Tigre Dorado, donde se entrenaban los herederos militares de las casas nobles.
Entre ellos, la Casa Baihuan, orgullosa del honor, la espada y la supremacía de su sangre.
Ese día se celebraba una exhibición para el Consejo de Ancestros.
Una especie de “torneo sin guerra”, Donde cada casa presentaba sus mejores guerreros en combate ritual.
Suwei fue invitado como observador.
Pero su sola presencia ya era una provocación.
— Liu Xuan Baihuan, heredero militar de su casa, lo miró como se mira a un intruso.
—¿La flor que juega a ser corteza viene a ver a los árboles verdaderos?
—dijo en voz alta.
Las risas resonaron entre los aprendices.
Suwei sonrió levemente.
—Solo los árboles que no conocen su fragilidad se quiebran en la tormenta.
Silencio.
El Consejo fingió no oír.
Pero todos los ojos ya estaban sobre ellos.
— Durante la demostración, Liu Xuan desenvainó su lanza y la dirigió hacia una columna cercana… La misma donde Suwei observaba desde la sombra.
Con un movimiento sutil, la cortina de seda se rasgó, cayendo a sus pies como una amenaza sin nombre.
—Ups… mis disculpas —dijo el guerrero—.
La seda es tan frágil como las ilusiones.
Suwei bajó la vista al trozo de tela.
Luego levantó la mirada… y dio un paso al frente.
—Algunos piensan que la seda es debilidad.
Pero la seda resiste el fuego, cuando el acero se derrite.
— El Consejo quedó en tensión.
Una anciana de la Casa Yueji soltó una risa suave.
El emisario de la Casa Renxia fingió neutralidad, pero sus ojos brillaban con veneno.
Jin Long, presente en lo alto del pabellón, no intervino.
Pero entre sus dedos, el mango del trono crujió levemente.
— Más tarde, Suwei se encontraba en el pabellón del té.
Una sirvienta se acercó en silencio.
—Un mensajero dejó esto.
Un pequeño pergamino, sin firma, solo con el símbolo de una garra dorada: “Los pétalos no sobreviven en campo de batalla.” “La lanza no negocia con perfumes.” “Aléjate del fuego del trono.” Suwei lo leyó… Y lo quemó en silencio.
El fuego no hizo humo.
— Esa noche, en su cuarto, Suwei trazó un ideograma en el aire.
Era su apellido: Jinhai.
Y mientras el viento soplaba fuerte desde las montañas, dijo en voz baja: —Que venga la tormenta… el océano sabe bailar con ella.
Fin del Capítulo 13.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES kiroblack A veces, el rugido no viene del más fuerte… sino del que elige no retroceder.
Gracias por seguir leyendo.
Nos estamos adentrando en el fuego, y cada palabra es un paso más hacia la verdad que arde bajo el trono.
¿Le gusta leerlo?
Agréguelo en favoritos
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com