EL CONSORTE DEL DRAGÓN IMPERIAL - Capítulo 20
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- Capítulo 20 - 20 Capítulo 20 La prueba del loto negro
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20: Capítulo 20: La prueba del loto negro 20: Capítulo 20: La prueba del loto negro La niebla cubría el templo más antiguo de la capital El Santuario de las Aguas Silenciosas.
Solo se abría cada cien años.
O cuando una “presencia vinculada al linaje del dragón” aparecía.
La prueba era clara: La flor de loto negro debía florecer en las manos del digno.
Quien fallara… sería expulsado del palacio para siempre.
— El emperador no asistió.
Ordenó que el ritual se realizara en silencio, sin intervención imperial.
Pero sus ojos… No dejaron de mirar al este toda la mañana.
— Suwei entró solo.
Vestía túnicas blancas.
Sus pies descalzos tocaban el agua sagrada.
El loto dormía en el centro del estanque.
Oscuro, cerrado, inmóvil.
— Al posar sus manos sobre el agua, Suwei sintió un tirón profundo en su pecho.
Sus ojos se nublaron.
Una visión lo envolvió como un sueño: Un dragón dorado volaba sobre un imperio en llamas.
En sus fauces, llevaba un niño envuelto en fuego y niebla.
Voces milenarias decían su nombre… pero solo una se volvió clara: “Corazón del Dragón.” — Suwei abrió los ojos.
El loto… Brillaba.
Sus pétalos comenzaron a abrirse, uno por uno, Revelando en su centro un símbolo dorado: El mismo que apareció en el aire durante la ceremonia con Jin Long.
— Los sacerdotes quedaron inmóviles.
Uno de ellos cayó de rodillas.
Otro murmuró, con voz temblorosa: —Hace quinientos años que esta flor no respondía a nadie… — El rumor se extendió aún más rápido que el anterior: “La prueba fue superada.” “El loto habló.” “El Consorte… ya no es una elección.
Es una profecía cumplida.” — Jin Long no dijo nada al recibir la noticia.
Solo cerró los ojos… Y por primera vez, el sello imperial se rompió levemente.
Una grieta de luz… como si algo dentro de él despertara con Suwei.
— Al anochecer, frente a todo el Consejo, Suwei fue presentado oficialmente como: “Candidato aceptado por el imperio No consorte.
Aún no.
Pero ya ningún otro podría ocupar ese lugar.
— Y así cerró la segunda temporada: Con Suwei entre las sombras del poder… Y el dragón imperial soñando con fuego otra vez.
— REFLEXIONES DE LOS CREADORES kiroblack El destino, cuando es verdadero, no se impone por decreto ni se conquista por la fuerza: se manifiesta.
La flor del loto negro, dormida por siglos, no respondió a títulos ni linajes impuestos, sino a la esencia que reconoce como propia.
En el corazón de Suwei, el dragón encontró su reflejo, y en ese reconocimiento, el Imperio recibió una señal imposible de ignorar.
A veces, las pruebas más antiguas no buscan probar fuerza ni obediencia, sino despertar aquello que estaba escrito mucho antes de que uno naciera.
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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com