EL CONSORTE DEL DRAGÓN IMPERIAL - Capítulo 24
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- Capítulo 24 - 24 Capítulo 24 – El secreto del espejo de jade
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24: Capítulo 24 – El secreto del espejo de jade 24: Capítulo 24 – El secreto del espejo de jade Las sombras del palacio no siempre eran hostiles.
Algunas, simplemente… esperaban.
Aquella noche, Suwei no podía dormir.
Había algo en el aire: un murmullo que venía de las paredes, un temblor que no era físico, sino ancestral.
Sin llamar a nadie, se cubrió con una capa sencilla y salió de su cámara, guiado solo por el impulso de su corazón.
Los pasillos estaban desiertos.
Las linternas parpadeaban como si supieran que algo sagrado estaba por ocurrir.
Caminó hasta una galería olvidada, donde el tiempo parecía haberse detenido.
En el centro, sobre un pedestal de ónix, un espejo antiguo, alto como un hombre, cubierto con un velo de seda púrpura.
Suwei se acercó.
Sin saber por qué, retiró el velo con ambas manos.
El espejo no le devolvió su reflejo.
En su lugar, vio a un joven vestido con ropajes imperiales, adornado con oro, seda y símbolos del linaje real.
Su expresión era serena, pero sus ojos… eran los suyos.
Exactamente los suyos.
La imagen extendió la mano desde el otro lado del cristal.
Suwei, como hipnotizado, hizo lo mismo.
En ese momento, una voz susurró a su espalda, baja pero poderosa, como si viniera de los huesos del palacio: — Has vuelto al lugar al que siempre perteneciste.
Suwei se giró.
Nadie.
Pero en el reflejo, una figura se había sumado a la imagen: un anciano de cabello largo, vestiduras de la Casa Jinhai, ojos como mares antiguos.
El ancestro sonrió levemente.
— Nuestro linaje no terminó… sólo durmió.
— Tú… eres el regreso.
El corazón del de la grulla blanca.
El espejo brilló.
Una grulla blanca se dibujó en la superficie… y luego, desapareció.
Suwei cayó de rodillas, temblando.
Algo dentro de él —algo que no sabía que tenía— acababa de despertar.
Muy lejos, en sus aposentos, Jin Long sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Sin saber por qué… se levantó y miró hacia la luna.
El destino se estaba escribiendo.
Otra vez.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES kiroblack La identidad no siempre se construye; a veces se recuerda.
El espejo no mostró a Suwei lo que es, sino lo que siempre ha sido.
Hay verdades que no necesitan ser aprendidas, solo despertadas, y cuando aparecen, desbaratan cualquier idea previa de quiénes somos.
El linaje, el destino y la sangre no se eligen… pero sí la forma en que uno decide portarlos.
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